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1 James Carville: Fuera la conciencia. Dentro la rabia. domingo, 30 de noviembre de 2025  {Por James Carville El Sr. Carville es un veterano de las campañas presidenciales demócratas, incluida la de Bill Clinton en 1992, y consultor de American Bridge, un súper PAC demócrata.} A menos de dos semanas del cierre del gobierno, el debate público sobre el asunto ha desaparecido. Esto demuestra que, independientemente de lo que se crea, hay una verdad simple: el cierre no tendrá consecuencias duraderas para las elecciones intermedias del próximo año. Lo único que persistirá es el sufrimiento económico. Y es precisamente por eso que los demócratas ganaron el 4 de noviembre. Zohran Mamdani, Abigail Spanberger, Mikie Sherrill —incluso demócratas de Georgia en puestos más bajos— ganaron con amplios márgenes porque la gente está enojada. Y la gente siempre dirige su ira hacia el partido gobernante. Los alquileres están fuera de control. Los jóvenes no pueden permitirse comprar una casa ni pagar la deuda estudiantil. Vivimos la mayor desigualdad económica desde los locos años veinte. El presidente Trump no ha hecho nada para reducir el costo de lo que se necesita para siquiera respirar en Estados Unidos hoy, la promesa central de su campaña de 2024. La gente se está rebelando, y lo ha estado haciendo desde hace tiempo. Esto ofrece a los demócratas el mayor regalo que se puede tener en la política estadounidense: una segunda oportunidad. Tengo 81 años y sé que, para muchos, llevo la antorcha de una supuesta era política centrista. Sin embargo, incluso para mí está clarísimo que el Partido Demócrata debe ahora presentar la plataforma económica más populista desde la Gran Depresión. Es hora de que los demócratas adopten una plataforma radical, agresiva, sin tapujos, sin complejos y totalmente inconfundible de pura furia económica. Esta es nuestra única salida del abismo. Al igual que en 2018 e incluso en 2022 , es prácticamente seguro que los demócratas conseguirán el voto de los votantes urbanos y suburbanos en las elecciones intermedias, especialm... leer más | #eeuu - #democrata
2 Francesco Guicciardini: Ricordi. Consejos y advertencias para la vida civil y política Solo hay dos tipos de pensadores políticos. Unos nos cuentan cómo debería ser el mundo: imaginan utopías, lanzan revoluciones o ayudan a los políticos a ganar elecciones. Otros se limitan a describir crudamente cómo es la realidad y sirven para que seamos conscientes de las debilidades humanas.
Para mí, los segundos —entre los que se hallan Maquiavelo, Michel de Montaigne o Isaiah Berlin— son mucho más interesantes que los primeros, aunque a veces inviten al pesimismo o la resignación. Otro de sus principales representantes, Francesco Guicciardini, ha sido poco conocido en España hasta ahora. Yo no lo había leído. Pero el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos Jorge del Palacio acaba de traducir y editar maravillosamente su libro de pensamientos Ricordi. Consejos y advertencias para la vida civil y política, que publica Alianza Editorial. Se trata de un volumen pequeño pero impresionante: las ideas de Guicciardini, con frecuencia sombrías o crudas, nos dicen mucho sobre el presente político y sus miserias.
Guicciardini nació en Florencia en 1483, cuando la ciudad-Estado gobernada por Lorenzo de Médici vivía el momento culminante del Renacimiento y estaba orgullosa del “vivere libero e civile”. Pertenecía a una de las grandes familias florentinas que habían contribuido al poder de los Médici e hizo carrera política y diplomática. Pero esa época de esplendor, una incipiente democracia y un arte memorable estaba llegando a su fin. Se iniciaba una dura y violenta transición hacia el absolutismo. Guicciardini consiguió sortear los múltiples cambios de régimen y las guerras de la época, trabajó para la Florencia ilustrada pero también para la Iglesia de Roma, y fue anotando a lo largo de su vida sus percepciones sobre el poder, el éxito, la guerra, los cambios de régimen, la crueldad, el lujo y el miedo. Es decir, sobre la política. Las anotaciones de Del Palacio sirven para contextualizar e interpretar cada comentario, y también, aunque no de manera exp... leer más | #literatura - #lectura - #filosofo - #italia - #florencia - #renacimiento
3 El discurso oficial sobre las guerras carlistas es una patraña patéticadomingo, 01 de diciembre de 2024  El escritor defiende en su nuevo libro que Zumalacárregui proclamó la independencia del reino de Navarra y las tres provincias vascongadas en la primavera de 1834.
No fuimos. No somos. No seremos. Así, silenciando episodios históricos claves en el devenir de un pueblo es como los vencedores imponen su memoria y borran la de sus oponentes. Es la batalla por el relato, como se dice ahora. “Nosotros hemos sido un país conquistado desde el siglo XVI” y, como acostumbran a hacer, “los conquistadores han ocultado acontecimientos” para sofocar reivindicaciones futuras. Así lo afirma el escritor tafallés Jose Mari Esparza Zabalegi, que en Zumalacárregui y la República de los Pirineos (Txalaparta) defiende uno de esos “hechos” escondidos en aquella época, pero también en esta por una “casta de catedráticos que nos engañan” y difunden "patrañas patéticas". Y es que, en la primavera de 1834, Tomás de Zumalacárregui proclamó en Estella una república federal independiente con las cuatro provincias de Euskal Herria de este lado de la cordillera. Apenas duró tres meses, pero existió, según Esparza, que se ha apoyado en documentación histórica y en artículos de prensa de numerosos medios europeos que dieron cuenta, entonces, de lo que sucedía aquí durante la primera guerra carlista.
En este nuevo libro, el ensayista recoge numerosos testimonios de viajeros, escritores, periodistas, historiadores y militares que “desde diferentes países e ideologías hablaron y escribieron sobre estos sucesos" y afirmaron que fueron la defensa de los fueros y el afán de independencia “el motivo principal de las sublevaciones”, señala Ane Eslava Serrano, editora de Txalaparta. “11 historiadores reconocidos han introducido correcciones y aportaciones en este libro”, añade, y apunta que Xavier Irujo, director del Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, es el responsable del epílogo de un volumen que incluye ilustraciones y algunos documentos inéditos.
También es memori... leer más | #españa - #navarra - #euskadi - #carlismo - #guerra - #Zumalacárregui - #guerrascarlistas
4 «Vivir en zapatillas»martes, 08 de octubre de 2024 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fcda%2Fc27%2Fe51%2Fcdac27e516dbbf5f03880c464f8a80d3.jpg) El filósofo Pascal Bruckner: «El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado». El ensayista francés publica «Vivir en zapatillas» (Siruela), una reflexión sobre la abolición del deseo de vivir (hacia el exterior) que se ha extendido desde la pandemia de 2020.
El Renacimiento y la Ilustración anunciaron un tiempo fértil, llevado por la promesa de mejoría. Desde finales del siglo XX entramos en un tiempo estéril y son demasiados los bandos que sueñan con someter a la humanidad a un imperativo de regresión. La aprobación alegre de la existencia, la curiosidad por los mundos extraños, el vagabundeo gratuito se han vuelto sospechosos. Día tras día se inculcan a la juventud lecciones de desesperación aplicada. De ahí el combate feroz que divide a todos los bandos para definir las prioridades: qué es lo primordial, ¿la lucha contra el cambio climático, contra las epidemias, contra el terrorismo o contra la guerra? Bajo el ángulo del miedo, el efecto de estos anuncios es el mismo: la tentación de la retirada para quienes quieren, ante todo, protegerse de los grandes dramas históricos. ¿Cómo extrañarse de que las jóvenes generaciones padezcan pesadillas, no crean en el futuro y corran a refugiarse de cabeza en la madriguera para esperar el fin del mundo? La necesidad de seguridad absoluta puede asfixiar hasta el gusto por los otros. El fin del mundo es, sobre todo, el fin del mundo exterior, es la falta de atracción por la vida común. El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado: hay que enfriar lo sublime, reducir las ambiciones, invitar a cada uno a orgías de buenos modales. El deseo de disfrutar de todo lo bueno que la vida ofrece está prohibido o, incluso, condenado como un pecado contra el planeta, la nación, el pasado, la moral, las minorías. De 2020 a 2022 han proliferado en Francia tantos profesores de la depresión, tantos aguafiestas en las ondas dispuestos a echarnos un sermón, a prometernos los peores castigos: ¡habíamos disfrutado mucho...leer más | #meta - #ensayo - #literatura - #filosofia - #paraleer
5 Década Ominosamartes, 13 de febrero de 2024  Se denomina Década Ominosa o segunda restauración del absolutismo (1823-1833) al periodo de la historia contemporánea de España que corresponde a la última fase del reinado de Fernando VII de España (1814-1833), tras el Trienio Liberal (1820-1823), en el que rigió la Constitución de Cádiz promulgada en 1812. Algunos historiadores, como Josep Fontana, prefieren la segunda denominación porque extienden el periodo más allá de la muerte de Fernando VII, hasta el fin del sistema absolutista, prolongándolo de esta forma hasta 1834. Ángel Bahamonde y Jesús A. Martínez comparten esta idea de incluir la «transición pactada que se consolida en 1834» y que constituiría la «última fase» del periodo.
El término Década Ominosa —es decir, abominable— fue acuñado por los liberales que sufrieron la represión y el exilio durante esos diez años. El escritor progresista Benito Pérez Galdós tituló uno de sus Episodios Nacionales El terror de 1824 y un autor tan conservador como Marcelino Menéndez Pelayo calificó esta última etapa del reinado de Fernando VII de «absolutismo feroz, degradante y sombrío». El hispanista francés Jean-Philippe Luis ha matizado esta visión del periodo: «Por una parte, la década ominosa no se reduce al fin de un mundo sino que participa en la construcción del Estado y de la sociedad liberal. Por otra parte, el régimen es al mismo tiempo tiránico y voluntaria o involuntariamente reformador». Esto último constituye lo que Luis llama «la otra cara de la década ominosa». «Desde muchos puntos de vista, se asiste en el curso de estos cinco años a una tentativa de renovación institucional del régimen llevada a cabo por un equipo ministerial muy estable si se le compara con el de la primera restauración: tres ministros de seis permanecen nueve años en funciones». | #meta - #historia - #absolutismo - #ilustracion - #españa
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