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11 De tardeo por el centro y por el Cascomiércoles, 30 de julio de 2025  Un día que empieza templado y termina quemándose. Una mañana ocupada en tareas básicas del mundo cotidiano. Llevo a devolver el toldo de Decathlon a una tienda de chuches junto a Correos en Particular de Allende 4. Hago compras en BM; pollo en piezas, etc. Preparo tomate de los míos para la comida del día: bonito con tomate. Tras la comida descansamos al modo habitual. Raquel sale como casi todos los días a media tarde, a su clase de yoga. Hemos quedado en que me llame cuando termine la clase y tomamos unos zuritos dando un voltio. Me corto el pelo, me ducho y me afeito. Salgo con el tiempo justo y en el metro me bajo en la estación de Berastegui, para ir al encuentro de la nena. Y potes por aquí y por allá. Siempre potes y siempre más de la cuenta, pero nos divertimos y eso también cuenta. En Ledesma entramos al bar Ledesma. Y al Casco. Raquel ha estado estos últimos días buscando un restaurante donde comer la semana que viene con uno de sus compañeros del curro de Valencia, el Víctor y su familia, mujer y hija e hijo. He elegido el Mandoya y ha hecho reserva para 10; Virgi, Txerra, Marco, Luis, ella, yo y la familia valenciana. Sin dudar nos acercamos a la calle del Perro a ver por fuera el Mandoya y quedamos conformes, por lo que ya nos entregamos con gran dedicación al artístico arte del poteo... En la Plaza Nueva entramos en el Víctor Montes, por lo cosa del nombre y porque tiene solera; probamos un pincho y echamos un tinto. Hacemos lo propio en otro y en otro. Por los ascensores al barrio. En casa, cerveza en la terraza; Indi se apunta al festejo y juega mucho y muy bien con Raquel, jeje, se pega unas carreritas graciosísimas, jeje. En fin, un día muy a nuestro estilo, de ese tipo del que siempre nos arrepentimos. La dura resaca está garantizada. | #decathlon - #devolucion - #fieston - #restaurante - #mandoya - #victormontes - #ledesma
12 Indalecio cumple los 11jueves, 24 de julio de 2025  Estos últimos días el dolor de tipo ciático está aumentando de categoría y ya empieza a ser preocupante y paralizante. Le he hablado de mi situación a Raquel y me ha mostrado diversas posturas de yoga que me van a aliviar; las he ejercitado un ratito en el suelo, sobre su esterilla nueva, y he notado alivio, por lo que he decidido aplicarme en esa actividad en los próximos días; por supuesto que Raquel está encantada. Poco más tarde, en la sesión de piernas con Maite, le he contado el asunto y también ella ha puesto el foco en mi curación, proponiendo ejercicios enfocados a la zona. En fin, todo bien. Mi plan mañanero pasa por ir a Megapark a diversas cuestiones, pero antes de ello he pensado dejar hecho un buen caldero de salsa de tomate para la comida que hoy hemos elegido: bonito con tomate; el pescado lo compró Raquel ayer en Mercadona, con una pinta muy buena la verdad. Tras el tomate el viajecito en coche a Baracaldo. En IKEA compro unas cuantas chorradas -28€- para la organización de los chismes en casa; básicamente cajas de tamaño apto para los módulos de fondo 18 y poco más -pinzas de cocina, aplasta patatas, cojín horrible para silla escritorio, espejo para afeitado cabeza en la bañera-. El Leroy Merlin hago devoluciones -28€- pendientes: bombillas en caja de 3, alcayatas con taco metálico del 8 y conmutador doble negro que me cargué en la instalación de los plafones de la terraza. Y aprovechando que estoy allá, compró un rollo de 10 metros de cuerda negra elástica de 4 mm y soportes para tener material comprado para la inminente colocación del toldo de terraza. Comida. Bonito con tomate y ensalada de lechuga, rúcula y cebolleta; maridaje con una botella de blanco Matarile. Siesta y cena a base de sardinillas con tomate y cebolleta picados y pepino mini en rodajitas aliñadas. Seguimos viendo «Entumed». | #ciatica - #yoga - #IKEA - #leroymerlin - #devolucion - #bonito - #tomate - #cumpleaños - #indalecio - #serie - #untamed
13 El vestido más bonito de la historia del tenismartes, 08 de julio de 2025  Chris Evert revolucionó la moda deportiva llevando el encaje a la pista. Ganó 18 grandes, forjó junto a Martina Navratilova la gran rivalidad que cambió para siempre el deporte femenino hasta finales de los 80 y se erigió en un icono mediático a la altura de cualquier estrella de Hollywood. Una ascendencia mediática que comenzó con 16 años, en la hierba de aquel torneo y luciendo, quizá, el vestido más icónico de la historia de su deporte.
“Era mi vestido de encaje favorito. La ropa de tenis en aquella época era preciosa”. Así reaccionaba la propia Evert en la red social X (antes Twitter) a la viralización del look que lució en su debut en un grande más de 50 años después. Cientos de miles de ‘Me gustas’ alaban cada poco en redes sociales aquel minivestido de encaje blanco que marcó un antes y un después en la moda deportiva, capturando el espíritu de la época con un diseño femenino, delicado pero audaz, diferente a lo que solía verse en la pista. Era una pieza sin mangas y la típica falda evasé de proporciones mini que suelen utilizar las tenistas, pero podría ser un vestido para el día a día estival comercializado hoy por cualquier diseñador o cadena de moda pronta, más propio de un armario de domingo que de la taquilla de un vestuario. Lo más especial es cómo lo combinó: coleta baja con lazo blanco a juego y zapatillas del mismo tono. El resultado, si le sumamos unos centímetros de longitud a la falda, bien podría ser una segunda opción nupcial para esas novias delicadas que buscan también la comodidad para vestir durante la fiesta posterior al enlace.
“El vestido de encaje es espectacular. Además de ser una de las grandes del tenis, Chris Evert une moda y deporte de una manera perfecta”, confiesa a S Moda, Ana Verdasco, hermana del tenista profesional Fernando Verdasco. Estilista de celebrities como las hermanas Pombo o Lidia Torrent, Verdasco defiende que, medio siglo después, el look de la de Florida continúa fascinando. “Es un deporte que nece... leer más | #deporte - #tenis - #curiosidad - #moda - #vestido - #encaje
14 D06- Solomillo con verduras al horno y un sol de justiciamiércoles, 28 de mayo de 2025  Raquel aprovecha un rato de silencio en el subsistema de multiconferencias para darse el gusto de ir al pueblo caminando, con destino en la tienda de verduras, la que nos mola. Ha sido quedarme solito y respirar hondo: voy a encender el altavoz grande y poner musiquita guapa para que me acompañe mientras me hago mi ratito de largos a braza en la piscina. Ayer, en el último baño del día, antes de salir a golfear, me forcé a llegar a los 30 largos de piscina, con la intención de ir aumentando la cifra a medida que vayan transcurriendo los días; esta mañana he hecho 32 y, aunque me ha costado más o menos como ayer, lo he logrado sin sentir que me hallara al borde de una muerte súbita; sin más. A continuación he pasado a otra cosa más prosaica: me he afeitado una barba que había irrumpido desde el día de salida de Bilbao, desde el viernes, y que ya me mostraba en el espejo a un madurito acercándose a la tercera división. Justo reaparece Raquel cuando estoy poniendo orden en la cocina, ya vestido de alpujarreño, esperando para subir al coche y salir pitando a comprar movidas en el Consum; he reestrenado mi macutito de lona color verde militar, ése que lleva conmigo ni sé. Compras en el Consum: solomillo cerdo, jamón asado, butifarra catalana, verduras (tomatitos, patatitas, peras), 6 de agua con gas, barra de helado y barquillos, 4 yogures de cabra, 2 latas de anchoas, bolsa de 3 panecillos de centeno. Y sin más historias regreso al cortijo. Justo estamos ordenando la compra, metiendo mano al paquete de embutidos y probando el pan, cuando una voz proveniente de fuera nos hace dar un respingo: es José Antonio que viene a charlar. Le he entrado yo primero para comentarle lo de mover los tiempos de arranque del sistema de autolimpieza de la piscina, por aquello de que tiene un arranque a las 7:45 que justo coincide con el período de clase con Maite, y nos hace hablar a voces; me dice que lo ajuste yo, le digo que vale, pero que lo mismo la lío; veremos. Termina... leer más | #2025orgiva - #consum - #comedero - #lanjaron - #ventadelchaleco
15 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinasmiércoles, 23 de octubre de 2024  Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza). Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto. Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,... leer más | #coupland - #paraleer
16 Yascha Mounkdomingo, 20 de octubre de 2024 Yascha Mounk (1982, Múnich), pensador, ensayista y profesor de la Universidad Johns Hopkins, nos invita a pensar sobre los problemas de las democracias liberales, amenazadas externamente por actores como el régimen de Vladimir Putin, e internamente, por paisajes políticos polarizados. A Mounk, un intelectual de centroizquierda confeso, le inquieta que el populismo de derechas esté «fuerte» y que su «oposición» en la izquierda haya caído «en la trampa» de la ideología ‘woke’. Precisamente a esa ideología de la izquierda está dedicado su último libro ‘The Identity Trap’ (Ed. Allen Lane, 2023) o ‘La trampa de la identidad’.
Su último libro publicado en España, El Gran Experimento (Ed. Paidós, 2022) versaba sobre qué han de hacer las democracias para integrar a todos los miembros de su sociedad. ¿No es un experimento aún mayor enfrentarse a amenazas como la que representa la Rusia de Vladimir Putin o las amenazas iliberales internas existentes también en esas democracias?
Es una buena pregunta y estoy de acuerdo en considerar que hay un doble debilitamiento de las democracias. Si uno piensa en por qué hemos ido desde un gran optimismo hacia un pesimismo considerable sobre el estado de la democracia, esto se debe a los cambios que hemos vivido. En los años 90, estábamos rodeados de amigos, no había amenazas externas. Interiormente, nuestras democracias parecían estar muy tranquilas. Había, por así decir, un escenario político estable, con dos partidos que se alternaban en el poder. Los rivales políticos daban la impresión de poder vivir perfectamente uno con el otro. Sin embargo, ahora estamos en una posición en la que hay serias amenazas para nuestras democracias. Tenemos la invasión de Rusia a Ucrania, y la amenaza que esto supone para la seguridad europea. Tenemos también el papel que juega una China autoritaria en el mundo, además de la erosión del poder de los países democráticos en la escena internacional. Pero es que, además, estamos viendo crecientes... leer más | #meta - #ensayo - #woke
17 Susana da fin a la cuarentenamartes, 08 de octubre de 2024  He despertado al mundo con una euforia incipiente manando de mi mundo interior, de donde crecen las malas y las buenas hierbas, una emoción contenida fruto de la imagen que me devuelve el espejo de la visión de mi silueta, más fina y moldeada que hace unos días; cosas de sólo ingerir líquidos. Con esa fuerza renovada me preparo con alegría: quiere salir a lucirme y a sentirme mejor. Son casi las diez cuando salgo, el tiempo está muy revuelto, en las cadenas televisivas hablan mucho de ello, del huracán Kirk y todo eso; yo voy bien pertrechado con mi macuto y mis objetos antiaguas. Voy sin rumbo fijo, caminando sin más por mis senderos imaginarios de siempre. Al poco rato me llama Iajone, la enfermera de Susana, para preguntarme si me puedo pasar por la consulta las doce menos cuarto. Menudo alegrón, por fin mi llama. Encantado le digo que allí estaré. El plan cobra sentido: objetivo Deusto a las doce menos cuarto. Recorro el Campo Volantín hasta el puente de la Salve, que subo en ascensor. Dejo el Guggen a mi izquierda y me encamino al centro comercial Zubiarte, sin un plan concreto, a mirar sin más. En la tiende de segunda mano de junto a la entrada principal me pruebo unas bermudas vaqueras de suave tejido que me molan; pero no me cierra la cintura... en fin. Zubiarte, parque de los patos, puente Euskalduna, chino y Tyger, consulta; son las doce menos cuarto. Susana me mira, me remira y concluye que todo marcha como debe. Me quita todos los puntos, me da permiso para comenzar con sólidos viables y me aconseja dejar la Clorhexidina y aplicar solo en la herida una pomada a base de la susodicha, una que ya me recomendó en otra ocasión. Me reincorporo a la rutina callejera de muy buen ánimo y deleitándome pensando en el menú que podía prepararme... ¡¡¡Patatas con Merluza!!! jajaja. De regreso me bajo en la salida de Zabalbide para comprar pescado en el BM y una botella de Monopol. Vaya, por fin, comida... ay jajaja. Y eso es lo que pasó después, ... leer más | #susana - #dentista - #muela - #merluza
18 Resonancia magnéticamiércoles, 21 de agosto de 2024  Hay que aprovechar que Indalecio es un gran madrugador para poner pie en tierra a una buena hora y disponer de mucho margen de tiempo antes de salir en dirección a General Eguía 22, a lo de la resonancia magnética, Tiempo necesario para no padecer de agobio injustificado, tiempo para tomar café de tranqui, para cagar las veces que fuera preciso, tiempo para una reconfortante ducha y un gratificante afeitado, tiempo para dejar un buen rato ante las noticias y los recuerdos de bitácora.
La cita es a las ocho y media y están los tejados de Bilbao húmedos de llovizna pertinaz; hace fresco, el termómetro de la ventana marca 22,1º: ni eligiéndolo lo hubiera hecho mejor. El atuendo es el de todos estos días, semanas, meses: bermuda tocho y camiseta negra; en los pies las deportivas ésas que me gustan bastante y que me siento cómodo en ellas incluso sin calcetines.
Voy camino la boca del Karmelo con The Brook and The Bluff entablando amistad con el menda; les estoy dando una gran oportunidad escuchando con atención todos sus LP´s, y por suerte para ellos voy descubriendo temas poperos que me agradan bastante; pero no deben confiarse que nunca se sabe.
Son las ocho y cuarto cuando me acomodo sobre el mostrador de la recepción del negociete de las máquinas resonantes. Me solicitan tarjeta sanitaria y carnet de identidad; menos mal que tuve la ocurrencia de coger la tarjeta de Osakidetza, incluso pensando, listo de mí, que fijo que no la iba a necesitar, jeje.
El caso es que poco antes de las nueve se escucha mi nombre en voz femenina. Me acompaña la muchacha en bata blanca hasta un "probador" (tenía su espejo, su silla y su perchero; y un mueblecito con una pila de prendas de un azul intenso que resultaron ser batas de papel). «Desnúdate, te dejas sólo el calzoncillo y los calcetines y te pones "la bata"», me suelta así, mecánicamente, sin rastro de emoción en su voz; mucho mejor un poco de frialdad en un momento tan "así".
Con toda mi hermo... leer más | #mini - #rodilla - #resonancia
19 Por qué la ciudad de San Sebastián volverá a ser en unos pocos años un barrio de Madridmiércoles, 17 de julio de 2024 Por qué la ciudad de San Sebastián volverá a ser en unos pocos años un barrio de Madrid
A finales de esta década, a los turistas se les unirán miles de viajeros que llegarán todos los fines de semana en trenes AVE desde Madrid. Entonces todo cambiará, como ocurrió cuando en 1864 el rey consorte inauguró la línea Madrid-Irún.
En los últimos años San Sebastián está experimentando grandes cambios urbanísticos y económicos. Bajo la plomiza sombra del terrorismo, hasta hace una década esta ciudad costera mantenía unos equilibrios económicos y sociales muy estables. En su área metropolitana había un turismo manejable, industria y servicios propios de una rica capital de provincia. Una diversificación que permitía sostener la autonomía que demandaba su población. Esa estructura ha cambiado en la última década, cuando los equilibrios de las escalas intermedias, las nacionales, se enfrentan a los flujos de la globalización. El juego ha cambiado. Las ciudades pequeñas se encuentran hoy en una posición débil cuando se trata de captar talento e inversión fuera de sus límites en aquellos sectores en los que no están entre los mejores del mundo.
La industria vasca, que durante casi dos siglos creció gracias al mercado del resto de España, languidece cuando tiene que competir contra el resto de países de la OMC. Hoy vende calidad de vida, pero poco a poco los contratos se acaban y los jóvenes se van. Por eso San Sebastián se está centrando en aquello que da sentido a su ADN, el turismo “de calidad”. Un sector que, sin embargo, es cada vez más problemático, debido a los cambios que provoca en las ciudades.
El municipio de San Sebastián, con 180.000 habitantes, es el barrio rico de una conurbación de 430.000 habitantes que se extiende desde la frontera francesa en Irún y Fuenterrabía hasta pueblos industriales del interior como Andoáin. Un barrio rico que, sin embargo, siempre tuvo el aspecto de una ciudad mucho más grande de lo que realmente es. Pe... leer más | #meta - #euskadi - #donosti - #sansebastian - #turismo
20 «El éxito es el reflejo de la soledad»lunes, 11 de marzo de 2024 Hay pocos escritores compasivos con sus personajes, que preserven su dignidad y que traten de comprenderlos desde una cierta mirada amorosa. Pablo d’Ors (Madrid, 1963), inspirado prosista de lo cotidiano y profeta de la literatura de la luz, pertenece a esa estirpe, la de Cervantes, Dickens o Tolstói. ‘Los contemplativos’ (Galaxia Gutenberg, 2023) es su segundo libro de cuentos, un género que ya practicó hace más de veinte años, con ‘El estreno’. Hoy convoca a tantos entusiastas que requiere un teatro, el de la Zarzuela, para presentar sus libros. En su último libro, el filósofo y sacerdote pretende ser un humilde repertorio de espiritualidad. Ni más, ni menos.
¿Cuál es la actitud que nos permite ser contemplativos?
Hablaría de una triple disposición. La primera, tener claro que contemplar es no actuar, por tanto, ese afán intervencionista de participar inmediatamente de la realidad habría que retenerlo, no ser reactivo. La segunda, el contemplativo actúa por dentro, se mueve en el paradigma de la interioridad. Y, la tercera, la mirada amorosa: la contemplación es mirarnos amorosamente. En la medida en que lo hacemos, vamos sanando y se va conjurando el amor en lo exterior. Este libro, mi obra literaria y mi vida entera se resumen en eso. Si nos centramos más en ofrecer la mejor versión de nosotros mismos, los cambios exteriores tendrán fundamento, si no, no.
Habla de la facultad de «ser pasivo», de dejarse afectar. Sin embargo, qué mala prensa tiene esa expresión.
Hemos hecho un mito del pensamiento y de la acción y somos víctimas del espejismo prometeico de creer que somos nosotros los que vamos a cambiar el mundo y, de hecho, estamos más que nunca en esa pretensión. Si dejásemos que las cosas siguieran su curso, descubriríamos que muchas veces su deriva es mucho mejor q... leer más | #soledad - #exito - #entrevista
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