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151 En ello estamos
miércoles, 08 de enero de 2025

Veamos, no es sencillo, todos los días me pasa, o en todas las ocasiones. El caso es que me pasa casi siempre que los recuerdos recientes se esconden en una neblina espesa, opaca, impenetrable. He de concentrar mi mente para acceder al cajón secreto del día a día, en el que todo es un gran revoltijo de imágenes confusas, lugares comunes e itinerarios gastados por pisadas de goma y aceras recién regadas con naranja nuclear; «lo de siempre».
Me he sentido más ligero, como levemente elevado sobre mis fúngicos pinreles, y me ha parecido una gran idea caminar sin rumbo y dejar que sea el azar el que me lleve a un destino inevitable por cotidiano. Pocos puntos en la columna de "asuntos pendientes"; uno que es recomendable tachar: pasar por un punto de recogida de Celeritas a entregar el Hub USB que compré hace unos días por Amazon y que resultó ser una compra errónea (el conector de entrada al hub no era el adecuado para conectar al portátil), y hacer la devolución.
He paseado en una mañana levemente cálida, casi en modo "manga corta", por los aledaños de Garamendi, donde está el punto de recogida más cerca de casa, el de la tienda de chucherías; pero no abren hasta las diez y son las nueve y cuarto. «¿Qué hago?». Una gran pregunta; difícil resolución. Parece que dejar correr el reloj mientras redesayuno en un bar, el de Maite por ejemplo, podría ser una buena opción; pero no me apetece lo más mínimo, y doy la vuelta, consulto en el móvil otros puntos de recogida y veo que uno me queda cerca, el de «Viajes Halcón», que está en una lonja pegada al Piérolas; perfecta opción.
Tras hacer efectiva la devolución detengo unos segundos el pensamiento y la mirada soñadora para tomar una dirección que me lleve a alguna parte. Hay diversas posibilidades, algunas de componente meramente ocioso y otras con cierto matiz de utilidad; esto último es lo que me convence. Me dirijo por el Carmelo, por Iturriaga y por Cocherito de Bilbao, hacia mi destino en la general de Galdácan...

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#devolucion - #mercadona - #lavanderia - #serie - #disclaimer - #viento - #teffi

152 La Hernia y las Uñas
martes, 07 de enero de 2025

Hoy es un día pelín especial por la visita, por fin, al médico para pedir "soporte" con mi tema inguinal, lo del bulto que llevo desde hace semanas empujando para dentro; lo del bulto era algo que no me encajaba lo más mínimo, y aquello del psoas que surgió de la mente poco empática de Maite cada vez me parecía más alejado de la realidad, ella siempre tiende a valorar lo ajeno en base a sus experiencias y no duda en opinar que lo tuyo ella yo lo ha tenido y que esto y que aquello, y desde los inicios esta situación nos ha llevado en varias ocasiones a chocar porque me exaspera que sea tan simple y tan ignorante (lo siento, pero lo es). Bueno, el caso es que hace unos días tomé la decisión de poner el asunto en manos de profesionales y pedí cita para visitar a Leticia y sus compinches, y hoy es el día.
El día ha comenzado oficialmente a las ocho menos cuarto, cuando he preparado los trastos para la sesión de brazos con Maite. Lo cierto es que sienta bien poner en marcha los músculos y hacer que la sangre circule fluida por todos los rincones del cuerpo. Tras recoger los chismes gimnásticos he puesto mi atención en mejorar mis prestaciones visual sociales con una ducha, un afeitado y un corte de las uñas de los pies; precisamente de las uñas también quiero hablar con Leticia. Y, nada, como soy bastante intenso y nervioso en cuanto he finalizado los trabajos de adecentamiento, me he vestido con ropa cómoda y me he ido a coger el metro con destino Sani.
Creo que no sorprenderé a nadie que me conozca si le digo que me he presentado en la sala de espera del Ambulatorio con más de media hora de antelación, tres cuartos para ser más exactos. Es lo que hay.
Piso 2º. Consultas de la zona Sur. El que me sobre tiempo me agrada. He comenzado a leer hace pocas páginas el libro que regalé por su cumple a Tachón, «Teffi. Memorias. De moscú al mar Negro», y lo llevo en mi macutito chino naranja negro, además de las gafas de leer, el paquete de Omé, el paraguas plegable y la...

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#medico - #leticia - #hernia - #cita - #cirugia - #lectura - #teffi

153 Sentimiento a flor de piel
viernes, 03 de enero de 2025

Es para mí un día cargado de hipersensibilidad, todo me duele, todo me agobia.
Sin pausa se prepara y marcha a yoga. Mientras yo vagueo o algo que ahora no recuerdo. Al rato regresa la nena. Raquel es muy consciente de mi situación y me anima a salir a dar una vuelta y comer un pincho o algo, y le hago caso.
Es un día húmedo y frío. Bajamos al Casco Viejo por Iturribide, como le gusta a la nena, y, tras un breve debate no ponemos de acuerdo: pasando de cruzar la ría, nos quedamos dando un garbeo por las 7 Calles.
Raquel propone entrar al nuevo Bulevar, ahora un Aitaren (de los de Amaren y tal, muy originales los nombrecitos); el garito es una monada, no echamos un par de tintos y unas pulgas de jamón cómodamente instalados en una especie de hornacina rococó desde la que se divisa ampliamente el local. Por cierto que el camarero el típico crack maleducado y mal profesional, un auténtico veterano de los de antes, tipo los del Monterrey. Salir a la intemperie del Arenal nos empuja a imbricarnos en las calles húmedas y extrañamente tranquilas. Un pote en el Basaras, Raquel con croqueta y y con Felipada. Un pote en el Baste, con torrezno recalentado, especialidad de un negocio enfocado en los productos ibéricos ¿?; ahora ya no es Baste, es «Taberna Pezuñas» ¿?. Ya de regreso en el barrio hacemos una última paradita donde Karim a echar un Monopol y dar por finalizada la ruta festiva.
¿Comida? Arroz con sofrito y caldo de pollo.

#bulevar - #basaras - #baste - #tabernapezuñas

154 Barbacoa, reciclaje de canelones y variadas vainas
jueves, 26 de diciembre de 2024

14 enero 2025.
Han pasado demasiados días desde que dejé esta entrada en modo «pendiente», y los recuerdos y las sensaciones ya se han amalgamado de tal manera que para darles viva de nuevo se hace más fácil que ser conciso, ser literario en lo posible.
El 26 de diciembre ya se sabe que en Cataluña es el día fuerte de celebración navideña, por lo que sea, y en serio: no espere nadie que ahora me dé por investigar detalles de algo potrosamente nacionalista. San Esteban se celebra, pufff.
Pero bueno, lo anterior no nos afecta, no a mí al menos. El día tiene ya su agenda bien organizada. Los Ros Gómez no dejan cabos sin atar.
El despertar es agradable. Tachón desayuna libro en mano en modo reflexivo (me enorgullece que sea así, mucho además). Raquel y yo nos hacemos un cabecito y picamos algo que ya no recuerdo y que tampoco importa lo más mínimo. El punto fuerte de la mañana es el almuerzo en el jardín, con su barbacoa y su movida guay. Mientras los Franciscos se disponen a encender el fuego, el resto del personal se distrae cada uno a su rollo; Tachón y Charo van con los peques a los columpios; yo salgo a caminar un poco...
La mañana está envuelta en una espesa niebla que pinta con los tonos del misterio los campos de Puigdàlber; es todo propicio para tirar fotos artísticas y disfrutar de las sensaciones físicas. Cuando regreso a la casa ya está el fuego ardiendo y las viandas dispuestas en bandejas, condimentadas y organizadas. El menú parece variado, pero no lo es: hay algo de verdura, un pimiento, una seta y una berenjena; y hay bien de chistorra, bien de chuletillas y bien de carnes en general. Lo cierto es que lo pasamos de puta madre; el ambiente mola mucho, es así.
Sin mucha pausa, la comida ya nos espera en la mesa. Hay dos cosas a elegir: lomo relleno de algo y canelones rellenos de algo también; yo he pedido canelones, y están buenos; fijo que el lomo también estaba bueno. Una sobremesa tranquila; la foto con las mantas, un acto de obligado...

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#2024puigdalber - #barbacoa - #chistorra - #canelones - #vainas

155 25 de Diciembre en Can Ferrán
miércoles, 25 de diciembre de 2024

Un par de peques presas del nerviosismo lógico de la fecha irrumpen en nuestra habitación, la del año anterior, poco después de las siete; tocaba levantarse y bajar al salón para asistir a la apertura de regalos de Irati y Rubén. Tachón ya ha dado comienzo al día tomando café, huevos revueltos, y leyendo en la mesa del comedor; la rutina del peque me parece de diez.
Tras el gran momento de los regalos toda la familia va desfilando poco a poco por la cocina, buscando algo para llevarse al estómago; nosotros hacemos lo propio.
Con la barriga llena y el cuerpo recién duchado salimos Raquel y yo a dar un paseo por Puigdàlber; la niebla adorna los campos de viñas y pone una nota misteriosa en el paisaje. De regreso a la masía nos encontramos con la juventud afanada en el jardín mezclando ingredientes al modo alquímico para fabricar algo parecido a la sangría; Raquel me hizo el gesto de «no bebas esa pócima, que luego te sienta como un tiro y éste no es el lugar» , y menos mal que le hice caso, porque el potingue estaba subidito de alcohol. En fin.
Luego tocaba el turno a la chavalería y su ritual de baño navideño en la piscina, y lo cumplen como auténticos campeones. Entretanto yo me instalo en la cocina a preparar tortillas de patatas, tres, para añadir al ágape del mediodía; esto ha surgido por aclamación pública, quorum inapelable. Y a comer.
Después de la comida nos vamos a descansar un rato, hasta el momento «amigo invisible»; madre mía. Lo cierto es que hicimos unas risas, mientras Francisco iba sacando de una bolsa enorme los regalos invisibles, uno a uno y entregando cada paquete a su destinatario. Muy divertido. A mí me cayó en gracia una botella de PX, marca Cedro, y un chisme para taponar botella y extraer el aire hasta hacer el vacío y tal y cual; no sé porqué será que me tocó algo de alcohol (en fin). A Raquel (ostras, ahora mismo no me acuerdo). Mi turno de amigo le correspondió a Angels, y la gorra animal print que compré hace...

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#2024puigdalber - #sangría - #piscina - #amigoinvisible

156 Amnya: Una construcción de 8.000 años
lunes, 23 de diciembre de 2024

El fuerte en promontorio más antiguo del mundo: Amnya y la aceleración de la diversidad de cazadores-recolectores en Siberia hace 8000 años.

En la remota Siberia, en un recodo del río Amnya, a varios días de viaje de la ciudad más cercana, se extiende un bosque empeñado en reescribir la historia de la humanidad. Durante un estudio en aquella región en 2019 un grupo de científicos rusos y alemanes documentó antiguas construcciones defensivas, incluida una red de fosos, bancos y empalizadas levantadas en torno a un grupo de viviendas. Para conocer mejor el yacimiento tomaron además muestras de madera y carbón de las capas que consideraron más antiguas, las llevaron al laboratorio y las sometieron a la datación por radiocarbono. Ahora al fin tenemos los resultado del análisis.

Y son tan fascinantes que amenazan con reescribir la historia.

La razón: aquellos antiguos vestigios nos hablan de la antiquísima construcción del margen del río Amnya, pero sobre todo nos hablan de nuestra propia historia.

Una construcción de 8.000 años. Los materiales recogidos en la taiga siberiana por Henny Piezonka, de la Freie Universität Berlin, y el resto de sus colegas llamaron la atención del equipo por dos grandes razones. Primero, por cómo estaban dispuestos, formando bandas de materiales negros que destacaban en la arena blanca "como si estuvieran dibujados con una regla", explica Piezonka a la revista Science. La segunda sorpresa, la realmente mayúscula, llegó sin embargo más tarde, cuando obtuvieron los resultados de la datación por radiocarbono: los análisis mostraron que los primeros muros y viviendas del yacimiento se habían levantado hacia el 6000 a.C., con lo que tenían cerca de 8.000 años.

Rompiendo los esquemas. Ese dato es más importante de lo que pueda parecer. Como recuerda la Universidad Christian Albrechts de Kiel, institución que ha participado en el estudio, lo convierte en "el asentamiento fortificado más antiguo del mundo" conocido...

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#meta - #neolitico - #siberia

157 Ya lo dijo Santo Tomás...
sábado, 21 de diciembre de 2024

Mi Raquel se toma un respiro vital y aprovecha las primeras luces del día para presentarse con espíritu navideño en su clase de yoga relax; al finalizar me llama para quedar y dar una vuelta por el centro, para supervisar el ambiente en las calles. Previamente he pasado por el BM a comprar lo esencial de la alimentación del día; un pollo descuartizado meticulosamente, unas hamburguesas, una botella de Monopol y unos espárragos verdes, ah, también queso fresco y membrillo.
No son las once cuando salgo al aire matutino por las escaleras automáticas del metro, en la boca de Moyua; Raquel me espera en la Plaza Jado. Ella ha planeado comer un pincho de tortilla en el bar de Aitana, y me ha parecido una idea muy oportuna. Con la barriga haciendo su labor emprendemos el camino hacia la parte antigua de Bilbao, donde se congrega la gente para degustar los talos con chorizo típicos de la feria de Santo Tomás.
El Arenal está rebosante de gente; nos deslizamos sin pausa por entre la multitud y decidimos que la idea mejor es tomar algo en la Plaza Nueva. Dicho y hecho: un aposentar las nalgas en una mesa en la terraza del bar del jamón y un degustar un plato de surtido de ibéricos mientras la plaza se va llenando hasta la saturación; nos vamos dando un paseo por Iturribide y haciendo larga cola para coger el ascensor funicular que sube hasta la calle de la UGI, pues hay plan de entrar al BM a comprar un poco de cava para amenizar el cocineo del día. Así se hace.
Raquel prepara un arroz con pollo que le queda riquísimo y que yo como con placer indisimulado, jeje. Y el resto del día lo echamos holgazaneando con gran estilo y auténtica dedicación.
Por cierto que mensajeando Raquel a Francisco descubrimos con alegría que la hora de llegada de la familia a Can Ferrán no será antes de las cinco de la tarde el martes, con lo que ello nos afecta a nosotros, ya que nos mejora las opciones horarias del viaje; antes teníamos todo organizado para llegar antes de la hora de la co...

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#santotomas - #aitana - #plazanueva

158 Emigración, la excepción ibérica
viernes, 20 de diciembre de 2024

Nuestra realidad nacional nos reclama situar las ideas donde antes han llegado los hechos. Unos hechos nacionales que nos alejan de la sorda guerra civil en la que viven sumidos muchos de nuestros conciudadanos europeos

Hay quien sostiene que España es un país fuerte en hechos y débil en ideas, y basta una ojeada a lo que está ocurriendo en Europa en materia de emigración y compararlo con España, para aceptar que pudiera estar en lo cierto. En París, Londres, Roma … en la mayoría de las capitales del continente aparecen muestras patentes de la guerra civil hobbesiana que azota Europa. Una guerra subterránea entre naturales y emigrantes a los que muchas veces no separa un pasaporte, porque son varias generaciones foráneas las que ya lo exhiben legalmente.

Frente a estos, oponen su hostilidad las poblaciones originarias que oscilan entre la necesidad y el rechazo a unos extraños que, aun aportándonos su indispensable fuerza laboral, son cultural, racial, económica, religiosa y costumbristamente diferentes. Un conflicto interno que está rompiendo las sociedades europeas en dos naciones, desbordando y degradando las estructuras de sus servicios públicos, marginalizando parte de las ciudades, generando conflictos de seguridad y, a mayor riesgo, aumentando la ola de populismo que crece sin cesar.

Nada – o casi nada - de eso sucede en la península ibérica. Como explicaba Ángel Villarino en uno de los últimos consejos editoriales de El Confidencial, asistimos a un raro fenómeno de autoprovisión de emigración propia; la absorción interesada de una población que ayer se fue y hoy retorna tal vez mezclada. Posiblemente, recibimos emigrantes como nadie, pero los asimilamos automáticamente en una veintena de años a más tardar (los que Ortega daba a una generación), porque somos nosotros mismos los que emigramos a nuestro propio país, a causa de que esos emigrantes -que son más de los que contamos por la enorme cantidad de dobles nacionalidades y si...

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#emigracion - #america - #europa - #españa

159 ¿Usted preferiría ser oculista en Londres o carnicero en Damasco?
martes, 17 de diciembre de 2024

Los últimos acontecimientos en Siria, aparte de convulsionar el mundo y pillar de sorpresa a unos cuantos servicios secretos (más a unos que a otros) ponen en evidencia hasta qué punto nos gusta dar por hechas muchas cosas que luego la realidad desmiente. Y sobre las cuales la propaganda miente.

La caída de Bashar al-Assad ha destapado bruscamente un nivel de represión y de horror que cuesta de creer que hasta ahora se desconociera. Israel bombardea los túneles de Hamás y los wokes salen a la calle en tromba a gritar «del río al mar». ¿Por qué no se manifestaron nunca contra lo que pasaba en la prisión siria de Sednaya? ¿Sólo porque el régimen de Damasco era amigo de Moscú y enemigo de Tel Aviv?

Por otro lado, contrasta tanta manga ancha con Bashar al-Assad todos estos años y tanta severidad ahora. Ciertamente el régimen inició una escalada de represión feroz coincidiendo con el estallido generalizado de las llamadas primaveras árabes. A las que sería más preciso llamar «inviernos nucleares». Allá donde las dichosas primaveras brotaron, una de dos: o se llevaron por delante malos gobiernos para poner otros peores, más teocráticos y más fanáticos, o, para frenar eso, valía todo.

No tengo la impresión de que en Europa comprendamos cabalmente, no ya la realidad, sino el día a día en Oriente Medio. «¿Aquí o matas o te matan?», se atrevió a preguntarle un famoso periodista catalán al presidente sirio. Temblando por si se lo tomaba a mal. Que no sólo no se lo tomó a mal, sino que le dio toda la razón, muy convencido.

Si repasamos la trayectoria personal y familiar de Bashar al-Assad, nos encontramos a un personaje muy parecido a Michael Corleone, el personaje de El Padrino interpretado por Al Pacino. Bashar era el hijo menor de Hafez al-Assad y el menos interesado en seguir sus pasos. Había estudiado Medicina. Era oftalmólogo en Londres, donde conoció a su mujer. Estaban ambos destinados a tener una vida muy distinta, lejos de Siria y de la guer...

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#siria - #dictadura - #rusia - #Bashar_al-Assad

160 Funeral padre Adalberto
lunes, 16 de diciembre de 2024

2 acontecimientos relevantes hoy:


  1. He leído con ganas un buen montón de páginas de «Habla, memoria».
  2. Asistimos al funeral por el padre de Adalberto.

Un lunes muy contenido, muy de dejar atrás movidas malignas (jjj).
He salido durante la mañana a comprar en el BM pechuga de pollo y una botella de aceite tudelano, aceitunas Arroniz. Y esto no es para otra cosa que para comer saludable y bajo en grasas malignas (jjj). Y tampoco es que haya triunfado con el cocinar, no esta vez; la pechuga a la plancha no es mi fuerte, y en esta ocasión creo que lo he bordado: peor casi casi casi imposible. De primero he cocido una coliflor; esto si me sale bien, es casi imposible cagarla (yo puedo también superar esta barrera, pero no lo quiero intentar, no tiene sentido).
Raquel ha salido a sus cosas personales a eso de la hora del angelus. La muchacha necesita airearse lo máximo posible; lo merece. Ha aparecido en casa casi a las cuatro, por lo que hemos comenzado las operaciones de la siesta a una hora más tardía de lo corriente.
Apalanque total en la butaca con los auriculares desgranando una de mis listas, en concreto la última preparación: Relax Máximo; músicas adecuadas a tiempos de lectura.
El funeral comienza a las 7 de la tarde en la Basílica de Begoña. Como era de esperar allí nos juntamos una nutrida representación del antiguo CSD; festejamos en los buenos momentos y nos arropamos en los malos. Por allí andaban los de siempre: Patxi, Txerra, Cinta, Jose Gil, Pedro, Estela, Izaguirre, Tino, Javi Cano, Mikel, Miguel Ángel, Julio César Rey Bravo, Ana Mari, Carrasco, Javi Revilla, y puede que alguno más que ahora no me viene. Son poco más de las ocho cuando nos retiramos tras dar un abrazo a Adal; hay quien parece querer echar un trago, pero rápidamente se queda solo, un funeral es lo que tiene.
Así que un día frío y diferente. Yo, repitiendo el esquema del domingo, prescindo del momento cena para dar una tregua a mi lengua, que t...

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#funeral - #adalberto - #nabokov - #hablamemoria

© Zalberto | enero - 2026