Lava las hojas de albahaca. Sécalas y córtalas en juliana.
Pica la cebolla y los ajetes en juliana y póchalos 5 minutos en una sartén con 3 cucharadas soperas de aceite. Retira del fuego y reserva.
Precalienta el horno a 180ºC.
En un bol echa los huevos y la nata con una pizca de sal y de pimienta recién molida y bate con varillas hasta obtener un batido esponjoso.
Añade la juliana de albahaca, la cebolla pochada, la guindilla, el perejil y el cebollino picados y mezcla bien con un tenedor.
Engrasa con un poco de aceite una sartén de 22 cm de diámetro que pueda ir al horno, vierte en ella el contenido del bol y métela al horno a 180ºC entre 12 y 15 minutos, hasta que la superficie se dore ligeramente.
PRESENTACIÓN Corta la tortilla, decora con la albahaca reservada, espolvorea con las semillas de sésamo y sirve.
En bol macerar los orejones y las ciruelas con el vino rancio.
Salpimentar el pollo. En un cazo, calentar el aceite y dorar las piezas de pollo. Añadir el ramillete de hierbas aromáticas y la cebolla.
Añadir la rama de canela, el tomate triturado y el jugo resultante de la maceración de los frutos secos. Remover. Agregar el agua y cocer durante unos minutos.
Agregar los piñones y cocer durante unos 10 -15 minutos adicionales.
Trucos:
* Es importante macerar los orejones y las ciruelas en el vino rancio para aportar el dulzor tan característico a esta receta.
Pela las cebollas tiernas y córtalas en rodajas finas.
Lava el pimiento rojo y córtalo a cuadraditos.
Pon en una sartén la mantequilla y tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra y rehoga las rodajas de cebolla a fuego medio. Sala ligeramente y, cuando empiecen a estar transparentes (calcula unos 10 minutos), añade el azúcar moreno y deja caramelizar 5 minutos más a fuego lento.
Cocina el pimiento a fuego lento en un sartén con un poco de aceite. Retira y reserva.
Dispón las cebollas con el pimiento en un molde redondo para horno. Cubre con la lámina de hojaldre y sella bien los bordes.
Pon a cocer la Tatin en el horno precalentado a 180 ºC, hasta que la pasta quede crujiente y dorada, unos 30 minutos.
Desmolda con cuidado cuando todavía esté caliente, dando la vuelta al molde. Deja entibiar y sirve decorada con unas ramitas de tomillo o de orégano.
Ingredientes Medio kilo de contramuslos de pavo en dados 2 cucharadas soperas de aceite de oliva Una cebolla Un diente de ajo 35 cl de cerveza artesanal 250 g de champiñones Arroz basmati cocido para acompañar
Elaboración Vierte dos cucharadas soperas de aceite de oliva en una sartén o cazo espacioso. Cuando esté caliente, añade un diente de ajo y deja que se sofría. Antes de que tome color incorpora la cebolla cortada en cuadraditos. Una vez pochadas las hortalizas, incorpora los dados de pavo y deja que se sellen y cambien de color. Incorpora entonces los champiñones enteros y cubre con la cerveza. Reduce la intensidad del fuego para que haya un hervor muy ligero y deja cocer durante 20 minutos o hasta que los dados de pavo estén hechos en el interior pero permanezcan jugosos. Sirve muy caliente con una guarnición de arroz basmati.
El truco final Puedes cortar los champiñones en rodajas en lugar de cocerlos enteros y añadir otro tipo de hortalizas como calabacines, pimientos o berenjenas.
Corta la coliflor en ramilletes pequeños, lava bien bajo el grifo y reserva.
Pica la cebolla y reserva.
En un bol pequeño, pon las especias con dos cucharadas de agua, mezcla bien hasta que quede una pasta.
En una sartén, pon a calentar un par de cucharadas de aceite de oliva, y cuando el aceite esté caliente añade la mezcla de especias y remueve.
Añade las cebollas picadas y remueve durante unos 5 minutos.
Añade los ramilletes de coliflor y remueve.
Añade la leche de coco y el agua con una cucharadita de sal, remueve y tapa la sartén dejando una ranura para que respire. Cocina unos 20 minutos y remueve de vez en cuando.
Cocina otros 10 minutos pero sin tapa para que se evapore el resto de agua.
Para preparar el sofrito: pon la cazuela en el fuego con un chorro de aceite de oliva y la cebolla cortada muy pequeña. Se tiene que cocer lentamente hasta que quede una textura como de confitura. A continuación, añade los dientes de ajo picados y los tomates grandes maduros rallados. Sala y deja cocer a fuego bajo durante una media hora.
Pasa el bacalao desmigado por la plancha para que suelte toda el agua y añádelo al sofrito (reserva un par o tres de porciones). Da unas cuantas vueltas.
Agrega el arroz bomba, sofríelo un poco y vierte el caldo de verduras caliente (por cada medida de arroz se tienen que poner tres de caldo). Cuece aproximadamente 18 minutos, si es necesario añade algo más de caldo.
Unos minutos antes de que acabe la cocción, añade los ramilletes de coliflor (reserva unos cuantos para decorar) y rectifica de sal.
Retira del fuego y decora por encima con las porciones de bacalao y los ramilletes de coliflor reservados. Sirve.
Pelamos y picamos los dientes de ajo y los rehogamos en una cazuela baja con cuidado de que no se quemen (para que no amarguen el resultado final). Añadimos la cebolla rallada y sofreímos a fuego muy suave hasta que esté bien pochada y translúcida. Añadimos la cucharada de harina, removemos bien y rehogamos durante un par de minutos.
Vertemos el vino blanco y el caldo, removemos para que no se formen grumos con la harina y dejamos cocer durante diez minutos para que se trabe bien la salsa. Mientras tanto picamos un buen puñado de hojas de perejil fresco y las añadimos a la cazuela junto con las rodajas de merluza, previamente salpimentadas, y las almejas (en caso de usarlas).
Para que la merluza se cueza más rápido, tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego medio durante cinco minutos o hasta que las almejas se hayan abierto y la merluza esté lista (esto dependerá del grosor de las rodajas). Escurrimos los espárragos (si los usamos) y los cortamos en tres trozos, decoramos con ellos cada plato antes de servir.
Con qué acompañar la merluza en salsa verde La merluza en salsa verde es uno de esos platos clásicos con los que siempre se triunfa. Se puede servir tanto en una comida de diario como en una ocasión especial, quizás enriqueciéndola con marisco, como almejas o gambas, aunque también se puede preparar con patatas y guisantes. Es perfecta para la hora de la cena, pues no resulta pesada si no nos pasamos con el pan que vamos a querer mojar en su rica salsa.