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21 Heurística
miércoles, 23 de agosto de 2023

La heurística (del griego εὑρίσκειν),1​ que significa «hallar, inventar» (el pretérito perfecto de este verbo es eureka),2​ aparece en más de una categoría gramatical. Cuando se usa como sustantivo, se refiere a la disciplina, el arte o la ciencia del descubrimiento. Cuando aparece como adjetivo, se refiere a cosas más concretas, como estrategias, reglas, silogismos y conclusiones. No se debe confundir con la erística, que es en cierto modo lo opuesto a ella.

Estos dos usos están íntimamente relacionados, ya que la heurística usualmente propone estrategias que guían el descubrimiento. El término fue utilizado por Albert Einstein en la publicación sobre efecto fotoeléctrico (1905), con el cual obtuvo el premio Nobel en Física en el año 1921 y cuyo título traducido al idioma español es: “Sobre un punto de vista heurístico concerniente a la producción y transformación de la luz” (Über einen die Erzeugung und Verwandlung des Lichtes betreffenden heuristischen Gesichtspunkt).

Actualmente se han hecho adaptaciones al término en diferentes áreas, así definen la heurística como un arte, técnica o procedimiento práctico o informal, para resolver problemas.3​ Alternativamente, Imre Lakatos lo define como un conjunto de reglas metodológicas no necesariamente forzosas, positivas y negativas, que sugieren o establecen cómo proceder y qué problemas evitar a la hora de generar soluciones y elaborar hipótesis.4​

En general, se considera que la capacidad heurística es un rasgo característico de los humanos5​ desde cuyo punto de vista puede describirse como el arte y la ciencia del descubrimiento y de la invención o de resolver problemas mediante la creatividad y el pensamiento lateral o pensamiento divergente. Según el matemático George Pólya6​ la base de la heurística está en la experiencia de resolver problemas y en ver cómo otros lo hacen. Consecuentemente se dice que hay búsqued...

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#meta - #filosofia

22 Felshtinsky: «Solo la intervención directa de la OTAN detendrá a Putin en Ucrania»
sábado, 10 de diciembre de 2022

«La democracia no tuvo nunca la menor oportunidad en Rusia», dice Yuri Felshtinsky (Moscú, 1956). Los ocho años de Boris Yeltsin, entre 1991 y 1999, fueron un espejismo, porque tras las bambalinas conspiraban oscuros intereses que no creían ni en la economía de mercado ni en el estado de derecho.

Vale, pienso mientras escucho en la Fundación Rafael del Pino a este historiador rusoestadounidense. Los fácticos no descansan, ni en Rusia ni en ningún otro lado.

Pero Felshtinsky no se queda ahí.

De acuerdo con su tesis, Vladimir Putin es el último representante de una larga dinastía de espías que lleva moviendo los hilos del Kremlin desde 1982. Ese año la sorda batalla que desde 1917 venían librando el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Comité para la Seguridad del Estado (más conocido por sus siglas en ruso, KGB) se decantó en favor de este último. «El PCUS colapsó tan fácilmente en 1991 porque a la KGB no le interesaba mantenerlo al frente del país. Sus agentes necesitaban el control absoluto, sin cortapisas ideológicas».

«¿Para qué?», le pregunto.

«Para dominar el continente», responde sin inmutarse, y añade más adelante: «Si echa un vistazo al mapa, no hay ni un vecino al que la URSS no arrebatara una rebanada de territorio». Es, por lo visto, superior a sus fuerzas, y Felshtinsky entiende que a los occidentales nos «suene un poco estúpido, primitivo, irracional, loco», pero en lo más hondo del alma eslava alienta la eterna sospecha de que «todos quieren destruirlos».

Huir a toda costa
Felshtinsky descubrió pronto cuál era la verdadera naturaleza de Putin. Corría 1999 y Boris Berezovski lo había contratado para que escribiera su biografía. El oligarca se hallaba en la cúspide de su carrera. Era propietario de la petrolera Sibneft y accionista mayoritario de la principal televisión del país, la ORT, que había puesto al servicio de Yeltsin. «Se le consideraba la eminencia gris del régimen», dice Felshtinsky. «Nada o...

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#politica - #rusia - #guerra - #ucrania - #putin

23 Colón
miércoles, 09 de noviembre de 2022

¿POR QUÉ LOS CARABELES DE COLÓN LLEVARON LA CRUZ TEMPLARIA?

En los últimos años se ha cuestionado la naturaleza del descubrimiento de América en 1492. Esta hipótesis, publicada en el diario La Nación, afirma que Colón conocía la ruta para llegar a ese nuevo mundo porque ya había estado allí en 1485.
La hipótesis se basa en un mapa conservado en el Museo Topkapi de Estambul, la Capitulación de Santa Fé y una inscripción en la tumba del Papa Inocencio III, en la Basílica de San Pedro, en Roma. El mapa es del almirante de la flota turca Piri Reis, quien en 1513 dibujó una cartografía del mundo que incluía América y la Antártida.
Pero lo que interesa no es el diseño, sino las notas marginales, en las que Piris Reis afirma que para realizar su mapa consultó uno realizado por el propio Colón en 1485 y un libro perteneciente a Colón, que data de la época de Alejandro Magno ( 360 aC). Estos documentos se obtuvieron de un prisionero que había sido marinero de Colón en esa expedición. El preso habría dicho a Piris Reis lo siguiente: ..."Los habitantes de esta isla, viendo que ningún daño les sucedía de nuestro barco, por lo tanto, pescaron y nos los trajeron con sus canoas.
No poco se regocijaron los españoles y les regalaron baratijas, pues Colón había leído en su libro que aquella gente era muy aficionada a las baratijas". Por otra parte, la lápida de Inocencio III tiene una inscripción que dice que, bajo su pontificado, "los gloria del descubrimiento del nuevo mundo". Colón habría tomado contacto con un continente desconocido a través de uno o varios viajes promovidos por Inocencio III, y financiados por su pariente Lorenzo de' Medici, llamado El Magnífico. Inocencio III murió en julio 1492 y Colón zarpó del puerto de Palos el 3 de agosto (curiosamente, el mismo día que se cumplía el plazo para la expulsión de los judíos de España).
Cuando Colón llegó a América, el pontificado lo asumió un Borgia, el Papa Alejandro VI; se dice que, con s...

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#historia - #colon - #templarios

24 Cómo ser inútil
jueves, 20 de enero de 2022

Siga el camino taoísta: recupere su vida y felicidad dejando de lado la necesidad de producir, esforzarse o servir a un propósito.

En el primer capítulo de la antigua obra maestra taoísta, el Zhuangzi (atribuido a Zhuang Zhou, c 369-286 a. C.) , hay un desfile de maravillosos animales y plantas: un pez llamado Roe, que mide miles de kilómetros de largo, se convierte en un magnífico pájaro llamado Peng, con una envergadura de miles de kilómetros de ancho, y una oruga y una rosa de Sharon que viven durante miles de años. El capítulo concluye con una discusión sobre otra maravilla de la naturaleza: un árbol inmenso, nudoso y lleno de verrugas, tan torcido y anudado que hace que su madera sea inutilizable para los carpinteros.

Huizi, un pensador de mentalidad lógica, censura el árbol como 'grande e inútil , ¡y por eso todos lo desprecian por igual!' Pero su amigo Zhuangzi responde en defensa del árbol torcido:

Plántalo en Ni siquiera nada, o en el campo de Amplio y sin límites, relájate y no hagas nada a su lado, o acuéstate para un sueño libre y fácil debajo de él.

A lo largo del libro, Zhuangzi sugiere de manera similar que es bueno divertirse. Es decir, no siempre debemos apuntar a la utilidad. No siempre debemos esforzarnos por producir o hacer cosas que nos beneficien a nosotros mismos oa los demás.

Zhuangzi vivió en un período extraordinariamente vibrante y fértil en el desarrollo del pensamiento chino . Estos pocos siglos, denominados el período de los Reinos Combatientes, fueron testigos del crecimiento de pensadores y escuelas de pensamiento, más tarde llamados taoísmo , confucianismo , legalismo, sofismo, yangismo y, importante para nuestra discusión sobre la "utilidad", mohismo.

Est...

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#filosofia - #china

25 Polícrates, el tirano de la isla de Samos
jueves, 10 de septiembre de 2015

POLÍCRATES DE SAMOS, 540-522 a.C. De tiranos, piratas y agoreros.

La tradición histórica del antiguo Mediterráneo nos permite, muchas veces, introducirnos en la vida de algunos curiosos personajes cuyos avatares, signados por una mezcla de hechos reales y trágicos vaticinios, nos revelan la complejidad de las relaciones político-culturales entre los pueblos de aquella región del mundo, las acciones humanas y sus consecuencias. No escapa a esta realidad la interesante vida de Polícrates, el tirano de la isla de Samos, cuyas vicisitudes invitamos a leer.

Ascenso al poder, y perfil de un tirano.
La caída del rey Lidio Creso (547 a.C.), tras su derrota en manos del rey persa Ciro el Grande (y posterior muerte), tuvo cierto impacto en la situación política del mundo griego. Al menos así parece ocurrir en la parte oriental de este, sobre todo luego del sometimiento de los “Yauna” (Jonios), por parte del general persa Harpagus. Las ciudades griegas de aquella zona, vivían momentos de zozobra en lo político y social.
La isla de Samos no estuvo ajena a este momento de agitación que vivía el Mediterráneo Oriental. En el 540 a.C. una revuelta liderada por los hermanos Polícrates, Pantagnosto y Silosonte (hijos de Eases) ejecuta un golpe de estado e instaura una especie de tiranía encabezada por los tres hermanos en partes iguales. Esta estructura de poder duro poco. Polícrates primero dio muerte a Pantagnosto, y desterró luego a Silosonte, asumiendo de esta manera la totalidad del poder, e instaurando una tiranía.
Desconocemos los entramados de situaciones o eventos que condujeron las acciones de Polícrates. Tal vez, como señala Aristóteles, el tirano surge del pueblo “contra los notables” y sus abusos[1]. Y termina por trasgredir este mandato popular para ungirse en el poder absoluto y despótico. Como sea, algún tipo de apoyo popular debió tener Polícrates. Y sus enemigos, que los tuvo y muchos, muy probablemente surgieron de entre la antigua aristocraci...

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#historia - #grecia

© Zalberto | febrero - 2026