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21 Un miércoles y una nevada inminente, o nomiércoles, 10 de enero de 2024  Raquel sale al mundo laboral mucho antes que el sol se deslice por sobre las cumbres desgastadas de los montes que cuidan el oriente de mi ciudad. Y además hace un frío de mil demonios, y llueve lluvia fina y persistente. Raquel se ajusta a sus propias previsiones de los ayeres y camina sobre el frío hasta Uribarri, donde aún sobrevuelan recuerdos de noches etanólicas y amores sin pies; ni cabeza. Alberto, yo, me concede más de un turno de horas matinales y me libera de la obligación y el acumule; y así es agradable hacer buenos planes, los míos por example. Así todo, las horas dan para poco relleno y dan para mucho acolchado. Así, he puesto más empeño en sosegarme que en activarme, o, seré sincero, mejor hablar de las partes iguales, las dos mitades, o, seré concreto, las dos caras de una false moneda de oricalco. No hoy, no todas las horas del día, pero sí en estos breves y pasajeros minutos, sí ahora, me siento iluminado por las palabras, ésas que tantas y tantas veces y deslizado con esmero sobre blancos papeles; algunos no tan prístinos. [...] El orden no es tan útil como pudiera parecer, y aquello que carece de utilidad se transforma inmediatamente en algo superfluo; como yo. He comenzado a leer un libro de Ramón J. Sénder llamado «Bizancio»; el título bien pudiera haberlo pergeñado yo mismo, siempre que me hubiera pillado en un momento de elevación poética. El libro narra los avatares de los almogávares de la Gran Compañía Catalana cuando acuden al socorro del emperador de Constantinopla, Andrónico II Paleólogo, que estaba siendo hostigado por las tribus otomanas que estaban extendiéndose por el Asia Menor (eso que ahora llaman Anatolia, un concepto geográfico con menos carácter y menos carga mítica). Sénder se expresa tal que alguien de otra época, de una que ya no cuenta con coetáneos, de una época que quizás sea imaginada e imaginaria; una manera de contar que me agrada sobremanera, y que, con suerte, con mucha suerte, me puede ayud... leer más | #raquel - #presencia - #lavanderia - #ruben - #brecha
22 Ramón de Muntanermiércoles, 10 de enero de 2024 Ramón Muntaner (en catalán: Ramon Muntaner) (Perelada, Gerona, Cataluña, 1265-Ibiza, Islas Baleares, 1336), fue un caballero y escritor catalán. Escribió la Crónica de Muntaner, que comprende desde la concepción de Jaime I (1207) hasta la coronación de Alfonso IV de Aragón (1328). Perteneció a una familia noble, que había hospedado a Jaime I el Conquistador y a Alfonso X el Sabio, y que luego se vio arruinada por las guerras contra Francia. En 1285, su villa natal fue incendiada por los invasores, por lo que Muntaner se fue a vivir a un pueblo de Valencia, Chirivella con su padre. Poco después de cumplir los veinte años, tomó parte en la conquista de Menorca (1286). No tenemos noticias de su vida hasta diez años más tarde, en que lo encontramos en Sicilia luchando contra los franceses.
Perteneció a la Gran Compañía Catalana, ejército de infantería ligera formado por mercenarios aragoneses y catalanes, llamados almogávares, que fueron fieles hasta su fin en Grecia a la Corona de Aragón. Fue enviado a Constantinopla para ayudar a los griegos a luchar contra los turcos, bajo el liderazgo de Roger de Flor. En 1300 participó en el asedio de Mesina, al lado de este. Fue administrador de la Compañía de Roger de Flor. Redactó el tratado entre el emperador bizantino y los catalanes y defendió como capitán, con valor y prudencia, la ciudad de Galípoli del ataque de los genoveses. Siguió a Roger de Flor y sus almogávares en sus gestas por tierras de Anatolia y fue el personaje experto de la compañía, junto con nobles caballeros como Berenguer de Entenza y Bernat de Rocafort.
Muntaner escribió su Crónica en poco más de tres años en Chirivella, una alquería en las Casas de Bárcena. Hasta 2021 se creía que Chirivella se refería a la localidad de la Huerta Sur de Valencia. Sin embargo, según los historiadores Vicent Baydal y Ferran Esquilache Martín, la Chirivella de Muntaner era una pedanía con el mismo nombre que formaba parte de las Casas de Bárcena.&... leer más | #historia - #coronadearagon - #almogavares - #aragon
23 Bizancio - Notasmiércoles, 10 de enero de 2024  Ramón J. Sender.
Casi doscientos años antes de la caída de Constantinopla, el emperador Andrónico II, ante el peligro de una invasión turca, llamó en su ayuda a los almogávares, comandados por Roger de Flor. Fue éste un caballero singular de padre alemán y madre italiana, ingresó en la orde de los templarios, participndo heroicamente en la defensa de Acre. Acusado de haberse enriquecido ilícitamente, tuvo que abandonar la orden, tras lo cual se dedicó a la piratería, entrando finalmente al servicio de Federico II de Sicilia. Para conseguir su ayuda, Andrónico II tuvo que nombrarle megaduque y prometerle en matrimonio a su sobrina María, hija del zar de Bulgaria. Una vez en Bizancio, las tropas catalanas participaron en innumerables batallas -narradas por Ramón Muntaner en su célebre Crònica- derrotaron a los turcos, se enfrentaron a los alanos, fueron víctimas de conspiraciones y, tras el asesinato de Roger, devastaron Tracia y Macedonia en lo que se conoció como Venganza Catalana.
Notas al arbitrio.
C.II
En Blanquerna había capilla bizantina con sus cúpulas frágiles en forma de glande. Muntaner fue el que observó que los minaretes árabes y las torres bizantinas eran (como el arco árabe en sí mismo y desde sus orígenes) una alusión sexual. Muchas cosas de la arquitectura y de los símbolos de las monarquías lo son. El cetro, por ejemplo. Y la flor de lis.
Los dos hombres viejos estuvieron explicando a los españoles el origen de la insignia de la media luna que, contra lo que algunos creían, no era turca sino bizantina. Trescientos años antes de nuestra era, cuando Alejandro atacaba Bizancio, apareció en el cielo una luz inesperada —era a media noche— que descubrió los ejércitos asaltantes y permitió a los bizantinos prepararse a la defensa y ganar la batalla. Desde entonces en su bandera aparece una luna creciente y una estrella, símbolos y blasones que los turcos más tarde hicieron suyos.
Tod...leer más | #notas - #literatura - #bizancio - #ramonJsender - #leyendo
24 Algo sobre los almogáraves Sung Tzu siempre destacaba en sus textos que había de permitirse una huida digna al adversario y no embolsarlo hasta la aniquilación. Rommel y Belisario eran más de compartir vino y galletas y contemporizar con los prisioneros. Clausewitz era un teórico de corte estratégico y vinculaba la economía con el arte de la guerra como si ambas formaran parte de una cadena de transmisión; pero el problema es que los hombres que lideraban Roger de Flor y Bernat de Rocafort no sabían en su inmensa mayoría ni leer ni escribir. Eran más de la vaina de arrear mamporros a diestro y siniestro. Con estos mimbres no es de extrañar que tuvieran la reputación que tenían.
Los guerreros almogávares eran esencialmente mercenarios muy versátiles, de una resistencia inexplicable, de una asombrosa adaptabilidad a cualquier terreno, pendencieros e indisciplinados y, sobre todo, aunque han sido magnificados hasta la saciedad; con escasos escrúpulos. Eran tropas de choque de una alta eficacia muy alejados de la mentalidad caballeresca que imperaba en occidente. Pero lo que importa aquí e importa a la historia de La Corona de Aragón, es que hicieron retroceder a los turcos durante todo el tiempo de su presencia al servicio del emperador de Bizancio, Andrónico II Paleólogo, cuyo eximio imperio estaba quedando reducido al tamaño de una caja de cerillas. Los aragoneses habían conseguido en un par de años escasos lo que los decadentes bizantinos no pudieron hacer en más de dos siglos. No solo configuraban la tropa aragonesa pastores de las faldas pirenaicas, no. Los había provenientes del reino vasallo de Valencia, tributario de la Corona de Aragón, del pequeño Condado de Barcelona, baronías subordinadas e incluso, navarros. Los almogávares tenían como columna vertebral a los aragoneses, aunque también había adscritos valencianos veteranos de la Guerra de Sicilia contra los angevinos que eran colegas de la Casa de Anjou. Los porcentajes de estos dos reinos eran predominantes. | #almogavares - #aragon - #turcos - #otomanos
25 El testimonio de Flavio Josefo sobre Jesús...martes, 02 de enero de 2024  ... fue añadido dos siglos después de su muerte
Investigaciones recientes sobre el Testimonio Flaviano indican lo que ya se sospechaba, son falsificaciones hechas por Eusebio de Cesarea en el siglo IV, en tiempo del emperador Constantino. También los investigadores Vridar y Peter Kirby han concluido que la supuesta mención de Josefo acerca del rabino Jesús es una añadidura, y no había nada antes de Eusebio de Cesárea. También el profesor Paul Hopper habla de ello y sus conclusiones son que el Testimonio Flaviano es completamente falso, que nunca escribió nada sobre un tal Jesús de Nazarth. El historiador Richard Carrier también ha puesto en evidencia la falsedad del Testimonio Flaviano, todas las supuestas evidencias se derivan de Eusebio, y no antes. Es muy importante señalar que ningún escritor, historiador o filósofo del siglo primero o segundo escribió sobre el mítico nazareno. . . El primero que "descubrió" que Flavio Josefo, había escrito sobre Jesús de Nazareth, fue Eusebio de Cesarea , quien fuera el escritor favorito del emperador Constantino, esto en el siglo IV, o sea, más de trescientos años después de la supuesta existencia de Jesús. ¿Nadie, durante trescientos años se dio cuenta que Josefo había escrito acerca de Jesús? Pues no, por la sencilla razón de que Josefo no escribió nada sobre él, sino que son interpolaciones a sus escritos, añadidos con el propósito de darle un toque de historia al fraude de Jesús y el cristianismo. Todos los académicos e investigadores saben que Josefo, Tácito, Suetonio, Plinio el Joven, etc. no escribieron nada sobre Jesús, si no que son interpolaciones, o sea, añadidos posteriores a sus obras. Entonces: ¿Existió realmente Jesús, al que posteriormente llamaron el Kristo? | #historia - #cristianismo - #religion
26 Patérculomiércoles, 15 de noviembre de 2023  Cayo o Gayo Veleyo Patérculo a (c. 19 a. C. - c. 31) fue un historiador romano del siglo I, conocido por una historia romana dedicada al emperador Tiberio.
Nombre Si bien era seguro que su nomen es Veleyo y su cognomen Patérculo, por aparecer de esta manera en el único manuscrito conservado de su Historia romana, su praenomen fue un tiempo objeto de controversias. En el frontispicio de la edición de 1520 aparecía como Publio, pero en el cuerpo del texto, como Cayo, por lo que historiadores como Shipley y Halm preferían el segundo. Pese a que Prisciano indicó que su praenomen era Marco, la mayoría de los eruditos modernos aceptan ya que se llamó Cayo Veleyo Patérculo debido a la aparición posterior, en el norte de África, de un miliario con el nombre completo de su nieto consular (C.I.L. VIII, 10311).1
Carrera pública Miembro de una ilustre familia de Campania, Patérculo entró en el ejército cuando era muy joven. Se desempeñó como tribuno militar en Tracia, Macedonia, Acaya y en Oriente, y en el año 2 presenció la entrevista del Éufrates entre Cayo César, nieto de Augusto, y el rey Fraataces. Más tarde, sirvió como praefectus de caballería y legatus durante ocho años, desde el año 4, en Germania y Panonia bajo Tiberio. Sus servicios le valieron los nombramientos como cuestor en 8 y, junto con su hermano, como pretor en el año 15. Se sabe que aún estaba vivo en el año 30, puesto que existen varias referencias históricas acerca del consulado de Marco Vinicio correspondiente a dicho año, y se cree que fue sentenciado a muerte en el año 31 por ser amigo de Sejano, a quien elogiaba. | #historiador - #roma
27 Druso el Mayormiércoles, 15 de noviembre de 2023  Nerón Claudio Druso Germánico o Druso el Mayor (Roma, 14 de enero de 38 a. C.1 - Germania Magna, 14 de septiembre de 9 a. C.), hijo de Livia Drusila y de su primer esposo, Tiberio Claudio Nerón.
Familia Druso nació en la misma casa en la que se crio el emperador Augusto, en la cima de la colina Palatina, solo tres días después del parto, el 17 de enero, su madre se casó con el triunviro.
Después de las celebraciones nupciales, el niño fue enviado a la casa de su padre, donde fue criado hasta el 33 a. C. cuando Livia pudo recuperar a sus dos retoños tras la inesperada muerte de su exmarido Tiberio.
Hermano del que sería el emperador Tiberio, se casó con Antonia la Menor, hija menor de Marco Antonio y de la hermana de Augusto, Octavia, y fue padre de Germánico, del emperador Claudio y de Livila la Joven. Cuando murió, su esposa Antonia se negó a casarse otra vez y, según dicen, las últimas palabras de Antonia al suicidarse fueron «lo siento, Druso» por haberle hecho esperar tanto.
Druso fue ancestro directo de tres emperadores: Claudio, su hijo menor, Calígula, su nieto, hijo de su hijo Germánico, y Nerón, su bisnieto. | #roma - #emperador
28 Diego García de Paredes (1468-1533)viernes, 10 de noviembre de 2023  Diego García de Paredes y Torres (Trujillo, España, 30 de marzo de 1468 Bolonia, Italia, 15 de febrero de 1533), más conocido como El Sansón de Extremadura, fue un militar español célebre por su extraordinaria fuerza física y sus múltiples hazañas. Combatió como capitán de infantería en las guerras de Italia, norte de África y Navarra. Duelista invicto en numerosos lances de honor; capitán de la guardia personal del Papa Alejandro VI; condotiero al servicio del Duque de Urbino y de la familia Colonna; coronel de infantería de los Reyes Católicos bajo el mando del Gran Capitán durante la conquista de Nápoles; cruzado del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros; Maestre de Campo del Emperador Maximiliano I, coronel de la Liga Santa y Caballero de la Espuela Dorada al servicio de Carlos V. Fue el soldado español más famoso de la época, admirado por sus contemporáneos como prototipo del valor, la fuerza y la gloria militar.
Diego García de Paredes y Torres (Trujillo, 30 de marzo de 1468-Bolonia, 15 de febrero de 1533), más conocido como El Sansón de Extremadura, fue un militar español célebre por su extraordinaria fuerza física y sus múltiples hazañas. Combatió como capitán de infantería en las guerras de Italia, norte de África y Navarra. Duelista invicto en numerosos lances de honor; capitán de la guardia personal del Papa Alejandro VI; condotiero al servicio del Duque de Urbino y de la familia Colonna; coronel de infantería de los Reyes Católicos bajo el mando del Gran Capitán durante la conquista de Nápoles; cruzado del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros; Maestre de Campo del Emperador Maximiliano I, coronel de la Liga Santa y Caballero de la Espuela Dorada al servicio de Carlos V. Fue el soldado español más famoso de la época, admirado por sus contemporáneos como prototipo del valor, la fuerza y la gloria militar.
Origen familiar e infancia Diego García de Paredes y Torres nació en Trujillo el 30 de marzo de 1468,1 hijo primogénito y legít... leer más | #meta - #historia - #españa - #imperio
29 Amaya, la capital del ducado de Cantabrialunes, 06 de noviembre de 2023  Probablemente uno de los sitios más extraños y atractivos de la España medieval sea un macizo montañoso ubicado en el extremo noroccidental de la provincia de Burgos, lindando ya casi con el norte de Palencia y el sur de Cantabria.
Un lugar llano del que parece emerger una rara masa orográfica de 1.377 metros de altitud, sita en el municipio burgalés de Sotresgudo, en cuya cima aún se pueden ver las maltrechas ruinas de una vieja ciudad llamada Amaya.
Fue la presunta capital del ducado de Cantabria y germen, en cierta forma, de la resistencia antiislámica que posteriormente derivaría en ese largo proceso denominado Reconquista.
Ese cerro, muy fotogénico por cierto, se denomina Peña Amaya y domina sobre todo el entorno, la Tierra de Campos. Se trata de un sinclinal calizo encuadrado en el Geoparque de las Loras y rodeado de páramos al que se puede subir por una pista de unos diez kilómetros de longitud que parte del vecino pueblo de Amaya -el moderno- hasta un aparcamiento que da acceso a los restos arqueológicos, aunque también es posible llegar por un sendero desde Puentes de Amaya, una localidad cercana abandonada. El yacimiento se extiende por cuarenta y dos hectáreas.
Amaya estuvo habitada desde la prehistoria, probablemente desde el período del vaso campaniforme. Ahora bien, los restos más antiguos de una ocupación estable (una espada, un hacha y fragmentos de cerámica) corresponden a la etapa final de la Edad del Bronce, hacia el siglo X a.C., evidenciando la existencia de un castro (poblado fortificado) prerromano.
De hecho, Amaya es una palabra de etimología indoeuropea que significa algo así como ciudad madre, es decir, capital.
Sin embargo, aunque seguía existiendo en la Edad del Hierro (etapa de la que también se han encontrado piezas, como fíbulas y monedas acuñadas en Segóbriga, en la actual provincia de Cuenca), no debía tener aún importancia considerable, pues apenas aparece nombrada en las fuentes clásicas fre... leer más | #meta - #historia - #visigodos - #oppidum - #yacimiwento - #paravisitar - #cantabria
30 Requiario, tercer rey de los suevoslunes, 23 de octubre de 2023  Flavio Requiario (¿?-456) fue el tercer rey de los suevos, desde 448 hasta su muerte. Su nombre también puede verse escrito como Rekhiario[cita requerida].
Biografía En el año 448, ascendió al trono del reino suevo en la Gallaecia a la muerte de su padre, el rey Requila.1
Su alianza inicial con los visigodos, para fortalecer su posición, abrió las puertas a la influencia goda en el reino, que se acrecentó al casarse Requiario con la hija del rey visigodo Flavio Teodorico I.
Para conservar el poder y arreglar la relación con la aristocracia imperial dañada por el anti-cristianismo de su padre Requila, ferviente pagano, Requiario aceptó el catolicismo, pero a título personal, es decir, gobernaría para los cristianos como un rey cristiano y para su gente de acuerdo a sus costumbres ancestrales.2 Además, para demostrar su poder sobre la zona y su sumisión al emperador Honorio, acuñó monedas con ambos nombres.3 Son silicuas, monedas de plata que siguen el modelo romano, que mantiene el nombre y la imagen de Honorio, pero con la leyenda IVSSV RECHIARI REGES.4
Devastó Vasconia, pasando a continuación a actuar contra el Imperio romano en incursiones esporádicas. Requiario saqueó, en alianza con los bagaudas vascones, la zona del valle del Ebro y, en el período entre 449 y 452, parte de la provincia Tarraconense. En el año 453, el Imperio decidió intervenir en Hispania y, gracias a la embajada del "conde de las Hispanias" Mansueto y el conde Fronto el tratado entre Requiario y el Imperio se saldó en la recuperación por parte de la autoridad imperial de la provincia Cartaginense. De esta manera, el reino suevo se extendía a la Gallaecia y la Lusitania.
En los años siguientes, sin embargo, las perturbaciones en el seno del propio Imperio romano, con la muerte de Aecio y los sucesivos emperadores, a cual más inestable, abrieron un vacío de poder en la Península que Requiario quiso aprovechar. Rompiendo el acuerdo ... leer más | #meta - #hispania - #suevos - #galicia
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