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11 Entrevista Kenneth Pomeranz
martes, 20 de mayo de 2025

El historiador que cambió la manera de mirar a Occidente trae pronósticos sobre el futuro


Hace un cuarto de siglo, Pomeranz sostuvo por primera vez que Europa había logrado una ventaja apabullante sobre China solo gracias a una serie de casualidades. Ahora dice que esa ventaja se ha desvanecido


En La gran divergencia, Kenneth Pomeranz se hizo una única pregunta: ¿por qué la Revolución Industrial ocurrió en Inglaterra y no en China? O lo que es lo mismo: ¿por qué Occidente no permaneció anclado en el pasado como Asia? Su conclusión, que generó un enorme debate al ser publicada hace un cuarto de siglo, es que no hay ninguna gran diferencia cultural que explique la ventaja de la que ha disfrutado Occidente hasta hoy. Pomeranz, profesor de Historia de Asia Oriental en la Universidad de Chicago, nos atiende por videoconferencia con motivo de la traducción al español de su legendario ensayo.

P. El punto de partida de su libro es que China y Europa eran dos áreas de desarrollo muy similares hasta el siglo XVIII. ¿Similares en qué sentido?

R. Eran similares en su grado de prosperidad. Comparada con nuestros estándares actuales, ninguna de las dos regiones era particularmente próspera. Pero eran comparables en cuanto a estilo de vida, extensión de los mercados, y otras variables económicas básicas como la esperanza de vida. Aunque con variaciones enormes entre unas zonas y otras, claro.

P. Se refiere a que las condiciones de una aldea perdida en el interior de China podían parecerse más a las de una aldea polaca que a las del norte de Italia, ¿no?

R. Correcto. Mi argumento es que, si comparas áreas desarrolladas con otras áreas desarrolladas, digamos, Suzhou con Ámsterdam, o áreas más pobres, como Gansu con Polonia, encontrarás estándares de vida bastante comparables. Y si haces un promedio a lo largo de grandes áreas de Europa y de China, también encontrarás una comparabilidad aproximada. Los chinos, hasta donde p...

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#historia - #china - #entrevista

12 Tierra baldía
lunes, 12 de mayo de 2025

Robert Kaplan y el mundo que viene: abandonen toda esperanza


El analista norteamericano divisa en su último ensayo ‘Tierra baldía’ un futuro global donde el caos será la regla


El mundo actual cambia tan rápido que desborda nuestra capacidad de entenderlo. No acertamos a seguir su ritmo frenético. Para comprender la historia reciente y el mundo que nos rodea, no solo carecemos de la tradicional perspectiva histórica (que también), sino que nos faltan en primer término los más elementales instrumentos cognoscitivos: conceptos, valores, objetivos, visión de conjunto. Ampliando el famoso dictamen de Churchill sobre los Balcanes, podría decirse que nuestro tiempo produce más historia de la que podemos asimilar.

No pretendo fijar una especie de protesta retórica, como un brindis al sol. Ni, mucho menos, farfullar una excusatio non petita para diluir las sucesivas meteduras de pata en las que incurrimos al hacer estimaciones y prospectivas políticas. Solo busco subrayar los defectos habituales que siguen a ese estado de cosas. Por ejemplo, una sobrevaloración del presente en todos los órdenes, que conduce a aplicar categorías de hoy a contextos muy distintos del pasado. También, la frecuente tendencia a establecer analogías impropias o arriesgadas: así, comparaciones poco matizadas entre la situación actual y la crisis de los años treinta del siglo XX o el abuso de conceptos como fascismo y genocidio. Por último –sin agotar, por supuesto la lista–, la incapacidad para situar los acontecimientos en su dimensión histórica, distinguiendo lo accidental de las grandes tendencias subyacentes. Bien es verdad, me apresuro a reconocer, que es más fácil señalar estos yerros que evitar incurrir en ellos.

La capacidad para soslayar dichos errores e insuficiencias, hasta donde es posible, es lo que nos permite distinguir a los grandes analistas de los múltiples advenedizos o simples aficionados que se dejan llevar por las tentaciones del momento, el...

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#filosofia - #sociologia - #futurologia - #eeuu - #ensayo - #paraleer - #

13 Adam Weishaupt: alemán jesuita fundador de los Illuminati
viernes, 02 de mayo de 2025

Johann Adam Weishaupt (Ingolstadt, Baviera; 6 de febrero de 1748-Gotha, Alemania; 18 de noviembre de 1830) fue un filósofo, alemán, profesor de derecho civil y posteriormente de derecho canónico, y fundador de los Illuminati, una sociedad secreta que inspiró posteriores teorías conspirativas.

Primeros años


Adam Weishaupt nació el 6 de febrero de 1748 en Ingolstadt, en el Electorado de Baviera. Tras la muerte de su padre, Johann Georg Weishaupt (1717-1753), Adam, un niño de cinco años, quedó bajo la tutela de su padrino Johann Adam Freiherr von Ickstatt,​ quien, al igual que su padre, era profesor de derecho en la Universidad de Ingolstadt. Ickstatt era partidario de la filosofía de Christian Wolff y de la Ilustración, e influyó en el joven Weishaupt con su racionalismo. Weishaupt comenzó su educación formal a los siete años en un colegio de jesuitas. Más tarde se matriculó en la Universidad de Ingolstadt y se graduó en 1768 a la edad de 20 años con un doctorado en derecho.​ En 1772 se convirtió en profesor de derecho. Al año siguiente se casó con Afra Sausenhofer de Eichstätt.

Tras la supresión de la Compañía de Jesús por parte del Papa Clemente XIV en 1773, Weishaupt se convirtió en profesor de derecho canónico, un cargo que hasta entonces era exclusivo de los jesuitas. En 1775, Weishaupt conoció la filosofía empírica​ de Johann Georg Heinrich Feder, de la Universidad de Göttingen. Tanto Feder como Weishaupt se convertirían más tarde en adversarios del idealismo kantiano.

Fundación de los Illuminati


El 1 de mayo de 1776, Johann Adam Weishaupt fundó los "Illuminati" en el Electorado de Baviera. Adoptó el nombre de "Hermano Espartaco" dentro de la orden. Incluso las referencias de diversas enciclopedias varían en cuanto al objetivo de la orden, como New Advent que dice que la Orden no era igualitaria ni democrática internamente, sino que buscaba promover las doctrinas de igualdad y libertad en toda la soci...

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#filosofia - #alemania - #illuminati

14 Muere Manolo el del Bombo
jueves, 01 de mayo de 2025

Manuel Cáceres Artesero (San Carlos del Valle, Ciudad Real, 15 de enero de 1949-Moncófar, Castellón, 1 de mayo de 2025),​ más conocido como Manolo «el del Bombo», fue un famoso hincha español de la selección española de fútbol y el Valencia C.F. El periódico británico The Guardian lo consideró «el hincha más famoso de España» e incluso se le llegó a denominar el hincha más famoso «del planeta».

Se caracterizaba por asistir a todos los encuentros que disputaba la selección española por todo el mundo, tanto partidos amistosos como de carácter oficial, con su camiseta de la selección, su enorme boina y el epónimo bombo.​ Era muy común verlo en las escenas donde se enfocaba al público en cualquier partido de la selección española.​ También animó a la selección española de baloncesto durante algunos de los partidos del Eurobasket 2007 disputado en España.

El 1 de mayo de 2025 Manolo fue encontrado sin vida a sus 76 años de edad en su domicilio de Moncófar, en la provincia de Castellón.​ Su última aparición fue en el Estadio de Mestalla, en el encuentro disputado entre la selección española y Países Bajos por los cuartos de final de la Liga de Naciones de la UEFA 2024-25 a finales de marzo de ese mismo año.​ Manolo llegó a asistir a 10 mundiales a lo largo de su vida: España '82, México '86, Italia '90, Estados Unidos '94, Francia '98, Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018.

#muerte - #futbol - #manolo - #bombo

15 Un Apocalipsis en modo de aperitivo
lunes, 28 de abril de 2025

9.[1 Mayo 2025 18:56]
El desarrollo de esta entrada, de este día, lo he ido postponiendo sencillamente por pereza, me acercaba a la vista y al comprobar que había dejado una lista con los hechos relevantes me relajaba y me decía a mí mismo que incluso si no llegaba a desarrollarla nunca tampoco sería un gran drama. Sin embargo ahora me he reencontrado con las ganas, jajaja.
[...]
Un día marcado por tener que viajar a Sani para acudir a la consulta de la enfermera de Leticia Isla, la June, a repetir las medidas de la tensión arterial, o venosa, o ambas, o lo que sea que se mida. La cita es a las 11:20, y a eso de las siete y media pasadas le mando un mensaje a Tachón para contarle el asunto y el tío aprovecha la coyuntura par decirme que si le podía echar un vistazo, y un ajuste, a un módulo de IKEA que compró hace nada y que tiene una puerta que no cierra bien, que roza; en fin.
Metro a Deusto. Por la orilla de la ría voy caminando hasta llegar a Sani. Subo a casa y me pongo con lo del módulo de IKEA; me peleo lo típico y lo dejo perfecto. El tiempo se me echa encima y salgo pitando al encuentro de la sanidad pública.
June tiene aprendiz y se le nota mucho que le gusta lucirse, en esta ocasión conmigo de cobaya, jajaja. Las medidas son las de la vez anterior, 14 y 9; al June no le convencen nada y me organiza una batería de pruebas y análisis. El miércoles próximo, el 30, me tocará extracción de sangre y llevar muestra de orina a las 8:30; y repetir electro a la tarde, a las 18:30, una hora de eme. Y para completar el cuadro me cita con Leticia el martes 6 de Mayo a las 12:20, para el gran momento de la lectura de los resultados (reconozco que esto me pone... ufff).
Antes de emprender regreso a Santutxu me paso otra vez por casa de Sani, a probar un bizcocho que Tachón me ha comentado que lo pruebe para darle mi opinión, favorable lógicamente. Cuando lo de las bisagras se me ha olvidado y como soy un gran padre si hay que volver se vuelve. ¿El bisco...

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#sani - #enfermera - #apagon - #esther - #iturribide - #fieston - #apocalipsis

16 La crisis del maestro
sábado, 26 de abril de 2025

Por Slavoj Žižek


Los críticos liberales acusan habitualmente a Trump de aplicar un estilo dictatorial y lleno de decisiones contingentes e improvisadas: ha proclamado un estado de emergencia que le permite gobernar mediante órdenes ejecutivas, eludiendo al Senado y a la Cámara de Representantes, evitando así los debates con miembros de su propio partido. Es cierto que dirige el país como si fuese un monarca, pero no creo que el problema sea este. El problema radica en la naturaleza de las medidas que está imponiendo. En nuestro tiempo, cuando la democracia liberal multipartidista muestra una y otra vez su incapacidad para lidiar con las perspectivas catastróficas a las que nos enfrentamos, y cuando cada vez más ciudadanos se hunden en la depresión apolítica, hace falta una figura dictatorial, un nuevo maestro:

"El maestro es el que ayuda al individuo a convertirse en sujeto. Es decir, si alguien admite que el sujeto emerge en la tensión entre el individuo y la universalidad, es obvio que el individuo necesita una mediación, y por consiguiente una autoridad, para avanzar en este camino. La crisis del maestro es una consecuencia lógica de la crisis del sujeto. Hay que renovar la posición del maestro, no es cierto que se pueda prescindir de él, incluso y en especial en la perspectiva de la emancipación. Esta función capital de los líderes no es compatible con el ambiente democrático predominante. Por eso estoy inmerso en una dura lucha contra este ambiente (después de todo, hay que empezar por la ideología)”. (Alain Badiou /Elisabeth Roudinesco, “Appel aux psychanalystes. Entretien avec Eric Aeschimann”, Le Nouvel Observateur, 19 de abril de 2012).

Tenemos que aceptar plenamente este hecho: abandonados a nosotros mismos, no nos volvemos libres, sino esclavos de los prejuicios espontáneos que los medios de comunicación de masas manipulan. No nos hace falta un maestro que nos diga lo que queremos, lo que es realmente bue...

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#eeuu - #trump - #democracia - #dictadura - #editorial

17 El mundo es de los monstruos
lunes, 21 de abril de 2025

"El viejo mundo está muriendo, el nuevo lucha por nacer: ahora es el tiempo de los monstruos". Cuando The Economist, biblia del liberalismo, da por buena la célebre frase de Antonio Gramsci, fundador del partido comunista italiano, y la pone en boca un hombre de orden como Alfons Mais, jefe del ejército alemán, es como para que salten los fusibles. Filósofos marxistas y generales coincidiendo en las conclusiones. La geopolítica manda. La ideología se sitúa en un segundo plano. El corrimiento de placas tectónicas que sacude Occidente es de otra índole. Mucho más rápido y profundo de lo que cabría imaginar.

Al margen de los aranceles y otras cortinas de humo, lo que está ocurriendo salta a la vista y no es sino la gran batalla entre dos potencias que se disputan la hegemonía mundial, Estados Unidos, el imperio declinante, y China, el ascendente, el que está predestinado a recoger el testigo de los norteamericanos, como gusta decir a Ray Dalio. Mientras tanto, Europa busca sin éxito su lugar en el mundo y España, pese a las alharacas discursivas de su Gobierno, ni sabe de dónde viene ni hacia dónde va. No tiene la relevancia ni las maneras exigidas, tal y como demuestran los últimos acontecimientos.

Yellowstone, Érase una vez el Oeste, Godless. El espectador norteamericano tipo J.D. Vance prefiere ahora las series de vaqueros antes que las distopías futuristas. Volver al siglo XVIII, al mito fundacional, Reagan con fusil y Biblia. Porque en EEUU la realidad es una interpretación sagrada de la Historia. No fundaron un país, fundaron una misión. No conquistaron el mundo, lo crearon a su imagen y semejanza. In God We Trust.

El péndulo nos trae winchesters y olor a pólvora. Y si hay que recortar la democracia para defenderla de sus enemigos, se recorta. Si hay que orillar la ley, pues se orilla. La voluntad de América como fuerza motora. Todo lo demás es secundario.

EEUU se agrieta por dentro, entre populistas convertidos en reyes absolutistas...

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#eeuu - #china - #trump - #futuro

18 El presente recuerda cada vez más a los caóticos años setenta
lunes, 21 de abril de 2025

Un presidente estadounidense autoritario. Una derecha revigorizada tras la hegemonía izquierdista. Riesgo de estanflación. Caos monetario. Una guerra absurda. Nuestros tiempos se parecen mucho a esa década de desorden


En 1977, un periodista preguntó a Richard Nixon por qué, durante su mandato, había cometido actos ilegales como autorizar robos, asaltos y escuchas a manifestantes contra la guerra de Vietnam. "Bueno, si el presidente lo hace —respondió—, eso significa que no es ilegal".

Esa frase resumía la concepción del poder que tenía Nixon: el presidente no estaba por encima de la ley —explicaría luego—, pero si sentía que debía saltársela, estaba legitimado para hacerlo. Donald Trump parece estar llevando esa filosofía al extremo.

Esta no es la única analogía entre los años setenta del siglo pasado y nuestros tiempos. De hecho, para entender lo que nos está pasando ahora mismo, nada es más útil que revisar esa década.

Esta empezó, en cierto sentido, en 1968, tras un lustro de profundos cambios culturales de carácter progresista y un estallido de anhelos revolucionarios, algo no tan distinto de lo que ha sucedido en estos últimos años con la emergencia de la izquierda identitaria. La respuesta de la derecha fue también similar a la actual: no solo empezó a ascender, sino que se endureció.

En Francia, Charles de Gaulle obtuvo una enorme victoria en las elecciones del 68. En Reino Unido, el político conservador Enoch Powell pronunció el más agrio discurso contra la inmigración de la época: "Debemos estar locos como nación para permitir la entrada anual de 50.000 dependientes que serán el origen del futuro crecimiento de la población de ascendencia inmigrante. Es como ver a una nación construyendo su propia pira funeraria", dijo. Luego profetizó que aquello acabaría inevitablemente en "ríos de sangre". Hoy, innumerables políticos de la nueva derecha europea imitan sus profecías. Pero más trascendente aún fue la respuesta esta...

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#trump - #eeuu - #años70

19 Historia total de la segunda guerra mundial (Memoria Crítica)
domingo, 20 de abril de 2025

Monumental obra sobre la segunda guerra mundial. Una renovación documental única de la guerra que marcó nuestra historia.

Este libro nace de una constatación paradójica. Aunque, a primera vista, estamos inundados de libros sobre la segunda guerra mundial, en realidad existen pocas grandes síntesis sobre el tema, y ninguna de la envergadura de la que propone Olivier Wieviorka.

Fruto de muchos años de trabajo, esta obra innova, en primer lugar, por su enfoque global, que la diferencia de sus ilustres predecesoras anglosajonas centradas principalmente en la guerra en sí. El historiador aborda todos los frentes: Europa, por supuesto, pero también Asia-Pacífico (a menudo descuidada, en particular China), África del Norte y Oriente Medio. Además, se interesa por todos los actores (canadienses, australianos, indios...) y abarca todos los ámbitos: estratégico, como es de esperar, pero también ideológico, económico, logístico, diplomático..., sin olvidar la historia social y de la memoria, que siempre se trata, cuando se aborda, como algo secundario. Finalmente, el historiador renueva ampliamente la materia, a menudo algo desactualizada, incorporando todos los trabajos esenciales publicados en la última generación en una demostración tan rigurosa en su contenido como clara en su forma.

De ello surge un gran relato, bien escrito y formidablemente representado, que muestra hasta qué punto este conflicto fue verdaderamente mundial y total. Una obra que se dedica, al mismo tiempo, a narrar, comprender y explicar, adoptando la exigencia formulada por Albert Camus en El hombre rebelde: «Quizás se piense que una época que, en cincuenta años, desarraiga, esclaviza o mata a setenta millones de seres humanos debe, ante todo, ser juzgada. Pero primero es necesario comprender su culpabilidad».



Un volumen que nace de constatar que aunque, a primera vista, estamos rodeados de libros sobre el conflicto del 45, realmente no son demasiadas las grandes síntesis...

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#2ªguerramundial - #paraleer

20 Elisabeth Förster-Nietzsche
2 comentarios martes, 15 de abril de 2025

¿Impostora, incestuosa y nazi? La historia de la hermana de Nietzsche no es como nos la contaron
El historiador de la filosofía Ulrich Sieg publica una rompedora biografía sobre Elisabeth Förster-Nietzsche que desmonta alguno de los mitos más repetidos sobre una figura ambivalente y compleja. "Aunque a los seguidores de Nietzsche les resulte incómodo, ella sentó las bases de su fama global".

Existen diferentes versiones acerca de lo que ocurrió en la piazza Carlos Alberto de Turín la mañana del 3 de enero de 1889, pero podemos deducir a grandes rasgos lo siguiente. Friedrich Nietzsche salió ese día temprano y aparentemente feliz de la habitación que alquilaba en la pensión de Davide Fino. Demasiado feliz, tal vez, según dan fe las cartas que escribió los días previos, ya próximas al delirio de grandeza. Pero, al observar cómo uno de los cocheros que aguardaban allí a los clientes golpeaba a su viejo y famélico caballo, el filósofo rompió a llorar, abrazó al animal y se desplomó. Los siguientes días los pasó gritando y desvariando. Cuando resultó evidente que la crisis no tenía visos de remitir, decidieron avisar a su hermana, residente por aquel entonces en la colonia antisemita de «Nueva Germania», en Paraguay.
Elisabeth quedó consternada al recibir la misiva de Europa que le informaba de la enfermedad de su hermano. Primero dudó de la gravedad de su dolencia, después le atenazó el remordimiento: Nietzsche no habría sufrido semejante desmoronamiento si ella no lo hubiera abandonado. Su marido Bernard Förster, la persona por la que había viajado a América, murió meses después. La colonia se desmoronaba. Arruinada y ansiosa por ocuparse de su hermano -al cuidado entonces de la anciana madre de ambos-, y de su apetitoso legado, Elisabeth Förster-Nietzsche, como decidió llamarse a partir de entonces, regresó a Alemania en otoño de 1893. La gran supervillana de la filosofía acababa de nacer.
Pocos personajes de la historia de las ideas han sido tan vitupe...

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#filosofia - #alemania - #Nietzsche

© Zalberto | febrero - 2026