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171 Eugenesiajueves, 15 de abril de 2021  La eugenesia (del griego εὐγονική /eugoniké/, que significa ‘buen origen’: de εὖ /eu/ [‘bueno’], y γένος /guénos/ [‘origen’, ‘parentesco’]) es una filosofía social que defiende la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante diversas formas de intervención manipulada y métodos selectivos de humanos.
El origen de la eugenesia está fuertemente arraigado al surgimiento del darwinismo social a finales del siglo XIX.
El eugenismo pretendería el aumento de personas más fuertes, sanas, inteligentes o de determinada etnia o grupo social para lo que promueve directa o indirectamente la no procreación de aquellos que no poseen esas cualidades llegando a considerar su aplicación como una ventaja en el ahorro de recursos económicos para los países. En este sentido estaría relacionado con el malthusianismo, el natalismo selectivo y el nacionalismo. El medio tradicional de selección genética, en plantas y animales, era la selección artificial (basada, aunque se desconocieran, en la Leyes de Mendel). Los métodos del eugenismo del siglo XIX y XX incluyen desde la esterilización forzada hasta el genocidio. Los métodos eugenistas modernos se centran en el diagnóstico prenatal , la exploración fetal, la orientación genética, la fecundación in vitro y la ingeniería genética.6
Los opositores de la eugenesia aseguran que esta es inmoral y está fundamentada en, o es en sí misma, una pseudociencia. Históricamente, la eugenesia ha sido usada como justificación para diversas formas de discriminaciones coercitivas y violaciones de los derechos humanos que fueron promovidas por sistemas políticos, por ejemplo: casos de esterilización forzosa de personas con defectos genéticos, asesinatos a personas por su raza, religión u orientación sexual así como el genocidio de razas o culturas consideradas inferiores. Como el programa de eugenesia nazi, "La experiencia más traumática la encontramo... leer más | #eugenesia - #racismo - #darwinismosocial
172 Kant – Su Éticajueves, 08 de abril de 2021  "Kant es el hombre más malvado que ha existido en la historia de la humanidad." La versión de Kant de la moralidad puede haber sido adecuada para el tipo de zombies que habitarían ese tipo de universo kantiano, y consiste en un total y abnegado desprendimiento. Una acción es moral, según Kant, sólo si uno no tiene el deseo de llevarla a cabo, sino que la hace por un sentido del deber y no recibe por ella beneficio de ningún tipo, ni material ni espiritual; un beneficio destruiría el valor moral de una acción. (Así, si uno no tiene el deseo de ser malo, uno no puede ser bueno; si lo tiene, puede.) Los que acepten cualquier parte de la filosofía de Kant – metafísica, epistemológica o moral – se lo merecen.
# # # El archi-abogado del “deber” es Immanuel Kant; él lo llevó a tal extremo que otros filósofos teóricos parecen inocentemente benévolos a su lado. “El deber”, Kant afirma, es el único criterio de virtud; pero la virtud no es su propia recompensa: si hay una recompensa involucrada, deja de ser virtud. La única motivación moral, afirma, es la devoción al deber por el deber; sólo una acción motivada exclusivamente por tal devoción es una acción moral (es decir, una acción realizada sin ningún atisbo de deseo o interés propio). “Es un deber preservar la propia vida, y además, cada uno tiene una tendencia directa a hacerlo. Pero por esa razón, la escrupulosidad con frecuencia ansiosa con que la mayoría de los hombres se ocupan de eso no tiene valor intrínseco, y el precepto de hacerlo no tiene ningún valor moral. Ellos conservan su vida de acuerdo con el deber, pero no por el deber. Pero si adversidades y tristezas desesperadas les quitan completamente el placer de vivir, si un hombre desafortunado, fuerte de alma, se indigna en vez de desesperarse o desalentarse por su destino y desea la muerte, y sin embargo preserva su vida sin amarla, no por inclinación o miedo, sino por deber – entonces su percepto tiene valor moral” (Immanuel Kant, Fundamentos... leer más | #filosofia - #kant
173 La casa del ahorcadolunes, 22 de marzo de 2021 Mientras Juan Soto Ivars siga opinando, la cosa no puede estar tan mal. El columnista y escritor lleva años asomándose a los bordes del sentido común, avistando censuras, cancelaciones, excesos bienintencionados y tonterías de toda laya que pasan por modernidad y solo consiguen hacer callar a alguien. Su labor diaria es fundamental: contemplar la degeneración de los valores clásicos, denunciarlo y asumir las consecuencias. Como todavía no le han domesticado, ya digo, podemos alarmarnos lo justo. Ahora entrega un largo trabajo, sólido y chispeante, sobre la noción que agrupa toda la deriva ofendidita de nuestro tiempo: el tabú. Hablamos con él sobre 'La casa del ahorcado' (Debate) por correo electrónico.
***PREGUNTA En la solapa de tu libro se lee: "Tiene un hijo y desde ese momento todo lo demás le da un poco igual". Es una buena forma de desmitificar la propia publicación de un libro, para empezar.
RESPUESTA Lo que he descubierto es que la comparación entre tener un hijo y escribir un libro es una soberana gilipollez. Un libro lo puede escribir cualquiera; criar un hijo es otro cantar.
***PREGUNTA ¿Ahora con hijo te sientes más vulnerable o más fuerte frente a la crítica y las polémicas? Te juegas, como suele decirse, su pan.
RESPUESTA Me noto fuerte porque ahora soy padre de alguien, que es muy diferente a seguir siendo hijo de alguien, en primer lugar porque ya no eres tú el ombligo del mundo. Esta atenuación del narcisismo la he notado, por ejemplo, cuando Cristina Fallarás decide que le conviene acusarme de maltratador y violento en Twitter por un artículo mío justo cuando está promocionando su libro, ¡qué casualidad! Antes de tener a Alejandro, ese episodio me hubiera podrido unos días, pero me pilló cambiando pañales, y dije: ¡a su salud! Me noto fuerte porque ahora soy padre de alguien y ya no soy el ombligo del mundo
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174 Lara Morenolunes, 01 de marzo de 2021 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F6d6%2F81d%2F9ac%2F6d681d9ac76961f724326aa4db57ab50.jpg) «Tempestad en víspera de viernes» (Lumen) junta los tres poemarios escritos por Lara Moreno en la última década larga. También incluye algunos inéditos compuestos durante el confinamiento. La autora se exhibe con vino y tabaco en la cubierta, en plan sábado asalvajado con gente en casa. Es una imagen que me parece muy acertada, pues la poesía luego va dando la razón a quien abrió la botella, lío ese cigarro y dejó entrar a esa gente. El libro viene decirnos que el sábado por la noche toca a su fin. placeholder'Tempestad en víspera de viernes' (Lumen) 'Tempestad en víspera de viernes' (Lumen) Lara Moreno reincide en la tradición poética femenina del cuerpo como motivo literario. Es una poesía visceral como la de Pizarnik y tantas otras. “Escribo con el cuerpo”, sentenció Clarice Lispector. También Marta Sanz en 'Vintage' (Bartleby) hablaba de la carne y la arruga, del peso cruel del calendario, con gran altura. En Lara Moreno el punto de no retorno de la vida adulta es la maternidad, dos libros están dedicados a su hija, y numerosos poemas. La autora habla de su vida privada con tanta honestidad que parece confirmarnos que nadie lee poesía. Está la hija y el padre de la hija, del que la autora se separa verso a verso. Luego hay muchos amantes o el mismo amante entrando en la casa y el poema. Todo esto lo cuenta Lara Moreno en verso propio -en los primeros poemas del libro el endecasílabo parecía tenerse en cuenta-, un borbotón cercano al fluir de conciencia, sin puntuación, sin ilación incluso a veces, que genera una lectura casi psicotrópica. Entre las páginas 105 y 112 se suceden siete poemas que son un espectáculo de dolor y literatura. Cuando el poema toca techo siempre toca las once sílabas divinas de la métrica española: “hace falta un valor que no tenemos/ hace falta un valor que yo no tengo”; “me clavabas el cuerpo en las paredes”. Entre las páginas 105 y 112 hay siete poemas: un espectáculo de dolor y literatura Segurame... leer más |
175 Flâneursábado, 30 de enero de 2021  El término flâneur (/flɑnœʀ/) procede del francés, y significa 'paseante' o 'callejero'. La palabra flânerie ('callejeo', 'vagabundeo') se refiere a la actividad propia del flâneur: vagar por las calles, callejear sin rumbo, sin objetivo, abierto a todas las vicisitudes y las impresiones que le salen al paso.
El flâneur era, ante todo, un tipo literario en la Francia del s. XIX, inseparable de cualquier estampa de las calles de París. Llevaba aparejado un conjunto de rasgos variopintos: el personaje indolente, el explorador urbano, el individuo curtido en la calle, etcétera. Fue Walter Benjamin quien, a partir de la poesía de Charles Baudelaire, le hizo objeto del interés académico durante la pasada centuria, como figura emblemática de la experiencia urbana y moderna. Gracias a Benjamin, el flâneur pasó a convertirse en una figura importante para estudiosos, artistas y literatos.
La vocación del flâneur es la observación objetiva pero estéticamente armoniosa, lo que ha favorecido su adopción en el campo de la fotografía, especialmente en la fotografía callejera. El fotógrafo de la calle aparece así como una extensión moderna del observador urbano descrito por Fournel a finales del XIX, antes de la llegada de la cámara portátil:
Este hombre es un daguerrotipo errante y apasionado, que atesora hasta la menor huella, y en quien se reproducen, con sus reflejos cambiantes, el curso de las cosas, la agitación de la ciudad, la fisonomía diversa del espíritu público, las confesiones, antipatías y admiraciones de la multitud. (Ce qu'on voit dans les rues de Paris, "Lo que uno ve en las calles de París")
La aplicación más notable del flâneur a la fotografía urbana probablemente tenga su origen en el ensayo Sobre la fotografía (1977) de Susan Sontag. En él se explica que, gracias al desarrollo de las cámaras compactas en el siglo XX, la cámara fotográfica se h... leer más | #vagabundeo - #paseante - #fotografia
176 «Volver a aburrirnos es la última aventura posible»: entrevista con Franco Berardi, Bifodomingo, 21 de junio de 2020  | A comienzos de los años 70, Pier Paolo Pasolini hablaba de "mutación antropológica" para referirse a los efectos que estaba teniendo la penetración de la cultura del consumo en Italia. El consumo alcanzaba y alteraba capas del ser que ni siquiera el fascismo había tocado. Todas las respuestas -de la política, de la cultura, de la filosofía- debían ser repensadas a la luz de los acontecimientos, según el poeta-cineasta.
En su último libro Fenomenología del fin, un trabajo de más de 15 años, Franco Berardi (Bifo), filósofo y participante activo de los movimientos autónomos italianos desde los años 70, describe la "mutación antropológica" de nuestros días: el impacto de las tecnologías digitales sobre nuestra percepción y nuestra sensibilidad. ¿Qué es la sensibilidad? Es la capacidad de interpretar señales no discursivas, no-codificadas. Pues bien, esa capacidad se está atrofiando por nuestra exposición a las tecnologías digitales que funcionan según una lógica muy formateada, una lógica del código.
Todo debe ser repensado, afirma también Bifo, el alcance de la mutación digital es igualmente muy profundo. La atrofia de la sensibilidad implica una atrofia de la empatía, que es la capacidad de sentir-con, de sentir al otro como prolongación de mi existencia y de mi cuerpo. La base sensible de la solidaridad. ¿Qué monstruos habitan en esa insensibilización radical? ¿Cómo es posible volver a pensar, a crear y a luchar en condiciones de transformación radical de la percepción? ¿En qué tipo de ser humano nos estamos convirtiendo?
Una epidemia de descortesía Amador: A diferencia de otros libros tuyos, diría que este es un libro sobre estética, más que un libro político. Un libro donde la estética está en primer plano y, en todo caso, la política se redefine como un asunto estético, como algo que tiene que ver con nuestra percepción y que afecta a la sensibilidad. ¿Estás de acuerdo?
Bifo: Sí, el sentido de la palabra “estética” es muy amplio: es l... leer más | #entrevista
177 Entrevista: La probabilidad de sufrir otra gran catástrofe nuclear es muy elevadaviernes, 22 de mayo de 2020 ¿Qué paralelismos ve entre estos accidentes nucleares y la pandemia que nos asola?
La tendencia neoliberal en la sanidad ha llevado a poner el foco en la responsabilidad del paciente. Si tienes cáncer, algo malo habrás hecho: una dieta pobre, demasiada ansiedad, mala genética; a pesar de que dos terceras partes de todos los cánceres tienen origen ambiental.
Entiendo.
El cáncer está aumentando de forma constante desde la década de los cincuenta con la propagación de la energía nuclear y de las toxinas químicas. Nos hemos dicho a nosotros mismos que podemos protegernos si tenemos cuidado y vivimos de la forma correcta. Los supervivientes de Chernóbil aprendieron lo que todos estamos aprendiendo ahora: no hay escapatoria.
...
Aprendamos de nuestros compañeros terrestres. Un árbol en el bosque solo es tan fuerte como el árbol más débil, porque actúan como un solo organismo. Sabemos que la supervivencia de los más aptos no es una descripción acertada de la naturaleza, y tampoco debería serlo para la sociedad humana. | #entrevista - #catastrofe
178 Junto al muro del tiempolunes, 27 de enero de 2020  Junto al muro del tiempo (1959)
No consigo encontrar este libro de Jünger.
[copy y paste de un crítico] »»
El libro que me ha ocupado más últimamente es «An der Zeitmauer» de Jünger. Para decirlo en seguida: es un libro sumamente inteligente y bueno que he leído con el placer con el que se ven confirmados sentimientos e ideas propios por un hombre más competente. Con lo que no quiero decir, desde luego, que yo hubiese tenido también las ideas principales y fundamentales de Jünger. El libro es un análisis sobre el malestar de la humanidad actual, especialmente la occidental. Quiero indicar primero en qué medida compartía las ideas de Jünger sobre la situación actual de la humanidad antes de la lectura de su libro. Para él, como para mí, la hora del mundo se explica como final de una era, la del hierro según la mitología antigua, que en este punto coincide casi con la india. Vivimos en el otoño tardío de un eón, en un mundo a punto de desaparecer, que se disuelve, que para muchos se ha convertido en un infierno, que para casi todos es desapacible y cuyas amenazas aumentan constantemente. No importa que el plazo hasta que concluya este proceso dure aún siglos, décadas o años, que la catástrofe final se produzca como suicidio de la humanidad en una guerra atómica, como naufragio de la moral y la política, como aplastamiento del ser humano por su máquinas: nos hallamos de camino hacia ese momento en el que según las ideas hindúes el dios Shiva destruye el mundo en una danza para hacer sitio para una nueva creación. Vemos consumirse la historia universal, es decir la historia de nuestra era, en formas estatales hipertróficas, en batallas de material absurdas, en el exterminio de innumerables especies animales y vegetales, en el marchitamiento de lo que es bello y reconfortante en las ciudades y los países, en el hedor de las fábricas, en la enfermedad de las aguas y en la no menor enfermedad y desecación de las lenguas, de los valores, las pa... leer más | #literatura - #junger - #hesse - #paraleer
179 Fragmentos de Heráclitomiércoles, 22 de enero de 2020 Los fragmentos de Heráclito Sobre el universo ^Introducción Lógica
- Sabio es que quienes oyen, no a mí, sino a la razón, coincidan en que todo es uno.
- Siendo esta razón eternamente verdadera, nacen los hombres incapaces de comprenderla antes de oírla y después de haberla oído. Pues sucediendo todo según esta razón, se asemejan a los carentes de experiencia, al hacer la experiencia de palabras y obras tales cuales yo voy desarrollándolas, analizando cada cosa según su naturaleza y explicando cómo es en realidad. Pero a los demás hombres se les esconde cuanto hacen despiertos, como olvidan cuanto hacen dormidos.
- Escuchando incapaces de comprender se asemejan a los sordos: de éstos atestigua el proverbio que estando presentes, están ausentes.
- Malos testigos los ojos y los oídos para los hombres que tienen almas de bárbaros.
- La masa no se fija en aquello con que se encuentra, ni lo nota cuando se le llama la atención sobre ello, aunque se imagine hacerlo.
- No sabiendo ni oír, ni hablar.
- Si no esperas lo inesperado, no lo encontrarás, pues es penoso y difícil de encontrar.
- Los buscadores de oro cavan mucha tierra y encuentran poco.
- La naturaleza ama el ocultarse.
- El Señor cuyo oráculo está en Delfos ni dice, ni oculta, sino hace señales.
- Profiriendo con su convulsa boca graves palabras sin ornato ni perfume, años miles traspasa con su voz la sibila, porque así el dios lo quiere.
- De cuanto hay vista, oído, ciencia, aquello honro yo ante todo.
- ... aportando testimonios indignos de confianza sobre puntos discutidos.
- Los ojos son testigos más exactos que los oídos.
- La mucha ciencia no instruye la mente, pues hubiera instruido a Hesiodo y a Pitágoras, como a Jenófanes y a Hecateo.
- Pitágoras de Mnesarco practicó la investigación más que todos los demás hombres, y escogiendo entre estas obras, reivindicó para sí una sabiduría, mera mucha ciencia de mala ...
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180 Entrevista a Jon Juaristimartes, 01 de enero de 2019  Nacido en 1951 en Bilbao, Jon Juaristi ha dejado constancia de su trayectoria vital y política en su libro de memorias 'Cambio de destino' (Seix Barral, 2006).
Ensayista, poeta, novelista, filólogo de formación y referente intelectual de toda una generación
Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Alcalá de Henares y columnista de 'ABC', ha sido director de la Biblioteca Nacional y del Instituto Cervantes
"Algunos, es verdad", escribió Jon Juaristi en Sacra Némesis (Espasa), "tendremos que irnos a otra parte, pero no porque se nos expulse. Imperará aquí la norma primera de todo conformismo, la que Arzalluz me ha recordado con frecuencia en los últimos meses: si no estás contento, ancha es Castilla. Yo, lo confieso, me siento incapaz de presenciar el apasionante proceso de construcción de la etnia vasca del siglo XXI, de la Euskal Herria nacional, de la utopía abertzale (...) Sé que, fuera de aquí, añoraré las sombras del hayedo de Urquiola, el dulcísimo acento del eusquera de Vizcaya y algún rincón de mi Bilbao castizo, pero eso está indisolublemente unido a un mundo que se acaba, si no se ha terminado ya sin que lo hayamos advertido". Como tantos otros, también él, cuyo nacionalismo de juventud le llevó a formar parte de la primera ETA, tuvo que abandonar el País Vasco a finales de los 90 para instalarse en Madrid. Eran los años del acuerdo de Estella y de la tregua trampa de los terroristas. Entonces, ya denunció la estrategia de la banda y constató cómo, sin disparar un tiro, ETA consiguió una victoria justo cuando estaba a punto de ser derrotada.
¿Ha ganado ETA definitivamente?
ETA ha podido salir impune, pero realmente los que han ganado han sido los nacionalistas. ETA se utilizó para eliminar cualquier posible oposición a la consolidación del privilegio. Franco, que era un gran vasquista, favoreció a los vascos frente al conjunto de los pueblos españoles, por eso, el nacionalismo salió del fr... leer más | #entrevista - #euskadi - #paraleer - #vascos - #catalanes - #nacionalismo
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