 Hoy es hoy y «esto» no, «esto» es ayer, por lo que no me exijo coherencia ni precisión; y recordar a todos que los hechos pierden su categoría "real" en el preciso instante de pasar al archivo del pasado... Sí, el archivo que todo lo contiene, todo subsumido en una solución de los tres o cuatro elementos fundamentales y colocado al azar en compartimentos intercambiables y donde nadie se ocupa del registro y, de existir tal cargo, el de archivador diplomado, de existir no quepa duda a nadie que el proceso de selección ha sido presidido por algún psicópata de los muchos que están afiliados a un selecto club, al mío, al club de la humanidad extinta. Ayer, miércoles en reserva de mendis, montes, muelas, lomas y naturalezas inhóspitas, las actividades inscritas en el rango físico las dejamos en segundo plano, como esas aplicaciones misteriosas que se usan poco pero siempre están activas, atentas a cualquier oportunidad interesante; ayer las actividades que se hicieron predominantes tuvieron como eje central la concentración, la improvisación y la determinación. Sí, me dieron las siete de la tarde, cuando ya el sol había abandonado nuestra vega ribereña y sus destellos iluminaban las nubes del Oeste con unas tonalidades amarillentas hipnóticas -alguna instantánea tiré, con resultados mediocres, y más tarde eliminé-, cuando levanté la vista de la pantalla de cristal y relajé ambas manos mi perspicacia dio por finalizada la magna obra que en estilo «Detallismo Singular» llevaba construyendo desde un acumulado de horas cercano a la media centena. El esfuerzo había merecido la pena; pero... El «pero» era que un detalle central de la obra deshacía como azucarillo en leche caliente la sensación de triunfo y transformaba el placer en satisfacción fútil, y todo por un momento en los inicios titubeantes, cuando al personaje central le coloqué en la mano izquierda algo que quería ser
5 Atrapado en la Lavandería martes, 27 de enero de 2026  Son las seis y media. He retirado las sábanas pocos minutos pasados las cinco, cansado de estar despierto y molesto por un insistente dolor de cabeza, uno del tipo "sinusítico". Indi duerme entre Raquel y yo, calentito y arropado por el abrazo dulce de mi nena preciosa; una estampa cargada de amor. Llevo toda la noche con la sensación de que tengo que espabilar para continuar con el dibujo que dejé anoche sin terminar, ése que estoy decorando a base de puntitos y trazos delicados -una auténtica obra de orfebrería contemporánea-, pero soy consciente de que esa labor tiene que esperar a dar cumplimiento de las actividades de la primera hora diaria, cuando leo e inspecciono el pasado -una labor que diferentes estamentos han considerado no sólo poco útil sino incluso perniciosa o al menos innecesario; esto lo sugieren los estamentos que no han alcanzado la paz con su pasado, por la incapacidad de asumir errores y fracasos; lo típico- y, más prioritario aún, cuando preparo café, cago, cepillo al gatito y le doy besos y abrazos a pesar de su escabullirse sin éxito. Así que he cagado, dos veces de momento, he tomado un café de Sumatra, Raquel me ha preparado una poción de Fluimucil más por vicio que por efectividad manifiesta -ella, aunque no lo quiera reconocer, aún cree en la magia-, he repasado las entradas de la bitácora correspondientes a los 28 de enero que están registradas en la base de datos -algunas muy interesantes- y, por último, estoy escribiendo lo pendiente de ayer martes, donde poco o mucho algo tuvo que suceder que pueda ser expuesto con palabras y silencios. Ayer, martes 27. Un día de invierno invierno, con su frío intenso, su lluvia persistente, su viento desagradable, con todo lo necesario para cumplir a rajatabla el esquema que le toca cumplir. Martes, y como es martes hoy hay conexión a las ocho con Castro, para que Maite nos ponga las pilas y no nos deje desamparados en manos de nuestra pereza congénita. Brazos, hoy brazos. Siendo sincero he de ... leer más | #lavanderia - #fundanordica - #picassiano
6 3 pares de calcetinesviernes, 23 de enero de 2026  Me ducho. Estoy hecho una eme, pero me animo y salgo a dar una vuelta. Hace mucho frío. Bajo caminando, cruzo el puente del ayuntamiento y entro al Primark: compro 3 pares de calcetines por 6€. Regreso a medias, caminando y en metro desde Unamuno. Salgo en Zabalbide para pasar, primero por el PrimaPrix a comprar pienso rico para Indi, después por BM a por básicos y por elementos para hacer un arroz a mi estilo; cosa que hago, y que me da un resultado muy regular. Comemos y cada cual a su refugio digestivo. En la cama sigo con Andor. También dibujo. Para cenar hago el plato frío a base de manzanas, tofu y queso de Burgos. Vemos un poco a Chicote y sus muchachos, guipuchis está vez. En la cama vemos un relato corto de Hitchcock. La enfermedad no me abandona y empiezo a estar harto. | #primark - #primaprix
7 Raquel y su pandilla del barrio No voy a dar más pábulo del necesario a este miércoles tan ilustrado con imágenes de pañuelos tisúes, papel al viento, escamas de piel de cacahuete, sedosos cabellos negros felínicos y una ausencia en pandilla dipsomaníaca hasta mucho más allá en el tiempo del ocaso, con un fondo de nubes grises y ráfagas de viento desaforadas. No lo voy a hacer porque no merece la pena poner luz en un lugar oscuro por propia voluntad, o por deseos nunca hechos carne y recuerdo. Soy así, sé que mantenerme en el sendero del descreimiento me aleja del tumulto de la humanidad hiperconectada -donde yo también me estoy manifestando en silencio, exponiendo mi verdad, en color y en blanco y negro- y que poco a poco me estoy convirtiendo en quien soy, abandonando la piel de un ser contradictorio e incoherente para vivir mi realidad al ritmo de mis pensamientos. No es fácil ser auténtico, casi es imposible; pero esto no es nuevo, así ha sido siempre, desde tiempos remotos, desde los orígenes. El sentido de la vida es llegar a ser uno, sin dobleces ni claroscuros; nada fácil, ya digo. Este miércoles no ha habido montañeo en grupo singular. En un primer embate yo me deslicé fuera del foco, por mor de mi calamitoso estado febril. Y en un segundo embate el resto de compañeros se bajaron de las botas de monte; la justificación tuvo algo que ver con la previsión meteorológica que anunciaba vientos como huracanes, peligros en cada abismo, mieditis sin más. Cierto que hacía mucho viento, no lo voy a negar, pero tampoco se puede negar que la ruta que había propuesto Jon estuviera expuesta al riesgo de una ráfaga mortal; no, que va, la ruta consistía en dar la vuelta al pantano de Maroño, 7 kilómetros de paseo entre pastos verdes y arboledas de hojas perennes -en los enlaces la dejo inscrita-, un paseo perfecto para montañeros de tres al cuarto -es que no me gusta presumir, pero lo cierto es que si no me ocupo de buscar una buena ruta, Jon se esfuerza un mínimo y propone rutas archirepetidas ... leer más | #picassiano - #enfermo - #virus - #trancazo - #raquel - #comidapandilla
8 3:45 AM - Raquel tiene pesadillassábado, 17 de enero de 2026  La humanidad no sabe distinguir entre deseo y destino Dado que hay que dejar testimonio -cosa que me autoimpongo con sumo placer- voy a no explayarme en exceso; el día ha sido sencillo y a la vez intenso. En primer lugar: la nena, Raquel, está malita, su trancazo evoluciona a gripazo o similar. Le molesta todo. Le molesta la garganta; de vez en cuando tose como si llevara dentro un león afónico. Le duele el oído izquierdo; esto sí que es jodido, la verdad. Siente un malestar general típico de gripe, incluso se toma la temperatura -¡¡¡en la muñeca!!!- y sobrepasa los 37º por los pelos. En resumen, está pochita y su jornada transita de la cama a la butaca y viceversa. Mientras esto se desarrolla de esa manera, yo me ocupo de que no le falten caprichos y atenciones. Tras consensuar el menú del mediodía, crema de calabacín con flores de coliflor y merluza rebozada, emprendo el itinerario necesario para recopilar los ingredientes de las preparaciones; es decir, que voy a ir al Corte Inglés a comprar merluza congelada y, de paso y también muy necesario, reponer cafés globalizados en la planta 6ª, donde aprovechar la coyuntura y llevar algún capricho al Señorito. Así que me ducho, me afeito y me visto con el chamberguito plastificado por fuera y suavecito azulón por dentro. Macuto isotérmico al hombro salgo al mundo. Por Iturribide me incorporo al flujo humano que deambula por el Casco Viejo. Cruzo la ría por el puente del Ayuntamiento y sin atajos improvisados entro al Corte y subo a la 6ª. Primera etapa: comprar café. Me inclino por dos bolsas de medio kilo de café de Sumatra y una, también de medio kilo, del de Etiopía; ambos contrastados. De ahí hago una paradita en la zona mascotas en donde compro un sobre de goloseos. Ya me iba a ir hacia abajo cuando me detengo, miro hacia la zona de Platos Preparados y no puedo resistir la tentación: cojo número, espero un minuto y compro... 6 croquetas y una ración de ensaladilla. Hala, a la calle, más contento que ...leer más | #raquel - #enferma - #corteingles - #café - #croquetas - #ensaladilla - #LIDL - #merluzarebozada - #esther - #jorge - #concierto - #luzcasal - #madrid - #picassiano
9 Deseo y destino: Lo woke, el ocaso de la cultura y la victoria de lo kitsch David Rieff: «Hay que entender lo ‘woke’ dentro de la victoria absoluta del capitalismo» El intelectual estadounidense acaba de publicar un libro esencial para entender la decadencia de Occidente
David Rieff es uno de los intelectuales más importantes del mundo. Hijo de Susan Sontag —a cuya agonía y muerte dedicó un libro inolvidable, Un mar de muerte: recuerdos de un hijo— y de Philip Rieff, destacado sociólogo y crítico cultural norteamericano, Rieff reúne armónicamente en su obra la mirada crítica, casi despiadada, de Sontag con la capacidad de comprender estructuras complejas heredada de su padre. Pensador a contracorriente, ha escrito a favor del olvido y contra la obligación de una memoria colectiva (como en Contra la memoria), y ha explicado el daño que hacen las ONG a las posibilidades de desarrollo en el Tercer Mundo (El sueño humanitario). Referente mundial en la lucha contra los crímenes de guerra —como demuestra su implicación en la defensa de Bosnia ante la invasión serbia, o de Ucrania frente a la invasión rusa—, Rieff es también un referente en la defensa de los exiliados. Cosmopolita, conoce a fondo la realidad francesa e iberoamericana, y por ello esta conversación ha sido posible realizarla en español. David Rieff acaba de publicar en Debate un libro esencial para entender el universo woke y la decadencia de Occidente, que ha titulado provocadoramente Deseo y destino.
P.- Dices en tu libro que el universo woke tiene cuatro antecedentes: uno, el comunismo en su faceta de búsqueda del Hombre Nuevo; otro, la abolición del pasado durante la Revolución Cultural china. Un tercer elemento es la idealización, un poco a la manera de Rousseau, del primitivo, del buen salvaje, del espíritu de la tribu idealizado. Y, por último —que quizá se desprende de Freud—, lo que tiene que ver con el triunfo del yo y lo subjetivo. ¿Cómo se combina algo colectivo, como sería el Hombre Nuevo o la Revolución Cultural en su vertiente c...leer más | #woke - #wokismo - #kitsch - #libro - #paraleer - #entrevista - #davidrieff - #pendiente
10 Entrevista: La Era de Hitler entrevista a alec ryrie
"Estamos dejando atrás la era de Hitler y nos adentramos en un nuevo territorio moral"
Un historiador del Cristianismo probablemente sea la persona más preparada para explicar cómo se está transformando nuestro marco de referencia moral y anticipar hacia dónde nos estamos dirigiendo Se ha puesto de moda bucear en los años treinta del siglo pasado para tratar de entender el presente y lo que se nos viene encima. Alec Ryrie (Londres, 1971) propone darle la vuelta a esa idea. Dice que La era de Hitler -así se titula su ensayo- es precisamente la que estamos dejando atrás. Su discurso suena distinto porque no parte de un análisis puramente geopolítico.
Lo entrevistamos buscando una voz autorizada que pueda hablar de cómo las coordenadas morales están transformándose a una velocidad pasmosa. Regresan y se popularizan imágenes e ideas proscritas durante décadas. Ryrie, catedrático de Historia del Cristianismo en la Universidad de Durham y miembro de la Academia Británica, tiene una teoría para explicarlo y un pronóstico abierto sobre lo que nos espera. Hablamos por videoconferencia durante algo más de una hora.
PREGUNTA. ¿Por qué dice que estamos dejando atrás la era de Hitler?
RESPUESTA. Cuando me refiero a la "era de Hitler" o "edad de Hitler", me refiero a nuestras vidas, al periodo que empieza en la década de 1940, y especialmente desde los años 60. Durante esta época, Hitler y los nazis han ocupado un lugar muy importante en nuestra imaginación y han dominado nuestro pensamiento sobre la política, los valores, la moral y la ética. Se estableció el consenso político de que todos odiamos a los nazis y, por lo tanto, es intolerable cualquier cosa que nos recuerde al fascismo. El genocidio nazi se convirtió en el punto de referencia del mal en los tiempos modernos y esa convicción ha vertebrado nuestro mundo desde entonces.
P. No fue un mito perfecto, ningún mito lo es. ¿Pero cómo ha ...leer más | #entrevista - #laeradehitler - #libro - #paraleer - #cristianismo - #islamismo - #wokismo - #judaismo - #segundaguerramundial
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