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1 El triunfo del narcisismo-leninismojueves, 27 de noviembre de 2025  Hacia el final de su Manual de resistencia, Pedro Sánchez dedica un capítulo a la celebración de las primarias.
«Fueron meses muy intensos —cuenta—, en los que comenzaba ya la transformación del partido». El PSOE estaba «muy vivo» y prueba de ello fue el acto que se organizó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Sánchez bajaba conduciendo su propio coche por la Gran Vía y, al llegar a la confluencia con Alcalá, vio «una cola enorme», que llegaba «casi a la Puerta del Sol. […] Y me dije: ‘¿Qué pasará aquí? ¿Qué habrá, será un concierto?’». Se quedó «perplejo». Llamó a su equipo para comentárselo «y me lo dijeron: ‘Es gente que viene por ti, Pedro. Vienen a verte’».
¿Quién sino un cumplido narcisista incluiría una observación semejante en sus memorias?
Máximo Huerta, el efímero ministro de Cultura, no se quedaría menos perplejo un año después, cuando acudió a la Moncloa a presentar su dimisión. «Lo paradójico —recordaría en El hormiguero— fue que [Pedro Sánchez] empezó a hablar de él, de cómo lo vería la historia en el futuro. […] Empezó a hablar de [que] todos acaban mal en política, mira cómo acabó Zapatero, mira cómo acabó Aznar, mira cómo acabó González».
Y a continuación le preguntó sinceramente preocupado: «De mí, ¿qué dirán?».
«¿Qué tal me queda?»
En el cine los personajes narcisistas son habituales por su potencial cómico. Me viene a la mente el egocéntrico director de orquesta Max Beissart, que encarna Alexander Godunov en Esta casa es una ruina. En un momento de la película, Beissart acude a un concesionario de coches, se monta en un lujoso modelo y, tras colocarse la melena de un golpe de cabeza, pregunta poniéndose de perfil: «¿Qué tal me queda?».
También inspiran más ternura que animadversión las exhibiciones de vanidad de Isaac Asimov. En su autobiografía, el genio de la ciencia ficción cuenta machaconamente que tiene un cociente intelectual de 160; que el hermano de su novia se entretenía humilla... leer más | #españa - #psoe - #sanchez - #narcisismo - #socialismo
2 APENDICE El derecho a la pereza, Paul Lafargueviernes, 04 de julio de 2025 APENDICE
Nuestros moralistas son gentes muy modestas; si bien inventaron el dogma del trabajo, dudan de su eficacia para tranquilizar el alma, regocijar el espíritu y mantener el buen funcionamiento de los riñones y otros órganos; quieren experimentar su uso sobre el pueblo, in anima vili, antes de volverlo contra los capitalistas, cuyos vicios tienen la misión de excusar y autorizar.
Pero, filósofos a cuatro centavos la docena, ¿por qué se exprimen así los sesos para elucubrar una moral cuya práctica no se atreven a aconsejar a sus amos? ¿Quieren que se burlen de vuestro dogma del trabajo, del que tanto se ufanan? ¿Quieren verlo escarnecido? Veamos la historia de los pueblos antiguos y los escritos de sus filósofos y de sus legisladores.
"Yo no sabría afirmar", dice el padre de la historia, Heródoto, "si los griegos han tomado de los egipcios el desprecio hacia el trabajo, porque encuentro el mismo desprecio establecido entre los tracios, los escitas, los persas, los lidios; en una palabra, porque en la mayoría de los pueblos bárbaros, los que aprenden las artes mecánicas, e incluso sus niños, son vistos como los últimos de los ciudadanos...Todos los griegos han sido educados en estos principios, particularmente los lacedemonios"[22].
"En Atenas, los ciudadanos eran verdaderos nobles que no debían ocuparse más que de la defensa y de la administración de la comunidad, como los guerreros salvajes de los cuales provenía su origen. Como debían entonces disponer de todo su tiempo para velar, debido a su fuerza intelectual y corporal, por los intereses de la república, cargaban a los esclavos con todo el trabajo. También entre los lacedemonios, las mismas mujeres no debían hilar ni tejer para no rebajar su nobleza"[23].
Los romanos conocían sólo dos oficios nobles y libres: la agricultura y las armas; todos los ciudadanos vivían por derecho a expensas del Tesoro, sin poder ser obligados a proveerse de su subsistencia por ninguna...leer más | #filosofia - #lafargue
3 El derecho a la pereza, Paul Lafargueviernes, 04 de julio de 2025 PRÓLOGO En el seno de la Comisión sobre Educación Primaria de 1849, el señor Thiers decía: "Quiero recuperar con toda su fuerza la influencia del clero, porque cuento con él para propagar esa buena filosofía que enseña al hombre que está aquí para sufrir, y oponerla a esa otra filosofía que dice al hombre lo contrario: 'Disfruta'". El señor Thiers formulaba así la moral de la clase burguesa, cuyo feroz egoísmo y estrecha inteligencia él encarnaba.
Mientras luchaba contra la nobleza, sostenida por el clero, la burguesía enarbolaba el libre examen y el ateísmo; pero, una vez triunfante, cambió de tono y de conducta; y hoy pretende apuntalar con la religión su supremacía económica y política. En los siglos XV y XVI, había retomado alegremente la tradición pagana y glorificaba la carne y sus pasiones, reprobadas por el cristianismo; en nuestros días, saciada de bienes y de placeres, reniega de las enseñanzas de sus pensadores -los Rabelais, los Diderot- y predica la abstinencia a los asalariados. La moral capitalista, lastimosa parodia de la moral cristiana, anatemiza la carne del trabajador; su ideal es reducir al productor al mínimo de las necesidades, suprimir sus placeres y sus pasiones y condenarlo al rol de máquina que produce trabajo sin tregua ni piedad.
Los socialistas revolucionarios deben recomenzar el combate que han librado en otro tiempo los filósofos y los panfletarios de la burguesía; deben embestir contra la moral y las teorías sociales del capitalismo; deben desterrar de las cabezas de la clase llamada a la acción, los prejuicios sembrados por la clase dominante; deben proclamar, ante los hipócritas de todas las morales, que la tierra dejará de ser el valle de lágrimas del trabajador; que, en la sociedad comunista del porvenir, que construiremos "pacíficamente si es posible, y si no violentamente", se dará rienda suelta a las pasiones de los hombres; y ya que "todas son buenas por naturaleza, nosotros sólo tenemos que...leer más | #filosofia - #ociosidad - #pereza
4 José Robledano: el caricaturista que pudo ser pintor, torero y actorsábado, 03 de mayo de 2025 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd95%2F393%2F964%2Fd95393964ed0a24244797e402ef6f073.jpg) Pudo haber sido muchas cosas. Desde pintor hasta torero, pero también actor y profesor. Pasó a la historia como ilustrador, dibujante y caricaturista. Sus pinceladas polifacéticas le llevaron primero a la sátira política de la época y el retrato minucioso y respetuoso de los bajos fondos de la capital; después su arte estuvo al servicio de la causa republicana, por lo que terminó condenado a muerte en 1939 tras el triunfo de los franquistas; y terminó como creador de no pocas imágenes publicitarias. El Museo ABC exhibe hasta el 31 de julio la muestra titulada Madrid en su Tinta. José Robledano (1884-1974), donde más de 80 obras originales dan buena cuenta de la fértil obra de este artista enamorado de la ciudad que le vio nacer y morir.
El historiador del arte Felipe Hernández Cava ha comisariado la exposición. Este experto recalca que uno de los objetivos de la muestra es desterrar algunos lugares comunes que acompañan a la figura de Robledano: “Siempre se dice que fue el dibujante de los barrios bajos de Madrid. Es cierto que se sintió muy próximo a la gente marginal y a los suburbios, les dibujó en muchas ocasiones, pero también era un tipo que se movía con cierta soltura en los ambientes de la clase alta y la burguesía, incluso con la aristocracia, con la que tenía relación”.
Esos dos Robledanos se dan la mano en esta exhibición cuyas obras proceden de la colección ABC, la Fundación Pablo Iglesias, el Museo de Historia de Madrid, el Museo de Arte Contemporáneo y de colecciones privadas. El joven, que lucía gorra madrileña y capa, y estaba entre los golfantes, como dice Hernández, no era otro que el mismo Robledano que vestía un buen chaqué y departía con duques y duquesas sin ningún tipo de problema. Sus inicios en la pintura llegaron pronto. Cuando tenía unos 16 años, ya comenzó a aproximarse a algunos de los pintores más importantes de su tiempo, como Muñoz Degrain y Santiago Rusiñol. “Se identificó sobre todo con compañeros que quisieron modifi... leer más | #dibujo - #pintura - #caricatura
5 El «procès» de la Tercera Cataluña. (Notas para españoles)jueves, 19 de septiembre de 2024 1. La nación española se encuentra actualmente ante un riesgo existencial grave e inminente, que puede acarrear su ocaso y la destrucción de su Estado. Llevaba razón el historiador José Varela Ortega, cuando decía, allá por el año 2000, en su prólogo a un libro de Vicente Cacho Viu ( Los intelectuales y la política) que “es harto improbable que España deje de ser un país democrático, pero no es imposible que deje de ser un país”.
2. Este riesgo se ha manifestado en los sucesivos intentos de negar la nación española y desestabilizar su Estado, como paso previo para lograr la independencia o un estatus especial para el País Vasco o Cataluña. Estos intentos han sido: 1. La subversión terrorista de ETA. 2. El plan Ibarretxe. 3. El golpe de Estado -sí, golpe de Estado- que ha supuesto el procés catalán. Los tres intentos han fracasado. Con ETA acabaron los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y los jueces; el plan Ibarretxe lo paró el Congreso; y el procés fue neutralizado por la aplicación del artículo 155 de la Constitución y por la judicatura, que defendió al Estado como poder subsidiario y reactivo que es. De estos tres fracasos los nacionalistas han deducido con acierto una conclusión clara: ni Cataluña ni el País Vasco tienen fuerza para alcanzar la independencia unilateralmente, pero a Cataluña le sobra dimensión para desestabilizar a toda España.
3. Esta conciencia clara de poder desestabilizar a España y a su Estado, es la que subyace debajo del nuevo procés recién iniciado, que ha calado con especial fuerza en Cataluña, lo que es lógico dado que es la única comunidad con auténtica capacidad desestabilizadora del Estado. Y ha calado también con fuerza en el Partido Socialista por la vía del Partido Socialista de Cataluña, lo que solo se explica por: a) su difusa malquerencia (pese a notorias y abundantes excepciones) al Estado español y a sus símbolos, por considerarlos unos instrumentos al servicio de una oligarquía que lleva siglos usándolo... leer más | #nacionalismo - #proces - #cataluña
6 La nueva burguesía no sabe que es burguesamartes, 27 de agosto de 2024  23 de diciembre de 2019
La burguesía es un término de múltiples significados. Si seguimos la pista etimológica, ser burgués es ser de una ciudad amurallada (del francés antiguo, burgeis) que antes fue pueblo-mercado (burgh, del fráncico) y que ahora, gracias a esta riqueza de sedimentos semánticos, podría fácilmente sugerir al urbanita bancarizado que vive en una burbuja del centro. Para los marxistas, la burguesía es la enemiga, propietaria del capital y de la tierra, de la clase obrera. Y para los escritores, la burguesía es una conjura de personajes reaccionarios, puritanos y de ideas fijas, gente que aburre la fiesta y la novela.
Puritanismo, capitalismo, clasismo y urbanismo: toda definición de burguesía tiene estos ingredientes, como toda arepa lleva harina de maíz, agua, aceite y sal, aunque las dosis varíen según la receta. En todo caso, el epíteto de burgués no espera diatribas académicas. No es un certificado de fábrica (“felicidades, cumples con los requisitos, eres burgués”) sino un dardo político de fácil uso. Un insulto que sugiere enemistad contra los pobres.
Una sentencia. Los burgueses como yo (universitarios, diestros del patinete eléctrico, conocedores de su ciudad y de todas, igual de capaces de pedir un poké en Madrid, Odense o Tokyo) lo somos de nacimiento. Con la distinción significativa de que, al ser latinoamericano, no puedo pretender ser obrero cuando no lo soy, ni haber cruzado tan gruesa ribera en la región más desigual del mundo, falto del inmenso garbo que tal travestía implica – y me veo forzado finalmente a admitirlo y admitírmelo.
Soy burgués. El pan me lo gano con los dedos, no con las manos. Soy más afín a un moscovita que a un campesino de mi país. Sé cuántos bolívares hay en un dólar, cuántos dólares hay en un yen. Me sienta mejor la siracha que el alioli. No me enorgullece, pero al menos lo reconozco.
El drama de la nueva izquierda es que no admite su propia burguesía. Jeremy Corbyn, d... leer más | #burguesia
7 Por qué la ciudad de San Sebastián volverá a ser en unos pocos años un barrio de Madridmiércoles, 17 de julio de 2024 Por qué la ciudad de San Sebastián volverá a ser en unos pocos años un barrio de Madrid
A finales de esta década, a los turistas se les unirán miles de viajeros que llegarán todos los fines de semana en trenes AVE desde Madrid. Entonces todo cambiará, como ocurrió cuando en 1864 el rey consorte inauguró la línea Madrid-Irún.
En los últimos años San Sebastián está experimentando grandes cambios urbanísticos y económicos. Bajo la plomiza sombra del terrorismo, hasta hace una década esta ciudad costera mantenía unos equilibrios económicos y sociales muy estables. En su área metropolitana había un turismo manejable, industria y servicios propios de una rica capital de provincia. Una diversificación que permitía sostener la autonomía que demandaba su población. Esa estructura ha cambiado en la última década, cuando los equilibrios de las escalas intermedias, las nacionales, se enfrentan a los flujos de la globalización. El juego ha cambiado. Las ciudades pequeñas se encuentran hoy en una posición débil cuando se trata de captar talento e inversión fuera de sus límites en aquellos sectores en los que no están entre los mejores del mundo.
La industria vasca, que durante casi dos siglos creció gracias al mercado del resto de España, languidece cuando tiene que competir contra el resto de países de la OMC. Hoy vende calidad de vida, pero poco a poco los contratos se acaban y los jóvenes se van. Por eso San Sebastián se está centrando en aquello que da sentido a su ADN, el turismo “de calidad”. Un sector que, sin embargo, es cada vez más problemático, debido a los cambios que provoca en las ciudades.
El municipio de San Sebastián, con 180.000 habitantes, es el barrio rico de una conurbación de 430.000 habitantes que se extiende desde la frontera francesa en Irún y Fuenterrabía hasta pueblos industriales del interior como Andoáin. Un barrio rico que, sin embargo, siempre tuvo el aspecto de una ciudad mucho más grande de lo que realmente es. Pe... leer más | #meta - #euskadi - #donosti - #sansebastian - #turismo
8 El PNV y la Resurrección de Cristodomingo, 31 de marzo de 2024 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fcd1%2F74b%2F579%2Fcd174b579d1bb9bde5bedb3b5967ab9f.jpg) El nacionalismo vasco es muy fácil de entender para los ciudadanos del resto de España; unas oligarquías locales mediocres (en su mayoría hijos de las pequeñas burguesías de toda la vida) que cogen una ideología folclórica de raíz agropecuaria (ja ja) y la reconvierten en un ultraderechismo genetista (el nazismo de toda la vida para entendernos) y que se ríen de una población venida del campo en su mayoría (del caserío vasco y de la meseta) con nula instrucción. Súmese a esto los estragos del sistema educativo más 50 años de violencia física y verbal contra los no nacionalistas y la limpieza del censo electoral (200.000 expulsados) y...ya esta!! Esta es la conclusión tras toda una vida en esta sociedad enferma. | #pnv - #euskadi - #nacionalismo
9 William Morris, o el odio a la civilización modernasábado, 13 de enero de 2024  «Además de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio a la civilización moderna»
Cómo me hice socialista, William Morris (1894)
William Morris es una figura histórica tan fascinante como poco conocida. Reseñar su variado currículo puede dar una idea aproximada del alcance de sus inquietudes y de por qué es interesante recuperarlo aún hoy. Morris es recordado -y ampliamente reconocido- por su faceta de diseñador en tanto que miembro destacado del Arts and Crafts Movement, que atravesó la segunda mitad del siglo XIX en Inglaterra y que tenía entre sus propósitos reivindicar el trabajo artesanal con materiales sencillos, en el que concepción y producción (arte y oficio) fuesen unidos, frente al industrialismo triunfante de la era victoriana y sus funestas consecuencias en la vida de las gentes.
Sin embargo, William Morris fue mucho más que el decorador de los motivos florales de inspiración medieval que tanto gustaban a la burguesía media-alta de su época. Fue, al mismo tiempo, un poeta tempranamente reconocido por The Earthly Paradise (1868-1870); fue un embelesado traductor de las sagas nórdicas islandesas, pero también de Homero y Virgilio; fue un novelista interesante, cuya utopía Noticias desde ninguna parte (1890) es de las más hermosas del género; fue pintor, aunque apenas se conserva un lienzo al óleo de su mano; creó una imprenta, la Kelmscott Press, en la que, acorde con su ideario, se implicó activamente en todo el proceso de producción, haciendo labores incluso de tipógrafo; y fue, en fin, un activista social y político tenaz e incansable, primero preocupado por la conservación de los edificios antiguos, luego abrazando la causa del socialismo, ideal político que, según creía, haría posible las condiciones para el desarrollo integral de las personas, entonces reducidas a meras máquinas, alienadas y embrutecidas en el sistema fabril que ni siquiera perseguía «la producción de bienes sino la de ben... leer más | #meta - #filosofo - #pintura - #XIX
10 Esta lluvia no me mojará jamássábado, 28 de enero de 2023  Bueno, pues esto es una pura verdad; en cualquier caso la verdad no puede ser impura, creo; en realidad no me apetece pensar en ello, es un esfuerzo sin recompensa, una delicada reflexión que no conduce a ningún lugar, no eleva ni sumerge, no traslada ni retrotrae, un pensar sin finalidad; o eso creo; no es mi fuerte; además... ¿la verdad? la verdad me supera por todos lados, no está a mi alcance; cierto, cierto que suelo decir que para manejarse uno bien con un instrumento musical no hay otra que dedicar al empeño un porrón de horas y mucha concentración; imagínese alguien lo propio para escalar un par de peldaños en el universo del pensamiento abstracto, en el océano de las ideas difusas; filosofía de la buena, para que se me entienda.
En Bilbao hoy no ha dado tregua la llovizna, incluso la lluvia. Raquel y yo nos hemos pertrechado bajo un par de paraguas plegables de tres al cuarto, de los que solemos comprar en el Tyger de rigor, de los que no apena perder o romper o regalar o tirar. Un calzado impermeable es fundamental, imprescindible; los de Bilbao, los de Bilbao Bilbao tenemos nuestro repertorio completo de material antiaguas. Y voy a contar que la salida mañanera no ha sido nada azarosa, no, había objetivos tangibles; por ejemplo ir a Decathlon a mirar pantalón grueso y abrigado y estiloso y negro para que Raquel no sufriera los rigores de la climatología adversa cuando viajáramos a la España Continental en el más atribulado de los meses; febrero, de febrero estoy hablando; por ejemplo ir a comprar un pollo asado en el Rally de Egaña, ése que tiene ganada fama de ser el más tostado, fresco, jugoso y crujiente de todos los pollos que se asan a este lado del Nervión, y más allá; por ejemplo visitar la planta de mascotas del Corte Inglés a fisgar los materiales allá expuestos. Ah, el muchacho de Amazon ha tenido suerte esta mañana al picar en nuestro videoportero; no estábamos en casa, pero sí estábamos al otro lado de la calle observándole picar; jeje; ... leer más | #tezenis - #corteingles - #rally - #polloasado
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