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61 Un domingo sin historia
domingo, 16 de febrero de 2025

Realmente no es exacta la afirmación del título que he elegido hoy ya que siempre hay historia tras las luces y sombras de un día cualquiera, y el de ayer también. Además no hay que minusvalorar la influencia de los estados de ánimo en el trajín de los aconteceres: puedo no producirse movimiento alguno y estar surfeando en una ola inmensa de emociones y sentimientos; es el caso, mi caso.
Lo de la hernia, o lo que sea que padezco -esto no lo tengo aún resuelto en mi pensamiento- me está agotando emocionalmente. Tanta limitación física me invalida mucho más de lo que yo puedo soportar. Nada de ejercicio, ni caminar casi. Nada de chapucerías caseras. Nada de alegrías corporales. Todo eso es muy frustrante y muy desmoralizante. El martes que viene, el 25 a las 11:30 tengo que acudir, por fin, a la cita con el cirujano para que me aclare el futuro inmediato; mi deseo es que si se me va a operar, que sea ya. Y así estoy.
Este domingo ha sido aquel la que ha tenido que hacerse cargo de todas las tareas cotidianas, tipo limpiar y cocinar, para que yo pudiera recuperar mi cuerpo haciendo descanso intensivo: butaca, butaca y más butaca.
Este domingo la fase "comida" ha tenido poca historia, casi todo restos del ágape del sábado: sopa de pescado premium plus de primer plato; arroz basmati con salsa de carrilleras de segundo; una comida de diez. Quizás nos hemos pegado un buen patinazo con el asunto de la cena, ya que estando previsto seguir en la línea de platos digestivos y ligeros Raquel me ha sorprendido sugiriendo hacer una tortilla de patatas y, claro está, ante esa propuesta quién no se rinde y acepta, no de muy buen grado racional pero sí del emocional o del que sea; vamos que hemos cenado ,media tortilla por cabeza que no se la salta un gitano, o como se diga también; en fin.
Y dando apenas media hora de tregua a la digestión vespertina, nos hemos acostado a descansar, que parece ser que lo necesitamos -que yo no lo veo tan claro-.
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#serie - #arthur´s_law

62 Los 55 de Raquel
jueves, 13 de febrero de 2025

La celebración se conmemora en el Kate Zaharra, una vez más.
Durante la mañana he salido a caminar hasta el Guggenheim, donde, a pesar de no haber exposición nueva y no entretenerme nada en sus salas, al salir he comprado unos abalorios a Raquel; un collar de colores y unos pendientes a juego (59€ y 29€ respectivamente).
El regreso lo he hecho en el tranvía, ya que se ha puesto a llover con ciertas ganas. Me he bajado en la Ribera para pasar a recoger las carrilleras que dejé encargadas el jueves; dos paquetones de más de un kilo. Cargado de alimentos y collares he subido a Santutxu por los ascensores de Solokoetxe; en el Maite me he echado un zurito con cigarrito; a casa.
Sobre la una y pico Raquel ha dado por terminada su jornada de teletrabajo y ambos dos hemos salido a esperar al taxi 727, un eléctrico Hyundai.
Kate Zaharra.
Está lloviznando con ganas. En primer término bajamos a la bodega a comer jamón con un Dinastía Vivanco Reserva. Y en unos minutos ya subimos a instalarnos en una mesa junto al toldo protector, bajo un aparato de calor acondicionado, o como se diga. El menú es sencillo: Raquel comienza con unas alcachofas y sigue con merluza en salsa verde con dos almejas; yo cardo relleno de bogavante y lubina a la bilbaína; de postre un hojaldre relleno de crema. La cuenta ha subido a poco más de 160€. Muy de puta madre todo. Junto a nuestra mesa comía una pareja de guiris del este que pedían salsa para echar al solomillo, los muy inútiles, jajaja.
Bajamos al barrio en un Tesla y a descansar en casa.
Un día perfecto, con la mujer perfecta. Quizás he dejado de contar detalles y momentos, sutilezas cotidianas y sutiles angustias nocturnas. Mi diálogo interior no está en su mejor momento, eso es cierto, pero también es cierto que nunca ha sido un jajajá ni tan siquiera un jijijí, quizás un jojojó o un jujujú. Las noches y los duermevelas se siguen esmerando en dar con la tecla de la tranquilidad y tengo la impresión de que siempre va a s...

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#raquel - #cumpleaños - #guggenheim - #abalorios - #restaurante - #katezaharra - #serie - #launchhammermuerteenLusacia

63 Chaparrones y dos tontos muy tontos
1 comentario jueves, 30 de enero de 2025

Un día de muy mal tiempo: lluvia, viento y frío.
En un principio mi mente se inclinaba por un abandono absoluto de experiencias exteriores, otro abandono total de las experiencias pendientes en el universo de las masillas y las espátulas y un abandono general de preocupaciones; una entrega al ocio, la lectura y el disfrute de la música. Pero todo eso ha sucedido en mi mundo interior en las primeras luces y sombras de un día poco amistoso.
Lo cierto y lo real, lo que ha completado inicio del guión de la jornada ha sido el pronto que me ha llevado a disfrazarme con el equipamiento completo de un salir a la intemperie y dirigirme a un lugar cualquiera. Una vez tomada la decisión lo inevitable era buscar un sentido práctico a la salida, y lo he encontrado rápidamente: comprar coles de Bruselas; jajaja.
«¿Qué elaboración pergeñar en la que incluir unas sabrosas coles de Bruselas?».
- Ya lo tengo: pasta de lentejas con salsa de tomate made in me y de tropiezos coles y flores de brócoli.
Una idea brillante sin duda. El destino de mis afanes no podía ser otro que un Mercadona; las últimas coles las compré en el de Rodríguez Arias y estaban de puta madre. Mercadona las vende envasadas en bolsas y vienen muy limpias y son de categoría de la buena. Así que vestido como un marinero en alta mar me he lanzado al mundo inhóspito.
Ya en la calle me he ido sin dudarlo a la boca del metro; el tiempo no animaba a caminar por las calles, zarandeado por las ráfagas ventosas y azotado por la lluvia. Según las escaleras automáticas me llevaban al mundo subterráneo he ido barajando las diferentes opciones; Bolueta está muy visto y con mal tiempo no resulta interesante; Deusto podía servir para aprovechar que la ribera está a tiro de piedra, pero allá el vendaval y la lluvia harían poco cómoda la excursión; Consulado no me parecía lo mejor, por estar en zona pija y concurrida. Y llegando al momento de sacar la Barik para acceder a los andenes me ha venido la inspiración: e...

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#lluvia - #mercadona

64 Regreso a Gaza
1 comentario lunes, 27 de enero de 2025

He aprovechado que no hace mucho frío y que no llueve para salir a caminar por Bilbao. Iturribide, el Arenal, Puente del Ayuntamiento, Mercadona antiguo cine Consulado, metro Moyua y casa. Un itinerario con la música en los oídos, la mochila verde en la espalda y de abrigo una de mis tres sudaderas. La idea central era hacer las compras para el día en un Mercadona cualquiera y de paso estirar las piernas (hoy, martes, creo que haré algo parecido -8:48-).
Antes de subir a casa me he dado un descansito en la terraza del bar que hay junto al Piérolas; zurito y cigarrito. De ahí a la retoucherie a retirar mi anorak tocho, que dejé hace unos días a reparar un deshilachado en la manga derecha; perfecto me lo han dejado.
De regreso en casa me ocupo de estar a gusto con el mundo y, sobre todo, conmigo mismo. El menú elegido es sencillo, nutritivo y apetitoso: lomo adobado con guarnición de coles de Bruselas (y media docena de puntas de espárragos verdes) y un buen puñado de puré de patatas de mi cosecha. Es un menú que me lleva un buen rato de cocineo y que me libera de la tensión que suponen platos más elaborados y complejos. Mientras cocino escucho una conferencia de la Fundación March, «Las Termópilas», interesante interesante.
Comemos y descansamos. Raquel se acuesta hasta casi las cinco y luego sale a su baile con Irene -la enfermera está al cabo de mi hernia-.
Cuando regresa la nena le espero con un surtido de setas perfectamente pochado y listo para mezclar con huevos batidos y hacer una hermosa tortilla para plato único de cena. Seguido nos acostamos a seguir viendo un poco de tele; una serie inglesa que gira alrededor de un guaperas que resulta ser un genio de las matemáticas, un genio aún por florecer, un capullo de los números primos... ¡¡¡Los números primos!!!, menudo descubrimiento. Y ahí estamos, buscando vetas ricas en metales preciosos; Raquel escuchando con devoción a Arsuaga; yo escuchando con entusiasmo intelectual las conferencias de la Funda...

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#caminata - #mercadona - #retoucherie - #termopilas - #batalla - #antigüedad - #youtube - #gaza - #israel - #palestina - #serie - #primetarget

65 Edward Dodwell (1767-1832)
lunes, 27 de enero de 2025

Proveniente de una familia irlandesa noble y rica, el arqueólogo y pintor Edward Dodwell (1767-1832) nació en Dublín y estudió literatura y arqueología en el Trinity College de Cambridge. Gracias al confort económico que le proporciona su gran riqueza, evita la necesidad de ejercer una profesión y se dedica por completo a la investigación sobre las civilizaciones mediterráneas.

En 1801 visitó las islas Jónicas (Corfú, Zante, etc.) y la región de Troya junto con Atkins y el conocido viajero W. Gell. En 1805-06 viajó a Rumelia con su compañero de viaje, el pintor Simone Pomardi. Posteriormente se instaló en Nápoles y Roma y se casó con una mujer treinta años menor que él. Fue miembro honorario de muchas fundaciones culturales europeas. Enfermó y murió durante una expedición a las montañas de Italia. Su gran colección de artefactos arqueológicos (monedas, 115 piezas de cobre, 143 ánforas) se guardó durante un tiempo en su casa de Roma y luego se vendió al Museo de Escultura de Munich.
Dodwell, un prolífico escritor y artista visual, revela sus talentos versátiles como arqueólogo, incluido su sentido de la curiosidad, la perspectiva crítica y la sensibilidad artística, en sus obras que son únicas para su época. Por primera vez en su obra, tenemos la oportunidad de reconocer el descubrimiento real de un "espacio": Caminar reúne información basada en monumentos, historia, personajes contemporáneos y bibliografías como herramienta de descubrimiento y reconocimiento.

El viaje, descrito en esta publicación en dos volúmenes y rico en material arqueológico y topográfico, constituye un tesoro infinitamente rico de información sobre la vida pública y privada de los griegos en el período anterior a la revuelta (1821).

A finales de abril de 1801, Dodwell partió de Venecia, llevándose consigo como traductor a un griego inteligente y bien educado de la isla de Santorini, a quien había conocido en Italia. Cruzó el mar Adriático y llegó a Corfú, bajo ocupación r...

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#pintura - #arqueologia - #romanticismo - #acuarela

66 Comida en Bascook
1 comentario viernes, 17 de enero de 2025

Paseo mañanero por la Ribera hasta Primark para no comprar nada.
Regreso por los ascensores Solokoetxe.
Comemos en Bascook
- maki
- arroz con pato
- huevos ECO
- merluza
- los postres brownie y torrija (ful ambos)
Pero la comida muy bien y el sitio también.
Bebemos El Tinto de la Vieja o algo así.
Regresamos en metro previo pase por Zara Home a ver una camita para Indi que no nos ha convencido.
El resto de la tarde en plan apalanque.
Cenamos una sopa con un caldo que ha preparado Raquel con las carcasas que yo limpié por la mañana, antes de salir a caminar.

#restaurante - #bascook - #primark - #andamiosOUT

67 Múltiples zuritos con el famulio
domingo, 12 de enero de 2025

Se anuncia un domingo sin lluvia. Está el invierno plenamente instalado en nuestra tierra y está comportándose como se espera de él: frío, húmedo y habitualmente desapacible. Pero este domingo la humedad se ha retirado durante unas horas y ha dejado todo el espacio libre al ambiente soleado; esto es bastante engañoso, pues se tiende a elegir un vestuario más liviano de lo que realmente se va a necesitar... como es el caso.
El día comienza con las inquietudes habituales de la nena; eso sí, tras haber estado tirada en la butaca viendo una película horrible de dibujos animados franceses (muy mala muy mala). Cuando así le corroe la comezón suele ser corriente que haga uso de las tareas propuestas en TCI; como es domingo toca subir a Archanda/Artxanda. Las cosas de la nena.
Yo no tengo claro que sea una buena idea lo de apretar las tuercas a mi hernia y le propongo que me espere arriba y yo hacer uso del funicular para ahorrarme las cuestas y los esfuerzos. Hasta ahí todo bien pensado, pero... ¡El funicular está disabled! Sí, ahí voy yo, vestido de montañero intrépido, bajando por Iturribide con gran decisión y cruzando el Arenal para llegar al apeadero del funicular tras recorrer animoso el arbolado del Campo Volantín. Sí, el funicular no está operativo; esto es así y no hay solución intermedia. Contacto con Raquel. Me dice que me está esperando en el punto de encuentro para desayunar pincho tortilla (en el Caserío obviamente); le respondo que no me espere, que mejor quedamos abajo, donde desee; me dice que «pues que mala pata», y decidimos reunirnos en la zona de Vía Vieja de Lezama. Pues eso.
Yo no quería caminar cuesta arriba por si las moscas y, por las cosas de esas moscas, me doy el palizón por las calles de Uribarri, Matico, etcétera; una buena sudada. Para compensar un poco el esfuerzo recurro al ascensor del suburbano en la parada de Uribarri, línea 3. Una idea brillante, sin duda. Me bajo en la boca de Zurbarambarri y la quedada se organiza concretando...

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#raquel - #archanda - #funicular - #uribarri - #famulio - #fieston - #pelicula - #greyhound

68 En ello estamos
miércoles, 08 de enero de 2025

Veamos, no es sencillo, todos los días me pasa, o en todas las ocasiones. El caso es que me pasa casi siempre que los recuerdos recientes se esconden en una neblina espesa, opaca, impenetrable. He de concentrar mi mente para acceder al cajón secreto del día a día, en el que todo es un gran revoltijo de imágenes confusas, lugares comunes e itinerarios gastados por pisadas de goma y aceras recién regadas con naranja nuclear; «lo de siempre».
Me he sentido más ligero, como levemente elevado sobre mis fúngicos pinreles, y me ha parecido una gran idea caminar sin rumbo y dejar que sea el azar el que me lleve a un destino inevitable por cotidiano. Pocos puntos en la columna de "asuntos pendientes"; uno que es recomendable tachar: pasar por un punto de recogida de Celeritas a entregar el Hub USB que compré hace unos días por Amazon y que resultó ser una compra errónea (el conector de entrada al hub no era el adecuado para conectar al portátil), y hacer la devolución.
He paseado en una mañana levemente cálida, casi en modo "manga corta", por los aledaños de Garamendi, donde está el punto de recogida más cerca de casa, el de la tienda de chucherías; pero no abren hasta las diez y son las nueve y cuarto. «¿Qué hago?». Una gran pregunta; difícil resolución. Parece que dejar correr el reloj mientras redesayuno en un bar, el de Maite por ejemplo, podría ser una buena opción; pero no me apetece lo más mínimo, y doy la vuelta, consulto en el móvil otros puntos de recogida y veo que uno me queda cerca, el de «Viajes Halcón», que está en una lonja pegada al Piérolas; perfecta opción.
Tras hacer efectiva la devolución detengo unos segundos el pensamiento y la mirada soñadora para tomar una dirección que me lleve a alguna parte. Hay diversas posibilidades, algunas de componente meramente ocioso y otras con cierto matiz de utilidad; esto último es lo que me convence. Me dirijo por el Carmelo, por Iturriaga y por Cocherito de Bilbao, hacia mi destino en la general de Galdácan...

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#devolucion - #mercadona - #lavanderia - #serie - #disclaimer - #viento - #teffi

69 De tiendas por el Centro
1 comentario sábado, 04 de enero de 2025

Raquel madruga para dejar preparado un caldo de pollo, a expensas de colarlo y dejarlo dispuesto para posterior trajín. Sin pausa se prepara y marcha a yoga. Mientras ella está a su cosa física, yo cojo el relevo en la casa: cuelo el caldo y lo dejo listo para cocinar; aspiradora y cambio de piedras en arenero del chaval; recoger la colada y ordenar la casa. A eso de las diez y media, terminado el yoga, Raquel me llama y me propone bajar a dar una vuelta por el centro; acepto encantado. Metro y boca de Diputación.
Casa Viva en Gran Vía; compramos cuchillo de sierra y accesorios para desagües de cocina y bañera. Culinarium en Ercilla; nada compramos. De camino al Zara Home hacemos parada técnica en el Serantes para comer unas rabas y descansar de nada, jajaja... Zara Home; tampoco nada. Metro y al barrio. Antes de subir a casa pasamos por el BM (Cointreau, fresas y helado de nata montada) y por la frutería (más coles); Raquel quiere intentar las fresas deliciosas del Serantes.
Raquel cocina un arroz muy decente, pero lejos de sus expectativas; le animo lo que puedo. Se va a resarcir preparando unas fresas Grand Menier, en este aso fresas Cointreau, para la merendola; no lo logra: se le quema el azúcar, cachis.
Antes de la merendola, yo, tonto de mí, no tengo otra idea más brillante que salir a media tarde a caminar, como un poseso inestable, joder, qué tonto. Al rato de salir ya estoy deseando volver, arrepentido de mi novedosa parida; en fin. De regreso a la butaca doble comemos las fresas con helado y luego el helado a pelo; jajaja. Y vemos mucha tele. Y esto es todo de lo que quiero hablar hoy.

#casaviva - #culinarium - #serantes - #zarahome - #caminata - #fresas

70 Barbacoa, reciclaje de canelones y variadas vainas
jueves, 26 de diciembre de 2024

14 enero 2025.
Han pasado demasiados días desde que dejé esta entrada en modo «pendiente», y los recuerdos y las sensaciones ya se han amalgamado de tal manera que para darles viva de nuevo se hace más fácil que ser conciso, ser literario en lo posible.
El 26 de diciembre ya se sabe que en Cataluña es el día fuerte de celebración navideña, por lo que sea, y en serio: no espere nadie que ahora me dé por investigar detalles de algo potrosamente nacionalista. San Esteban se celebra, pufff.
Pero bueno, lo anterior no nos afecta, no a mí al menos. El día tiene ya su agenda bien organizada. Los Ros Gómez no dejan cabos sin atar.
El despertar es agradable. Tachón desayuna libro en mano en modo reflexivo (me enorgullece que sea así, mucho además). Raquel y yo nos hacemos un cabecito y picamos algo que ya no recuerdo y que tampoco importa lo más mínimo. El punto fuerte de la mañana es el almuerzo en el jardín, con su barbacoa y su movida guay. Mientras los Franciscos se disponen a encender el fuego, el resto del personal se distrae cada uno a su rollo; Tachón y Charo van con los peques a los columpios; yo salgo a caminar un poco...
La mañana está envuelta en una espesa niebla que pinta con los tonos del misterio los campos de Puigdàlber; es todo propicio para tirar fotos artísticas y disfrutar de las sensaciones físicas. Cuando regreso a la casa ya está el fuego ardiendo y las viandas dispuestas en bandejas, condimentadas y organizadas. El menú parece variado, pero no lo es: hay algo de verdura, un pimiento, una seta y una berenjena; y hay bien de chistorra, bien de chuletillas y bien de carnes en general. Lo cierto es que lo pasamos de puta madre; el ambiente mola mucho, es así.
Sin mucha pausa, la comida ya nos espera en la mesa. Hay dos cosas a elegir: lomo relleno de algo y canelones rellenos de algo también; yo he pedido canelones, y están buenos; fijo que el lomo también estaba bueno. Una sobremesa tranquila; la foto con las mantas, un acto de obligado...

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#2024puigdalber - #barbacoa - #chistorra - #canelones - #vainas

© Zalberto | enero - 2026