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11 Las guerras cántabrasdomingo, 11 de septiembre de 2022  LAS GUERRAS CÁNTABRAS
Las guerras cántabras duraron diez años (del 29 ac. hasta el 19 ac.)
Cántabros, astures y vacceos, junto a otras tribus pequeñas de las montañas del norte de Hispania se defendieron de los invasores romanos.
El emperador César Augusto decidió terminar la conquista de Hispania en el año 26 ac. Emprendió una dura campaña en el norte peninsular, pero fué su general Agripa quien acabó con la resistencia cántabra siete años después.
Desde Tarraco ,( actual Tarragona),la capital de la Hispania Citerior, el emperador enfermo coordinó la estrategia de las guerras cántabras.
La mayoría de las batallas importantes fueron libradas entre los años 26 y el 22 ac. siendo esta la época de mayor intensidad de la guerra. Las principales batallas fueron:
Peña Amaya y Monte Bernorio, en el año 26 ac, Augusto estaba al mando de los romanos.
Bergidum, ciudad astur, conquistada en el 26 ac.
Bergida o Vellica, gran batalla en Monte Cildá; o la llanada de Mave (Palencia), en el verano del año 26 ac.
Lancia, en la primavera del año 25 ac. En esta batalla, un gran ejército formado por astures de diferentes tribus es derrotado.
Sitio del Monte Vindio, en el otoño del año 25 ac. La mayoría de los cántabros refugiados en los riscos perecen de hambre y frío al llegar la nieves.
Aracillum, en el invierno del año 25 ac, esta fué, probablemente la batalla más importante de las guerras cántabras, el castro, que ofreció una resistencia heroica fué rodeado por tres campamentos y tomado por Antistio, con cinco legiones a su mando.
Cerco de Monte Medulio, en el año 22 ac. Los cántabros rodeados por un cerco de 15 millas, prefieren la muerte antes que la esclavitud.
En esa época, los cántabros eran hábiles a la hora de montar a caballo como lo refleja el hecho de que algunas de sus tácticas de caballería pasaran a ser empleadas por el ejército romano. Flavio Arriano describ... leer más | #roma
12 Monte Cildádomingo, 04 de septiembre de 2022 El monte Cildá (Olleros de Pisuerga, Palencia) es otro de los baluartes de los antiguos cántabros. Se cree que albergo la cuidad cántabra de Vellica, de hecho y a diferencia del Monte Bernorio, tambien citado como posible ubicación de la misma, importantes autores como Adolf Schulten, Iglesias Gil, García Guinea y Joaquín Gonzalez Echegaray así lo atestiguan. Fue habitada desde el siglo I a.C, siendo citada por primera vez por Claudio Ptolomeo entre los pueblos cántabros (“Vellika”). De todos modos sigue existiendo la duda de si Vellica y Bergida eran la misma ciudad pero con diferentes interpretaciones en las fuentes antiguas. Al igual que el Monte Bernorio, ocupa un lugar privilegiado en cuanto a su ubicación estratégica. Al Este del castro se encuentra el Cañon de la Horadada desde donde se puede observar una gran llanura donde se cree que se llevó a cabo la conocida batalla de Vellica.
Batalla de Monte Cildá
Como todos sabemos, en el siglo I el Imperio romano comenzó el asalto definitivo a los territorios de Regio Cantabrorum, llevado a cabo en persona por el mismísimo emperador César Augusto. Según las fuentes escritas, a los pies de Vellica (Monte Cildá) se desarrolló una monumental batalla entre romanos y cántabro que culminó con la toma de la cuidad y sobre la que intervino el propio emperador en persona.
Esta conquista fue llevada a cabo por la Legio IIII Macedónica establecida por aquel entonces en Pisoraca (Herrera de Pisuerga). Esta batalla fue la antesala de la conocida como “Batalla del Monte Bernorio” y se cree también que, por la envergadura de la misma, intervino la Legio IX Hispania. Como no, tras conquistas la ciudad de Vellica fue destruida por parte de las fuerzas romanas.
Ocupación romana
Se sabe a ciencia cierta que tras la toma y destrucción de la cántabra Vellica surge Villegia, ciudad romana que fue citada en el Itinerario de barro, atravesada por la Via Legione VII Gemina ad Postum Blendium. Algun... leer más | #historia - #prehistoria - #oppidum - #cilda
13 Castro de Brizueladomingo, 19 de abril de 2020  | Nos adentramos hoy en el territorio que, tanto Pomponio Melo en primera instancia como Plinio el Viejo posteriormente, atribuyeron a la tribu cántabra de los autrigones. Estamos en uno castro que, aun dando a entender su gran tamaño (ocupa unas 10 hectáreas, uno de los más grandes de Burgos) la más que posible importancia del mismo, apenas has sido estudiado. Tanto Ramón Bohigas, quien documento a finales del siglo XX cerámica a mano (decorada), como Eduardo Peralta Labrador en su obra "Los Cántabros antes de Roma" (2003) citan este maravilloso enclave que además atesora una enorme belleza paisajística.
Todo ello unido a que el castro de Brizuela posee dos épocas de ocupación principalmente documentadas: La Edad del Hierro y La Edad Media, sin tener la certeza material (al menos publicada) de ocupaciones intermedias. Existe una hipótesis respecto al bajo o nulo nivel de destrucción de las estructuras que han llegado a nuestros días, lo que puede llevar a pensar que en época romana y visigoda pudiese tener ocupación y continuidad. Hablando de "destrucción" como asedio por incendio o confrontación bélica por ejemplo, evidentemente las estructuras están derrumbadas por el paso de los siglos. Además, se hace referencia al hallazgo fortuito de monedas romanas a los pies del cerro, en tierras de labranza. O incluso a una de las puertas de acceso que aun hoy se conserva en el cierre Oeste. Todo ello nos hace pensar en su posible ocupación en época romana, pero no existe la certeza material. Ya en el año 1011 se hace referencia a "Villa Castro", y por ejemplo en el Becerro de las Behetrías (documento del año 1352) se sitúa a Brizuela en la Merindad de Aguilar de Campoo perteneciendo a la Merindad de Castilla Vieja. En el interior del castro se han encontrado cerámicas de esta última época, lo que constata presencia humana en el medievo.
En definitiva, todo nos lleva a pensar que el castro de Brizuela oculta aún más secretos de los que realmente sabemos. Incluso... leer más | #castro - #merindades
14 Rutas a los castros cántabros de Las Lorasdomingo, 09 de diciembre de 2018 En la N-611 (Santander-Palencia), entre Aguilar de Campoo y Alar del Rey, se encuentra un pequeño desvío que nos permite cruzar, en pocos metros, el río Pisuerga, la vía del tren, cambiar de provincia, adentrarnos en la comarca de Las Loras y descubrir uno de sus municipios con más encanto: Rebolledo de la Torre.
La carretera continúa pasando a los pies de los principales castros cántabros de la zona: Peña Amaya, La Ulaña, Santa Cruz, etc... Una ruta recomendable todo el año. | #cantabria - #montaña - #oppidum - #paravisitar
15 La patria de los Godossábado, 01 de abril de 2017 La patria de los Godos. (08-11-1998)
Parece ocioso decir que el corazón de la España Goda estuvo situado en Castilla. Más exactamente en esas tierras del Alto Ebro que hasta la Edad Media ostentaron siempre la capitalidad histórica del país. Histórica, militar y a menudo política... En el ámbito de la genuina Covadonga de Cilla Perlata nos encontramos con topónimos tan elocuentes como éstos: Tierra de Rodrigo / Val de Rodrigo (siglo XIII)... O Rodrigoda, en este caso más al oeste y en torno al Lago del Ebro.
Godo no es una palabra germánica, como se piensa, sino euskérica. Significa “dios” y los antiguos Kántabros conocían con ella a sus primeros antepasados... la ermita que estuvo emplazada justamente en Cilla Perlata, en la genuina Covadonga, tuvo por advocación nada menos que la de Nuestra Señora de los Godos de Cilla Perlata. Todavía existe una necrópolis rupestre en su entorno que, por supuesto, no es medieval... huelga decir que esta Virgen de los Godos de Cilla Perlata era la propia Virgen de Covadonga que se veneraba en esta misma población ribereña del Ebro. Godo es una corrupción de Gotto, forma alemana que a su vez se ha derivado del euskera Gozto o Gotzo con el que se designa a Dios, a los ángeles y al Espíritu Santo. Y aquí surge la sorpresa monumental y verdaderamente revolucionaria. Porque ese Gozto basko es una variante de Gazta, raíz del nombre euskérico de Castilla: Gaztella. Los genuinos Godos fueron, pues, los primitivos Gaztellanes o Castellanos del Alto Ebro, conocidos indistintamente -según las épocas- con este nombre y con los de Cántabros, Alabeses, Bizkaínos o Baskonzillos...
En un escrito fechado en el año 900 puede leerse: “He aquí que nosotros, los Gassalianes (= Gastallanes), hemos sugerido a nuestro abad, el presbítero Guisando del monasterio de San Juan de Orbañanos...” Luego en el año 900 los Castellanos se llamaban a sí mismo Gastallanes, fieles al verdadero nombre euskérico de Castilla, Gaztella... Y ahora en... leer más |
16 Castro de La Muela de Dullasábado, 27 de marzo de 2021  | Identificado como castro prerromano por Guerra (1973). La presencia de restos de un derrumbe de muralla al pie del cantil de la entrada de la Puerta de Quintanilla y de escasos fragmentos de cerámica a mano de la Edad del Hierro en el interior del páramo, además de las estructuras tumuliformes y molinos circulares encontrados en las mismas apuntarían en este sentido. Sin embargo, la ocupación de la Edad del Hierro II no parece haber sido intensa ni comparable a la de los grandes oppida de los cántabros meridionales atacados en su mayoría por el ejército romano durante las Guerras Cántabras (La Ulaña, Bernorio, Ornedo-Sta. Marina, La Loma o Las Rabas). La escasez de materiales cerámicos y de otro tipo sugiere que Peña Dulla no tuvo una intensa ocupación prerromana como correspondería a un asentamiento tipo oppidum, sino que se trataría de una fortaleza natural que por sus excepcionales condiciones defensivas fue ocupada y fortificada por los cántabros durante el mismo Bellum Cantabricum para hacer frente al ejército romano. Otras estructuras arqueológicas existentes en la mesa de estructuras tumuliformes más próximas a la entrada, como un alineamiento rectilíneo tipo agger pudieran estar relacionados con una ocupación posterior del lugar por una guarnición romana.
Hacia el 20 o el 19 aC, el ejército romano montó un dispositivo de asedio en toda regla a este enclave. El cerco presumiblemente tuvo que discurrir aprovechando el borde de los cantiles de ambos cañones situados frente al páramo cercado, lo que supone una circunvalación de unos 6’8 km. siguiendo los cañones del Canal del Dulla y del Canal de Campo de la Corza para aislar al enemigo, y a ese dispositivo habría que añadir al menos otros cuatro kilómetros de circunvalación que cerrasen por el oeste los llanos situados al pie de los cantiles de El Paño, ya en Valdeporres. Todo este dispositivo estaba controlado desde dos campamentos romanos situados en los extremos norte y sur de la mesa de Dul... leer más | #dulla - #pueblo - #castro - #oppidum - #lamuela
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