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1 William Morris, o el odio a la civilización moderna sábado, 13 de enero de 2024  «Además de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio a la civilización moderna»
Cómo me hice socialista, William Morris (1894)
William Morris es una figura histórica tan fascinante como poco conocida. Reseñar su variado currículo puede dar una idea aproximada del alcance de sus inquietudes y de por qué es interesante recuperarlo aún hoy. Morris es recordado -y ampliamente reconocido- por su faceta de diseñador en tanto que miembro destacado del Arts and Crafts Movement, que atravesó la segunda mitad del siglo XIX en Inglaterra y que tenía entre sus propósitos reivindicar el trabajo artesanal con materiales sencillos, en el que concepción y producción (arte y oficio) fuesen unidos, frente al industrialismo triunfante de la era victoriana y sus funestas consecuencias en la vida de las gentes.
Sin embargo, William Morris fue mucho más que el decorador de los motivos florales de inspiración medieval que tanto gustaban a la burguesía media-alta de su época. Fue, al mismo tiempo, un poeta tempranamente reconocido por The Earthly Paradise (1868-1870); fue un embelesado traductor de las sagas nórdicas islandesas, pero también de Homero y Virgilio; fue un novelista interesante, cuya utopía Noticias desde ninguna parte (1890) es de las más hermosas del género; fue pintor, aunque apenas se conserva un lienzo al óleo de su mano; creó una imprenta, la Kelmscott Press, en la que, acorde con su ideario, se implicó activamente en todo el proceso de producción, haciendo labores incluso de tipógrafo; y fue, en fin, un activista social y político tenaz e incansable, primero preocupado por la conservación de los edificios antiguos, luego abrazando la causa del socialismo, ideal político que, según creía, haría posible las condiciones para el desarrollo integral de las personas, entonces reducidas a meras máquinas, alienadas y embrutecidas en el sistema fabril que ni siquiera perseguía «la producción de bienes sino la de ben... leer más | #meta - #filosofo - #pintura - #XIX
2 Alta en Mastodonjueves, 04 de octubre de 2018 https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2018-10-02/mastodon-que-es-twitter-libre-descentralizado_1624125/
Si te has conectado a internet en las últimas 24 horas, lo habrás visto: furor por Mastodon, una especie de nuevo Twitter al que, de repente, miles de usuarios españoles se han decidido apuntar. Pero ¿qué es en realidad Mastodon? ¿Y por qué se están dando de alta ahora miles de usuarios? ¿Merece la pena probarlo? Mastodon es el Twitter libre y descentralizado, donde nadie coge más datos tuyos que la dirección de correo y una contraseña. Hay que poner énfasis en el término 'descentralización', pues es la palabra clave de la nueva revolución que vive internet, capitaneada por el padre de la World Wide Web, Tim Berners-Lee. Y un montón de 'hackers', activistas, periodistas, artistas o anarquistas, hartos del control de las corporaciones, se han sumado a la lucha.
Que los usuarios recuperen el control de sus datos y de su experiencia de internet es hoy el objetivo de las mentes más preclaras de la red, y Mastodon es su joya de la corona. Un servicio nacido en 2016, con dos millones de personas registradas y un buen ambiente que ya quisiera para sí Twitter.
La clave es que no hay algoritmos que decidan qué debemos ver, ni publicidad, ni 'trolls', ni redes de bots, ni 'haters' ni una gran empresa controlándolo todo. Aparte de esto, que agradecen los tranquilos habitantes de Mastodon, se parece mucho a Twitter, tanto en funcionamiento como en su entorno gráfico, clavado a la aplicación TweetDeck. La gran diferencia: que a los tuits se les llama 'toots' y que el máximo de caracteres de un 'toot' son 500.
Esta red se estructura en servidores descentralizados, llamados 'instancias', ahora mismo unos 1.500 repartidos por todo el mundo. Los mantienen los propios usuarios, bien poniendo el dinero de su bolsillo, bien con donaciones de simpatizantes. Solo hay un servidor pagado ... leer más |
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