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181 En Leroy Merlin a cosas
jueves, 21 de agosto de 2025

Algo así como un viaje bajo el chaparrón al Leroy Merlin a varias movidas. Lo del chaparrón no es una exageración; casi nos pilla uno cuando hemos salido de casa con la idea de ir a por el coche, pero pasando antes por el Topaleku para comer un pincho de tortilla, cocinado con aceite rancio -no vuelvo hasta que cambie la gerencia-, nos hemos cobijado hasta que ha aflojado la intensidad acuática y nos ha sido viable recorrer la distancia hasta el garaje. Bobadas.
En el Leroy Merlin.
Llevábamos en la cabeza las ganas de mejorar los focos del pasillo, con opciones más o menos claras; pero nos hemos encontrado con que todos los focos que allí se nos ponían al alcance, todos todos tenían algún detalle que los alejaba de nuestras pretensiones. No ha habido manera y al rato de mirar con concienzuda paciencia hemos abandonado y hemos continuado con las operaciones comerciales.
Sección Electricidad. Para sustituir el enchufe doble de la pared de la encimera de la cocina nos hemos inclinado por la opción de unos schukos dobles de la serie Simón 270, con una pinta muy interesante. Y un interruptor doble para sustituir al del baño, una vez pintados los paños donde va colocado; en breve atacaré esa ñapa.
Sección Ferretería. Un par de alcayatas fuertes para poner en la terraza, de las que poder colgar el toldo y tal y cual; de esto ya informaré en detalle cuando esté realizado el trabajo. Nada de meter prisas, eh...
Y a casa a preparar las vainas y a colocar el enchufe en sus sitio... Ver entrada de la sección Bricomanías.
Comida. Vainas con patata, zanahoria, cebolla y tomate, y tres tajadas de lomo ibérico adobado. Lo de añadir cebolla y tomate ha sido una innovación de última hora, de resultado positivo y a repetir. [Me autoplagio, copy&paste sin piedad; y a quién le importa]
Y después descanso, lectura de Murakami y más de...

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#chaparron - #leroymerlin - #enchufes - #schuko - #SIMON

182 Schuko doble SIMON 270
jueves, 21 de agosto de 2025

Bueno, lo reconozco, nos hemos reído, el desenlace ha tenido su aquel; sí. Todo parecía jugar en nuestra contra, de nuevo los dioses protectores de los ingenieros de cosas sencillas se confabulaban para ponernos las cosas difíciles. Sí, de nuevo la instalación nos resultaba abrumadoramente compleja; algo tan sencillo como colocar unos enchufes empotrados...
La caja está instalada de manera impecable -lo sé, este adjetivo no concuerda con el significado, pero me la sopla, aquí yo soy mi personal divinidad y no se hable más-. El sistema SIMON no parecía presentar complicaciones; pero... todo se hace más cuesta arriba si las decisiones de autoinstalación se orientan todas, TODAS, en el sentido inverso a lo correcto. Es el caso.
En el primer paso he conectado los cables azul y gris en las piezas de los schukos y las he introducido con sumo cariño en el interior de las cajas empotradas. En el segundo paso he ubicado el esqueleto metálico en su lugar ajustándolo con los tornillitos de las cajas y las pestañas del troquelado orientadas hacia el exterior. En el tercer paso he peleado para insertar el remate de los schukos, con sus agujeros y sus carriles para las tomas de tierra. El último paso, el que ha resultado infructuoso, ha sido la colocación del adorno exterior, la carcasa negra que ha de ajustarse con un click en sus lugares predeterminados. Un fracaso en toda regla, y una desesperación. A ver, una desesperación relativa. Una desesperación que hemos sofocado sentándonos a comer las vainas con patata, zanahoria, cebolla y tomate, y tres tajadas de lomo ibérico adobado; esto siempre templa el ánimo. Lo de añadir cebolla y tomate ha sido una innovación de última hora, de resultado positivo y a repetir.
Volviendo al asunto que nos ocupa, ha sido estar comiendo, más sereno el espíritu, cuando de improviso he visto con claridad dónde estaba el error primigenio, el garrafal, el que ha distorsionado todo el proceso: El orden de los factores altera el resultado...

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#enchufes - #schuko - #SIMON - #cocina

183 Curtis Yarvin
Entrevista
1 comentario miércoles, 20 de agosto de 2025

Curtis Yarvin: “Se necesita una dictadura corporativa para reemplazar a una democracia moribunda”


En el último año, el pensador provocador ha dejado de ser una figura marginal de la llamada “Ilustración oscura” para instalarse en el centro de la guerra ideológica estadounidense como oráculo del ‘MAGA universe’



A primera vista, Curtis Yarvin (1973) parece el mensajero intelectual de una facción de extrema derecha conformada por multimillonarios de la costa oeste de Estados Unidos. Su trayectoria profesional mezcla aspiraciones tecnológicas con inclinaciones culteranas, como bautizar a dos de sus empresas Urbit y Tlon, una señal directa a Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, el célebre cuento de Jorge Luis Borges.
En su reciente libro Gray Mirror. Fascicle 1: Disturbance, Yarvin revela una silueta diferente: un polímata(1) ambicioso pero disperso, el prototipo intelectual de una época intoxicada por el exceso de información y polarizada hasta el delirio: un tiempo de ciudadanos indignados y tan confundidos que pueden tragarse el primer disparate que les vendan.
Existe, sin embargo, un tercer Yarvin: un pensador provocador, de mente inquieta y aspecto juvenil, que aboga por ideas antisistema como abolir la democracia y el gobierno para reemplazarlas por una tiranía corporativa de corte tecnocrático.
En el último año, Yarvin ha dejado de ser una figura marginal de la llamada “Ilustración oscura” y cortensano de Peter Thiel —una de las personalidades más influyentes de Silicon Valley y Estados Unidos— para instalarse en el centro de la guerra ideológica estadounidense como oráculo del MAGA universe, aunque él insista en marcar distancia. The New York Times, The Washington Post y The New Yorker le han dedicado extensos perfiles. Sus ideas han rebotado en una docena de programas de televisión y podcasts con gran audiencia en la derecha radical, incluido el show de Tucker Carlson.
Algunos insisten en que es el f...

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#neoliberalismo - #eeuu - #trump - #paraleer - #lectura

184 Una mano de pintura en la cocina
miércoles, 20 de agosto de 2025

Raquel se ha ido: es el momento de comenzar con la pintura. Son las 5 de la tarde, y tengo tiempo suficiente por delante. Al poco de estar estampando pintura plástica monocapa decido llamar a Raquel y sugerirle que de la cena se encargue ella, que traiga algo sencillo, algo que no requiera usar la cocina, por razones obvias. Me contesta con tono alegre: está de parrandeo con Esther y Nerea, por aquí y por allí, y disfrutando entre risas y carcajadas, y confidencias femeninas. Me encanta y tomó la decisión de no para hasta haber terminado de dar un buen repaso a toda la zona.
He desmontado todo el escenario, he pintado por todas las esquinas y todos los recovecos, y he recolocado cada cosa en su lugar. Me ha quedado de diez, porqué no decirlo, así soy yo, modesto y sencillo, un artista sin parangón; jeje.

#pintura - #cocina

185 1ª rutina yóguica
2º blanqueo en cocina
miércoles, 20 de agosto de 2025

Levantados de buena mañana nos hemos acomodado -es un decir, jeje- sobre la esterilla, quizás podemos decir que «nos hemos acolchado», con la idea de poner en práctica la rutina de posturas que Raquel ha preparado para que se adapte a mi bisoñez yóguica. Y sin excusas me he dejado llevar, a pesar de la pereza que me da ponerme a hacer retorcimientos tan de primera mañana.
Lo he gozado. Eh, y no tenemos que olvidar el sufrimiento originado en las agujetas inesperadas que florecen en zonas inexploradas; pero bueno... bien.
He pasado a limpio las anotaciones a mano alzada que ha escrito y descrito la chavala, para que no se pierden en su mundo prolijo y permanezcan en el mío pretendido como paradigma del orden cotidiano.



Al terminar con las oraciones yóguicas me ha dedicado a mis labores intelectuales y las hogareñas. He salido a comprar ciertos elementos que iba a necesitar en el momento en el que me pusiera manos a la obra con la ñapa de repintar de blanco la pared principal de la cocina; brochas y pinceles. He visitado la tienda de pinturas de la callejuela donde CamaNueva y he pillado una brocha pequeña al precio de 2,10€; brocha que más tarde quedó relegada al banquillo de las brochas -es lo que hay-. De camino por esa zona he visitado la tienda de chino premium que está a mitad de calle Santutxu y he comprado otros pinceles, como más de óleos y acuarelas; pinceles que se han arremolinado alrededor de la brocha 2,10€; me han costado 3,5€. En fin. Lo más positivo ha sido entrar al PrimaPrix y comprar perlas de aroma y un bolsón de croquetitas para Indi.
El tiempo se me echaba encima y prioricé la elaboración de la comida y dejar para la sobremesa las tareas pictóricas.
Ensalada Alberto: lechuga batavia, rúcula, cebolleta, pipas de girasol. Presa a la plancha. Una deliciosa comida, e insuperable, no existe el restaurante que te ponga en la mesa unas elaboraciones de tal magnitud, de tales sabores; orgiástica jamada. Un apalanque has...

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#rutina - #yoga - #pintura - #cocina

186 Yo, el cantamañanas
1 comentario martes, 19 de agosto de 2025

Mucho estiramiento matinal; piernas con Maite y yoga con Raquel.
Si te atienes al enunciado literario, la cosa tiene su aquel: Maite y Raquel, dos mujeres de relieve, aplicándose en restaurar mi salud corporal, y mental; y por su propia voluntad.
Un espectacular arranque mañanero, no puedo pedir más, pero aún así me quejo: así soy de cantamañanas.
En apariencia este martes ha sido un día de poca hostia, sí. Una salida a comprar al BM, pasando por donde mi china a echar un vistazo a los interruptores sin empotramiento; un vistazo fallido en el que ha caído en mi macutillo un rollo de cinta de carrocero -estoy con la movida de pintar el frente de la cocina...-. En el BM he comprado básicos clásicos: jamón de Basatxerri y queso de Santi, copos finos de avena, lechuga, cebolletas gordas, un calabacín y un pimiento rojo. De vuelta en casa me he entretenido con el Indi y sus mimos; y he preparado lentejas de vigilia, es decir, sin proteína animal, y en olla en abierto -de esto ya hablaré en otro contexto-.
Indi ha pasado un mal momento, amagando vómitos; mucho aseo personal igual a muchos pelos en el estómago. Le he proporcionado atenciones y una sobredosis de caricias y mimos; es un mimosón.
¿Las lentejas? Bien, con un puñado de arroz.
Durante la sobremesa en la butaca me he entretenido viendo un rato una película que trataba sobre la participación de la Ford en las 24 horas de Le Mans en el 1966; entretenida y tal, pero no mucho más. Después he comenzado a colocar cinta de carrocero en los lugares necesarios para comenzar a pintar en cualquier momento, mañana casi seguro, o no, quién sabe.
Manzanas con queso fresco, tofu y requesón para cenar de modo intangible y sutil. En la cama una serie española... Una periodista con labios protuberantes investiga crímenes de muchachas jóvenes; interviene el omnipresente Coronado, en fin.

#pintura - #cocina - #yoga - #patri - #foto

187 Entrevista a Alex Karp
martes, 19 de agosto de 2025

{
Por Maureen Dowd
Reportando desde las Montañas Blancas en New Hampshire
17 de agosto de 2024
}
Alex Karp nunca aprendió a conducir.
«Era demasiado pobre», dijo. «Y luego fui demasiado rico».

De hecho, el Sr. Karp, cofundador y director ejecutivo de Palantir Technologies, la misteriosa y poderosa firma de análisis de datos, no se atreve a conducir. Ni a montar en bicicleta. Ni a esquiar cuesta abajo.

"Soy un soñador", dijo. "Empiezo a soñar y luego me caigo. Empecé a practicar tai chi para evitarlo. Me ha ayudado muchísimo a concentrarme en una sola cosa a la vez. Si me hubieras conocido hace 15 años, dos tercios de la conversación, solo estaría soñando".

¿Con qué soñaría?
“Literalmente, podría ser un paseo que di hace cinco años”, dijo. “Podría ser alguna conversación que tuve en el posgrado. Podría ser algo que me molestó un familiar. Algo que dijo un colega, como: '¿Por qué dijeron esto? ¿Qué significa realmente?'”

El Sr. Karp es un multimillonario delgado y en excelente forma, con unos rizos entrecanos y rebeldes. Es introvertido y encantador (algo a lo que yo aspiro). Tiene TDAH y no puede ocultarlo si no le interesa lo que dicen. Después de un arranque de habla exagerada, pierde energía y tiene que reponer fuerzas en la bicicleta estática o leyendo. Aunque se considera diferente, parece que le gusta ser diferente. Disfruta provocando en el escenario y en las entrevistas.

"Soy judío, disléxico y racialmente ambiguo, así que puedo decir cualquier cosa", dijo sonriendo.

A diferencia de muchos ejecutivos de Silicon Valley, el Sr. Karp respaldó al presidente Biden, otorgándole un gran cheque, a pesar del escepticismo sobre su gestión de la frontera y su excesiva dependencia de las élites de Hollywood como Jeffrey Katzenberg. Ahora apoya a la vicepresidenta Kamala Harris, pero aún tiene fuertes quejas sobre su partido.

Cuando dona, dijo, lo hace en múltiplos de 18 porque «es místico: 18 ...

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#entrevista - #alexkarp - #palantir

188 El pendulazo está aquí
martes, 19 de agosto de 2025

Durante los últimos quince años hemos vivido un fenómeno cultural asombroso. La gente más insufrible, envidiosa, pedante, mediocre y frustrada del planeta se dedicó a construir con impunidad una inmensa pirámide con sus excrementos doctrinales. Eran cacas multicolor, como los emoticonos de WhatsApp, excretadas en forma de consignas y reglas para la sociedad. Hedían.

La intención de esta tropa de comisarios obsesionados con el poder era subirse a lo alto del montón pestilente y dar órdenes desde la cúspide. A base de deposiciones ideológicas, sustituyeron la libertad por la sumisión, la igualdad por la represalia y la fraternidad por la camaradería endogámica. Decían ser la nueva izquierda. Tal vez la vieja izquierda quedó sepultada por la pirámide marrón.

Dónde queda la verdadera izquierda, dónde queda el verdadero feminismo, dónde queda el verdadero antifascismo, etc. Esto era algo que al principio me importaba y después me daba igual. Lo mismo le pasó a mucha gente.

Los excretadores lograron lo único para lo que tenían poder: asustar. Cuando la pirámide empezó a elevarse hubo mucha gente que se quedó anonadada. Aparentaban fuerza con su integrismo. Cuadrillas digitales se hacían pasar por masas, gente vengativa daba rienda suelta a sus linchamientos y escraches, obispos terribles moralizaban la apestosa religión sin trascendencia.

Tanto asustaron con sus acusaciones agresivas, que durante unos años se generó un silencio temeroso. Oías a los pedantes largar sus peroratas soberbias amparados en un estalinismo de chichinabo. Decretaban una manera de ser mujer, negro o gay, joven y viejo, persona a la moda o escoria, y utilizaban a sus grupos fetiche para adornar las pancartas con las que protegían su creciente pirámide excrementicia.

No creían verdaderamente en nada de lo que decían: esto lo supimos más tarde, cuando fueron despeñándose. El daño que han hecho en los últimos quince años a los colectivos que supuestamente defendier...

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#woke - #autoritarismo - #trump

189 Tren a Zalla
domingo, 17 de agosto de 2025

La vida como una de vaqueros de serie B; en ese plan, pero en una atmósfera irrespirable, en la que la culpa distorsiona las imágenes y colorea de toda la gama de grises el paisaje y emborrona el libre pensamiento. Algo así eran los sentimientos y las emociones, que tengo entendido que son cosa parecida; similar.
He necesitado dejar pasar varios días para remontar en las laderas de la memoria y enfrentarme a mí mismo desprovisto de todo el miedo posible; son las 19:09 del martes 19, y la herida cicatriza lentamente. Los pensamientos han recorrido el camino desde la idea de la muerte hasta la idea de la muerte pero cuando toque. Hay algo en mí que se rebela y que revindica mi manera de pensar y de actuar, o solo de actuar, que viene a ser lo mismo. Sí, me revindico y defiendo mi legado, mi pasado, mi presente y mi futuro. Defiendo mi tiempo, el único que existe.
He necesitado echar la vista atrás, hasta el principio de Alberto, para entender porqué estoy aquí conociendo los momentos, las personas y los retos superados. Es el cúmulo de batallas ganadas y perdidas -y las terminadas en tablas- lo que da sentido a todo; esquivar los golpes y enfrentar las dificultades; todo para comprender la lógica de la construcción de la armadura y la evolución en el manejo de las habilidades sociales. La niñez, la adolescencia, la tierna juventud, la arrebatadora juventud, la inmadura juventud, la madurez incipiente, la calvicie, el falso amor, la familia, la madurez a secas, el bouffé delirant, la infidelidad, el frenesí, la separación, el desconsuelo, la forjada madurez, la edad ociosa, el amor sereno, al aroma del descanso; todo ello aderezado con personas y personajes, malos y no tan malos, y muy escasos buenos, y casi ninguno bueno bueno. Así va la vida y así hay que entenderla, no es sensato juzgarla: siempre hice lo que sentí mejor, mejor para mí y mejor para los míos, mientras fueron míos, incluso después.
¿Cómo me siento ahora? Me siento mejor, no bien, solo mejo...

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#tren - #abando - #laconcordia - #laherrera - #bolumburu - #zalla

190 Tokio Blues, Haruki Murakami - Notas
viernes, 15 de agosto de 2025

{ Terminada la lectura el jueves 28 de agosto del 2025, tras terminar de comer, recoger los cacharros, poner el lavavajillas y sentarme en el sofá a devorar las ultimas dos docenas de páginas, hasta que Naoko se quita la vida y Watanabe emprende la vida adulta con Midori, mientras Reiko desaparece en las neblinas del tiempo. Un libro maravillosamente tierno. }
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[...] intentaba no mostrarme serio, pues intuía que la seriedad no me acercaba a la verdad.
41
siempre dábamos el mismo paseo. Ella iba delante, y yo la seguía unos pasos detrás.
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Así pasé de los dieciocho a los diecinueve años.[...] No tenía ni idea de qué estaba haciendo ni de qué vendría a continuación.
49
El día que vi cómo Nagasawa, ebrio, molestaba a una chica, decidí que bajo ningún concepto confiaría en aquel individuo.
79
- Supongo que no tienes ideales...
- Claro que no. La vida no los necesita. Lo que hace falta son pautas de conducta, no ideales.
90
- Cuál crees que es la mayor ventaja de ser rico?
- No lo sé.
- Poder decir que no tienes dinero.
105
- No voy a morir contigo sólo porque me has invitado a comer. Si se tratara de una cena, todavía.
200
- Lo que nos hace personas normales es saber que no somos normales -reflexionó Reiko.
264
No me había dado cuenta de que hablo mucho solo. Puede que, mientras me doy cuerda, no pare de murmurar todo el rato.
317
- No te compadezcas de ti mismo. Eso solo lo hacen los mediocres. Quizás sea lo de menos la calidad de cada cual, mientras se sea

#notas - #murakami - #tokioblues - #leido

© Zalberto | febrero - 2026