Las sectas prohibidas extremistas puritanas que escapaban de los británicos más liberales y civilizados no representan siquiera a la Europa del norte ilustrado, tipo la alemana de los arqueólogos y filósofos del romanticismo que se bancaron a la Grecia clásica y la Romana para darse algo de pátina y profundidad.
La colonización de USA es un proyecto llevado por elites anglo que usaba peones de toda calaña para ocupar las tierras y hacer bulto de todo tipo de las clases más desesperadas para que rellenen y asesinen a quienes sea que se les pone por delante etc. o se dediquen a emborrachas a los pieles rojas con el REDRUM.
Una mezcla bien explosiva, extremistas huyendo del contexto de su país o casa paterna y materna, como alude usted, para poder hacer de todo sin el control parental, gente con una hambruna desesperada como para soportar el viaje hacinado y apestoso en los vientres de los barcos durante días y quizás morir en el intento.
Desde arriba secretarios, civil servants, officers y capitanes militares en sus «Forts» haciendo el management y planeando cómo acabar con Toro Sentado. No es extraño que America sea tal cual como la criatura de Mary Shelley, lo peor posible, el engendro, el monstruo que de vuelta odia a sus creadores y los persigue hasta el hielo polar para crucificarlo.
Lo escribe Joseph Conrad en Nosromo, Freud salió asqueado de la experiencia Americana, lo vio clarísimo. Theodor Adorno, un filósofo brutalmente lúcido, más de lo mismo y Federico García Lorca, otro, espantado del horror. Sin nombrar a toda la izquierda a la crítica del Fordismo y ahora del post-Fordismo y el modelo Silicon Valey. También la izquierda sesentera con su profundo anti-Americanismo y sus colonialidades en Vietnam. Ya se encargó la CIA y el FBI para reprimir en asuntos domesticos a todos los pro-Afro, los pro-Argelia- los pro crítica a la Amer...
Esta mañana he abordado a Raúl, el jefe de obra de las reformas de los patios y nuestra terraza, para exponerle mis cuitas con el tema del reflector de la salida de humos de la caldera. He conseguido que se sensibilice con mi problema, pero ha quedado claro que más me vale mover el culo si deseo que esto se solucione. Así que decido salir a recorrer Santutxu buscando una solución. Y he tenido suerte. En una tienda dedicada a instalar calderas me sugieren que prueba a visitar Saneamientos Pereda; voy para allá. En Pereda encuentro el artilugio correcto, el diseñado ad hoc; 8€ y pico me cuesta. Le envío WhatsApp a Raúl y me dice que hable con sus hombres que se encuentran precisamente esta mañana en el patio A dando manguerazos a la fachada para dejarla impoluta. Creo que esto se va a solucionar por fin.
Y justo al mediodía, cuando acababa de recoger la mesa y meter los cacharros al lavavajillas, Ángel, un andino simpático y competente, ha tocado a mi ventana, como habíamos quedado un par de horas antes, le he pasado el chisme y él lo ha colocado con destreza en su lugar!!! Objetivo conseguido. Pues eso, que me he quitado un peso de encima. Ya puede venir el próximo jueves el técnico tiquismiquis a hacer su trabajo y revisar a fondo la instalación de gas de casa (me tiene hartito el temita). Seguiremos informando.
Lo primero que haremos será cortar el puerro en trozos pequeños y mezclarlo bien con los huevos, el queso que hayamos elegido, el atún y un poco de sal y pimienta.
Una vez que hemos integrado bien todos los ingredientes introduciremos la masa resultante en un molde de silicona y lo meteremos en el horno durante unos 20 minutos a 200° C (recuerda que lo habremos precalentado previamente).
Cuando hayamos apagado el horno dejaremos reposar cinco minutos más en su interior para que se enfríe lentamente y cuaje más.
Puedes decorar al gusto, con tomatitos cherry asados, unas hojitas de albahaca o perejil. El sabor y el resultado te sorprenderá.
Si cambias el atún por 150 gramos de salmón a la plancha y unas hojas de espinacas, podrás preparar otra variante de este pastel salado.
Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...
Yo no lo quiero, lo juro. Yo quisiera que las cosas fueran de otra manera, pero lo que yo quiero no se corresponde con la realidad de los hechos. A mí me gustaría que todo fuera mucho más fluido y que las personas empatizaran francamente, sin engaños ni disimulos; pero no suele ser así, no en alguno de los que me «rodean», no. Hoy Joshua se ha presentado en casa y parecía que no hubieran pasado las semanas, los meses. Volvía a presentarse ante nosotros el rapsoda de los cojones, el altivo catedrático de las pelotas, el number one de nada. Venía pontificando, venía incordiando, venía pinchando al azar, venía y no quería marchar. Yo no quería hacerlo, pero lo he hecho: he mostrado mi cara más hosca, mi yo intransigente ha tomado la escena y he saltado a la yugular de sus tontas palabras, le he dado caña. Han sido varias las veces que le he mandado a la mierda, como suena, «A la Mierda» con mayúsculas. Yo no quería, pero no he podido evitarlo, o evitarme. Y a Joshua nada de esto le ha parecido bien; se ha disgustado bastante y era previsible. Cuando salía a regañadientes por el pasillo camino de la puerta, refunfuñaba, pero yo no he sabido lo que decía: no podía yo escuchar, mis orejas estaban protegidas con mis maravillosos auriculares nuevos, los de a 1€ de AliExpress, y no he escuchado sus argumentos furiosos. Justo ha llegado Ima y ella más tarde me ha explicado que iba lanzando fulgurantes lamentos «Que soy un viejo, que hay que respetarme»... otro clásico de la poesía medieval. Y ya digo, yo no quería que la situación desembocara en tragicomedia o en melodrama o en mierda puta. No quería que pasara así, pero así ha pasado. Y Raquel? Raquel sufriendo, sintiendo la impotencia, no sabiendo si llorar o cabrearse, no viendo una salida -yo tampoco la veo-, atascada entre sus deseos y las realidades, chocando de frente contra el muro de la incapacidad del poeta para hablar en prosa, o, más bien, para escuchar en prosa, o en verso, que da lo mismo, pero ...
En el supuesto de que hubiera alguien allí (la actual Costa Este estadounidense), que no lo había, aparte de bisontes y secuoyas, bien podrían haber recibido a aquellos nautas de la Edad de Piedra al berlanguiano grito de «Españoles, os recibimos con alegría». Porque una vez más ha vuelto a la palestra la teoría de que fueron antepasados de los españoles los primeros en poner sus pies en el que luego sería Nuevo Mundo.
Todo empezó en 1999, cuando dos arqueólogos, Dennis Stanford y Bruce Bradley mostraron su creencia de que europeos provenientes del suroeste francés y la Cornisa Cantábrica habrían sido los primeros en llegar a América hace la friolera de entre 26.000 y 19.000 años. La teoría no fue muy bien recibida por la comunidad científica por aquel entonces.
Primero, por la dificultad de cruzar el Atlántico con la tecnología prehistórica. Unos 2.500 kilómetros. Y también por la ausencia en la llamada cultura Clovis (la que se cree la más ancestral de América) de ningún vestigio de arte parietal paleolítico.
Sin embargo Stanford y Bradley, como los legendarios pioneros Lewis y Clark, siguen dispuestos a mantener su teoría. Y ahora parece que han logrado aportar todas las pruebas necesarias: un conjunto de herramientas de piedra de «estilo» europeo (Solutrense) de 19.000 a 26.000 años de antigüedad, encontradas en seis lugares diferentes de EE.UU.
Dennis Stanford y Bruce Bradley proponen que estos europeos (o remotísimos españoles) procedentes de la cornisa Cantábrica y el sur francés, viajaron a Norteamérica por el pequeño filo de la parte congelada del entonces ultracongelado Atlántico con un bote o sobre el hielo. En pleno punto álgido de la Edad de Hielo, se sabe que tres millones de kilómetros cuadrados del Atlántico Norte eran transitables porque estaban cubiertos de hielo toda o buena parte del año.
Stanford y Bradley insisten en que aquellos hombres eran suficientemente capaces de hacerlo, pero no tenían pruebas para demos...
Los jázaros o jazares (en hebreo, singular «kuzarí» כוזרי, plural «kuzarim» כוזרים; en árabe, singular خزري, jazari; plural, خزر, jazar; en turco, hazarlar, en singular, «hazar»; en griego, χαζαροι; en ruso, xазары; en tártaro, singular Xäzär, plural Xäzärlär; en persa, singular «xazar» خزر, plural «xazarhâ» خزرها; en latín, gazari o cosri) fueron un pueblo túrquico procedente de Asia central. Su nombre parece estar vinculado a un verbo túrquico que significa «errante» ('gezer' en turco moderno).
En el siglo vii, los jázaros fundaron un kanato independiente, el Kaganato de Jazaria o Kaganato jázaro, en el Cáucaso Norte a orillas del mar Caspio, donde con el paso del tiempo el judaísmo se convertiría en religión oficial. En su momento de máximo esplendor, ellos y sus tributarios controlaron buena parte de lo que hoy es el sur de Rusia, Kazajistán occidental, este de Ucrania, una parte importante del Cáucaso (Daguestán, Azerbaiyán, Georgia...) y Crimea.
Los jázaros fueron importantes aliados del Imperio romano de Oriente contra el Imperio sasánida, además de constituir una significativa potencia regional en su momento de máximo esplendor. Emprendieron una serie de guerras, todas victoriosas, contra los califatos árabes, evitando así posiblemente la invasión de la Europa oriental. A finales del siglo x, su poder declinaría frente al de la Rus de Kiev, siendo su imperio absorbido por los emergentes estados eslavos, posteriormente emigraron hacia Europa donde formaron comunidades judías. Pequeños núcleos jázaros sobrevivieron en la estepa póntica hasta que en el siglo xiv las epidemias de peste y las invasiones mongolas los disiparon.
Orígenes y prehistoria
Los orígenes de los jázaros son inciertos. Tras la conversión...
Una buena mañana siempre ha de comenzar con un madrugar adecuado y muy positivo; como ha sido hoy el caso. Empezando por Maite y sus brazos con sumo cuidado, que los hombros aún no están a tope de sanos. Continuando con ir a pata hasta la consulta de César, recorriendo la margen izquierda de la ría hasta llegar a la Gran Vía, etc. Continuando más hasta la calle Ledesma, al nº 10 bis 2ª planta cubículo 6, para recoger por 121€ los relojes regalo para lo próximos e inminentes prejubiletas. Y continuando más yendo a los recados por el barrio, como es mi costumbre dando palique a las chicas del BM y a los chicos y chicas de la frutería favorita del nenebueno. Al salir del BM me he encontrado con la Tata y su papá poeta que recorrían el barrio buscando mejoras en el vestuario invernal del padre y abuelo. Sin más. El viejo está cada vez más rechocho, el pobre... Y nada, eso. He preparado caldo con muslos de pollo para tener la cena adelantada y parra comer hemos preferido recurrir al arroz basmati con pechuga de pollo a la plancha, que se acerca el sábado fiestero con los colegas del curro y hay que estar muy en condiciones... Y relax en la butaca. Y un par de horas largas de lectura con soul de ambiente; mientras Raquel se ocupaba de su padre poético y de su renovación del carnet de conducir; que lo ha pasado de refilón, la visión a larga distancia le flojea inesperadamente, jejeje. Y cena y unos capítulos de Decogarden y a la cama a ver unos de La Unidad, de la primera temporada. He vivido un lunes con un ánimo positivo y alegre; así todo es mejor, mucho mejor.
Salida por Bilbao a recuperar el sentido: tiendas y potes y pinchos por el Ensanche. En la Oka: ensaladilla y solomillo. En la Oka Bar: potes y pinchos. En Pull&Bear un par de chamarras pensando en la jamada de prejubiletas del próximo sábado. Bonitas pero difíciles de adaptar a mis modusvidendis. Y el día sigue, incandescente y tumultuoso. De regreso en casa, Raquel prepara los solomillos y yo me encargo del puré de patatas. Nos triscamos una botella de Viña Pomal Reserva y tan pichis. A Raquel se le queda corta la fiesta; yo no estoy recuperado de la gripe aún. Así que se prepara y sale a lo que sea. Y lo que sea es juntarse con el famulio, que ha estado de jamada en Zamudio [Asador Aramendi Berria]. Recorren La Peña, el Casco, Barrencalle, y terminan en Prim, en casa de la Tata. Esther no ha estado en la jamada de Zamudio: está floja de sus cosas. Raquel aparece a eso de las diez menos algo, levemente pedete; creo que lo ha pasado guay, y me alegro por ella. Yo me he tomado un Frenadol y nos hemos acostado a ver unos capítulos de La Unidad, la primera temporada; la segunda permanece a la espera.
Hacía tiempo que no me encontraba así, mediomuerto en la cama, sudando y temblando, sin ganas de nada, ni de comer. La fiebre por las nubes; un horror. Afortunadamente a última hora del día me pude levantar a comer una tortilla francesa y un yogur de chocolate; sí, me encontraba mejor, Es poco lo que se puede contar de un día que se ha pasado íntegro en la cama, sumergido hasta las orejas y quieto como una estatua,. Ah, sí, hay algo: que antes de dormir vimos un capítulo de la tercera temporada de «Viajeros», díficil pero entretenida.