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1121 Jamada en el txoko de Txerra en Portugalete
miércoles, 05 de diciembre de 2018

Una caminata de aprox. trece kilómetros de lo más recomendable si no deseas alejarte del Gran Bilbao. Buenas vistas, caminos y senderos en buen estado. Hay más opciones de ruta por esa zona, pero nosotros, simplemente, elegimos ésta.



Tras el monte jamada en el txoko de Txerra en Portugalete, con Raquel, Patxi, Javi, Iñaki, Marco, Amaia, Luis, Jon, Txerra y yo.
Comida pantagruélica: embutidos (que casi no probamos), chistorra, morcilla con pimientos rojos, pimientos verdes, huevos fritos, ensalada, codillo y dos tartas y torrijas; gin tonis y a potear por Portu: castaña castañón.

#jamada - #txoko - #portugalete - #fieston - #mendizaleak

1122 Microsoft González
martes, 02 de octubre de 2018

" Sobre todas las tierras mejor es la Montaña
de vacas y de ovejas non hay tierra tamaña
tantos hay de puercos que es fiera fazaña...

Pero de toda España Castiella es mejor
por que fue de los otros el comienço mayor...

Aún Castiella Vieja, al mi entendimiento,
es lo mejor que hay, por que fue el çimiento
ca conquirieron mucho maguer poco convento
bien lo podedes ver en el acabamiento ".

( Poema de Fernán González )

1130 Paseo por los cañones del Rudrón (Burgos)
viernes, 03 de marzo de 2017

https://www.siempredepaso.es/paseo-por-los-canones-del-rudron-burgos/

A muy pocos kilómetros del Rudrón, en medio de una paramera desolada, sin sombras, sigue sin descanso el meneo cansino de las bombas que desde los años 60 chupan el petróleo del subsuelo burgalés. Ajeno a la faena, algo más al sur, el tesoro que ofrecen estas mesetas duras y pedregosas salta a la vista: la inesperada y feraz cinta verde que acompaña el discurrir del río Rudrón por un cañón que de no estar en lugar tan apartado y remoto sería tan famoso, al menos, como el de Riaza.

Aunque se pueden elegir otros tramos, el que discurre entre las localidades de Hoyos del Tozo y Moradillo del Castillo, en el interior del Parque Natural Hoces del Alto Ebro y Rudrón, es uno de los más representativos. Ahí, a la chita callando, este río se ha venido trabajando, en unos cuantos millones de años, un tajo con precipicios que en no pocos lugares levanta los 300 metros: cárcavas, riscales, paredes verticales que vistas desde abajo asemejan un pasillo lleno de retortijones y desde arriba la cuchillada caprichosa de un dios mayor. Son, además, kilómetros sumergidos en un verdor impensable, feraz, revuelto y espinado, incluso exótico cuando se camina apartando ramas, helechos y enredaderas de cuento en medio de un jolgorio de pájaros felices y canturrones, sabedores del privilegio de habitar un auténtico oasis de vida y frescor.

© Zalberto | febrero - 2026