4
31 Peter Marino Arquitecto
martes, 21 de enero de 2025

Peter Marino. Arquitecto, diseñador e interiorista.
Peter Marino (1949, EE.UU.) es un arquitecto estadounidense acreditado a nivel internacional por re-definir el lujo moderno en arquitectura y decoración, y muy conocido por integrar el arte dentro de sus diseños de interiorismo.

Marino obtuvo un título de la Facultad de Arquitectura, Arte y Planificación de la Universidad de Cornell, una universidad privada y estatutaria de Ivy League ubicada en Ithaca, Nueva York.

Peter Marino comenzó su carrera arquitectónica trabajando para Skidmore, Owings & Merrill LLP (SOM); George Nelson, y I.M. Pei / Cossutta & Ponte.

En 1978 fundó su firma de arquitectura y diseño Peter Marino Architect PLLC, de la que es director, con sede en la ciudad de Nueva York, y con -en la actualidad- 160 empleados y oficinas en Filadelfia y Southampton.

Ese mismo año de 1978 Andy Warhol lo contrató para hacer un proyecto de renovación de su casa en el Upper East Side de Manhattan y la tercera «encarnación» de Warhol’s Factory en el 860 de la calle Broadway.

Su trabajo para Warhol le abrió las puertas a comisiones residenciales de clientes en el mundo del arte, así como de la aristocracia europea.

En lo personal Peter Marino está casado con la diseñadora de vestuario Jane Trapnell, con la que tiene una hija.

Marino es un destacado coleccionista de arte: porcelana francesa, arte moderno y contemporáneo, y bronces franceses e italianos desde mediados del siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII.

También destaca por su personal estilo a la hora de vestir; con una apariencia de «motorista tatuado» viste principalmente con ropa negra de cuero, con hebillas y tachuelas, y con una sempiterna gorra también negra y de cuero.

En 1985, la familia Pressman, que en ese momento era propietaria de Barneys New York, contrató a Peter Marino para diseñar el concepto de venta minorista para la tienda departamental dedicada a las mujeres.

Este fue...

leer más

#meta - #arquitectura - #contemporaneo

32 En ello estamos
miércoles, 08 de enero de 2025

Veamos, no es sencillo, todos los días me pasa, o en todas las ocasiones. El caso es que me pasa casi siempre que los recuerdos recientes se esconden en una neblina espesa, opaca, impenetrable. He de concentrar mi mente para acceder al cajón secreto del día a día, en el que todo es un gran revoltijo de imágenes confusas, lugares comunes e itinerarios gastados por pisadas de goma y aceras recién regadas con naranja nuclear; «lo de siempre».
Me he sentido más ligero, como levemente elevado sobre mis fúngicos pinreles, y me ha parecido una gran idea caminar sin rumbo y dejar que sea el azar el que me lleve a un destino inevitable por cotidiano. Pocos puntos en la columna de "asuntos pendientes"; uno que es recomendable tachar: pasar por un punto de recogida de Celeritas a entregar el Hub USB que compré hace unos días por Amazon y que resultó ser una compra errónea (el conector de entrada al hub no era el adecuado para conectar al portátil), y hacer la devolución.
He paseado en una mañana levemente cálida, casi en modo "manga corta", por los aledaños de Garamendi, donde está el punto de recogida más cerca de casa, el de la tienda de chucherías; pero no abren hasta las diez y son las nueve y cuarto. «¿Qué hago?». Una gran pregunta; difícil resolución. Parece que dejar correr el reloj mientras redesayuno en un bar, el de Maite por ejemplo, podría ser una buena opción; pero no me apetece lo más mínimo, y doy la vuelta, consulto en el móvil otros puntos de recogida y veo que uno me queda cerca, el de «Viajes Halcón», que está en una lonja pegada al Piérolas; perfecta opción.
Tras hacer efectiva la devolución detengo unos segundos el pensamiento y la mirada soñadora para tomar una dirección que me lleve a alguna parte. Hay diversas posibilidades, algunas de componente meramente ocioso y otras con cierto matiz de utilidad; esto último es lo que me convence. Me dirijo por el Carmelo, por Iturriaga y por Cocherito de Bilbao, hacia mi destino en la general de Galdácan...

leer más

#devolucion - #mercadona - #lavanderia - #serie - #disclaimer - #viento - #teffi

33 La auténtica geopolítica de Putin
martes, 03 de diciembre de 2024

En la última reunión del grupo (o «club») Valdai, celebrada hace pocos días, en este mes de noviembre de 2024, Putin desarrolló algunas reflexiones que, para quienes nos dedicamos a estos temas, son usuales (enseguida lo demuestro), pero ratifican eso que es tan usual, al más alto nivel, y de un modo explícito.

Por una parte, apunta Putin, el mundo está siendo reconfigurado. No solamente por la conocida resiliencia rusa o por el auge chino, o por la gradual pero imparable evanescencia socioeconómica del bloque occidental, liderado, como siempre ha sucedido en el último siglo, por EEUU. Todo eso está ahí. Pero su mera cita es pura descripción, y no contiene análisis alguno. Por consiguiente, en términos académicos no podemos quedarnos ahí: sería demasiado básico.

El análisis —o la interpretación de lo que sucede, si se prefiere— viene siempre después (cuando lo haya). Que es ahora, en esta reflexión. Lo primero que señala Putin es que los cambios a los que estamos asistiendo, debido a la interconexión de los factores descritos en el párrafo anterior, es de un calado equivalente al de Westfalia o Yalta. Personalmente, creo que los cambios a los que estamos asistiendo son incluso mayores. Pero, de momento, dejemos hablar un poco más a Putin. Él plantea que el orden de Yalta ya iba más allá del establecido en Westfalia. No aporta razones, pero es fácil entender eso. Porque el orden de Yalta se basaba en una peculiar superposición de ejes de conflicto: más allá de la mera «razón de Estado» (sin que ésta desaparezca por completo) surgió un eje ideológico (es decir, la cobertura moral o cultural de una base económica) que abarcaba la competencia entre dos modelos contrapuestos (capitalismo y comunismo —me vale «socialismo real», por supuesto, e incluso elevo la apuesta: eso fue lo que dio de sí el «socialismo realmente posible»).

Eso ha terminado, seguro. De nuevo, se puede discutir dónde estamos. Pero ya no «dónde no estamos». Entonces, cojo el testig...

leer más

#meta - #duguin - #putin - #rusia - #eurasianismo

34 Despejando horizontes (cont.)
1 comentario domingo, 24 de noviembre de 2024

Con la inercia decorativa que se nos había instalado en el cerebro al terminar el sábado disfrutando de la sesión de cinemascope, hemos estado toda la mañana trajinando en la casa...
Los viejos estores del salón han caído bajo el impulso de renovación que nos inunda; qué ganas tenía de quitarlos, y, encima, el resultado ha sido mucho más favorable de lo previsto; queda la cristalera como más limpia, accesible, luminosa. Todo el salón ha ganado en limpieza y buenas sensaciones.
He testeado los cuatro cables de los antiguos altavoces para tenerlos identificados y por usarlos, si así lo deseara, para prolongar alimentación hasta sus puntos de conexión. En concreto, he metido chicha al cable que asoma encima de mi cabeza cuando me siento al PC; esa toma de corriente viene a huevo para alimentar el proyector, que hemos decidido que se va quedar colocado encima del módulo más cercano al termostato, que es perfecto para proyectar, como si del cine se tratara.
He salido a primera hora a comer un pincho de tortilla en el Maite (y otro para llevar a Raquel). También una pasada por el super de Garamendi a comprar básicos para pasar el domingo. Hoy está previsto comer hummus casero; ayer compramos Tahini en la carnicería halal que hay junto al Vaquero.
El humus ha quedado muy sabroso, me ha gustado; para repetir. Hemos usado garbanzos remojados y cocidos por nosotros, pero creo que con la cantidad de sabores especiados que lleva pueden servir perfectamente los garbanzos de bote (habrá que probar).
Tarde. Tele, móvil y PC.
Después de cenar unos huevos hechos sobre salsa de tomate, Raquel se acuesta y yo me quedo viendo el derby entra el Athletic y la Real, que ganamos por 1 a 0, como debe ser, merced a un bonito gol de Sancet a pase de Nico Williams.
Y unos cuantos petas.

#estores

35 Despejando horizontes
sábado, 23 de noviembre de 2024

Hoy ha tocado pasar un día tranquilos.
Raquel sale a su clase de yoga sabatino, a las nueve y media; yo permanezco en el hogar, en plan tranqui total. A media mañana me llama la nena para decirme que ha quedado con la tía y con Nerea y Juan Luis; así que yo también me animo, faltaría más.
El marianito cae en el Vaquero, los cinco alrededor de una mesa. Después, tras dejarnos Terín, nos vamos hasta el Piérolas a echar un vino; allá se nos une la Tata, y los cinco nos apalancamos luego un rato en la terraza del bar Santutxu. Un rato entretenido, lo cual es buena señal, sí, que me empiecen a caer bien éstos de Barrica/Barrika ya iba siendo hora, quizás sin urgencia pero sí con la fuerza y la intensidad del deseo.
Nos disolvemos y cada uno a sus cosas; nosotros a casa a comer y tal.
Durante la tarde nos ponemos a probar el proyector usando de pantalla los estores de la terraza; el invento resulta ser mejor de lo previsto, ya que se ve de puta madre y uno tiene la sensación de estar en el cine. Aprovechando la coyuntura le hemos dado un giro mobiliar al salón, quitando el banco de junto a los cristales y arrimando el sofá hacia el hueco que ha dejado el banco; el salón queda más espacioso. Hemos disfrutado viendo algo a pantalla grande y cómodamente sentados en nuestras butacas. Y muchos petas.

#nerea - #juanluis - #esther - #terin - #raquel - #proyector

36 Plasencia y su Parador mágico
sábado, 09 de noviembre de 2024

Amanecemos en Huelva dispuestos a recoger todo el equipaje lo más rápido posible para emprender viaje a Plasencia con tiempo suficiente como para llegar a comer en el Restaurante Succo, previo pase por el apartamento para dejar el equipaje. Ambos objetivos se lograron con precisión milimétrica.
A un cuarto de camino hacemos parada alimenticia a eso de las diez y media en un restaurante de carretera, auténtico como hay pocos, con sus cazadores nativos y sus fobias al sistema a voz en grito. De El Mesón de la Abuela se trata, un sitio que encontramos poco antes de llegar a la altura de Jabugo. Almorzamos a la vieja usanza: café con leche en vaso de cristal y tostada de jamón ibérico con opción a tomate rallado. Raquel hay que ver lo que disfruta con estas cosas, jeje, es adorable. Hay documento gráfico del desayuno...
Son poco más de la dos y media cuando dejamos el coche aparcado en un parking justo frente a la puerta de Talavera, una de las cinco de la muralla. Con equipaje de solo noche (un maletón, una mochila a reventar y la bolsa térmica del asunto alimenticio) ascendemos hacia la Plaza Mayor, pues a escasos metros está nuestro apartamento turístico, en el número 22 de la calle Rey. Está en un edificio remodelado que comparte la segunda planta con otros dos apartamentos; nosotros nos instalamos en el Alfonso VIII; los otros son el Carlos V y el Fernando II el Católico, o no.
El apartamento es pasote, sin palabras, es mejor verlo, vivirlo. Pero no hay tiempo que perder, la reserva en el Succo es a las tres y cuarto y son y siete, así que... a apresurarse tocan.
Restaurante Succo; hay fotos.
Mesita amplia y perfectamente dispuesta. Servicio impecable. Comida insuperable. Relación calidad precio de primera.
Menú. Espárragos en tempura con no sé qué y no sé cuántos. Ensaladilla de bogavante (mmm). Alcachofas (de éstas no hay foto, snifff). Presa ibérica del copón. Y melón en sopita de hierbabuena (qué exquisitez). Bebimos un cava extremeño, Vía de ...

leer más

#2024tartessos - #2024plasencia - #restaurante - #elmesondelaabuela - #restaurante - #succo - #apartamento - #luxury - #laparadadelrey - #parador - #feriamedieval

37 Almodóvar: variaciones sobre la muerte
jueves, 24 de octubre de 2024

Es cierto que Almodóvar ya no pisa la calle, pero ¿quién la pisa? La calle, no el yo, es la odiosa. Lo que hay que hacer es lo que hace Almodóvar: quedarse en el búnker (una mansión en su caso, un cuartucho en el mío) forrado de colchones culturales hasta que todo esto pase. Es decir, la vida.

Cuando se está fuera de su curso, quedan solo dos diálogos posibles: con la cultura y con el tiempo; o sea, respecto a esto último, con la existencia despojada. Hay una estilización existencial, una simplificación. Queda lo que se ha hecho a lo largo de los siglos para pasar la vida y queda el fin de la vida.

El fin físico, porque hay un fin anterior. Me ha sorprendido que en La habitación de al lado, la nueva película de Pedro Almodóvar (que es de la que estoy escribiendo), se diga una frase que leí en El sexo y el espanto, de Pascal Quignard (no sé si se le ha ocurrido a su vez a Almodóvar, si viene en la novela de la que ha hecho el guion, Cuál es tu tormento, de Sigrid Nunez, o si Almodóvar está citando implícitamente a Quignard): «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino el sexo».

Hasta que se dice esa frase, yo estaba esperando algún encuentro sexual en la película. A modo de despedida corporal de los placeres. Pero no, el ámbito ya es tanático. Las preciosas casas de la película, el precioso hospital, todos con vistas, son ya sarcófagos (coloridos). De sexo solo se habla fuera, en el igualmente precioso jardín: pero es un sexo pasado, como de paraíso pasado. (Se me ocurre otra frase, a propósito de lo que dije al principio: «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino la calle».)

Fuera (además del excurso de la guerra y el del incendio) se habla también de apocalipsis climático, como de muerte global futura. Es la muy comentada secuencia de la turra de Turturro, en la terraza del restaurante campestre, con río. Pero si es una prédica del director, como se ha criticado, este se la toma con ironía, porque Julianne Moore le reprende. Tal v...

leer más

#meta - #cine - #almodovar

38 Lunes casero en casa
lunes, 21 de octubre de 2024

La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff).
En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto.
Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal».
Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos.

#dibujo - #pintura - #zalberto

39 Curtis Yarvin
miércoles, 09 de octubre de 2024

PADRE DE LO NEORREACCIONARIO
Curtis Yarvin, el anti-Chomsky que mece la cuna de la «Nueva Derecha» estadounidense.
La elección de J.D. Vance como delfín de Trump ha llevado a la fama a este bloguero, genio informático y la mente que ha llevado a la Ilustración Oscura a un paso de la Casa Blanca.



Hay un pódcast en Estados Unidos con cierto éxito que se llama Behind the Bastards. Se emite desde Los Ángeles y, cada semana, invitan a alguna celebridad del cercano Hollywood a disertar sobre algunos de los personajes más malvados de la historia, de ahí el título. Aunque los primeros episodios versaron sobre personajes como Adolf Hitler, Sadam Huseín, Henry Kissinger o Nicolae Ceaucescu, uno de sus últimos episodios tuvo como protagonista a un personaje al que no se le conocen crímenes de sangre —directa o indirectamente— ni otros delitos o faltas.

El invitado en ese programa, emitido el pasado 17 de septiembre, era el actor de comedia Ed Helms (The Office, Resacón en Las Vegas) y el bastardo del que iban a hablar era un informático de 51 años metido a bloguero y llamado Curtis Yarvin.

"El tipo del que vamos a hablar hoy es alguien que... llevo varios años debatiéndome si debíamos cubrirlo o no, porque es un monstruo que silenciosamente se está haciendo importante", dijo el presentador del pódcast, Robert Evans. Un minuto antes, habían estado hablando de los años cincuenta en Estados Unidos, la lucha por los derechos civiles. "Aquel fue un momento autoritario en el pasado de nuestro país, y actualmente nos enfrentamos a otro: el tipo del que estamos hablando, Curtis Yarvin, es el profeta de llevar a América hacia un camino completamente autoritario, es un defensor de cambiar este país a lo que efectivamente es una dictadura, y por desgracia, es un tipo que ha tenido mucha influencia".

El título de ese episodio, de hecho, era "el filósofo tras J.D. Vance", el candidato a vicepresidente con Trump, cuyo debate televisado con el demócrat...

leer más

#meta - #eeuu - #neorreaccionarismo - #yarvin

40 El cristalero otoñal
martes, 01 de octubre de 2024

El cristalero otoñal ha cambiado el cristal deteriorado de la ventana del dormitorio, a coste cero (seguro del hogar).
Un día insulso de porros y líquidos.
Un pasarlo sin esfuerzo a base de colocón y PC.
Ha refrescado: manga larga.
Estoy frenando el engorde de los últimos meses; algo positivo tenía que llevar la carga del líquido y los purés.

#cristal - #cristalero - #ventana - #dormitorio

© Zalberto | enero - 2026