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131 Montañeo en Castro
miércoles, 01 de octubre de 2025

He quedado con Jon en el 5 estrellas a eso de las ocho y media; las chicas y las perras nos esperan en la parada de autobús en Barakaldo a las nueve. Pincho tortilla y cafecito y nos vamos a Baraka. Las chicas están esperando, se cargan los trastos y partimos con destino Allendelagua, cerquita de Castro.
La ruta arranca en pendiente por un terreno con maleza y calizas. Al poco de comenzar nos increpa un paisano que tenía un chamizo petado de perros y ladridos; el tema es que tiene sueltas ovejas y cabras y le preocupa la gente que va con perros, pero no es nuestro caso, las perrillas son inofensivas totalmente. El recorrido es en pendiente y cansino; el remate hasta la cima es en modo "usar las manos". Llegamos a lo alto sin incidencias; selfis y para abajo. Mi pie izquierdo, tobillo incluido, me duele todo el rato, no lo suficiente como para impedirme andar, pero sí bastante como para estar todo el rato pensando en "porqué habré venido en estas condiciones". Son las dos y media cuando aparcamos en Saltacaballos, junto al restaurante Ibarbia, donde ya hemos comido otras dos veces; nos está esperando MiJavi que no ha podido montañear porque anda con sus temas de médicos, sus manos que se duermen y sus pies con dedos retorcidos. Nos echamos una caña con limón y a comer. Me pido cocido montañés de primero y hígado encebollado de segundo; de postre queso con membrillo. 15€ por cabeza. La peña pidió pescados churruscados al horno con preve, que tenían pintaza. Sin pausa Jon me deja en Santutxu y yo me arrastro cojeando hasta casa. Un día intenso y divertido.
Raquel no está en casa: día de actividades con Nerea y Esther. Han comido en un restaurante griego en Henao 30 y a media tarde han asistido a una función teatral en la que Anabel Alonso se monta un monólogo truño, muy como de otras épocas más machistas; en fin, lo woke es lo que tiene. Mientras tanto yo he zanganeado hasta que Raquel ha reaparecido en casa; un par de petas y mucha tele.

#monte - #castro - #restaurante - #ibarbia - #saltacaballos - #petas

132 De Llodio/Laudio a Lujandio/Luiaondo
2 comentarios sábado, 27 de septiembre de 2025

Sábado en camarilla. Este puede ser un buen resumen, por lo inspirador, digo. Hay plan de comida en Arrankudiaga, con la camarilla y el añadido de última hora de Juanjo y Ander, su vástago de 8 años. Un plan que sugiere dosis excesivas de comida y bebida, y un plan al que accedo un poco renuente, fundamentalmente por lo cuesta arriba que se me hace mantener la calma cuando hay que soportar la verborrea absurda de la Ima; en fin.
Quedamos en la estación de Abando con Juanjo y Ander para ir todos juntitos a Arranku en el tren de las 11:02. La idea es que en el apeadero de Arrankudiaga se nos unan Ima y Pe para bajarnos todos en Llodio y desde allí caminar por una vía habilitada para peatones, a la orilla del Nervión, hasta llegar a Luiaondo, donde hacer un retorno a Arranku en tren. El recorrido desde Llodio hasta Luiaondo lo hago en cola del pelotón charlando amistosamente con Ander, con la intención de conocer un poco la idiosincrasia del muchacho; tiene un puntido de amaneramiento que hace que uno entre en modo sospecha y le coloqué en la caja de pendientes de sexualizar, pero con grandes posibilidades de dar el salto a la caja de gay de pies a cabeza; un muchacho muy condicionado por filosofías de mamá luchadora y por sus sueños inalcanzables. Ander me ha caído bien, pero sin más, su edad es muy inestable y no se sabe hacia dónde crecerá.
Y todo sale a la perfección, una coordinación fina y sencilla; bueno, en Luiaondo estuvimos a puntito de perder el tren elegido por culpa de, no podía ser de otra manera, la Ima, que nunca ve la manera de sabotear los planes de los demás, siempre con la pretensión de añadir aventura jodiendo los planes y la comodidad; pero no tuvo suerte, la ocasión no era la apropiada para poner en el tapete sus trucos habituales. En Arranku dejamos el ferrocarril por unas horas y refrescamos el gaznate en Iberlanda, con un par de botellines.
La comida.
Barbacoa para nada: se asaron morcilla y chistorra, y apenas se le dio un mordisco...

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#camarilla - #juanjo - #ander - #luiaondo - #llodio - #tachon - #concierto - #okume - #patri - #oposicion - #examen

133 Caminata y lentejas con perejil
viernes, 26 de septiembre de 2025

Un día sencillo, aireado y bien alimentado.
Después de ejercitar un poco el cuerpo humano, me ha aseado y me he largado a caminar hasta San Ignacio, por toda mi orilla de la ría. Hace un día agradable y perfecto para caminar. Al llegar a la curva de Elorrieta decido no regresar a pata y coger el metro allí mismo para bajarme en Santutxu y ocuparme de mis labores del hogar. Para animar la inminencia del fin de semana he comprado un par de botellas de blanco donde Antonio y un par de cervezas 1906 para calentar motores. Parece un plan sencillo y de hecho lo es; excepto por las complicaciones surgidas de la inesperada aparición de un chinorro sobre la mesa roja de la terraza dejándome totalmente perplejo -a la vez que entusiasmado-.
Una tarde noche clásica en nuestra terraza, con sus dosis de canciones y sus mareos y felicidades. Se lo debo a Raquel, es mi cielo.
En la comida me curré unas lentejas previamente remojadas, con lo que eso implica de innovación en la receta. En este caso puse 150 gramos de lentejas a remojo. En la olla poché una cebolla y un puerro. En bolsas de malla coloqué calabacín, patata, pimiento rojo y zanahoria. Rehogo la cebolla y el puerro y añado las lentejas; meneo un poco, coloco las mallas con las verduras y hortalizas y cubro con un brick de caldo de pollo, un litro. El resultado es muy correcto. Lo he tenido 15 minutos con las dos rayas rojas. EL condimento es muy clásico, a base de jengibre, ajo en polvo, tomillo, pimienta blanca y negra, sal. Muy ricas, quizás pidiendo un par de minutos más, unos 17 en total.

#caminata - #sani - #lentejas - #fieston - #costo - #petas

134 Susana y la paz del hogar
jueves, 25 de septiembre de 2025

El día está señalado en el calendario por un buen motivo, un motivo de peso, una motivación dental. A las 8:30 tengo cita en Deusto con Susana para proceder a colocar las dos piezas cerámicas en sus respectivos soportes metálicos, y ajustar, lijar y medir. Qué nervios.
El día es muy otoñal, hace frío y me veo en la tesitura de hacer memoria para recordar qué indumentaria es la adecuada a estas circunstancias climáticas; chambergo de forro azulón -me percato de que el color azulón me atrae sin explicación lógica, quizás porque la lógica no está detrás de muchas de las decisiones, de los pasos que damos en el camino del día a día-, botas marrones OPPO y vaqueros campana herencia de Raquel. Voy hecho un pincel. Monto en el metro escuchando un aleatorio de alguna lista alegrilla, porque lo necesito así, para moverme con soltura por el mundo recién espabilado, como yo.
Llego diez minutos antes de la hora y Jaione me hace pasar a la sala de espera. Susana llega después de mí. Cuando todo está listo me hacen pasar al butacón de las penalidades, jaja. Media hora después me reincorporo al flujo de la avenida con dos muelas de cerámica perfectamente colocadas y bien ajustadas; las sensaciones bucales son extrañas, pero positivas, y ya sólo me queda coger confianza y acostumbrarme a tener unos cuerpos extraños en mi delicado cuerpo.
Antes de regresar a Santutxu aprovecho que estoy en Deusto para hacer unas compras en el Mercadona. Clásicos habituales: grisinis, requesón y ricota, acelgas, pasta fresca y poco más. Metro y a casa. Relax en el PC; estoy dando retoques y mejoras a la nueva zona del calendario mensual, que aún necesita mucho código y mucha investigación; je. Para comer preparo pasta fresca con tomate y setas variadas del Mercadona; me queda de rechupete, como así atestigua mi niña preciosa. Después me relajo viendo un rato la peli del Hobbit, la primera entrega y después... esto que se puede leer en este momento...

#deusto - #dentista - #susana - #mercadona - #pastafresca - #hobbit - #otoño - #lamisil

135 Los Mendizaleak vuelven al monte
miércoles, 24 de septiembre de 2025

Raquel amanece en un hotel en Madrid. Me dice que ha madrugado mucho, que ha hecho yoga y que ha desayunado en cuanto han abierto el comedor; es la mejor, le adoro. Yo también he madrugado un montón, a eso de las seis, para no sentir presión ante la inminencia de la salida montañera. He quedado en Basauri a las 9 con los Mendizaleak. Patxi no da señales de vida -me tiene intrigado, lo reconozco; creo que no se siente lo suficientemente querido; él es más de montañear con gente como Oscar, en ese plan; por mí... perfecto-; tampoco puede venir MiJavi porque está recién operado de la muñeca izquierda, por eso del tunel carpiano -tiene pendiente la otra muñeca y también algo del pie, de los dedos etcétera-. Pero el resto no ha fallado, y tampoco las dos perras, la Lasai y la Greta, que son tan monas...
Yolanda tiene coche nuevo, un Jeep super chulo, blanco, de gasolina y eléctrico, pero sin enchufe. Yo voy con Yoli y el resto con Jon. El plan es ir a Valderejo. Jon a buscado una ruta que sube al Raso desde Valdegovía y ha reservado para comer en Valpuesta, en Los Canónigos, uno de sus top favoritos para celebrar y comer como señoritos, jeje.
En fin. La caminata ha sido gozosa, la compañía más, el tiempo perfecto, fresco pero seco, como para ir cómodos en manga corta. Todo bien. La ruta la hemos acortado un poco para no forzar las máquinas ya desde la primera salida de la temporada y aún así nos hemos cansado lo justo y necesario. Ya digo: todo perfecto. Una vez de regreso a los coches, aparcados en Valdegovía, y antes de partir hacia Valpuesta, nos echamos un zurito en "el" bar del pueblo, en la terracita, muy bien muy bien.
Comida. Comida para el recuerdo. MiJavi nos está esperando en Valpuesta y se une al grupo para el momento gastronómico. Grandes momentos. Conversaciones divertidas, gente inteligente. Disfruto muchísimo. El me...

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#mendizaleak - #valdegovia - #valpuesta - #restaurante - #loscanonigos - #elraso - #raquel - #madrid - #curso - #serie - #elrefugioatomico

136 El filósofo Harmut Rosa y la teoría de la aceleración
martes, 23 de septiembre de 2025

Viernes, 11:00 de la mañana, Instituto Goethe. Es una agradable mañana de septiembre en una de las zonas más señoriales de Madrid, pero Hartmut Rosa se siente como el ejemplo vivo de la teoría de la aceleración que le lanzó a la fama hace 20 años. Mientras se sienta con El Confidencial, recuerda que apenas lleva un día en Madrid, pero ya ha dado dos charlas, ha tenido una cena, se dispone a dar su primera entrevista y por la tarde estará pinchando heavy metal. A las siete de la mañana del día siguiente saldrá camino a Barcelona. Entre medias, habrá conocido a decenas de personas cuyos nombres no recordará.

El del catedrático de Sociología en la Universidad de Jena y director del Centro Max Weber se ha convertido en uno de los nombres más citados en las facultades de filosofía durante los últimos años, como recordó su compinche de pinchada, Ernesto Castro. Quizá desde la publicación de Tardomodernidad en crisis o Remedio a la aceleración, publicados por NED Ediciones, o antes, con Alienación y aceleración (Katz) o Lo indisponible (Herder). Es el último gran representante de la teoría crítica contemporánea, el heredero de Max Weber y Theodor Adorno.

La teoría de la aceleración podría sintetizarse como esa paradoja tan contemporánea por la que cuanto más tiempo podemos ahorrar gracias a la tecnología, más estresados, acelerados y quemados nos sentimos. La metáfora por excelencia es la de un hámster en su rueda. Cuanto más rápido corre, más difícil le resulta bajar porque terminaría aplastado por la rueda. Y Rosa, ¿nunca ha deseado parar y bajarse de todo? “Podría, claro, si hubiese dicho que no a esta entrevista no me hubiese muerto y podría haber seguido con mi trabajo académico”, sonríe. “Pero no sería lo correcto en este contexto”.

A menudo, prosigue, le han reprochado incurrir en lo que critica. Pero la aceleración no es una elección personal sino una característica del tardocapitalismo, y él no es un defensor de lo slow. “Hay una conciencia ...

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#filosofia - #aleman - #adorno - #maxweber

137 El otoño ya está aquí
lunes, 22 de septiembre de 2025

Con Maite desde las ocho hasta las nueve, moviendo pesas y estirando gomas elásticas; poniendo a tono los hombros, los brazos, la espalda y el pecho lobo. Y confieso que me he cansado bastante; será porque me he esforzado ¿?.
Después me he duchado, para aliviar el aroma axial, y he salido con paraguas, chubasquero y carrito de la compra. He pasado en primer término por el LIDL, palidez indisimulada de crush indiferente, y he llenado el carro de botellas de agua con gas, de botellas de leche, de hortalizas, de yogures, y de una sudadera azulona que al probarla en casa he comprobado, con pesar, que me queda pequeña, y que mañana no me queda otra que pasarme de nuevo por allá a hacer la consecuente devolución, o el cambio en el caso de que queden tallas, que lo dudo; pero en fin, que me la sopla bastante el asunto.
He vaciado el carro en casa y y he vuelto a la calle, a tirar basuras, a echar al buzón la funda del AliExpress para mi Pixel que me tangaron, y comprar arena en el Eroski, para que a mi gato no le falte de nada -ah, y cuatro latitas de sus favoritas-.
He hecho una colada de color y he cocinado crema de calabacín, que me ha quedado de rechupete -el truco es usar el caldo de pollo de medio litro que suelo comprar en el BM-. De proteína he repetido pechuga de pavo adobada y asada en la Fryer. Una comida sana y sabrosa.
Raquel está velando armas: mañana de primera hora sale volando a Madrid, con Luis Ríos y Pau, a sus cosas de telefónicos; se juntarán allá con dos valencianos, el Víctor y el Jorge, y pasarán un par de días de curso y ocio. La chavala está encantada, disfruta muchísimo con estas movidas; me encanta verla así. Durante la tarde ha salido a caminar por "sus tiendas" del centro porque siempre se puede encontrar algún elemento que le venga al pelo para su viajecito a Madrid; aunque no ha sido así y ha vuelto con las manos vacías. De regreso en casa le estoy esperando con sopa de calabacín y huevos escalfados, además del inevitable pepino y...

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#LIDL - #eroski - #fundapixel - #buzoncorreos - #serie - #elrefugioatomico

138 Un domingo en casa
1 comentario domingo, 21 de septiembre de 2025

{Hoy he terminado de leer Lluvia pequeña.}
El tiempo ha cambiado. Esta semana que termina hemos estado sufriendo temperaturas cercanas a los cuarenta grados, sobrellevándolo bien gracias a nuestro aparato de aire condicionado y a nuestros tres ventiladores de techo; pero apeteciendo cero salir a la calle. Por fortuna ayer cambiaron las tornas y las temperaturas de desplomaron, como dicen los meteorólogos, casi veinte grados, sobre todo en las máximas; hoy no hemos pasado de los veinte grados, ha llovido en modo tormentoso y de cuando en cuando ráfagas intensas de viento han agitado peligrosamente las bandas plásticas del mosquitero de la terraza. Y a Raquel y a mí no nos ha apetecido salir a nada en particular y tampoco en general.
El día ha comenzado mucho antes de las primeras luces, a instancias de Indi y sus requerimientos de todas las mañanas; quiere comer sí o sí, y si le cepillo mucho mejor. No me cuesta gran cosa, me agrada pasar ratos de intimidad con él, y el ratito del cepillado nos sirve para unir nuestras almas, o lo que sea que se una. Después... yoga.
Durante una hora y cuarto o más hemos seguido la rutina que me enseñó Raquel y que a medida que la ponemos en práctica va creciendo en posturas y en dificultad. Hoy hemos mejorado los guerreros y los equilibrios; además ya me siento cómodo haciendo "la vela". Un gran descubrimiento el yoga.
La comida la hemos montado a medias, Raquel se ha ocupado de unos muslitos de pollo -a la Air Fryer obviamente, jaja- y yo de la ensalada, en la que esta vez hemos sustituido la rúcula por espinacas baby, una opción que no me ha convencido, sigo prefiriendo la rúcula. Después hemos seguido con la serie , una serie española en la sale la Ibarguren y que es malilla pero entretenida.
Un gran día, tranquilo y productivo. He terminado de leer Lluvia pequeña; le doy un sobresaliente, sin dudarlo.

#lluviapequeña - #serie - #elrefugioatomico

139 «Manifiesto en contra de la autoayuda» de Marian Donner
domingo, 21 de septiembre de 2025

"Esto es para los locos"... Así empieza el icónico anuncio de Apple, 'Think Different'. Era 1997 y, hasta entonces, los anuncios se centraban en el producto que querían vender y en la sensación que este producto podía provocarte. Ese champú, esas gafas de sol o esos vaqueros que te harían más atractivo y emocionante, que te mejorarían la vida. Pero con 'Think Different' ya no importaba el producto. Este anuncio era un mensaje personal. Un mensaje que te motivaba a ser la mejor versión de ti mismo, sin que importase el producto. Sé más como los locos, los marginados, los rebeldes y los agitadores. Así nos animaba la serena voz de Steve Jobs. Debes ser "una clavija redonda en un agujero cuadrado". Sé como Einstein, Picasso, Gandhi y Martin Luther King. Ellos "no tienen apego a las reglas", pero "las personas que están lo bastante locas como para creer que pueden cambiar el mundo son las que lo hacen". Tú también puedes cambiar el mundo siempre que creas en ti mismo.

Lo siguieron una serie de anuncios similares. Continuamente, el mensaje era: inspiración, motivación, empoderamiento. 'Just Do It!', de Nike; 'Impossible is Nothing', de Adidas; 'Go Forth', de Levi’s, acompañado por el precioso poema de Bukowski "El corazón que ríe": "Tu vida es tu vida, no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión". O el reciente 'Dream Crazy' de Nike, con la presencia del exjugador de fútbol americano Colin Kaepernick: "No intentes ser el corredor más rápido del colegio, o el más rápido del mundo, sé el más rápido de la historia". Lo normal no es suficiente. Puede ser mejor. Puedes ser mejor. Gillette ya no promete que su cuchilla sea lo mejor para el hombre —'The best a man can get'—, sino que hará de él el mejor hombre —'The best a man can be'—. Estos anuncios llaman a que te liberes de la negatividad, de las dudas y de la incertidumbre. De todo lo que te impida tener éxito. Porque ya lo tienes...

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#manifiesto - #autoayuda - #libro - #paraleer

140 Vimos SIRAT: se veía venir
sábado, 20 de septiembre de 2025

Tras un vaporoso viernes se impone un sábado reflexivo y carbonohidratado; peripecias de la vida. En ello pusimos el empeño y logramos el objetivo: recuperar la calma en el espíritu -¿espíritu?-.
La cuestión alimenticia está decidida: pasta con tomate. Es Raquel quien no puede estarse quieta y necesita caminar por el centro, por sus tiendas y a sus movidas cotidianas; ella se encarga de traer cosas del Mercadona, lo esencial: la pasta fresca. Yo me armo de valor y salgo al mundo; en el BM me aprovisiono de materiales y regreso al hogar.
Comida, lo dicho: pasta fresca con tomate y chorizo. Qué rico por Dios.
Durante la tarde me sumerjo en una lectura intensa en las páginas de «Lluvia pequeña», hasta que los ojos y la mente no logran mantener el enfoque; la novela me está interesando, tanto la música como la letra.
Una tarde de... relax sabatino; Raquel en la cama viendo tele y en el salón... viendo tele -Sirat-. No se puede mejorar el escenario; tampoco la atmósfera.
Cenamos una tortilla de espinacas baby -compradas por la nena en Mercadona- y tomate y pepino aliñados.
Asunto SIRAT. Una porquería, una pérdida de tiempo. Un loa insensata del mundo canino flautil y de dios sabe qué movidas relacionadas con la guerra, la muerte, la libertad. Un quiero hacer algo inusitado... y lo consigo. En fin, mala, muy mala.

#pastafresca - #lluviapequeña - #serie - #elrefugioatomico - #pelicula - #sirat

© Zalberto | enero - 2026