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111 Llueve tanto que anula el montañeo. Crítica soez de «La trampa del confort»miércoles, 28 de febrero de 2024 Aún siendo así el título, no me siento sobrecogido o minussentido o acomplejado: la realidad de mí mismo ahora se mueve en unos territorios nuevos, afortunadamente. Esta mañana, leyendo artículos de pensamiento, en alguno de los diarios digitales que suelo leer AHORA, me he encontrado con un menda que ha escrito un libro, por el que se está forrando y me alegro por él, en el que despeja las equis de la vida bien vivida o bien llevada o mejor sentida, o algo en positivo y donde nos explica con esquemas sencillos cómo salir del atolladero; esquemas del tipo «cómo teárbolesner una buena vida y larga y añeja siguiendo los pasos que YO os voy a desvelar por un módico precio». Ya se sabe, esquemas que nos quieren liberar de la opresión de la vida moderna. A nadie se le escapa que lo vertido sobre la vida cotidiana en estos últimos treinta años, años arriba años abajo, nos está dejando a casi todos con el culo al aire y con una terrible sensación de indefensión ante el futuro. Y no paran de surgir gurús que nos alertan de la errónea perspectiva que se «percibe» cuando se abandona la experiencia del presente y se padece la angustia del futuro y el arrepentimiento de todo ESO que hicimos en el pasado y que siempre nos acompaña para recordarnos que somos totalmente IMPERFECTOS y PECADORES. ¿Para qué seguir? Es siempre lo mismo; las recetas varían bien poco. Quizás sea importante no borrar del discurso los lugares comunes propios de nuestro tiempo, porque puede ser que caigamos en el error de no contemplar positivamente conceptos que son populares hoy y olvidados mañana. Un bosquejo a mano alzada: ♦ todos los días caminar media hora en la naturaleza ¿? ♦ cero alcohol 0.0 ♦ dormir todo lo posible ♦ salir de la zona de confort - esto requiere ahondamiento- ♦ cuanto menos internet mejor ♦ el silencio es curativo ♦ abrazar árboles o similar ♦ del aburrimiento surgen las gra... leer más |
112 Pasar hambre, pensar en la muerte, ducharse poco y otros trucos para una vida plenamiércoles, 28 de febrero de 2024 Michael Easter es profesor de la Universidad de Nevada y vive en Las Vegas, al lado del desierto, con su mujer y con dos perros. Nos atiende por videoconferencia, desde su casa, con una gorra al revés. Da vueltas sin parar por los pasillos mientras habla, sosteniendo en las manos lo que parece ser una tablet. Cuando acabamos, le pregunto por qué lo ha hecho. “Podría haberme sentado y hacer la entrevista sin moverme, sin embargo, he decidido hacerlo caminando y habré recorrido entre uno y dos kilómetros. Esos pequeños esfuerzos continuados tienen un enorme impacto”.
Ya sea una acción genuina o una estrategia de marketing, la puesta en escena ilustra bien el contenido de su libro ( La trampa del confort, Península), el penúltimo pelotazo de un género que está arrollando el mercado editorial. En plena crisis existencial del american way of life, con todos los indicadores sanitarios en rojo y la esperanza de vida cayendo, en Estados Unidos aparecen voces que proponen replantear radicalmente todos los hábitos que llevan décadas exportando por el mundo. Modificarlos hasta extremos sorprendentes. En la argumentación, mezclan experiencias personales, testimonios médicos, pruebas científicas, filosofía oriental...
Easter, que arranca narrando su redención personal y su abandono del alcohol, se expone a situaciones extremas, aislándose en los lugares más remotos y peligrosos de la tierra, para sacar lecciones sobre lo que realmente necesitamos para sentirnos bien. Peter Attia, autor de Outlive y gurú encumbrado de la longevidad, dice que "traza con datos las líneas de lo que intuitivamente sabemos".
Veamos.
PREGUNTA. Empecemos por el concepto central de tu libro. Deshacerse de las comodidades más básicas para aumentar el bienestar y mejorar la salud mental. En concreto, propones exponernos a situaciones que generan estrés genuino precisamente como herramienta para combatir el estrés de nuestro estilo de vida.
RESPUESTA. Propongo somete... leer más | #aburrimiento - #hambre - #filosofia
113 Guggenheim y albóndigasviernes, 23 de febrero de 2024 Raquel ya está en casa, tras su periplo madrileño; yo la he echado en falta. Un día de recuperación del sentío. A primera hora, piernas con Maite. Hace un día muy frío y amenazante de lluvia dispersa. Seguido marcho a caminar sin rumbo fijo. Bajo al Casco Viejo por los nuevos ascensores, cruzo el puente del Arenal y camino por la orilla de la ría hasta llegar al Guggenheim: sentía la llamada del aire místico del templo del arte -y las exposiciones nuevas...-. Hay 2 exposiciones nuevas: una de Pop Art, otra de Giovanni Anselmo. [añado fotografías] Salgo del museo y voy caminando en dirección al Tezenis de la Gran Vía a husmear las sudaderas, pues ayer me quedé con las ganas de una que no tenían mi talla en la tienda de la calle Correo; había talla S y la compra la hice efectiva. De camino al Tezenis hago una parada técnica en La Oka: tengo la misión de comprar albóndigas; compro 14 bolitas y cuatro pencas rellenas. Raquel está de visita ginecológica. Me llama para quedar, pero yo ya estoy en Santutxu, echando una caña en el Polaco, tan a gusto. Me dice que la espere y la espero. Cuando nos encontramos vamos al Santutxu a echar un par de potes extremeños. Y a casa a comer. Siesta, etc etc etc. | #guggenheim - #laOka - #tezenis
114 Vísperas de Arrankuviernes, 16 de febrero de 2024  Amanece un día húmedo y frío; pero me siento fuerte y osado. No han dado las nueve cuando salgo a caminar, con ruta y sin destino. Al asomar el morro por el portal observo que las gentes se cobijan bajo sus paraguas y encojen el cuello en el interior de bufandas y bragas; pero me siento poderoso y me inunda un afán aventurero. Saco de la mochila verde el paraguas negro Tyger plegable: «quién dijo miedo?». El agua gotea con intensidad por las laderas de Zabalbide y el paraguas apenas puede con ello; yo pienso y encuentro la confirmación en la experiencia: con seguridad la mochila se está mojando; pero no cedo en mi impulso. Recorro Artecalle hasta llegar a la Iglesia de la Encarnación. Giro hacia la derecha, quiero ver cómo va la cosa en las escaleras y los ascensores: un nutrido grupo de hombres con chalecos reflectantes se ufana retirando vallados, cintas de colores y basurillas variadas. Se percibe una inauguración inminente; son las cosas electorales, las maniobras gruesas de la política de barrio. Me da lo mismo. Avanzando por las cercanías de la plaza de Unamuno siento cómo se diluyen mis intenciones; por mi cabeza se infiltra la posibilidad de subir en un vagón del metro para regresar cobijado al barrio; pero resisto con obstinación... aunque no demasiado. He visto una posibilidad intermedia, la de hacer un retorno honorable caminando por las cuestas de Iturribide, buscando la paz en las inevitables gotas de sudor y en las rampas del colegio de los Maristas. Y no es en vano, ya que cuando enfilo el paso de cebra del estanco mis sentimientos me han otorgado un perdón al que la persistente lluvia da brillo y lucidez. Así soy yo. Fin de exploración literario/poética. [...] Segundo momento de orden y limpieza en el trastero. He vaciado las baldas más del fondo; incluso he sacado de su lugar las dos enciclopedias que dormían allá plácidamente. He ubicado al fondo de la zona de las maletas todo lo relacionado con el flamenqueo: zapatos, ro... leer más | #trastero - #lavanderia - #restaurante - #santutxu - #BMsarriko - #arrankudiaga - #camarilla - #zalberto
115 La Sedmartes, 13 de febrero de 2024 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F5f8%2Fd5a%2Fde1%2F5f8d5ade1099a5cb150d3941c1055d8e.jpg) El libro que asegura que la sed es lo que ha llevado a evolucionar al ser humano Virginia Mendoza nos habla de 'La sed', un profundo análisis antropológico que comienza en la Mancha y hace un recorrido por todas las civilizaciones que nos han precedido (y su búsqueda del agua).
"¿Y si empezamos a hablar porque teníamos sed? Dice Rousseau que esa duda mía es un despropósito (…), soy del bando de quienes creen que el lenguaje se originó de manera gradual, pero tuvo que haber una chispa que encendiese la primera palabra". La que escribe es la periodista Virginia Mendoza en su nuevo y muy interesante —¿Ensayo? ¿Novela? Ninguna de las dos parece apropiada del todo, quizás un híbrido sería lo más adecuado—: La sed (Debate), donde analiza la historia del ser humano, que ha estado guiada siempre por esa necesidad de buscar un bien, en la mayoría de las ocasiones, escaso: el agua.
Aunque el libro comienza de manera quijotesca en un lugar de la Mancha, es un análisis antropológico sumamente exhaustivo acerca de la sed y cómo ha marcado a todas las sociedades desde que las primeras civilizaciones recorrieron la Tierra y algunos de sus paisajes más áridos e inhóspitos. Lo hace con un impresionante recorrido por muchos de estos sitios que forman parte de un pasado remoto: desde la salida de África por los primeros hombres a las ciudades babilónicas de Umma y Lagash (que se enfrentaron en la primera guerra de la historia por el agua) o la cuenca del Nilo, por nombrar solo algunos. Porque la autora considera que la sed nos llevó a mirar el cielo, crear dioses a los que rezar para que lloviese (con el riesgo de crear mitos como el diluvio universal) o fundar disciplinas para predecir el agua. Y todo lo hace con una narrativa tan poética (y entrelazado con su historia personal) que no asistimos a un ensayo común.
Mucho se ha teorizado acerca del hambre (pensemos en el noruego Knut Hamsun) y poco sobre la sed, aunque siempre esté presente. Es... leer más | #meta - #antropologia - #paraleer
116 Otro martes sencillomartes, 30 de enero de 2024  Clase de brazos con Maite, y he participado al nivel de Raquel; he sentido unas ligeras molestias en el hombro derecho, pero como no he forzado no han ido a más. Al terminar la clase he salido a caminar hasta Sani, como ayer. De regreso he entrado en el BM de Sarriko a comprar café y pasta de dientes. A casi las doce he regresado a casa tras pasar por la frutería a por cosas cotidianas. Una vez en casa me he puesto manos a la obra con la comida: unas albóndigas a mi manera; y de ahí ha surgido la comida de hoy: un picotear albóndigas a salto de mata; pero bien. Raquel lleva unos días a tope de estrés con los cambios que se le vienen encima en el currelo; multis, correos, etc; tengo que andar con pies de plomo. Después de comer le hemos puesto la pipeta a Indalecio; se ha mosqueado mogollón, ahora me elude y me mira como si le fuera a hacer daño... mi chiquitín, pobrecito, y en un par de días al transportín y a viajar... horror!!! A consecuencia de una conversación que mantuvimos ayer Tachón y yo a cuenta de sus planes de futuro en la academia: Jairo, la opción de emanciparse, etc, esta mañana me ha sorprendido contándome que está pensando retomar la carrera de Traducción e Interpretación que tiene medio empezada, ésa que cursó en la UOC y que ya me costó unas pelas, en fin. Me ha sorprendido agradablemente, y no pierdo la esperanza de que remate algún tipo de estudios que le puedan abrir puertas interesantes en un futuro. Alberto lo vale, de eso no hay duda, y si yo le puedo ayudar... pues adelante. Seguiré informando. | #tachon - #UOC - #pipeta
117 Laguardia: Poblado de la Hoya y La Huerta Viejadomingo, 28 de enero de 2024 .jpg) Raquel pedía insistentemente hacer plan de salir con el coche a algún sitio no muy lejos ni muy cerca, así que me puse un poco las pilas y enfoqué la mente en el territorio que circunda nuestro hogar, y no más allá de hora y media de viaje en coche. Y dado que el miércoles pasado estuve con los mendis por la zona de la Rioja Alavesa, me vino a la mente hacer una rutita que saliera de Laguardia, con la idea de comer después por allí cerca. No resultó difícil encontrar rutas adecuadas a nuestros deseos; encontré unas rutas que caminaban alrededor de unas lagunas cercanas al pueblo, por senderos entre viñedos; encontré también otras que se dirigían a un yacimiento de la Edad del Bronce tardío y de la Edad del Hierro, el Poblado de la Hoya, junto a Laguardia, y que recorría el territorio visitando alguno de los precioso dólmenes de la zona, como el de La Huesera y el de La Hechicera. Tras ponderar los pros y los contras opté por el del yacimiento, ya que en caso de que la caminata se viera obstaculizara por fenómenos adversos, tipo mal tiempo etc, no era complicado acortar el recorrido a voluntad. Ah, y Raquel se encargó con gran efectividad de la búsqueda de restaurante, jeje; de hecho dio con un restaurante del que salía una de las rutas que yo habia elegido, y en el que además de comer y se podía aparcar sin problemas, pues se encontraba a la entrada del pueblo, junto a la carretera. Y así se desarrolló el día. Salida a eso de las nueve y pico. Una niebla intensa nos envolvió en el tramo de las conchas de Haro, a la vera del Ebro, y nos acompañó hasta dejar apagado el motor en el aparcamiento del restaurante, que no he dicho que se llamaba «La Huerta Vieja». Por suerte el bar del restaurante estaba abierto y tenía... ¡¡¡pinchos!!! jajaja. Nos echamos uno de tortilla con pimientos riquísimo, con una Coca Zero a medias; y salimos a caminar cuando ya la niebla dejaba ver el paisaje, aunque el frío era bastante interesante, jajaja. Llegamos en unos pocos mi... leer más | #laguardia - #yacimiento - #lahoya - #edaddelbronce - #edaddelhierro - #restaurante - #lahuertavieja - #vino - #GdeJaime - #mayordemigueloa - #camarilla - #fireTV
118 Patatas con chorizosábado, 20 de enero de 2024 Y vino tinto Y muchas molestias por mor de la muela ausente. El plan ha sido salir a caminar con el objetivo de subir a Archanda; pero se frustró a la mínima y optamos por cruzar el puente de La Salve para dirigirnos a Zubiarte, en plan mirar y tal. Por cierto, nos encontramos con Ángel Palacios y su mujer... a Raquel le cae como el culo jajaja. Un pote en el Casilda. Atravesamos Ledesma con la intención de echar un pote, pero sin éxito. En el Arenal, en Arrese Raquel compró un ruso. En el Casco Viejo nos encontramos con Tachón y Sergi. Metro a Santutxu. Un pote en el bar Santutxu y a casa a comer y a cepillarnos una botella de HABLA. | #puentedelasalve - #zubiarte - #casilda
119 El Sol aún está ahíviernes, 12 de enero de 2024  Un día en apariencia autodeslizante, en verdad esforzado, por la cosa del esfuerzo y todo lo demás. Seguir adelante es tirar del carro en el que viajan dos personas y en el que una de ellas a nada que te descuidas echa pie en tierra y frena con una mezcla de desesperación y angustia. Ha sido arrancar la mañana y darme cuenta de que el día de hoy en plan ascético iba a ser complicado, difícil, malhumorado, adjetivos que no son de mi agrado. Para escabullirme he optado por salir a caminar a poco que el día se ha levantado por sobre las cumbres del Bocho. Un día frío a primera hora. Sudadera polar azul, chaleco y calcetines gruesos. El itinerario me ha llevado a atravesar el túnel de Begoña para cruzar la ría por todo lo alto del Puente de La salve y para volverla a cruzar por el Puente de Euskalduna, y desde allá recorrer la ribera hasta la curva de Elorrieta. El plan es comprar comida para Indalecio en el BM de Sarriko, cosa que he hecho. En el BM he echado un vistazo a la zona de vinos. Reflexionando por el camino he llegado a la conclusión de que hoy sería lo más prudente darle de beber a la nena, para desdibujar de su rostro todo rictus de tristeza. Y ha habido suerte: entre el barullo de etiquetas ha llamado mi atención la de una bonita caja, «Habla el Silencio»; ostras, me he dicho, un vino extremeño, un recuerdo agradable y reciente, una elección segura; 14€. Salir del BM con la mochila repleta de cosas para el gato y vino para mi novia, ése ha sido el resultado de la expedición. Metro y a Santutxu. Antes de subir a casa aún he visitado un par de negocios: en los Ibéricos he comprado presa, que más tarde al comerla nos ha parecido excesivamente viejuna (Raquel le ha hecho ascos); en la frutería he recogido el nabo que encargué ayer (el nabo es en realidad un rábano daikon, una especie de hortaliza japonesa, estupenda para hacer risas con las fruteras). De la comida se ha encargado Raquel, experta en dejar aquello como si hubiera pasado un ti... leer más | #caminata - #zabalbide50 - #averia - #fugaagua - #nabo
120 Activación mañanerajueves, 11 de enero de 2024 .jpg) Muchas cosas que contar. Comienzo. Desde el pasado lunes todo va mejor para mí, para mi mente y para mi cuerpo, o al menos para mi cuerpo. Hoy no ha sido una excepción; he dormido como un lirón sin tener que recurrir a pastillas o inventos. ¿El motivo de tanta bondad? Sencillo: desde el lunes he dejado de fumar, de beber alcohol y de comer mucho y poco saludable; y me siento otro. Incluso el habitual cosquilleo en mis manos dormidas, incluso eso ha desaparecido ¿?. Raquel se ha apuntado a la fiesta, pero ella lo sufre más, ya que la decisión ha sido mía, y cuando yo tomo decisiones de este calibre suelo ser inflexible, sin esquinas ni puntos muertos. Así que hoy, como los días pasados, me he despertado muy activado y con ganas de todo. He madrugado mucho para disponer de un buen rato de tranquilidad informática y para cumplir con el ritual completo del café y baño, ya sabes. A las 8:30 clase de abdominales con Maite. Sin novedad. Intento ir cogiendo una buena forma, pero con sumo cuidado para no hacerme daño a mí mismo... en fin. Seguido, una ducha, un afeitado, unas vestimentas de abrigo y de antilluvia, y a la calle a caminar sin rumbo definido y pasar el rato sumido en mis pensamientos y en mis sensaciones. El día es gris, bilbaino. Llovizna levemente y los guantes se agradecen. Llevo en una mochila los elementos indispensables para enfrentar con éxito cualquier situación climatológica inesperada: un paraguas plegable, un chubasquero XXL y una chaleco acolchado. Me he vestido con vaqueros, camiseta manga corta, polar grueso azul chillón de Primark y zapatillas impermeables Salomon; a tope. Bajo por las escaleras de Solokoetxe inspeccionando las obras de los nuevos ascensores; marchan, que ya es bastante. Camino por el Campo Volantín hasta cambiar de orilla cruzando sobre la ría por el Puente de Calatrava. He fijado un destino: El Guggenheim, en plan sin más. Cuando estoy llegando al museo la lluvia empieza a ser más persistente e intens... leer más | #guggenheim - #caminata - #lavanderia - #veterinario
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