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62 Muela de Borja
jueves, 12 de enero de 2023

La Muela de Borja es un relieve tabular situado en plena depresión del Ebro, entre el curso de este río y el Moncayo. Tiene una altitud, prominencia, topografía e hidrología que le confieren unas ventajas notables para una sociedad de economía agropecuaria, respecto a los terrenos circundantes de la depresión del Ebro. La Muela cuenta con una superficie de unos 50 kilómetros cuadrados en la que se concentran 42 asentamientos prehistóricos que se originan en el Calcolítico, hacia el año 2500 a.C., van creciendo en número hasta el 1900 a. C. para comenzar a declinar durante la Edad del Bronce, hasta desaparecer hacia el año 1200 a.C.

Las intensas investigaciones llevadas a cabo en varios de esos yacimientos (Moncín, Majaladares, el Estrechuelo y la Cogullota) han permitido reconstruir su economía basada en el cultivo de trigo duro, cebaba y legumbres, en una cabaña ganadera variada (oveja, cabra, cerdo, vaca y caballo), y en la caza del ciervo y de animales de pieles finas como el lince. Conocían bien la metalurgia de cobre y el bronce y mantenían contactos a través de redes de intercambios que les proporcionaron materias exóticas procedentes del Campo de Calatrava, el Sistema Central, Andalucía o el Pirineo Oriental.

El mundo de las creencias se ve reflejado en el fenómeno funerario, basado en la selección de algunos individuos que eran parcialmente depositados en cavidades y en la desaparición de la mayoría de los cuerpos. Otra vertiente de este aspecto nos es mostrada por las manifestaciones gráficas rupestres esquemáticas que se encuentran en la cueva de Moncín.

Dos episodios de aridificación del clima, junto con la sobrexplotación de un mismo espacio agrario durante más de 13 siglos supusieron una profunda crisis que acabó con una comunidad bien organizada que no pudo adaptarse a la situación que supuso su colapso.

#meta - #calcolitico - #edaddelbronce - #yacimiento - #zaragoza - #borja - #paravisitar

63 Felshtinsky: «Solo la intervención directa de la OTAN detendrá a Putin en Ucrania»
sábado, 10 de diciembre de 2022

«La democracia no tuvo nunca la menor oportunidad en Rusia», dice Yuri Felshtinsky (Moscú, 1956). Los ocho años de Boris Yeltsin, entre 1991 y 1999, fueron un espejismo, porque tras las bambalinas conspiraban oscuros intereses que no creían ni en la economía de mercado ni en el estado de derecho.

Vale, pienso mientras escucho en la Fundación Rafael del Pino a este historiador rusoestadounidense. Los fácticos no descansan, ni en Rusia ni en ningún otro lado.

Pero Felshtinsky no se queda ahí.

De acuerdo con su tesis, Vladimir Putin es el último representante de una larga dinastía de espías que lleva moviendo los hilos del Kremlin desde 1982. Ese año la sorda batalla que desde 1917 venían librando el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Comité para la Seguridad del Estado (más conocido por sus siglas en ruso, KGB) se decantó en favor de este último. «El PCUS colapsó tan fácilmente en 1991 porque a la KGB no le interesaba mantenerlo al frente del país. Sus agentes necesitaban el control absoluto, sin cortapisas ideológicas».

«¿Para qué?», le pregunto.

«Para dominar el continente», responde sin inmutarse, y añade más adelante: «Si echa un vistazo al mapa, no hay ni un vecino al que la URSS no arrebatara una rebanada de territorio». Es, por lo visto, superior a sus fuerzas, y Felshtinsky entiende que a los occidentales nos «suene un poco estúpido, primitivo, irracional, loco», pero en lo más hondo del alma eslava alienta la eterna sospecha de que «todos quieren destruirlos».

Huir a toda costa
Felshtinsky descubrió pronto cuál era la verdadera naturaleza de Putin. Corría 1999 y Boris Berezovski lo había contratado para que escribiera su biografía. El oligarca se hallaba en la cúspide de su carrera. Era propietario de la petrolera Sibneft y accionista mayoritario de la principal televisión del país, la ORT, que había puesto al servicio de Yeltsin. «Se le consideraba la eminencia gris del régimen», dice Felshtinsky. «Nada o...

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#politica - #rusia - #guerra - #ucrania - #putin

64 Colón
miércoles, 09 de noviembre de 2022

¿POR QUÉ LOS CARABELES DE COLÓN LLEVARON LA CRUZ TEMPLARIA?

En los últimos años se ha cuestionado la naturaleza del descubrimiento de América en 1492. Esta hipótesis, publicada en el diario La Nación, afirma que Colón conocía la ruta para llegar a ese nuevo mundo porque ya había estado allí en 1485.
La hipótesis se basa en un mapa conservado en el Museo Topkapi de Estambul, la Capitulación de Santa Fé y una inscripción en la tumba del Papa Inocencio III, en la Basílica de San Pedro, en Roma. El mapa es del almirante de la flota turca Piri Reis, quien en 1513 dibujó una cartografía del mundo que incluía América y la Antártida.
Pero lo que interesa no es el diseño, sino las notas marginales, en las que Piris Reis afirma que para realizar su mapa consultó uno realizado por el propio Colón en 1485 y un libro perteneciente a Colón, que data de la época de Alejandro Magno ( 360 aC). Estos documentos se obtuvieron de un prisionero que había sido marinero de Colón en esa expedición. El preso habría dicho a Piris Reis lo siguiente: ..."Los habitantes de esta isla, viendo que ningún daño les sucedía de nuestro barco, por lo tanto, pescaron y nos los trajeron con sus canoas.
No poco se regocijaron los españoles y les regalaron baratijas, pues Colón había leído en su libro que aquella gente era muy aficionada a las baratijas". Por otra parte, la lápida de Inocencio III tiene una inscripción que dice que, bajo su pontificado, "los gloria del descubrimiento del nuevo mundo". Colón habría tomado contacto con un continente desconocido a través de uno o varios viajes promovidos por Inocencio III, y financiados por su pariente Lorenzo de' Medici, llamado El Magnífico. Inocencio III murió en julio 1492 y Colón zarpó del puerto de Palos el 3 de agosto (curiosamente, el mismo día que se cumplía el plazo para la expulsión de los judíos de España).
Cuando Colón llegó a América, el pontificado lo asumió un Borgia, el Papa Alejandro VI; se dice que, con s...

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#historia - #colon - #templarios

65 China está dinamitando su propia economía, y podría hundir al resto del mundo con ella
miércoles, 02 de noviembre de 2022

El país con una economía de rápido crecimiento y una sociedad de lenta apertura ha desaparecido. En su lugar hay una economía que se marchita y un Gobierno cada vez más autoritario controlado por un solo hombre: el presidente Xi Jinping.

Esta nueva China es más peligrosa que la antigua. Su tambaleante sector inmobiliario y el envejecimiento de su población amenazan con arrastrar a toda la economía mundial; la voluntad de Xi de atacar a las industrias y bloquear las inversiones extranjeras supone una amenaza para la estabilidad financiera del mundo, y el fortalecimiento militar del país y su deseo de reunificación con Taiwán son una amenaza para la estabilidad geopolítica.

Hubo un tiempo en el que la promesa del mercado chino podía ser suficiente para que las empresas y los gobiernos estadounidenses y europeos dejaran de lado todo, desde la vigilancia y la extralimitación del Gobierno hasta el robo de la propiedad intelectual, pero ese tiempo ha terminado. En las capitales y salas de juntas occidentales, parece que el horror de la transformación de Pekín se ha instalado finalmente y el atractivo del futuro económico de China se está desvaneciendo.

Sin embargo, cuanto más débil sea el poder blando de China en la escena mundial, más tentada estará de resolver los conflictos utilizando su poder duro. La máquina de los milagros económicos de Pekín se ha agotado, pero eso no ha reducido sus ambiciones, y deja una China más peligrosa que ninguna otra que hayamos visto antes.

Peligro económico
Si quieres una pista de hasta dónde ha llegado la caída de la economía china, no busques más que los intentos de Pekín de ocultar información sobre el crecimiento del país. La semana pasada, durante el Congreso del Partido Comunista —reunión que se celebra cada 5 años y en la que se producen cambios en la dirección del PCCh—, se retrasó la publicación del informe sobre el PIB de China y otros datos económicos, que se publicaron después del Congreso sin p...

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#politica - #china

66 Elogio de la ociosidad, por Bertrand Russell
jueves, 13 de octubre de 2022

I

Como la mayoría de mi generación, me crié con el dicho “Satanás encuentra algún mal que las manos ociosas puedan hacer”. Como fui un niño sumamente virtuoso, creí todo lo que me dijeron y adquirí una conciencia que me ha mantenido trabajando duro hasta el momento presente. Pero aunque mi conciencia ha controlado mis acciones, mis opiniones han sufrido una revolución. Creo que se trabaja demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es virtuoso causa un daño inmenso y que lo que se debe predicar en los países industriales modernos es muy diferente de lo que siempre se ha predicado. Todo el mundo conoce la historia del viajero en Nápoles que vio a doce mendigos tumbados al sol (era antes de los días de Mussolini) y ofreció una lira al más perezoso de ellos. Once de ellos se levantaron de un salto para reclamarla, así que se la dio al duodécimo. Este viajero estaba en lo cierto. Pero en los países que no disfrutan del sol mediterráneo la ociosidad es más difícil, y se necesitará una gran propaganda pública para inaugurarla. Espero que después de leer las siguientes páginas, los dirigentes de la YMCA inicien una campaña para inducir a los jóvenes de bien a no hacer nada. Si es así, no habré vivido en vano.

Antes de presentar mis propios argumentos en favor de la pereza, debo deshacerme de uno que no puedo aceptar. Siempre que una persona que ya tiene lo suficiente para vivir se propone dedicarse a algún trabajo cotidiano, como la enseñanza escolar o la mecanografía, se le dice que esa conducta quita el pan de la boca de los demás y, por lo tanto, es perversa. Si este argumento fuera válido, sólo sería necesario que todos fuéramos ociosos para que todos tuviéramos la boca llena de pan. Lo que olvidan quienes dicen esas cosas es que un hombre suele gastar lo que gana, y al gastarlo da empleo. Mientras un hombre gasta sus ingresos, pone tanto pan en la boca de los demás al gastarlo como el que les quita a los demás al ganarlo. El verdadero villano...

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#filosofia - #filosofo - #bertrandrussell - #pereza - #ociosidad - #aburrimiento

67 El ingenioso pufo del Bitcoin
martes, 30 de agosto de 2022

Falso dinero virtual, sí, decíamos ahí arriba. Y es que, al menos en su pretendida condición de dinero, el bitcoin resulta ser tan virtual como falso, tan falso como las monedas de chocolate. ¿Cómo entender, pues, fenómenos colectivos tan definitivamente disparatados como el de la extendida creencia , y entre personas cultas además, a propósito de la imaginaria condición de dinero que iría asociada al bitcoin? Puestos a señalar un culpable de esos bulos vírales, yo señalaría a la propia ortodoxia económica que se transmite en las universidades. Al cabo, es en los manuales de Economía donde se propala el razonamiento teleológico de que el fundamento del dinero reside en la confianza. Un euro, según esos libros académicos, es dinero y vale un euro solo porque yo creo que todo el mundo cree que un euro vale un euro. Pero resulta que no, que un euro no vale un euro porque yo crea que vale un euro. Un euro, a diferencia de un bulbo de tulipán, una monedita de chocolate o uno de esos bitcoins que se inventó el tal Nakamoto, es dinero, al margen de lo que yo crea o deje de creer al respecto, porque cierta institución jurídica y con poder coercitivo sobre mí, una llamada Estado, me ordena cada año que pague los impuestos solo con euros, no con bulbos de tulipán, con chocolatinas o bitcoins. Por eso y solo por eso, el euro es dinero, a diferencia del bitcoin, que no resulta ser nada más que humo. Es tan simple como que la naturaleza ontológica del dinero no se asienta en la confianza, sino en el monopolio legítimo de la fuerza que ejerce el Leviatán.

#bitcoin - #economia

68 Operación Bernhard
miércoles, 13 de julio de 2022

Posiblemente han visto ustedes la película dirigida por el austriaco Stefan Ruzowitzky y protagonizada por el actor de la misma nacionalidad Karl Markovics, Los falsificadores ("Die Fälscher" en su título original). Premiado en 2008 con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

El film narra una operación secreta real llevada a cabo por los alemanes durante la II Guerra Mundial, la Operación Bernhard. Entre 1942 y 1945, los nazis orquestaron un complot para falsificar libras esterlinas y así dañar gravemente la economía de las islas británicas generando inflación, a la vez que financiaban las actividades encubiertas de las SS y la Gestapo. Pues bien, fíjense que con lo mismo que los nazis querían destruir la economía inglesa es con lo que hoy el Banco Central Europeo y quienes le apoyan pretenden reflotar la europea: con inflación.

#pelicula - #paraver - #alemania_nazi

69 Sí, la historia ha terminado
domingo, 20 de marzo de 2022

Los críticos son gente con halitosis en el cerebro. La frase pertenece a un conocido músico brasileño, pero seguro que le pasará muchas veces por la cabeza a Francis Fukuyama. Autor de uno de los libros más influyentes de la post-Guerra Fría, el académico norteamericano se convierte en piñata de uso común siempre que brota violencia de larga escala en algún lugar del planeta.

La razón es simple: en un artículo publicado en 1989 en la revista The National Interest, tres años más tarde convertido en libro titulado El fin de la historia y el último hombre, Fukuyama sentenció el término de la historia. Es cierto que los veredictos grandilocuentes suelen llevar a melancolías punzantes, y no sin razón, aunque en este caso el candidato a oráculo merece benevolencia.

Su argumento se basa en la premisa de que la confrontación ideológica en el mundo, y por ende la historia, se saldó con la victoria de la democracia liberal sobre el comunismo soviético. La caída del muro de Berlín, además de romper la escala de Richter de la geopolítica mundial, representó un punto final en todos los debates sobre la forma de gobierno humano. La democracia liberal se había impuesto por méritos propios y el comunismo, el último sistema en retarla, colapsó como los demás sin la más mínima condición de apelo.

Luego vino el 11S y el yihadismo global, el ascenso de China, la gélida primavera árabe y, ahora, la invasión rusa de Ucrania. Colgado de una cuerda en medio del patio y pintado con colores resplandecientes, Fukuyama hace lo que puede para desviarse de los palos.

En este mismo periódico, Joseba Louzao alertó con mucho acierto de la importancia de escritos posteriores donde el autor matiza su tesis y señala las amenazas que siguen presentándose al sistema liberal. Sin embargo, sobre el fin de la historia, Fukuyama podría ser perfectamente el Harper Lee de las ciencias políticas. Un libro le basta.

El fin de la historia y el último hombre no vaticina la desapa...

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#fukuyama - #historia

70 Cómo ser inútil
jueves, 20 de enero de 2022

Siga el camino taoísta: recupere su vida y felicidad dejando de lado la necesidad de producir, esforzarse o servir a un propósito.

En el primer capítulo de la antigua obra maestra taoísta, el Zhuangzi (atribuido a Zhuang Zhou, c 369-286 a. C.) , hay un desfile de maravillosos animales y plantas: un pez llamado Roe, que mide miles de kilómetros de largo, se convierte en un magnífico pájaro llamado Peng, con una envergadura de miles de kilómetros de ancho, y una oruga y una rosa de Sharon que viven durante miles de años. El capítulo concluye con una discusión sobre otra maravilla de la naturaleza: un árbol inmenso, nudoso y lleno de verrugas, tan torcido y anudado que hace que su madera sea inutilizable para los carpinteros.

Huizi, un pensador de mentalidad lógica, censura el árbol como 'grande e inútil , ¡y por eso todos lo desprecian por igual!' Pero su amigo Zhuangzi responde en defensa del árbol torcido:

Plántalo en Ni siquiera nada, o en el campo de Amplio y sin límites, relájate y no hagas nada a su lado, o acuéstate para un sueño libre y fácil debajo de él.

A lo largo del libro, Zhuangzi sugiere de manera similar que es bueno divertirse. Es decir, no siempre debemos apuntar a la utilidad. No siempre debemos esforzarnos por producir o hacer cosas que nos beneficien a nosotros mismos oa los demás.

Zhuangzi vivió en un período extraordinariamente vibrante y fértil en el desarrollo del pensamiento chino . Estos pocos siglos, denominados el período de los Reinos Combatientes, fueron testigos del crecimiento de pensadores y escuelas de pensamiento, más tarde llamados taoísmo , confucianismo , legalismo, sofismo, yangismo y, importante para nuestra discusión sobre la "utilidad", mohismo.

Est...

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#filosofia - #china

© Zalberto | enero - 2026