Un lunes como han de ser todos los buenos lunes: plácido, sosegado, rutinario, etc. Clase con Maite para empezar. La chavala se nos ha conectado desde la estación de autobuses de Termibus, en donde estaba espenrando el bus para regresar a Castro tras pasar la noche en el hospital cuidando de una señora de 102 años. Es una máquina. Estos últimos días ha comenzado a hacer un calor ambiente de tipo veraniego; el cuerpo pide ropas ligeras y los armarios están que trinan. En concreto Raquel está tope atareada reorganizando su empotrado y sus cajas de cartón; ha preparado varias bolsas repletas de ropa para que se las quede la Ima, y otras tantas para reciclaje humano. Mi salida del día ha sido de las que me molan, al BM a por víveres básicos y al Extremeño a comer un pincho de torti y un zurito tostao. Con mis cascos, mis músicas y mis chorradas de internet. El temazo del día no podía ser otro que el resultado de las elecciones municipales y autonómicas del domingo, en las que el PP y VOX (y BILDU) han triunfado por todo lo alto, el PSOE se ha dado un batacazo padre, y Podemos y Ciudadanos casi se han desintegrado. No cuesta imaginar cómo estaban los medios: intensos y monotemáticos. Y para remate, a las 11:30 el Pedro Sánchez sale en las escaleras de la Moncloa y anuncia que le ha comunicado al Rey que disuelve las Cortes y convoca elecciones generales para el 23 de Julio; ahí es ná. La comida me la he currado. He preparado una caldo de pollo con un par de muslos despellejados y unas verduras. Una vez cocidos los muslos (unos 15 minutos de olla con las 2 rayas) los he apartado y he colado el caldo. En ese caldo he puesto a cocer durante 40 minutos 220 gramos de garbanzos previamente remojado. Así que la comida del mediodía ha consistido en sopa con garbanzos: exquisita. Y la de la cena, sopa con pollo desmenuzado: muy digestiva. Esta noche ha hecho calor, incluso hemos encendido el ventilador del techo (ayer también). El Indi se ha pasado la noche da...
Tras la clase de piernas con Maite me visto adecuadamente y salgo a caminar, con la idea de recorrer el trayecto que más practico: a Sani por la margen derecha de la ría. Por cierto, las obras en las escaleras de Solokoetxe avanzan a paso firme; siento una leve curiosidad por saber cómo será el resultado. En Sani todo está en orden. Aprovecho la visita a casa para coger el Dioscórides y llevármelo a Santutxu; la idea es tenerlo en Santelices, como apoyo a nuestra aventura botánica; veremos. De regreso al barrio, subo a casa a cambiarme de ropa y me voy de compras. En los Ibéricos compro un secreto. Me meto después al BM de la calle Santutxu a pillar cosas variadas: botella de Dinastía Vivanco, material para preparar una hamburguesa y algunas cosas más. Al salir del BM me llama Raquel para proponerme echar un pincho en el Piérolas. Dicho y hecho, un par de tintos y un pinchito rico; y seguido dos potes más en el Batzoki. Y a casa. Preparación de hamburguesa aderezada con unas copas de tinto rico. Y siesta, y apalanque, y Raquel que se va de tiendas. Y vainas para cenar. Un día muy agradable. Hamburguesa Siesta Y vainas
"Tenía una casa al borde del mar, pero para ir a la playa había que pasar por delante de un bar. Nunca me bañé".
Nunca salía por la mañana con la intención de emborracharme. Simplemente sucedía
Cada vez que entro en un sitio hay sesenta personas que quieren invitarme a beber, y yo no sé decir que no
Si hubiera nacido feo, ustedes no habrían oído hablar de Pelé
Hace años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo iba a tener una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas
Gasté mucho dinero en autos, mujeres y alcohol. El resto simplemente lo malgasté
En 1969 dejé las mujeres y la bebida. Fueron los peores 20 minutos de mi vida
Hoy se cumplen 77 años del nacimiento del quinto Beatle, George Best, nacido el 22 de Mayo de 1946 en Belfast, Irlanda del Norte 🇯🇪, quien lamentablemente falleció el 25 de Noviembre del año 2005 a los 59 años de edad.
Una entrada fácil de resumir. Recoger todo en Santelices. Limpiar todo en Santelices. Meter al Indalecio al coche casi en ayunas. El muchacho las pasa así así, con su leve vómito y sus salivaciones de ansiedad; pero llega bastante bien, vamos que va mejorando, pero poco. Y comemos en casa unas vainas y un par de tajadas de lomo que prepara Raquel; muy rico todo. Y a descansar todo el mundo. La cena la ha preparado también Raquel: sopa de las vainas con fideos y huevos escalfados. Ah, una cosa más. Nuestra cama es la más mejor del Universo conocido.
Nota física.- Me he levantado de la cama, otra vez, con la pierna derecha echa una mierda, una pasada. A base de un poco de gemelo y otro poco de tibial he mejorado lo suficiente como para aportar lo mio en las tareas del día. En fin. En casa he tomado un Enantium tras la comida y otro tras la cena y me han aliviado mogollón.
Muchas morcillas y mucho queso de oveja, en Soncillo muchas nubes negras y muchos anuncios agoreros de lluvias y tardes oscuras. Pero todo va bien. El camino hasta Soncillo recorre laderas y bosques, curvas de tercera y leves rectas de cuarta y quinta. El muchacho carnicero nos ha preparado tres kilos de morcilla y un queso en cuartos, todo en el vacío del plástico y la ausencia de gases inertes. Y una docena de huevos y dos medios kilos de carne para guisar, que este mediodía se va a zampar unas patatas con carne de las que hacen suave almohada para los dulces sueños de sobremesa. Forjado a fuego, MasterChef y El Jefe Infiltrado, qué más se puede pedir. Se pueden pedir montañas de cáscaras de pepitas de girasol y se pueden pedir tortillas francesas y espárragos navarros en conserva de cristal. Se puede pedir un descanso reconfortante inspeccionando los vericuetos de una nueva serie, la publicitada en redes "Mrs. Davies"; ciencia ficción inspirada en monjas androides y en guiones retorcidos, misteriosas situaciones, y personajes al margen de los tiempos históricos; se deja ver; veremos.
El tiempo se ha vuelto lluvioso a más no poder, y cuesta hace buenos planes campestres. Así que se nos ocurre ir a Reinosa a dar una vuelta y hacer compras. El plan era Mercadona etc, pero al llegar allá decidimos dejar de lado el supermercado y dar un voltio por el pueblo. Dicho y hecho. Antes de aparcar me paso por la gasolinera a echar diesel y a rellenar el AdBlue, un par de litros largos a los 24.000 kms. Aparco en la calle principal, para estar cerca de la zona comercial y tal. (discúlpese el descontrol de los tiempos verbales, estoy perezoski). Tomamos un pote en el Peñas Bravas y compramos queso y rabo en una carnicería. Sin tenerlo previsto visitamos una deliciosa exposición de artrópodos en la calle principal: una chulada; muy sin buscarlo, muy interesante. De regreso a casa hacemos una parada en Soncillo, que tenían organizado un simulacro de feria de abril... jajaja. Bueno, estuvo levemente entretenido. Y a casa a cocinar el rabo y a descansar y a lo de siempre. Un día lluvioso y frío.
Un día diferente. Rebeca ha organizado una de sus comidas sorpresa para celebrar su segundo aniversario de boda; como es habitual en ella ha hecho todo lo posible para que el sitio elegido fuera sorpresa hasta el último momento. Únicamente disponíamos de un dato, el lugar de encuentro: la estación de metro de Zurbarambarri. Preparamos todo en Santelices para salir de viajecito: el Indi con bien de comida y todo limpio y ordenado, los nenes guapos y recién duchados. Llegamos a casa sobre la una. Dejamos el coche en el garaje y subimos a casa. Raquel sale a visitar a Terín, que le tiene preparada una falda de las suyas para probar y tal. Total que a eso de las dos pasamos a recoger a Esther por Amadeo de Prit y subimos en coche a Zurbarambarri; recogemos en la boca del metro a Jorge y Rebeca y emprendemos viajecillo misterioso. Pero tampoco tanto misterio, el lugar elegido era el restaurante donde celebraron la comida de su boda: el Kate Zaharra. Antes de pasar al comedor hicimos un pase por la bodega a comer jamón y beber vino; lo clásico. Y nada, una comida de postín. Raquel: menestra de verduras Rebeca: garbanzos con bogabante Jorge: sopa de pescado y garbanzos Esther: menestra de verduras Txetxu: sopa de pescado Yo: como Jorge Todos estos primeros platos eran medias raciones Los segundos. Esther, rabo. Los cinco restantes, lubina al horno. Los postres fueron al centro de la mesa: pastel de queso, pastel de chocolate, torrija. Bebimos vino de Rioja y una botellita de cava Laietá, buenísimo. A media tarde Raquel y yo emprendemos regreso al pueblo; el Indi nos tiene sorbido el seso, jajaja. Una celebración sin incidentes ni contratiempos, como ha de ser. Un día diferente y entretenido.
Un día con cero posibilidades de disfrutar de la naturaleza y el aire libre. Hace frío y no cesa de caer una lluvia a ratos intensa. El plan es soportar estos próximos días como podamos... a resguardo de las inclemencias del tiempo tras los cristales del pisito de Santelices. No hay ganas ni de cocinar. Yo aún estoy dolido emocionalmente como consecuencia de la borrachera del pasado martes; me cuesta recuperar mi estado de ánimo habitual, mi alegría y mi frescura; hoy he pasado un día que de ser lo corriente haría que la vida no merece mucho pelearla.
Nota camarilla.- Ima y Pe estrenan coche: un Golf azul celeste de 16 años por 6000 euros. Están encantados, qué bien.
Eremitario de los portugueses, cerca de Trespaderne Castillo de Tedeja Camping de Trespaderne Pollo en cervecera de Medina Apalanque en TV Final del Master 1000 de Madrid, Alcaraz vence a Struff por 6-4, 3-6, 6-3 Tercer puesto de Alonso en el Gran Premio de Miami