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221 Dominicales placeresdomingo, 14 de agosto de 2022  Después de unas jornadas convulsas, estresantes, cargadas de emociones innecesarias, hoy hemos gozado de un día pleno de paz, armonía y, en resumen, felicidad y amor. Aunque parezca excesivo, ésta es la realidad, y no es mi estilo camuflar los hechos, o envolverlos en palabras y excusas. Nos ponemos en marcha a eso de las nueve y media. Previamente hemos hecho una colada y un orden y limpieza. Raquel ha enchufado en sus nuevas ubicaciones a nuestra Virginia iRobot; pobrecita, lo que le queda jajaja. Y tras transformarnos en montañeros avezados nos hemos puesto en marcha. El plan es caminar por la Vía Verde hasta Quintanabaldo y regresar al pueblo por el sendero que bordea el Nela y sube hasta el camino de Puentedey. El plan es casi perfecto, casi hasta que hacemos un previo en el bar de Radú para echar un pincho de tortilla; y comprar unos mini bocatas para llevar en la mochila. Y nos ponemos en marcha. El caminar es placentero. La temperatura es la mejor: 18º. El cielo está salpicado de nubes de algodón, que filtran los rayos del sol de agosto. La Vía Verde está como uno desearía que estuviera: lisa, limpia, esponjosa. Tras unos cuatro kilómetros llegamos a Quintanabaldo. Cruzamos el puente sobre el Nela y giramos a la izquierda, para enlazar con el sendero que corre junto al río antes de ascender por la ladera buscando el camino ancho que lleva de Santelices a Puentedey. Junto al puente charlamos un ratín con una pareja madurita que encontramos cuidando amorosamente de su huerta; nos cuentan sus avatares con las crecidas, la sequía y el cambio climático. El sendero que buscamos se nos resiste un poco, o un mucho, ya que durante unos doscientos metros o así nos vemos obligados a abrirnos paso entre los arbustos espinosos y las ramas de los quercus. Por suerte, al cabo de un rato damos con un buen sendero que nos lleva sin problemas hasta el camino ancho. Este sendero nos ha puesto la miel en los labios y ya hemos hecho planes p... leer más | #202207santelices - #202208santelices - #quintanabaldo
222 Mejoras en logincontrolviernes, 27 de mayo de 2022 He modificado en request.asp el hiperenlace «logeo». Antes ejecutaba t=b&b=101981. Ahora ejecuta logincontrol.asp?t=S apuntando al target=logincontrol, de manera que se recargan las variables de sesión necesarios para el correcto funcionamiento de la web, sin necesidad de recargar todos los recordset que tanto tardan en ejecutarse. Es una mejora de la velocidad de refresco de las sesiones. | #logincontrol - #request
223 Joshua y el Misterio del Celular Perdidomiércoles, 25 de mayo de 2022  Intentar mantener la línea cronológica de las andanzas poéticas es harto difícil, enrevesado más bien. Los hechos se suceden a tal velocidad que cuando me paro a recapacitar sobre ellos, se me amontonan en la memoria y todos parecen estar bien ubicados de un modo aleatorio, desordenados, indiferentes al orden en que vayan colocados; así de liado.
Desde primera hora de la mañana los acontecimientos se desencadenan. Nos avisa el Jarritas que el poeta anda ya pidiendo dinero por los comercios de la zona; léase en la panadería, en la tienda de los periódicos, en el Jarritas y no en el Extremeño porque está chapado.
Raquel ha salido a su encuentro y ha estado apagando fuegos, pidiendo perdón a todo el mundo e instándoles a que nos pongan sobre aviso si reaparece haciendo de las suyas.
Cuando sube a la casa de su padre descubre que ha perdido el móvil 1 y que no le queda ni un duro de los 50€ 2 que le dio el día anterior, para que tuviera cubiertas sus necesidades de ocio alcohólico. Y a pesar de someterle a un riguroso interrogatorio no logra descubrir qué cojones hizo con ambas cosas.
Al rato nos animamos los dos a subir a su casa a rebuscar por todos lados con la vana esperanza de encontrar el teléfono y la pasta. Esfuerzo inútil. Para colmo Jesús no cesa en su afán de salir a dar una vuelta por el barrio, y aunque intentamos disuadirle pasa de nosotros. Así que nos volvemos a casa, con la actitud de «que haga lo que se le ponga». También en vano. Al rato nos llama Esther, le ha avisado la Ertzaintza que su padre está confuso e inestable a la altura del Pollo Riko, junto al Carmelo. Sin pausa, salimos disparados hacia allí. Nos encontramos al poeta sentado en un banco, enfrente de la Farmacia, consolado por unas señoras y vigilado por una pareja de Ertzainas... ¡¡¡la pareja que estuvo hace unos meses en la puerta de casa, cuando el actor dramático se dejó caer frente a nues... leer más | #joshua - #ertzaina
224 Joshua y el Misterio de la Dentadura Perdidajueves, 19 de mayo de 2022 17:45
Indalecio se acaba de despertar de su merecida siesta. El chaval tiene problemas para conciliar el sueño, le cuesta cogerlo. Así que hay que respetar su descanso y no hacer ruido cuando el muchacho entra en modo sopor profundo. Pero ha despertado y quiere... algo, siempre quiere algo; creo que quiere merendar, y cuando se le mete algo en la mollera no hay manera de hacerle razonar. Así que le pongo en su bol un puñado de triskis de los suyos para que me deje en paz. Pero de improviso...
Suena el timbre del videoportero. Algo me dice que es el poeta insigne. Y acierto: la pantallita del videoportero está colapsada por el rostro en verso, a tope de agitación, balbuceando que ha aparecido su dentadura perdida, ésa que nos contó que había arrojado a la basura porque no la quería, que le hacía daño y blablablá.
Le abro la puerta del portal para que suba y me cuente detalles. No he intentado explicarle que Raquel no estaba porque sé que hubiera sido inútil, entre que no oye y que, sobre todo, no escucha, hubiera sido perder el tiempo.
Cuando se abre la puerta del ascensor le estoy esperando en el rellano de casa, con la intención de que me pusiera al día, pero nada de entrar en casa.
Y allí aparece, agitado, nervioso, totalmente absorto en la interpretación de uno de sus personajes favoritos.
Porque hay que indicar que Jesús no es un mentiroso, no, él es un actor del método, que para disfrute de sus espectadores tiene en consideración renunciar a la verdad para ofrecernos algo mucho mejor, más elevado, más creativo, una representación tragicómica en la que el guión es superior en intensidad y giros inesperados a la cruda y vulgar veracidad de los hechos.
¿No es acaso más impactante una historia de arranque de ira arrojando la dentadura a la basura y una posterior aparición de un empleado de las basuras devolviéndole sus dientes, que un sencillo extravío de sus piños, pérdida y reencuentro? Por supuesto que es una histo... leer más | #joshua - #dentadura
225 Viernes to Santelicesviernes, 29 de abril de 2022  Preparación maletas. El coche da susto: hay un piloto naranja, simulando una resistencia!!! Salida con la idea de comer en cervecera de Medina, Los Pinos. Pero llegamos a las 4 con la cocina cerrada. Nos comemos un pincho de tortilla al sol, y una caña. Mercadona a comprar de too. En el pueblo todo en orden. Plan de tarde primaveral en Santelices? Caminar por la vía verde hasta las tirolinas. Flores, plantas, felicidad y sosiego. Las tirolinas están cerradas, abren solamente el sábado y el domingo. Cena en la casa. Botellita de vino Embrujada y chufla tranquila. | #202204_05santelices - #mercadona - #plantas
226 Cotidianeidad en miércolesmiércoles, 27 de abril de 2022  He vivido un día con alguna especificad. La novedad ha estado en la sutil angustia que me ha invadido a consecuencia de abrir el melón de la próxima jubilación. Sí. Ha sido iniciar contactos con CC.OO. para preparar el papeleo de la jubilación y comenzar a darle vueltas al meollo que tendré que afrontar por la drástica disminución de mis ingresos a partir de ese momento vital, esperado y levemente temido. Ya sé que los asuntos de dineros tienen la capacidad de dominar mi pensamiento, produciéndome sudores y malestares físicos variados. Veo venir una temporada en la que me autoasediaré con angustias y temores, una temporada plagada de pérdidas del control mental en la que me veré forzado a poner toda mi experiencia de la vida al servicio de mí mismo. En fin, la jubilación, la merma, la inquietud. Ya se sabe que los acontecimientos del futuro siempre siempre siempre nos sorprenden. Así que lo mejor es tranquilizarse y prepararse para esperar.
Otro tema de ayer. César. Mi quinta visita estuvo marcada por el parloteo incesante al que le sometí; no sé la razón, pero me pasa a veces: quito el filtro y hablo sin pausa... hasta que me digo «basta» a mí mismo; ayer me lo dije al abandonar la consulta. De esta «cualidad» mía me siento incluso un pelín orgulloso. Jejeje. Al regresar al barrio tras la visita cesariana me desvié al Piérolas a tomar algo con Raquel, que me estaba esperando. Ella volvía también de la consulta anual con su ginecólogo; sin novedad es lo mejor que se puede esperar, como así fue. Y a casa a preparar la comida. Tocaba menú sencillo: bacalao rebozado y arroz basmati. Muy saludable y digestivo. Y apalanque. Unas acelgas para cenar y a la cama a continuar viendo la serie de los últimos días: True Story. La serie del cómico negro famoso y multirrico que se ve envuelto en un cristo descomunal por culpa de su hermano mayor parásito (Wesley Snipe). Bien, emocionante, visible, y corta, pocos capítulos. Y Joshua...
Not... leer más | #serie - #truestory - #ginecologo - #joshua
227 Un domingo entre las floresdomingo, 17 de abril de 2022  Una mañana preciosa que invitaba a salir a caminar. Una mañana que decidimos dedicar a dar un paseo hasta Cidad desde las tirolinas, para al regresar darnos el gustazo de tomar una cerveza y algo de picar en la terraza de Valterria. Pues nos echamos un par de cañas gordas y un pincho de tortilla. Y a casa a preparar la comida, arroz con pollo y caldo de pollo, y degustar unos vinos y unas cervezas... hasta las 11 de la noche!!! Música y bailes y risas, primero en la cocina, después en la terraza y finalmente en la mesa de la sala. Muy divertido todo, y muy mala noche estomacal y de todo jaja. La realidad es que teníamos plan de pasar el lunes en Burgos capital, yendo de tiendas y comiendo un menú de tranquis; pero el fiestón del domingo anulaba toda posibilidad de coger el coche a primera hora para viajar hasta la capital, por lo que decidimos regresar a casa el lunes a primera hora, cosa que hicimos. | #2022semanasanta - #plantas - #valterria - #fieston
228 Semana Santa Poéticamiércoles, 13 de abril de 2022 Iniciamos viaje a Santelices a las 13:00, sentados formales los tres en nuestro maravilloso coche Dacia. Parada en el Crucero a echar un café y un pincho. Tomamos dirección a Medina de Pomar con la sana intención de comer en la cervecera; pero hete aquí que nos la encontramos cerrada. Así que haciendo cambio de plan sobre la marcha, nos vamos al pueblo con la idea de dejar al viejo en la casa e irnos Raquel y yo a comer donde Radú. Dicho y hecho. Crema de coliflor, filete Raquel, bacalao con tomate yo, y queso con membrillo. Y a casa a ver qué hacía el poeta. Y la cosa cambia radicalmente de cariz, pasando de la esperanza en unos días agradables a la amarga aceptación de la nula capacidad del rapsoda en convivir como una persona educada y tal y cual. ¿Qué? Pues toda la casa revuelta como si hubieran entrado a robar. La maleta de Raquel vaciada por encima de las camas. La maleta del viejo tirada en mitad del salón. Las naranjas y manzanas que se había empeñado en traerse de Bilbao desparramadas por la encimera de la cocina. Y todo así. Raquel monta en cólera y se lía parda. Para desconectar del momento decidimos irnos a Reinosa a hacer compras en el Mercadona y de paso hacer copias de la llave del portal de Santelices (cosa que hice y que fue un fracaso, equivoqué la llave!!!) Total que hicimos las compras y regresamos al pueblo. ¿Qué hacía el Jesús? Mezclar agua con harina y freírlo en aceite: una delicia según él, el summum de la magia gastronómica, el majar que la humanidad se está perdiendo, toda la humanidad excepto... él. Moroquil. Bueno, me da pereza continuar con los minidetalles del resto de este miércoles infructuoso. Los siguientes días también nos traerán lo suyo, pues con este hombre no hay esperanza de cambio posible. | #2022semanasanta - #joshua
229 Más de lo mismo?jueves, 07 de abril de 2022 Yo no lo quiero, lo juro. Yo quisiera que las cosas fueran de otra manera, pero lo que yo quiero no se corresponde con la realidad de los hechos. A mí me gustaría que todo fuera mucho más fluido y que las personas empatizaran francamente, sin engaños ni disimulos; pero no suele ser así, no en alguno de los que me «rodean», no. Hoy Joshua se ha presentado en casa y parecía que no hubieran pasado las semanas, los meses. Volvía a presentarse ante nosotros el rapsoda de los cojones, el altivo catedrático de las pelotas, el number one de nada. Venía pontificando, venía incordiando, venía pinchando al azar, venía y no quería marchar. Yo no quería hacerlo, pero lo he hecho: he mostrado mi cara más hosca, mi yo intransigente ha tomado la escena y he saltado a la yugular de sus tontas palabras, le he dado caña. Han sido varias las veces que le he mandado a la mierda, como suena, «A la Mierda» con mayúsculas. Yo no quería, pero no he podido evitarlo, o evitarme. Y a Joshua nada de esto le ha parecido bien; se ha disgustado bastante y era previsible. Cuando salía a regañadientes por el pasillo camino de la puerta, refunfuñaba, pero yo no he sabido lo que decía: no podía yo escuchar, mis orejas estaban protegidas con mis maravillosos auriculares nuevos, los de a 1€ de AliExpress, y no he escuchado sus argumentos furiosos. Justo ha llegado Ima y ella más tarde me ha explicado que iba lanzando fulgurantes lamentos «Que soy un viejo, que hay que respetarme»... otro clásico de la poesía medieval. Y ya digo, yo no quería que la situación desembocara en tragicomedia o en melodrama o en mierda puta. No quería que pasara así, pero así ha pasado. Y Raquel? Raquel sufriendo, sintiendo la impotencia, no sabiendo si llorar o cabrearse, no viendo una salida -yo tampoco la veo-, atascada entre sus deseos y las realidades, chocando de frente contra el muro de la incapacidad del poeta para hablar en prosa, o, más bien, para escuchar en prosa, o en verso, que da lo mismo, pero ... leer más | #joshua
230 Irati y Rubénmiércoles, 06 de abril de 2022  Irati y Rubén. Palabras para recordar un miércoles de abril. Hace frío. Los andamios todavía ondean fuera, donde las ventanas muestran el polvo de las viejas calimas y el desastre que avanza hacia nuestras adormecidas entrañas. Las posibilidades sí existen; pero a quién le importa esto, mejor dejarlo ir. Cierto, conocer el buen camino no es la solución que buscamos. Cierto, el conocimiento no es la salvación. O quizás sea que la salvación es una idea insensata, un fin para el que no son necesarios los medios que nos promocionan los maestros del fin del mundo. Que se derrumbe el edificio que tan torpemente hemos construido puede que no sea sino el principio de algo que no sabemos concebir. La reacción ante el peligro varía en función de la distancia; es una de las leyes que Newton dejó en esbozo, quizás porque no daba con las variables y las constantes. En estos tiempos que me está tocando vivir es fácil percibir que la teoría está ahí, palpitando con fuerza, como queriendo romper el huevo de la ignorancia. No saber no es garantía de nada; maravilloso argumento que sirve para una cosa y para la contraria. Yo confieso que estas noches de vigilia, cuando me sumerjo bajo las sábanas y busco argumentos dulces que me inspiren un buen dormir, cuando dejo libertad a mis pensamientos para encender mundos que no conocen la moral ni los infinitos caminos que van desde el bien hasta el mal, estas noches me dejo llevar a un escenario azotado por la guerra, la verdadera, la que mata y la que te deja seco, la que te mata de hambre y de sed, la guerra que te retuerce el cuello y termina con toda tu provisión de lágrimas, la que anula las palabras y olvida y paraliza. En ese escenario, me pregunto, cuál pudiera ser mi papel, cómo me movería, hacia dónde. A bote pronto, mi voz interior, la que no calla nunca, me dice «huye, sobrevive»; recuerdo haber estado en una tesitura muy remotamente lejana un día de febrero, acurrucado sobre una litera junto a un tipo de Guadalajara,... leer más | #guerra
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