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621 Bitacoreando en Juevesjueves, 28 de abril de 2022  El jueves, ya se sabe, es un día muy complicado, muy dado a proponer sucesos carismáticos. A primera hora ha aparecido el revisor de la instalación del gas. Yo me temía que viniera el anterior revisor, pero ha habido suerte, en esta ocasión el técnico ha sido otro, uno grandote, y no tenía el perfil tiquismiquis del anterior. Ha hecho la revisión en un pispas y la ha parecido todo ok. Guay. Seguido de eso me he preparado y he salido a realizar diversos mandados. En primer lugar me he dirigido a las instalaciones de Akropost en Bolueta para recoger un paquete de AliExpress que no entregaron por no abrirles Raquel la puerta... He ido en metro hasta Bolueta, he recogido el paquete, la minimochila jeje, y he vuelto al metro para bajarme en Basarrate. La segunda misión ha consistido en presentarme en las oficinas de Correos en Santutxu a recoger dos paquetes. El primer paquete, un bis de los cascos de botón, me ha sido entregado sin pega alguna. Pero el segundo... eso ha sido otro asunto. Se trataba de recoger el grifo de IKEA que Raquel había comprado online; el grifo para sustituir el que está hecho unos zorros en el pueblo. Pero no ha sido posible. Lo de siempre: en Correos son una panda de gilipollas y me han dicho que tenía que llevar una autorización firmada etc. Y me he largado. Una paradiña en el Piérolas para comerme un bocata de pechuga y a casa. La comida prevista eran unas carrilleras con patatas. Prevista y ejecutada. Me han quedado muy bien. Siesta. Raquel se ha levantado con ganas de salir a darse un voltio y lo ha hecho. Al rato me ha llamado: había ido a Correos a recoger el grifo. Y como me ha propuesto que bajara a echar una caña, yo, a pesar de estar muy apalancado, he bajado raudo. Previamente me ha dejado el grifo en el ascensor. El grifo ha costado, por cierto, 69€. Y nada, unas cañas en el Piérolas con su bocata correspondiente y de ahí al Karlos. Porqué? pues porque le ha llamado al poeta errante y le ha dicho que se pasara... leer más | #joshua - #akropost - #auriculares - #grifo - #IKEA - #errondaberri
622 Cotidianeidad en miércolesmiércoles, 27 de abril de 2022  He vivido un día con alguna especificad. La novedad ha estado en la sutil angustia que me ha invadido a consecuencia de abrir el melón de la próxima jubilación. Sí. Ha sido iniciar contactos con CC.OO. para preparar el papeleo de la jubilación y comenzar a darle vueltas al meollo que tendré que afrontar por la drástica disminución de mis ingresos a partir de ese momento vital, esperado y levemente temido. Ya sé que los asuntos de dineros tienen la capacidad de dominar mi pensamiento, produciéndome sudores y malestares físicos variados. Veo venir una temporada en la que me autoasediaré con angustias y temores, una temporada plagada de pérdidas del control mental en la que me veré forzado a poner toda mi experiencia de la vida al servicio de mí mismo. En fin, la jubilación, la merma, la inquietud. Ya se sabe que los acontecimientos del futuro siempre siempre siempre nos sorprenden. Así que lo mejor es tranquilizarse y prepararse para esperar.
Otro tema de ayer. César. Mi quinta visita estuvo marcada por el parloteo incesante al que le sometí; no sé la razón, pero me pasa a veces: quito el filtro y hablo sin pausa... hasta que me digo «basta» a mí mismo; ayer me lo dije al abandonar la consulta. De esta «cualidad» mía me siento incluso un pelín orgulloso. Jejeje. Al regresar al barrio tras la visita cesariana me desvié al Piérolas a tomar algo con Raquel, que me estaba esperando. Ella volvía también de la consulta anual con su ginecólogo; sin novedad es lo mejor que se puede esperar, como así fue. Y a casa a preparar la comida. Tocaba menú sencillo: bacalao rebozado y arroz basmati. Muy saludable y digestivo. Y apalanque. Unas acelgas para cenar y a la cama a continuar viendo la serie de los últimos días: True Story. La serie del cómico negro famoso y multirrico que se ve envuelto en un cristo descomunal por culpa de su hermano mayor parásito (Wesley Snipe). Bien, emocionante, visible, y corta, pocos capítulos. Y Joshua...
Not... leer más | #serie - #truestory - #ginecologo - #joshua
623 Terín, Jesús y el Vaquerosábado, 23 de abril de 2022  | Más de Jesús. En esta ocasión Raquel ha organizado quedada en el Vaquero con su tía Terín y con el poeta galán. Y he de reconocer que me he reído un rato. Como le dije a Raquel cuando me anunció el plan, «yo a ese circo sí me apunto, no me lo pierdo». Y fue un circo en el que sólo actuaban los payasos; pero fue suficiente. Y nos comimos unas rabas... El bebercio claro que hizo acto de presencia, pero no cruzamos la raya y a media tarde nos formalizamos, cenamos como personas formales y nos acostamos a ver series. Terminamos de ver «To the Lake» (Hacia el lago), una serie rusa apocalíptica muy chula. | #joshua - #terin - #serie - #tothelake - #haciaellago
624 Comida casera con Esthermartes, 19 de abril de 2022 Un día tranquilo y hogareño. Llueve y hace frío. Salgo a las compras pertrechado con paraguas y chubasquero. En el BM compro bacalao shrek y material variado. A eso del mediodía preparo arroz basmati y rebozo bacalao. No lo esperábamos pero he aquí que Raquel llama a su hermana para ponerse al día con las andanzas del poeta y Esther dice que se autoinvita a comer con nosotros; sin problema. La Tata aparece con unas cervezas y mucho embutido de Pinto. Comemos tranquilamente y nos triscamos unas cuantas birras. Una sobremesa breve y amena, debatiendo acerca del estado mental del rapsoda, y la reunión se levanta poco antes de las cuatro; momento perfecto para Raquel echar siesta y el menda apalanque en la butaca. Y poco más. Cenamos acelgas con patatas y a las nueve y pico nos vamos a la cama. Un par de capítulos de "To the lake", maravillosa serie apocalíptica rusa, y ya. Un día sin complejos. Mi tema central gira alrededor de la subsanación de la salida de humos de caldera. Tengo que resolverlo. |
625 Y el lunes descansaron...lunes, 18 de abril de 2022  Regreso mañanero al hogar. Madrugamos resacosos, pero madrugamos. Y manos a la obra. Desayunar, limpiar, preparar las maletas, recoger la casa. Raquel se afana en limpiar el coche; le queda perfecto. Yo aprovecho que ella está trabajando el exterior para probar la nueva aspiradora de mechero de mano; va bien, tiene poca potencia pero es aceptable. Por cierto, tras estas limpiezas me ha quedado claro que tengo que renovar las alfombrillas; queda pendiente. Y a eso de las diez terminamos con los preparativos. Pero antes de emprender el viaje de regreso nos pasamos por donde Radú a desayunar con pincho y cocacola; estimulante y medicinal. Y a casa. Llegamos sobre las once y media. Qué bien se está en casa. Deshago las maletas y mientras Raquel se hace un apalanque en la cama yo preparo tomate y un arroz basmati con dos huevos fritos. Comemos sobre las dos y a reposar. Cenamos las acelgas que hemos traído de Santelices y a la cama a ver serie nueva: En el Lago, una serie rusa apocalíptica, de virus mortal y eso; tiene buena pinta. El reto del día haciendo el vago. | #2022semanasanta - #serie - #enellago
626 Dulla, garbanzos y descansosábado, 16 de abril de 2022  Un sábado montañero en toda su esencia. Una ruta conocida, muy trotada, muy disfrutada. Como siempre madrugamos bastante. Raquel prepara un caldo de pollo con las carcasas que compramos el miércoles en Mercadona; cuando termina hago una tortilla de chorizo para el bocata montañero. Salimos con la fresca. Compro pan mientras espero a Raquel que se ha vuelto a casa a cambiarse los calcetines. Comenzamos a caminar sobre las diez. Hace un día espléndido. Vamos vestidos con ropa ligera, mangas cortas y corazones ardientes, jeje. Una vez más se nos ha acoplado Zara; un encanto de perra, que por cierto tiene una barriguita sospechosa... Subimos poco a poco hasta la Puerta de Quintanilla y de ahí bordeamos toda la peña hasta llegar al mojón de Dulla. Junto al mojón nos encontramos a una mujer apalancada tan a gusto en una silla plegable, leyendo en su ebook; qué maja. Y son más, iniciamos regreso. Zara va toda feliz: ha encontrado la pata de una cabra o parecida y la va royendo por el camino; qué tía. De regreso en Santelices vamos derechitos a casa; Raquel está dolorida de su tobillo izquierdo, y yo también estoy pelín cansado. Mientras Raquel se ducha yo preparo los garbanzos con el caldo de pollo. Para cuando comemos son casi las cinco; pero tan rícamente. El resto de la tarde la pasamos descansando en la cama, dormitando y viendo tele. Hacemos una cena ligera a base de huevo cocido, bonito en aceite y jamón de york. Y a la cama a ver una serie, Top Boy, una movida de negros trapicheros y en ese plan. Un día sobresaliente, se mire por donde se mire. | #2022semanasanta - #dulla - #serie - #topboy
627 Viernes de la Santa Expiaciónviernes, 15 de abril de 2022  Madruga el poeta y madruga toda la cuadrilla. Pero esta vez madrugamos con ganas, con unas irreprimibles ganas de preparar el escenario y meter al rapsoda en el coche para depositarlo en su casa bilbaina y de seguido regresarnos al pueblo a continuar las minivacaciones de Semana Santa. Esta historia siempre tiene giros inesperados, o levemente esperados. Pero el cambio de planes respecto al viejo se hizo inevitable, se trataba de vivir o morir. Y una vez regresados al pueblo sin la presencia de Jesús, entonces sí, el tiempo, las horas y los minutos adquirieron el componente vacacional, las sensaciones que el ocio colocan ante nuestras retinas y que nos hacen ver el mundo con un sutil matiz diferente, como más luminoso, o algo así. Y por fin el relax. Raquel preparó carne de cerdo guisada con patatas. Una preparación aderezada en la terraza con unas copas de vino y unas cervezas. Una comida que precede a una buena siesta. Una siesta que es preludio de un pasear hasta las tirolinas de Valterria. Unas horas felices sentados en la terraza de Valterria, viendo asomar la luna por sobre Dulla y disfrutando de unas hamburguesas ya anochecido el día. Un cambio de registro necesario: adiós al poeta, hola a la tranquilidad. | #2022semanasanta - #joshua - #valterria
628 Jueves de pasión en versojueves, 14 de abril de 2022  Madrugamos mucho, demasiado. 6 AM: aporreo en la puerta "El desayuno está listo" "A levantarse todo el mundo" De nuevo comenzamos el día peor de lo que terminamos el anterior. De bronca total con el viejo. Así que con esas sensaciones en el paladar nos vestimos con los atuendos montañeriles y nos vamos a caminar por Paño, por sendero bajo Dulla y regreso por sendero de Pedrosa. Antes de volver a casa a preparar la comida nos echamos unas cañas en donde Radú, tan rícamente. Después de comer arroz con verduras y pollo, nos echamos la siesta. El poeta andaba dando el peñazo al vecindario y a nosotros también. Raquel se levanta de la siesta antes que yo y sale a darse un voltio y de paso a buscar a su padre, y tal. Yo me quedo en la cama descansando hasta que escucho unas voces en la sala. Me levanto y me encuentro a Jesús acompañado por unos vecinos, que le traían cogido del brazo: se acaba de dar un piñazo al montar en la bici, al doblar esquina mismamente. Lleva un golpe en la frente y otro más grave en su autoestima, el orgullo herido. Y, claro, los dos ahí, en la sala, frente a frente, entablando un diálogo imposible. Vamos que le doy un repaso, pese a sus intentos de tirar balones fuera, pese a excusas, pese a lo que pese. Al rato regresa Raquel. Como ya nos ha cortado el rollo optamos por no salir y cenar y descansar. El poeta no, el poeta se las pira a dar una vuelta; son las ocho más o menos. Se hace de noche y el poeta no aparece. Quitamos la tele y nos preparamos para dormir; difícil, pero lo intentamos. El poeta aparece a las doce y media, en un estado aceptable, eufórico y satisfecho de sí mismo; Raquel le manda a dormir y le dice que a la mañana siguiente nos volvemos a Bilbao, que esto se ha acabado; él lo acepta de mala gana, intenta colarnos el gol diciendo que él se queda diez o doce días mas, que se las arregla muy bien solo, etc; Raquel le dice que a la cama y a callar, que mañana nos vamos. Un día intenso, tremendo, de los de ... leer más | #2022semanasanta - #joshua
629 Decathlon y los pantalones extraviadosmartes, 12 de abril de 2022  Esto da para mucho. Maite y el tren inferior. Colada, ducha y aseo general. En Decathlon 2 pantalones cortos azules muy veraniegos, un ligero cortaviento XL azul tenue. En la cocina se han preparado unos macarrones integrales aliñados levemente con su lata de bonito del norte en aceite. Y una siesta de butaca. A media tarde regresa también del Decathlon mi amada Raquel, con sus compras bajo el brazo: zapatillas ultraligeras, pantalones monte oscuros chulos, vestido corto veraniego y verde, calcetines y paf. Todo muy propio. Cenando vainas con sus huevos. Y en el momento de la preparación del acueste nocturno hete aquí que da señales de vida el poeta; en esta ocasión ha sido la nena la que ha generado la llamada inicial, la que ha despertado al monstruo...
Nota Jesús.- ¿Mis pantalones? ¡¡¡He perdido mis pantalones!!! Nooo, están en la bolsa que llevas en la mano. En fin, mucho de lo suyo. En esta noche tocaba el victimismo aderezado con dosis altas de sainete cutre. Cuesta creerle, cuesta. Raquel quiere pensar que está perdiendo la cabeza. Para mí es como un dejá vú de lo sucedido meses atrás, cuando se puso el mundo por montera y buscaba hembra libre a la que dar un buen repaso carnal y emocional. Puede ser que ahora estemos en las mismas; de hecho yo me pregunto «¿quién es Francis?»; porque ahí hay tema, lo hay, y el poeta bien que se encarga de escurrir el bulto para no dar detalles del asunto. Con él nunca se sabe, siempre da la impresión de estar tramando algo turbio e inmanejable. Veremos. El caso es que se pasó por casa, se sentó en una silla y nos dio un recital completo de ayes y porqués y qúemepasas; una locura total. Raquel tuvo que insistir para que se largara, ya que él quería quedarse un rato, probablemente esperaba el mejor momento para recitarnos unos versos sublimes de los suyos... Hay certeza en todo esto.
Seguiremos. | #decathlon - #joshua
630 Más de lo mismo?jueves, 07 de abril de 2022 Yo no lo quiero, lo juro. Yo quisiera que las cosas fueran de otra manera, pero lo que yo quiero no se corresponde con la realidad de los hechos. A mí me gustaría que todo fuera mucho más fluido y que las personas empatizaran francamente, sin engaños ni disimulos; pero no suele ser así, no en alguno de los que me «rodean», no. Hoy Joshua se ha presentado en casa y parecía que no hubieran pasado las semanas, los meses. Volvía a presentarse ante nosotros el rapsoda de los cojones, el altivo catedrático de las pelotas, el number one de nada. Venía pontificando, venía incordiando, venía pinchando al azar, venía y no quería marchar. Yo no quería hacerlo, pero lo he hecho: he mostrado mi cara más hosca, mi yo intransigente ha tomado la escena y he saltado a la yugular de sus tontas palabras, le he dado caña. Han sido varias las veces que le he mandado a la mierda, como suena, «A la Mierda» con mayúsculas. Yo no quería, pero no he podido evitarlo, o evitarme. Y a Joshua nada de esto le ha parecido bien; se ha disgustado bastante y era previsible. Cuando salía a regañadientes por el pasillo camino de la puerta, refunfuñaba, pero yo no he sabido lo que decía: no podía yo escuchar, mis orejas estaban protegidas con mis maravillosos auriculares nuevos, los de a 1€ de AliExpress, y no he escuchado sus argumentos furiosos. Justo ha llegado Ima y ella más tarde me ha explicado que iba lanzando fulgurantes lamentos «Que soy un viejo, que hay que respetarme»... otro clásico de la poesía medieval. Y ya digo, yo no quería que la situación desembocara en tragicomedia o en melodrama o en mierda puta. No quería que pasara así, pero así ha pasado. Y Raquel? Raquel sufriendo, sintiendo la impotencia, no sabiendo si llorar o cabrearse, no viendo una salida -yo tampoco la veo-, atascada entre sus deseos y las realidades, chocando de frente contra el muro de la incapacidad del poeta para hablar en prosa, o, más bien, para escuchar en prosa, o en verso, que da lo mismo, pero ... leer más | #joshua
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