Un día tranquilo y hogareño. Llueve y hace frío. Salgo a las compras pertrechado con paraguas y chubasquero. En el BM compro bacalao shrek y material variado. A eso del mediodía preparo arroz basmati y rebozo bacalao. No lo esperábamos pero he aquí que Raquel llama a su hermana para ponerse al día con las andanzas del poeta y Esther dice que se autoinvita a comer con nosotros; sin problema. La Tata aparece con unas cervezas y mucho embutido de Pinto. Comemos tranquilamente y nos triscamos unas cuantas birras. Una sobremesa breve y amena, debatiendo acerca del estado mental del rapsoda, y la reunión se levanta poco antes de las cuatro; momento perfecto para Raquel echar siesta y el menda apalanque en la butaca. Y poco más. Cenamos acelgas con patatas y a las nueve y pico nos vamos a la cama. Un par de capítulos de "To the lake", maravillosa serie apocalíptica rusa, y ya. Un día sin complejos. Mi tema central gira alrededor de la subsanación de la salida de humos de caldera. Tengo que resolverlo.
Iniciamos viaje a Santelices a las 13:00, sentados formales los tres en nuestro maravilloso coche Dacia. Parada en el Crucero a echar un café y un pincho. Tomamos dirección a Medina de Pomar con la sana intención de comer en la cervecera; pero hete aquí que nos la encontramos cerrada. Así que haciendo cambio de plan sobre la marcha, nos vamos al pueblo con la idea de dejar al viejo en la casa e irnos Raquel y yo a comer donde Radú. Dicho y hecho. Crema de coliflor, filete Raquel, bacalao con tomate yo, y queso con membrillo. Y a casa a ver qué hacía el poeta. Y la cosa cambia radicalmente de cariz, pasando de la esperanza en unos días agradables a la amarga aceptación de la nula capacidad del rapsoda en convivir como una persona educada y tal y cual. ¿Qué? Pues toda la casa revuelta como si hubieran entrado a robar. La maleta de Raquel vaciada por encima de las camas. La maleta del viejo tirada en mitad del salón. Las naranjas y manzanas que se había empeñado en traerse de Bilbao desparramadas por la encimera de la cocina. Y todo así. Raquel monta en cólera y se lía parda. Para desconectar del momento decidimos irnos a Reinosa a hacer compras en el Mercadona y de paso hacer copias de la llave del portal de Santelices (cosa que hice y que fue un fracaso, equivoqué la llave!!!) Total que hicimos las compras y regresamos al pueblo. ¿Qué hacía el Jesús? Mezclar agua con harina y freírlo en aceite: una delicia según él, el summum de la magia gastronómica, el majar que la humanidad se está perdiendo, toda la humanidad excepto... él. Moroquil. Bueno, me da pereza continuar con los minidetalles del resto de este miércoles infructuoso. Los siguientes días también nos traerán lo suyo, pues con este hombre no hay esperanza de cambio posible.
Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...
Alberto ha decidido pasar de la cena, no está motivado lo suficiente como para sobrellevar bien lo de sus ojos recién operados en una situación que tampoco es que le vuelva loco de alegría. Creo que hace bien. Mejor para todos, así cabemos mejor en la mesa... jajaja.
Mediodía: arroz con tomate y huevos fritos.
Siesta y descanso: una maravilla cenar de invitao, como el año pasado.
Media tarde: Jesús vuelve a sorprender al famulio descolgándose con la brillante iniciativa de no acudir a la cena familiar... parece ser que está muy cabreado con sus hijas porque dice que no le comprenden y que para una cosita que les pide no son capaces de darle ese gustito... como por ejemplo montar un stand en el Arenal para promocionar y vender su libro... Esther está hasta los cojones y más allá... Raquel sufre, la pobre... a mí me da pena que no acuda a la cena, porque nos perdemos un espectáculo único y auténtico, y bochornoso... Total que: cenamos 6, Rebeca y Txetxu, Jorge y Esther, Raquel y yo, y, bueno, porqué obviarlo, y los tres mosqueteros de cuatro patas, Lola, Berto e Indalecio; 9 en total. Y todo transcurrió amablemente, animadamente.
Papeo:
piscolabis de salmón marinado (exquisito)
croquetas 2 versiones, de bacalao por la Tata y de huevo por Raquel; exquisitas también
embutidos
pimientos rojos asados; mmm, ricos ricos
espárragos
Plimple:
2 tipos de Ribeiro procedentes del GADIS de Bueu
2 Reserva Rioja
2 de cava
A eso de las 12 Raquel y yo ahuecamos el ala y nos vamos a descansar a nuestro Palomar. Raquel se acuesta y yo aún me doy el pequeño placer de hacer humito en la ventana.
Ya está decidido, el domingo nos volvemos a Bilbao. La experiencia otoñal en el pueblo no ha estado mal, pero tenemos que reconocer que para estar apalancados viendo tele etc no hay nada como la propia casa, y la nuestra es concretamente una casa muy cómoda. En cualquier caso nos damos un sábado de descanso mental y físico y montamos el plan mañanero alrededor de la idea de ir a Medina de Pomar, en donde está anunciado un fin de semana medieval, con su puestos de venta medievales y tal. Dicho y hecho, a Medina. Feria medieval: recorrido por los puestos tan a gusto, comprando pimentón y azafrán, comiendo unos pinchos y haciendo tiempo para ir a comer a la Taxuela. La Taxuela, una y media, mesa junto al jardín, todo muy acogedor, todo en condición óptima para hacer disfrutable el ágape. Bueno, menú... Tinajitas Boletus con yemas de huevo mmm Bacalao y mollejas Helado de turrón Una gozada. El resto del día? haciendo el zángano contemplando series y movidas televisivas. Así son las cosas del ocio en las merindades...
Nota familiar.- Rebeca y Txetxu en Ribadesella, disfrutando del regalo de Raquel por su cumpleaños. Hotel Palacio Villa Rosario y jamada de lujo en Arbidel.
Un maravilloso día rutando por la península de Morrazo: por Monte do Facho, con su castro maravilloso y su cenit ritual oteando el horizonte marino; por el Bosque Encantado de Hío, por el puerto de Aldán, espectacular en su paz y su ordenada atmósfera, y su restaurante a pie del mar, su brisa cálida... Una ruta en automóvil que nunca olvidaré.
Nota Aldán.- Restaurante O Con de Aldan. Menú: hojaldre relleno de pescado y bacalao a la brasa con arroz negro. 54,5€ IVA incluído: 2 Menús 50€, 1 Agua 2€, 1 Copa 7 cupos 2,5€.
Raquel finaliza el teletrabajo a las dos y partimos del pueblo, dirección Bilbao, previa parada en Villasana de Mena para comer en La Taberna del Cuatro: ensaladilla, piparras, bacalao y secreto de vaca (duro) y tarta de queso. Llegar a casa y apalancarnos ha sido placentero en grado superior. Raquel se ha acostado a ver tele, mientras yo veía la victoria de España sobre Suiza en los cuartos de final de la Eurocopa 2020, en los penaltis. Cenar vainas y a dormir. Mañana tocan flamenquis etc De madrugada se ha puesto a llover... Bilbao