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31 25 de Diciembre en Can Ferránmiércoles, 25 de diciembre de 2024  Un par de peques presas del nerviosismo lógico de la fecha irrumpen en nuestra habitación, la del año anterior, poco después de las siete; tocaba levantarse y bajar al salón para asistir a la apertura de regalos de Irati y Rubén. Tachón ya ha dado comienzo al día tomando café, huevos revueltos, y leyendo en la mesa del comedor; la rutina del peque me parece de diez. Tras el gran momento de los regalos toda la familia va desfilando poco a poco por la cocina, buscando algo para llevarse al estómago; nosotros hacemos lo propio. Con la barriga llena y el cuerpo recién duchado salimos Raquel y yo a dar un paseo por Puigdàlber; la niebla adorna los campos de viñas y pone una nota misteriosa en el paisaje. De regreso a la masía nos encontramos con la juventud afanada en el jardín mezclando ingredientes al modo alquímico para fabricar algo parecido a la sangría; Raquel me hizo el gesto de «no bebas esa pócima, que luego te sienta como un tiro y éste no es el lugar» , y menos mal que le hice caso, porque el potingue estaba subidito de alcohol. En fin. Luego tocaba el turno a la chavalería y su ritual de baño navideño en la piscina, y lo cumplen como auténticos campeones. Entretanto yo me instalo en la cocina a preparar tortillas de patatas, tres, para añadir al ágape del mediodía; esto ha surgido por aclamación pública, quorum inapelable. Y a comer. Después de la comida nos vamos a descansar un rato, hasta el momento «amigo invisible»; madre mía. Lo cierto es que hicimos unas risas, mientras Francisco iba sacando de una bolsa enorme los regalos invisibles, uno a uno y entregando cada paquete a su destinatario. Muy divertido. A mí me cayó en gracia una botella de PX, marca Cedro, y un chisme para taponar botella y extraer el aire hasta hacer el vacío y tal y cual; no sé porqué será que me tocó algo de alcohol (en fin). A Raquel (ostras, ahora mismo no me acuerdo). Mi turno de amigo le correspondió a Angels, y la gorra animal print que compré hace... leer más | #2024puigdalber - #sangría - #piscina - #amigoinvisible
32 Compras de regalos para Navidadmartes, 17 de diciembre de 2024  Caminata por el Campo Volantín hasta el Puente de Deusto. Compra de regalo para amigo invisible en tienda de accesorios en Colón de Larreátegui: una gorra animal print para Àngels, que deseo y espero que le guste. Compras de juguetes en el Corte Inglés: nanoblocks para Irati, Mikel y Marta. Y, aprovechando que estoy en el Corte, le pillo cinco paquetes del Sheba rico al chaval, jeje. En el Casco Viejo compro lomo adobado y finas lonchas de tocino. Regreso a casa también caminando; ascensores etcétera. Notita insulsa: encuentro con Santi, el ex de la nena, en la calle Correo; sin más. Comemos el lomo acompañado por guisantes finos; muy digestivo. Después de comer la nena se prepara y sale a airearse y a yoga. Yo dedico la tarde a seguir con la lectura de «Habla, memoria», dulcemente acunado por música clásica que vuelco desde el móvil sobre el televisor del salón; mientras el chaval pasa las horas apalancado sobre mí, disfrutando de Mozart y compañía. A media tarde un repartidor me trae los prismáticos que compré anteayer por Amazon, y que espero y deseo (jjj) que le gusten. Un día sencillo y agradable.
| #corteingles - #regalos - #musicaclasica - #prismaticos - #hablamemoria
33 El santuario del Arte Levantino: la Cova del Parpallósábado, 14 de diciembre de 2024  de la wiki La cueva del Parpalló (en valenciano, cova del Parpalló) es uno de los yacimientos prehistóricos del Paleolítico superior más importantes de Europa. Se encuentra situada dentro del paraje natural municipal Parpalló-Borrell, un espacio de 560 hectáreas adscrito al Ayuntamiento del municipio de Gandía (Valencia, España), a pesar de que la localidad más cercana es Bárig, a escasos 3 km de distancia. Este yacimiento está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO por su conjunto de arte rupestre.
La zona en la que se encuentra, la sierra del Mondúver, fue de las primeras habitadas por los Homo sapiens que llegaron a la región mediterránea del levante peninsular.
Cerca del pueblo de Barx, en la espalda del monte Mondúver, en el monte sagrado de Gandía (provincia de Valencia) está el único santuario reconocido del Arte Levantino prehistórico: la Cova del Parpalló. En la actualidad, para disfrute del viajero amante del pasado, la cavidad está abierta al público. Eso sí, de manera controlada y ofreciendo una visita guiada en la que se reflejan todos los hechos que hacen de esta cueva una de las más importantes del mundo.
La Cova del Parpalló, un lugar casi inaccesible
El camino que conduce hasta el recinto que alberga la gruta parte de la carretera que desciende hacia la costa. Es apenas una capa de asfalto sobre arena flanqueada por arbustos. Para entrar hay que buscar un árbol frondoso, cerca del que se abre una grieta de forma triangular de unos cinco metros de altura por la que hay que descender sorteando grandes piedras que asemejan escalones ciclópeos.
Sus nueve metros de niveles se inician con una industria gravetiense superior a la que siguen varios niveles solutrenses. El santuario es una especie de catedral natural donde una columna central parece sujetar un techo protector, tanto de las inclemencias de la climatología como contra la agr...leer más | #prehistoria - #paleolitico - #valencia - #yacimiento - #cueva - #arterupestre - #paravisitar
34 Cueva de los Murciélagos: Los restos de arcos y flechas más antiguos de Europasábado, 07 de diciembre de 2024  | Los restos de arcos y flechas más antiguos de Europa, hallados en la Cueva de los Murciélagos de Granada.
Las cuerdas, de hace unos 7.200 años, son de tendones de animales trenzados como se sigue haciendo hoy.
De la Cueva de los Murciélagos (Albuñol, en la costa de Granada) se ha escrito mucho. Durante unos años del siglo XIX fue la principal fuente de nitrógeno natural del país como fertilizante (por el guano de los quirópteros que colgaban de sus techos). Dentro creyeron ver galena, mineral rico en plomo, en unas vetas rojizas de la roca y los mineros entraron con todo. Pero aquello, sobre todo, era un cementerio, una necrópolis que después se supo muy antigua. Lo sacaron casi todo, los 70 cuerpos que allí había, los ajuares y las ofrendas que los acompañaban, acabando la mayoría ladera abajo, pavimentando el camino a la oquedad o como recuerdo en casa de los vecinos. En 1867, el abogado y arqueólogo almeriense Manuel Góngora y Martínez, catedrático de la Universidad de Granada, fue al pueblo, recuperando todo lo que pudo comprándoselo a los lugareños o de la misma cueva. La mayoría de aquel material acabó en el Museo Arqueológico Nacional, pero no todo. Ahora, siglo y medio después, un equipo de arqueólogos ha encontrado en las escombreras de la fallida mina los restos de arquería más antiguos de Europa. Según publican en Scientific Reports, hallaron flechas todavía con sus plumas, puntas hechas de madera de olivo o cuerdas de tendón trenzado como los arqueros actuales siguen trenzando.
“Una de las cuerdas la encontramos entre las rocas, donde arrojaron la mayoría de los cuerpos”, cuenta la investigadora del departamento de prehistoria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Ingrid Bertin. La otra era una de las que se conservaban en el Museo Arqueológico. A primera vista, parecen hechas con alguna fibra vegetal, “de esparto, como otros muchos objetos encontrados”, añade la arqueóloga francesa. Pero tras un análisis más detallado... leer más | #prehistoria - #paleolitico - #neolitico - #andalucia - #granada - #albuñol - #yacimiento - #cueva - #paravisitar
35 Hallan una especie humana desconocida en Asia con cráneos enormes y herramientas avanzadasdomingo, 01 de diciembre de 2024  Científicos identifican a Homo juluensis, una nueva especie humana que habitó Asia hace 300.000 años, reescribiendo la evolución en la región.
Un hallazgo inesperado está cambiando nuestra comprensión sobre la compleja historia evolutiva en Asia. Investigadores de la Universidad de Hawái y la Academia China de Ciencias han propuesto una nueva especie humana, Homo juluensis, basada en un exhaustivo análisis de fósiles de hasta 300.000 años de antigüedad. Este descubrimiento, publicado en Nature Communications, podría revolucionar el estudio de nuestros ancestros en el Lejano Oriente, cuestionando antiguos paradigmas y abriendo nuevas preguntas sobre quiénes somos y de dónde venimos.
La historia detrás del hallazgo La clave para identificar a Homo juluensis no fue el descubrimiento de nuevos fósiles, sino la reexaminación de restos hallados en la década de 1970 en el sitio arqueológico de Xujiayao, en el norte de China. Estos fósiles, que incluyen dientes y fragmentos de cráneos, habían desconcertado a los científicos durante años.
Según Christopher J. Bae, principal autor del estudio, este estudio aclara un registro fósil homínido que solía incluir todo lo que no se podía asignar fácilmente a Homo erectus, Homo neanderthalensis o Homo sapiens.
Mediante nuevas técnicas de análisis, los investigadores descubrieron que las características dentales y craneales de estos fósiles no encajaban con ninguna especie conocida. En particular, los molares eran notablemente grandes, similares a los de los enigmáticos Denisovanos, pero con rasgos que justificaron su inclusión como una nueva especie.
Un gigante entre homínidos Uno de los aspectos más sorprendentes de Homo juluensis es el tamaño de su cráneo. Con una capacidad craneal estimada entre 1.700 y 1.800 centímetros cúbicos, superaba significativamente tanto a Homo sapiens (1.350 cm³) como a los Neandertales (1.450 cm³).
Esta capacidad craneal, combinada con una robustez g... leer más | #antropologia - #denisovano - #neandertal - #hominido - #yacimiento - #china
36 El discurso oficial sobre las guerras carlistas es una patraña patéticadomingo, 01 de diciembre de 2024  El escritor defiende en su nuevo libro que Zumalacárregui proclamó la independencia del reino de Navarra y las tres provincias vascongadas en la primavera de 1834.
No fuimos. No somos. No seremos. Así, silenciando episodios históricos claves en el devenir de un pueblo es como los vencedores imponen su memoria y borran la de sus oponentes. Es la batalla por el relato, como se dice ahora. “Nosotros hemos sido un país conquistado desde el siglo XVI” y, como acostumbran a hacer, “los conquistadores han ocultado acontecimientos” para sofocar reivindicaciones futuras. Así lo afirma el escritor tafallés Jose Mari Esparza Zabalegi, que en Zumalacárregui y la República de los Pirineos (Txalaparta) defiende uno de esos “hechos” escondidos en aquella época, pero también en esta por una “casta de catedráticos que nos engañan” y difunden "patrañas patéticas". Y es que, en la primavera de 1834, Tomás de Zumalacárregui proclamó en Estella una república federal independiente con las cuatro provincias de Euskal Herria de este lado de la cordillera. Apenas duró tres meses, pero existió, según Esparza, que se ha apoyado en documentación histórica y en artículos de prensa de numerosos medios europeos que dieron cuenta, entonces, de lo que sucedía aquí durante la primera guerra carlista.
En este nuevo libro, el ensayista recoge numerosos testimonios de viajeros, escritores, periodistas, historiadores y militares que “desde diferentes países e ideologías hablaron y escribieron sobre estos sucesos" y afirmaron que fueron la defensa de los fueros y el afán de independencia “el motivo principal de las sublevaciones”, señala Ane Eslava Serrano, editora de Txalaparta. “11 historiadores reconocidos han introducido correcciones y aportaciones en este libro”, añade, y apunta que Xavier Irujo, director del Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, es el responsable del epílogo de un volumen que incluye ilustraciones y algunos documentos inéditos.
También es memori... leer más | #españa - #navarra - #euskadi - #carlismo - #guerra - #Zumalacárregui - #guerrascarlistas
37 Grabados prehistóricos revelan que las redes de pesca se usaban hace ya 15.800 añosjueves, 07 de noviembre de 2024  Un estudio publicado recientemente revela la existencia de antiguas técnicas de pesca en el sitio magdaleniense de Gönnersdorf, Alemania, que datan de hace aproximadamente 15.800 años. Este hallazgo es el resultado de una re-evaluación de plaquetas de esquisto grabadas, gracias a la introducción de tecnologías avanzadas de imágenes, como la Reflectance Transformation Imaging (RTI), que permitió identificar representaciones detalladas de peces y patrones de redes de pesca en estos artefactos.
Las investigaciones anteriores se habían centrado en representaciones más naturalistas de la fauna terrestre, pero esta nueva tecnología ha desvelado grabados que podrían indicar el uso de redes de pesca, una técnica hasta ahora poco documentada para el Paleolítico Superior.
El estudio, liderado por el investigador Jérôme Robitaille y un equipo interdisciplinario de arqueólogos y especialistas en arte prehistórico, apunta a que estos patrones geométricos en forma de cuadrícula, combinados con las figuras de peces, constituyen un indicio claro del uso de redes de pesca en las actividades cotidianas de las poblaciones magdalenienses de Europa. Estas representaciones suponen una adaptación sofisticada y un profundo conocimiento del entorno que incluía estrategias específicas de obtención de recursos acuáticos.
Gönnersdorf es un sitio icónico del Magdaleniense, una etapa final del Paleolítico Superior que abarca desde hace unos 19.000 hasta 13.000 años antes del presente. Ubicado a orillas del Rin en Alemania, este yacimiento es conocido por haber proporcionado una abundante colección de plaquetas de esquisto grabadas con representaciones de animales, figuras humanas y escenas de caza.
Durante décadas, los estudios en Gönnersdorf se centraron en la interpretación de estas representaciones, que incluían figuras humanas estilizadas, conocidas por su aspecto esquemático y sin detalles en el rostro, así como mamuts y caballos, capturando una imagen rica en sim... leer más |
38 Las cuevas más impresionantes de Álavaviernes, 01 de noviembre de 2024 Cueva de la Leze: un cañón subterráneo Uno de los sistemas subterráneos más impresionantes es la Cueva de la Leze, situada en la sierra de Altzania, entre Álava, Gipuzkoa y Navarra. Es una gruta que atraviesa de lado a lado una montaña, formando un túnel natural de más de 80 metros de altura.
Es un destino perfecto para los amantes del barranquismo y la espeleología, ya que en su interior fluye un río que se convierte en el escenario ideal para practicar deportes de aventura.
Lo que hace única a La Leze es que no es solo una cueva, sino un verdadero cañón subterráneo. Para explorarla, los visitantes deben descender en rappel desde lo alto de la montaña, siguiendo el curso del río entre estrechos pasajes y saltos de agua.
Cueva de los Goros: un refugio para la biodiversidad En las proximidades de la Sierra de Badaia, en los Montes Vascos, se encuentra la Cueva de los Goros. En su interior habitan diversas especies de murciélagos, algunas de ellas en peligro de extinción, por lo que la cueva esté protegida como refugio para estos animales.
Los expertos en espeleología y biología visitan regularmente la cueva para estudiar a estos mamíferos nocturnos, que juegan un papel esencial en el ecosistema.
La Cueva de los Goros también ofrece una gran belleza natural. En su interior, las estalactitas y estalagmitas, junto con los juegos de luces naturales que se producen por las aberturas en la roca, añaden un toque mágico a la visita.
Cueva de San Adrián: un túnel cargado de historia La Cueva de San Adrián, también conocida como el Túnel de San Adrián, es otro gran atractivo subterráneo. Situada en plena sierra de Aizkorri, muy cerca de la provincia de Álava, esta cueva ha sido un importante paso natural desde tiempos remotos.
Antiguamente, el túnel conectaba el norte y el sur de la Península Ibérica, siendo utilizado por pastores, comerciantes y peregrinos. De hecho, es parte del Camino de Santiago
El paso por... leer más | #alava - #cueva - #paravisitar
39 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinasmiércoles, 23 de octubre de 2024  Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza). Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto. Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,... leer más | #coupland - #paraleer
40 Göbekli Tepe, la mayor sorpresa de la historiaviernes, 11 de octubre de 2024  El descubrimiento de Göbekli Tepe ha supuesto poner en cuestión todo lo que se conocía del mundo del Neolítico, pues esta cultura supone un avance cultural sin precedentes en la época y que pones en cuestión toda la historia conocida.
Para el arqueólogo alemán Klaus Schmidt descubrir que unos cazadores-recolectores habían construido Göbekli Tepe fue como saber que alguien había fabricado un Boeing 747 con una navaja suiza y decía:

“Eran forrajeadores. Nuestra imagen de los pueblos forrajeadores siempre ha sido de grupos pequeños y móviles, formados por algunas decenas de individuos. Creíamos que no podían construir grandes estructuras permanentes, porque tenían que desplazarse constantemente en pos de sus recursos. Pensábamos que no podían mantener castas separadas de sacerdotes y artesanos, porque no les era posible transportar los suministros adicionales necesarios para unos y otros. Pero aquí tenemos Gobekli Tepe, donde sí lo hicieron”.
Al principio, la revolución neolítica se consideraba como un suceso único ocurrido en un único lugar, Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, en lo que hoy es el sur de Iraq, que más tarde se extendió a la India, Europa y el resto del mundo.
La mayoría de los arqueólogos creía que ese florecimiento súbito de la civilización había sido propiciado en gran medida por cambios climáticos. Un calentamiento gradual al final de la última glaciación, que permitió a algunos pueblos iniciar el cultivo de plantas y el pastoreo de animales.
 Fotografía aérea mostrando las principales áreas de excavación del yacimiento (2019)
La reciente investigación sugiere que, en realidad, la revolución fue obra de muchas manos que actuaron en un área muy extensa y a lo largo de miles de años. Además, es posible que su motor no fuera el med... leer más | #prehistoria - #neolitico - #anatolia - #asiamenor - #origenes - #gobeklitepe
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