Para elaborar esta crema de zanahoria para dos personas vamos a necesitar: 6 zanahorias medianas 1 patata grande 1 cebolla 2 quesitos o 1 cucharada de queso tipo filadelfia (si queremos que el plato tenga menos calorías podemos utilizar light) sal pimienta aceite de oliva virgen extra
Podemos hacerlo de dos maneras, en olla convencional o en olla express. Pondré los tiempos para cada una de ellas y cada cual que elija. Para empezar picamos la cebolla finamente y la pochamos en una olla (normal o express, la que vayamos a utilizar), con un chorrito de aceite de oliva y sal, durante unos 10 minutos aproximadamente a fuego medio-bajo. Cortamos la zanahoria en dados de 2 cm aproximados de grosor y la incorporamos a la olla. Pelamos las patatas y las cortamos en trozos no muy grandes, como para guiso, y las incorporamos también a la olla. Salpimentamos y rehogamos un par de minutos. Pondremos agua hasta que quede todo cubierto. En este momento, si utilizamos la olla express taparemos y contaremos 10 minutos desde el momento en que comience a salir el vapor por la válvula. Si usamos una cacerola convencional, dejaremos hervir a fuego medio durante unos 20-25 minutos, o hasta que veamos que la patata y la zanahoria estén cocidas. Una vez terminada la cocción, añadimos el queso y trituramos con la batidora hasta que nos quede una crema fina. Probamos y rectificamos de sal.
Este arroz es fruto de uno de esos momentos mágicos -y siempre demasiado cortos- en los que dos productos que han nacido para estar juntos como las alcachofas y los espárragos coinciden en su temporada. Aunque si cuando lees esto las alcachofas frescas no son más que un recuerdo, también puedes buscar unos buenos corazones congelados, o unas confitadas (que no tengan ácido cítrico como conservante, o te cargas el plato).
Hay dos cosas que hacen este arroz especial. Una, el caldo de aprovechamiento preparado con las partes que normalmente desechamos tanto de los espárragos como de las alcachofas. Al triturarlo y colarlo después, conseguimos un caldo gordito -pero sin restos de fibras desagradables- que envolverá cada grano de arroz, dándole un sabor y una textura increibles.
La segunda, el allioli “negat” o “mal lligat”, como lo llamaba mi abuela. Un majado a base de ajo y aceite -mi abuela le ponía también una yema de huevo- que se liga como el clásico allioli hecho a mano, pero al que se añade un chorro final de aceite que se mezcla un poco, sin terminar de integrarlo.
El director de la Fundación AliCia y gastrónomo de pro Toni Massanés lo definió como “ajo majado en el mortero con aceite (y perejil o a banda) para acabar los arroces u otros guisos, una especie de mantecado en superfície -ya se mezclará-, pero sobretodo un delicioso potenciador de sabor tradicional”. Al añadirlo justo antes de apagar el fuego se cocina suavemente con el calor residual y queda tremendamente mantecoso, pero sin que el ajo pierda toda su potencia (así que no es apto para tardes en la oficina o de pegarse el lote, si es que aún se llama así).
En previsión del habitual arrozsplaining de “la cebolla ablanda el arroz li cibilli iblindi il irriz” me limitaré a usar la lógica: si en el sofrito se le quita toda el agua a la cebolla y al tomate, dejándolo completamente reducido -como me enseñó el maestro arrocero Xesco Bueno-, ¿con qué líquido se ablanda su...
400 g de garbanzos cocidos Tahini al gusto (yo usé dos cucharadas rasas) Zumo de lima al gusto (yo puse unas 5 cucharadas, pero me gusta alegre) Ajo al gusto (yo le puse un diente) Aceite de oliva virgen extra al gusto (en mi caso, 4 cucharadas) Una remolacha cocida (unos 200 g) Hojas de hierbabuena frescas Sal (si es necesario) Crudités, regañás o picos para acompañar
Preparación
Poner el limón, el tahini o sésamo, el aceite y el ajo pelado y sin germen en un recipiente para batidora, vaso mezclador o procesador de alimentos. Trabajar hasta que el ajo se haya deshecho completamente.
Añadir la remolacha y los garbanzos, y procesar hasta conseguir una pasta no demasiado fina. Comprobar el punto de sal y rectificar si es necesario.
Servir con hierbabuena picada, un chorro de aceite y el acompañamiento deseado.
«Somos lo que comemos. Por eso deberíamos tener más cuidado con nuestra alimentación». Así empieza su presentación Carla Zaplana, nutricionista, dietista y coach de salud. Pero, ¿qué es lo que hace que un alimento sea considerado como «súper»? «La palabra "superalimento" fue definida por primera vez en 1915 por el Oxford English Dictionary como "un alimento rico en nutrientes considerado especialmente beneficioso para la salud y el bienestar". Pero, para mi juicio, ha habido mal uso de esta denominación, pues estos alimentos existen y por suerte están más cerca de nosotros de lo que pensamos», asegura. Ella los ha recogido en su último libro «Superfoods», donde además comparte 95 recetas para «vivir mejor».
Para Zaplana, hoy en día los llamados superalimentos deben cumplir los siguientes requisitos: que nos aporten una considerable concentración de micronutrientes y otros elementos, como vitaminas, minerales, antioxidantes, aminoácidos, ácidos grasos esenciales, fitonutrientes, fibra... y que a la vez nos aportan pocas calorías. No hay, reconoce, unos criterios estándar a los que un alimento deba atender o cumplir para ponerles la etiqueta, pero «sí existen algunos parámetros que se tienen en consideración para determinar su riqueza y su densidad nutricional, como son el ORAC y el ANDIC».
Ocho alimentos habituales que evitar si quieres tener un vientre plano
El índice ANDIC, creado por Joel Fuhrman, uno de los doctores de referencia esta nutricionista, muestra la densidad de nutrientes de un alimento en una escala del 1 al 1.000 basada en los nutrientes que contiene por gramo (vitaminas, minerales, fitoquímicos y antioxidantes). «Aquí entrarían multitud de vegetales de hoja verde, y que debemos tomar en ensaladas, de guarnición, o en batidos y zumos verdes», propone Zaplana. Por su parte el ORAC (capacidad de absorción de radicales de oxígeno): El sistema ORAC, prosigue esta coach, evalúa los componentes de un alimento de acuerdo con su capa...
Este aperitivo de ella claire es muy fácil y se prepara en menos de 20 minutos. Cuece media docena de huevos, cortarlos a la mitad y retira las yemas. Coloca las yemas en un bol con la carne de un aguacate y mézclalos con una batidora hasta conseguir una pasta suave y homogénea.
Añade 100gr. de crema agria (sour cream, o bien queso crema), dos cucharaditas de zumo de limón y sal al gusto y revuelve bien la mezcla.
Para finalizar rellena la clara de los huevos con la mezcla utilizando una manga pastelera o una cuchara, espolvoréalos con un poco de pimentón (dulce o picante) y sal y refrigéralos durante una o dos horas antes de servir.
*Opcional: Si lo deseas también puedes añadirle una lata de atún al relleno.
2. Salsa de yogur para dipear con crudités
En mom to mom nutrition nos proponen tres salsas dulces y saladas con base de yogur para dipear con tus verduras o frutas favoritas cortadas en bastoncitos: zanahoria, apio, pepino, cherrys, fresas, piña, manzana, uvas…
La primero opción mezcla en un bol un yogur griego bajo en grasa, 50gr. de queso azul, 30gr. de apio picado muy finito y una pizca de tabasco.
Para la segunda salsa necesitas un yogur griego bajo en grasa, 50ml. de zumo de limón, 50gr. de pepino cortado en cubitos, una cucharadita de eneldo y otra de ajo en polvo.
Acabamos con una salsa dulce para comer con fruta hecha con un yogur griego bajo en grasa, 40gr. de almendras crudas picadas, una cucharada de miel, una cucharadita de extracto de vainilla y otra de canela.
3. Tartar de atún con verduras
Continuamos con otra receta de skinny taste muy sencilla que no requiere encender los fogones.
Empezamos con una de las recetas favoritas de los niños. Para hacer estas hamburguesas de simply recipes, en primer lugar escurre dos latas grandes de atún en aceite (300gr. aproximadamente) y coloca el atún en un bol.
Añade dos cucharaditas de mostaza, 100gr. de pan blanco desmenuzado, una cucharada de zumo de limón, una cucharada de agua, dos cucharadas de perejil picado, otras dos cucharadas de cebollino (o cebolla dulce) también picado, tabasco (opcional), un huevo crudo, sal y pimienta al gusto.
Mézclalo todo bien, divide la mezcla en cuatro bolas y aplástalas para hacer las hamburguesas. Por último, pon una sartén al fuego con una gota de aceite y cocina tus hamburguesas a la plancha, unos 3-4 minutos por cada lado.
2. Tomate relleno de ensalada de atún
Para preparar esta receta de honey and birch, primero corta la parte superior de cuatro tomates medianos y vacíalos con una cuchara.
A continuación coloca en un bol dos latas medianas de atún escurrido (280gr. aprox), una zanahoria pelada y troceada, un par de tallos de apio picados, una cucharada de cilantro fresco picado, dos cucharadas de mahonesa y sal, mézclalo todo bien y rellena cada tomate.
3. Pastel de atún
Genial receta de bocados de cielo para una cena sana, fácil y económica.
Mezcla en un bol tres latas pequeñas de atún (de 80gr. cada una), ocho palitos de cangrejo, tres cucharadas de mayonesa y otras tres de salsa de tomate, 3 huevos y una pizca de sal y pimienta. Tritura todos los ingredientes con una batidora hasta conseguir una crema suave y homogénea.
Vierte la mezcla en un recipiente de silicona apto para microondas, cuécelo durante 7 minutos a potencia máxima (800W) y déjalo reposar otros 5 minutos sin abrir la puerta. Desmolda el pastel y ¡a comer!
4. Aguacates rellenos
Continuamos con esta receta de the stay at home chef lista para comer en menos de 10 minut...
Empezamos con esta receta de yummy healthy easy apta para vegetarianos e intolerantes a la lactosa. En primer lugar preparamos la salsa alioli, para ello coloca en un bol una rebanada de pan de molde sin corteza, dos cucharadas de leche de soja y tres dientes de ajo, tritúralo con una batidora, añade dos yemas de huevo y vuelve a batir.
A continuación incorpora lentamente 150cl. de aceite de oliva removiendo constantemente hasta que se espese, y para finalizar agrega una cucharada de zumo de limón, sal y pimienta, mézclalo nuevamente y refrigera la salsa.
Mientras tanto, coloca un poco de harina en una plato hondo, una clara de huevo batido mezclado con una cucharada de leche de soja en otro y un poco de pan rallado con sal y pimienta en un tercer plato.
Corta tres aguacates en seis gajos cada mitad y pásalos primero por la harina, después por el huevo con leche y para finalizar por el pan rallado. Coloca los pedazos de aguacate empanados sobre una bandeja, hornéalos durante unos 10 minutos hasta que estén dorados y sírvelos con la salsa alioli.
2. Aguacate relleno de bacon y huevo
Para preparar este receta de lil luna, primero corta el aguacate por la mitad, quita el hueso y con una cuchara retira un poco de carne del aguacate para hacer el agujero más grande.
Coloca los aguacates sobre una bandeja de cupcakes para que no se muevan durante la cocción, rompe un huevo sobre cada aguacate y añade una loncha de bacon cortada en cuadraditos, un poco de queso rallado y una pizca de sal. Mételo en el horno durante 10-15 minutos y sírvelo caliente.
3 ingredientes: 3 huevos, 120 grs. chocolate blanco y 120 grs. crema de queso.
Separar la yema de la clara de los tres huevos; reservas las yemas de huevo.
Tapar en un bol las claras de los huevos y dejar en el frigorífico
Precalentar el horno a 170ºC.
Romper en cachitos pequeños los 120 gramos de chocolate blanco.
Poner el bol del chocolate blanco sobre un recipiente con agua caliente, para que el chocolate blanco se derrita. Hacer que el chocolate blanco quede como una suave crema.
Sacar las claras y con una batidora mezclarlos hasta obtener un merengue firme.
Mezclar la crema de queso (120 gramos) con el chocolate blanco.
Echar a la mezcla las tres yemas de huevo y mezclar.
Añadir 1/3 del merengue a la crema y mezclar.
Añadir la mitad del resto del merengue a la crema y mezclar.
Por último echar el resto del merengue a la crema y mezclar.
Untar papel de hornear con aceite o mantequilla.
Colocarlo en el fondo de un recipiente de cristal para hornear y alrededor (ver vídeo).
Poner la crema en el recipiente.
Colocar este recipiente sobre una bandeja de horno.
Echar agua caliente sobre la bandeja.
Meter la bandeja al horno durante 15 minutos a 170ºC.
Detener el horno y dejar otros 15 minutos con el calor que queda del horno.
Sacar la tarta del recipiente y espolvorear con azúcar glass.