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1 Entrevista: La Era de Hitler entrevista a alec ryrie
"Estamos dejando atrás la era de Hitler y nos adentramos en un nuevo territorio moral"
Un historiador del Cristianismo probablemente sea la persona más preparada para explicar cómo se está transformando nuestro marco de referencia moral y anticipar hacia dónde nos estamos dirigiendo Se ha puesto de moda bucear en los años treinta del siglo pasado para tratar de entender el presente y lo que se nos viene encima. Alec Ryrie (Londres, 1971) propone darle la vuelta a esa idea. Dice que La era de Hitler -así se titula su ensayo- es precisamente la que estamos dejando atrás. Su discurso suena distinto porque no parte de un análisis puramente geopolítico.
Lo entrevistamos buscando una voz autorizada que pueda hablar de cómo las coordenadas morales están transformándose a una velocidad pasmosa. Regresan y se popularizan imágenes e ideas proscritas durante décadas. Ryrie, catedrático de Historia del Cristianismo en la Universidad de Durham y miembro de la Academia Británica, tiene una teoría para explicarlo y un pronóstico abierto sobre lo que nos espera. Hablamos por videoconferencia durante algo más de una hora.
PREGUNTA. ¿Por qué dice que estamos dejando atrás la era de Hitler?
RESPUESTA. Cuando me refiero a la "era de Hitler" o "edad de Hitler", me refiero a nuestras vidas, al periodo que empieza en la década de 1940, y especialmente desde los años 60. Durante esta época, Hitler y los nazis han ocupado un lugar muy importante en nuestra imaginación y han dominado nuestro pensamiento sobre la política, los valores, la moral y la ética. Se estableció el consenso político de que todos odiamos a los nazis y, por lo tanto, es intolerable cualquier cosa que nos recuerde al fascismo. El genocidio nazi se convirtió en el punto de referencia del mal en los tiempos modernos y esa convicción ha vertebrado nuestro mundo desde entonces.
P. No fue un mito perfecto, ningún mito lo es. ¿Pero cómo ha ...leer más | #entrevista - #laeradehitler - #libro - #paraleer - #cristianismo - #islamismo - #wokismo - #judaismo - #segundaguerramundial
2 Entrevista a Alex Karpmartes, 19 de agosto de 2025  { Por Maureen Dowd Reportando desde las Montañas Blancas en New Hampshire 17 de agosto de 2024 } Alex Karp nunca aprendió a conducir. «Era demasiado pobre», dijo. «Y luego fui demasiado rico».
De hecho, el Sr. Karp, cofundador y director ejecutivo de Palantir Technologies, la misteriosa y poderosa firma de análisis de datos, no se atreve a conducir. Ni a montar en bicicleta. Ni a esquiar cuesta abajo.
"Soy un soñador", dijo. "Empiezo a soñar y luego me caigo. Empecé a practicar tai chi para evitarlo. Me ha ayudado muchísimo a concentrarme en una sola cosa a la vez. Si me hubieras conocido hace 15 años, dos tercios de la conversación, solo estaría soñando".
¿Con qué soñaría? “Literalmente, podría ser un paseo que di hace cinco años”, dijo. “Podría ser alguna conversación que tuve en el posgrado. Podría ser algo que me molestó un familiar. Algo que dijo un colega, como: '¿Por qué dijeron esto? ¿Qué significa realmente?'”
El Sr. Karp es un multimillonario delgado y en excelente forma, con unos rizos entrecanos y rebeldes. Es introvertido y encantador (algo a lo que yo aspiro). Tiene TDAH y no puede ocultarlo si no le interesa lo que dicen. Después de un arranque de habla exagerada, pierde energía y tiene que reponer fuerzas en la bicicleta estática o leyendo. Aunque se considera diferente, parece que le gusta ser diferente. Disfruta provocando en el escenario y en las entrevistas.
"Soy judío, disléxico y racialmente ambiguo, así que puedo decir cualquier cosa", dijo sonriendo.
A diferencia de muchos ejecutivos de Silicon Valley, el Sr. Karp respaldó al presidente Biden, otorgándole un gran cheque, a pesar del escepticismo sobre su gestión de la frontera y su excesiva dependencia de las élites de Hollywood como Jeffrey Katzenberg. Ahora apoya a la vicepresidenta Kamala Harris, pero aún tiene fuertes quejas sobre su partido.
Cuando dona, dijo, lo hace en múltiplos de 18 porque «es místico: 18 ... leer más | #entrevista - #alexkarp - #palantir
3 El pendulazo está aquímartes, 19 de agosto de 2025  Durante los últimos quince años hemos vivido un fenómeno cultural asombroso. La gente más insufrible, envidiosa, pedante, mediocre y frustrada del planeta se dedicó a construir con impunidad una inmensa pirámide con sus excrementos doctrinales. Eran cacas multicolor, como los emoticonos de WhatsApp, excretadas en forma de consignas y reglas para la sociedad. Hedían.
La intención de esta tropa de comisarios obsesionados con el poder era subirse a lo alto del montón pestilente y dar órdenes desde la cúspide. A base de deposiciones ideológicas, sustituyeron la libertad por la sumisión, la igualdad por la represalia y la fraternidad por la camaradería endogámica. Decían ser la nueva izquierda. Tal vez la vieja izquierda quedó sepultada por la pirámide marrón.
Dónde queda la verdadera izquierda, dónde queda el verdadero feminismo, dónde queda el verdadero antifascismo, etc. Esto era algo que al principio me importaba y después me daba igual. Lo mismo le pasó a mucha gente.
Los excretadores lograron lo único para lo que tenían poder: asustar. Cuando la pirámide empezó a elevarse hubo mucha gente que se quedó anonadada. Aparentaban fuerza con su integrismo. Cuadrillas digitales se hacían pasar por masas, gente vengativa daba rienda suelta a sus linchamientos y escraches, obispos terribles moralizaban la apestosa religión sin trascendencia.
Tanto asustaron con sus acusaciones agresivas, que durante unos años se generó un silencio temeroso. Oías a los pedantes largar sus peroratas soberbias amparados en un estalinismo de chichinabo. Decretaban una manera de ser mujer, negro o gay, joven y viejo, persona a la moda o escoria, y utilizaban a sus grupos fetiche para adornar las pancartas con las que protegían su creciente pirámide excrementicia.
No creían verdaderamente en nada de lo que decían: esto lo supimos más tarde, cuando fueron despeñándose. El daño que han hecho en los últimos quince años a los colectivos que supuestamente defendier... leer más | #woke - #autoritarismo - #trump
4 Entrevista con Quinn Slobodianlunes, 30 de junio de 2025 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F441%2F218%2Fe24%2F441218e24da950173843ba10845e4a70.jpg) El hombre que rastrea la genealogía de la derecha neoliberal: ¿Sueña Trump con convertir EEUU en Arabia Saudí?
El profesor Quinn Slobodian explora cómo el nacional-populismo, lejos de ser una ruptura con el neoliberalismo, representa su evolución, destacando su enfoque en fronteras cerradas y diferencias culturales Si usted siente cierta fascinación o regocijo cada vez que Donald Trump adula a la clase obrera, ataca a las pérfidas élites urbanitas o promete restablecer la grandeza manufacturera de EEUU, no sería mala idea que leyese a Quinn Slobodian. Este profesor de la Universidad de Boston ha estudiado con minuciosidad la genealogía de la derecha neoliberal y no le encaja la narrativa de que el nacional-populismo es una revuelta contra la doctrina del libre mercado que predicaban Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Más bien, es su evolución. Su nueva cepa ideológica.
El último libro de Slobodian, nacido en Canadá hace 47 años, se llama Hayek’s Bastards: Race, Gold, IQ, and the Capitalism of the Far Right ("Los bastardos de Hayek: raza, oro, cociente intelectual y el capitalismo de la extrema derecha"): el relato de cómo surgió, entre las filas neoliberales, una fijación con las fronteras cerradas, el dinero respaldado por el metal y las diferencias culturales supuestamente codificadas en nuestros genes. Una serie de nociones que traslucen en las agendas de Donald Trump, Javier Milei o el partido Alternativa por Alemania.
Sus otros libros recientes son El capitalismo de la fragmentación: el radicalismo de mercado y el sueño de un mundo sin democracia (Paidós), donde estudia la fantasía de romper los Estados-nación en cientos o miles de entidades contractuales libertarias, y Globalistas: el fin de los imperios y el nacimiento del neoliberalismo (Capitán Swing). Estos días Slobodian está finalizando un texto sobre Elon Musk, escrito junto al periodista Ben Tarnoff, que saldrá en febrero de 2026.
La entrevista se celeb...leer más | #eeuu - #liberalismo - #populismo - #entrevista - #paraleer
5 ¡Viva la dictadura, muera el liberalismo!martes, 20 de mayo de 2025  ¡Viva la dictadura, muera el liberalismo! El terrible encanto de los escritores reaccionarios
Hay algo profundamente inquietante en todos ellos: el esoterismo, la visión de un pasado místico al que hay que volver paradójicamente a través de la modernidad radical En 1927, cuando fundó la revista 'La Gaceta Literaria', Ernesto Giménez Caballero ya era fascista. Admiraba a Mussolini, estaba convencido de que las vanguardias literarias y artísticas eran el mejor instrumento para propiciar una revolución política de carácter violento y poco después escribiría el que se considera el primer manifiesto fascista español, la 'Carta a un compañero de la Joven España'.
Como cuenta Ernesto Hernández Busto en 'Mito y revuelta. Fisonomías del escritor reaccionario', recién reeditado por la editorial Turner, para Giménez Caballero, “el creador debía asumir la condición del profeta” y él lo hizo mezclando irracionalismo con religiosidad española y asumiendo que el nacionalcatolicismo era “la única ideología posible de un régimen que decidiera mantenerse fiel al ‘genio de España’”. Giménez Caballero entendía la relación entre Cataluña y España como un galanteo: España era un doncel que la seducía con caballerosidad y buenas palabras, y cuando creía que la había seducido “¡te marchaste con amantes y rivales nuestros! ¡Te marchaste con franceses y rusos! Y con algo peor que rusos y franceses: con los traidores al yugo matrimonial de España: con los republicanos del 14 de abril”. En ese momento, después de la Guerra Civil, como todo cónyuge engañado al que se le ha pedido el divorcio, tiene derecho a la venganza. Ser “fanático —escribió más tarde— es el destino superior del hombre”. También más tarde dirá que durante la Segunda Guerra Mundial le propuso a Goebbels que Hitler se casara con la hermana de José Antonio Primo de Rivera para restaurar la monarquía hispano-austriaca, pero que la esposa de Goebbels, Magda, le dijo que...leer más | #fascismo - #nazismo - #totalitarismo - #libro - #paraleer
6 Sánchez Mazasviernes, 16 de mayo de 2025  El periodista César González-Ruano, afilado columnista, dijo de Rafael Sánchez Mazas que su "poca obra" y su "escasa realización, tanto en lo político como en lo literario", limitaron su ascendencia. Umbral escribió que tenía "un gran violín literario y poca gana de tocar". Y el propio Sánchez Mazas, fundador de Falange, admitió que había en él "un elemento nativo de pereza, un gusto por preferir la vida cotidiana, corriente, sobre el trabajo literario". Quizá esto explica por qué el padre de Rafael Sánchez Ferlosio, a diferencia de otros ideólogos de la primera hora del falangismo como Giménez Caballero, Ridruejo o Ledesma Ramos, no disponía de una investigación que tratara su figura en profundidad. Hasta ahora.
Maximiliano Fuentes Codera, historiador y profesor de la Universidad de Girona, aborda en Sánchez Mazas. El falangista que nació tres veces (Taurus) una prolija y bien hilvanada biografía sobre quien fue escritor, pensador, activista y, sobre todo, mano derecha de José Antonio Primo de Rivera. En suma, el ideólogo del movimiento falangista sobre cuya base doctrinal se asentó el Estado franquista.
El título alude a tres nacimientos: primero, el biológico -nació en Madrid el 18 de febrero de 1894-; segundo, el que le permitió escapar de un fusilamiento masivo en un bosque cercano al santuario gerundense de Santa María del Collell; y tercero cuando Javier Cercas rescató su figura en Soldados de Salamina en 2001, obra que luego David Trueba adaptó con tino al cine.
A partir del seguimiento de la trayectoria vital de Mazas, el autor traza un relato histórico que permite entender el contexto político en el que eclosionó el falangismo. "Es una persona clave en la arquitectura ideológica de Falange, pero es también un desconocido. Escribió pocos libros y no dejó archivo personal. La visión de su obra ha estado siempre condicionada por el hecho de que mantuvo una granítica ideología fascista hasta el final de sus días", explica Fuentes. leer más | #españa - #guerracivil - #falangismo - #falange - #franquismo - #ideologia
7 Tierra baldíalunes, 12 de mayo de 2025  Robert Kaplan y el mundo que viene: abandonen toda esperanza
El analista norteamericano divisa en su último ensayo ‘Tierra baldía’ un futuro global donde el caos será la regla El mundo actual cambia tan rápido que desborda nuestra capacidad de entenderlo. No acertamos a seguir su ritmo frenético. Para comprender la historia reciente y el mundo que nos rodea, no solo carecemos de la tradicional perspectiva histórica (que también), sino que nos faltan en primer término los más elementales instrumentos cognoscitivos: conceptos, valores, objetivos, visión de conjunto. Ampliando el famoso dictamen de Churchill sobre los Balcanes, podría decirse que nuestro tiempo produce más historia de la que podemos asimilar.
No pretendo fijar una especie de protesta retórica, como un brindis al sol. Ni, mucho menos, farfullar una excusatio non petita para diluir las sucesivas meteduras de pata en las que incurrimos al hacer estimaciones y prospectivas políticas. Solo busco subrayar los defectos habituales que siguen a ese estado de cosas. Por ejemplo, una sobrevaloración del presente en todos los órdenes, que conduce a aplicar categorías de hoy a contextos muy distintos del pasado. También, la frecuente tendencia a establecer analogías impropias o arriesgadas: así, comparaciones poco matizadas entre la situación actual y la crisis de los años treinta del siglo XX o el abuso de conceptos como fascismo y genocidio. Por último –sin agotar, por supuesto la lista–, la incapacidad para situar los acontecimientos en su dimensión histórica, distinguiendo lo accidental de las grandes tendencias subyacentes. Bien es verdad, me apresuro a reconocer, que es más fácil señalar estos yerros que evitar incurrir en ellos.
La capacidad para soslayar dichos errores e insuficiencias, hasta donde es posible, es lo que nos permite distinguir a los grandes analistas de los múltiples advenedizos o simples aficionados que se dejan llevar por las tentaciones del momento, el...leer más | #filosofia - #sociologia - #futurologia - #eeuu - #ensayo - #paraleer - #
8 El actual ataque filosófico a la democraciadomingo, 04 de mayo de 2025 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F414%2Fc87%2F0ff%2F414c870ff070378943d40cf86a175b00.jpg) La filosofía está cobrando un papel relevante y bastante censurable en la promoción de ideas que sustentan un ejercicio autoritario del poder En momentos en que las rivalidades geopolíticas se acrecientan y los populismos ganan apoyos en diversos países, incluyendo los de larga tradición democrática, la filosofía (que solo por exageración cabe identificar con el espíritu crítico) está cobrando un papel relevante y bastante censurable en la promoción de ideas que sustentan un ejercicio autoritario del poder o que alimentan sentimientos nacionalistas e incluso neoimperialistas.
En Cómo renovar la filosofía, Hilary Putnam, uno de los filósofos más importantes del último cuarto del siglo pasado y comienzos de este, escribía: “La falta de responsabilidad filosófica de una década puede convertirse en la tragedia política real de unas décadas más tarde”. Esta es una frase que he tenido muy presente desde que la leí hace años, porque creo que ilumina un aspecto importante de nuestra época. De hecho, cuando alguien me habla de la inutilidad de la filosofía suelo contestar que en ocasiones desearía que fuera tan inútil como se dice, pero que por desgracia la mala filosofía ha sido muy útil a algunas personas para dañar de múltiples maneras a muchas otras, a veces de formas atroces. Aunque, en mi ingenuidad, también creo que la buena filosofía ha sido útil para alcanzar algunos beneficios importantes, como la conquista de los ideales democráticos y de los derechos humanos. No es que las personas que detentan el poder necesiten de la filosofía para ejercerlo a su antojo, pero sí que les resulta conveniente encontrar en la filosofía justificaciones para legitimar sus acciones ante la opinión pública, e incluso para movilizar en su favor a los que se muestran más tibios en apoyo de esas acciones. Buscan una cosmovisión, como se decía antes, para enmarcar y blanquear su política nefasta. E incluso puede que llegaran a ejercer esa política llevados de esa mala fi...leer más | #filosofia - #rusia - #putin - #dugin - #nacionalismo
9 El presente recuerda cada vez más a los caóticos años setentalunes, 21 de abril de 2025  Un presidente estadounidense autoritario. Una derecha revigorizada tras la hegemonía izquierdista. Riesgo de estanflación. Caos monetario. Una guerra absurda. Nuestros tiempos se parecen mucho a esa década de desorden En 1977, un periodista preguntó a Richard Nixon por qué, durante su mandato, había cometido actos ilegales como autorizar robos, asaltos y escuchas a manifestantes contra la guerra de Vietnam. "Bueno, si el presidente lo hace —respondió—, eso significa que no es ilegal".
Esa frase resumía la concepción del poder que tenía Nixon: el presidente no estaba por encima de la ley —explicaría luego—, pero si sentía que debía saltársela, estaba legitimado para hacerlo. Donald Trump parece estar llevando esa filosofía al extremo.
Esta no es la única analogía entre los años setenta del siglo pasado y nuestros tiempos. De hecho, para entender lo que nos está pasando ahora mismo, nada es más útil que revisar esa década.
Esta empezó, en cierto sentido, en 1968, tras un lustro de profundos cambios culturales de carácter progresista y un estallido de anhelos revolucionarios, algo no tan distinto de lo que ha sucedido en estos últimos años con la emergencia de la izquierda identitaria. La respuesta de la derecha fue también similar a la actual: no solo empezó a ascender, sino que se endureció.
En Francia, Charles de Gaulle obtuvo una enorme victoria en las elecciones del 68. En Reino Unido, el político conservador Enoch Powell pronunció el más agrio discurso contra la inmigración de la época: "Debemos estar locos como nación para permitir la entrada anual de 50.000 dependientes que serán el origen del futuro crecimiento de la población de ascendencia inmigrante. Es como ver a una nación construyendo su propia pira funeraria", dijo. Luego profetizó que aquello acabaría inevitablemente en "ríos de sangre". Hoy, innumerables políticos de la nueva derecha europea imitan sus profecías. Pero más trascendente aún fue la respuesta esta...leer más | #trump - #eeuu - #años70
10 La auténtica geopolítica de Putinmartes, 03 de diciembre de 2024  En la última reunión del grupo (o «club») Valdai, celebrada hace pocos días, en este mes de noviembre de 2024, Putin desarrolló algunas reflexiones que, para quienes nos dedicamos a estos temas, son usuales (enseguida lo demuestro), pero ratifican eso que es tan usual, al más alto nivel, y de un modo explícito.
Por una parte, apunta Putin, el mundo está siendo reconfigurado. No solamente por la conocida resiliencia rusa o por el auge chino, o por la gradual pero imparable evanescencia socioeconómica del bloque occidental, liderado, como siempre ha sucedido en el último siglo, por EEUU. Todo eso está ahí. Pero su mera cita es pura descripción, y no contiene análisis alguno. Por consiguiente, en términos académicos no podemos quedarnos ahí: sería demasiado básico.
El análisis —o la interpretación de lo que sucede, si se prefiere— viene siempre después (cuando lo haya). Que es ahora, en esta reflexión. Lo primero que señala Putin es que los cambios a los que estamos asistiendo, debido a la interconexión de los factores descritos en el párrafo anterior, es de un calado equivalente al de Westfalia o Yalta. Personalmente, creo que los cambios a los que estamos asistiendo son incluso mayores. Pero, de momento, dejemos hablar un poco más a Putin. Él plantea que el orden de Yalta ya iba más allá del establecido en Westfalia. No aporta razones, pero es fácil entender eso. Porque el orden de Yalta se basaba en una peculiar superposición de ejes de conflicto: más allá de la mera «razón de Estado» (sin que ésta desaparezca por completo) surgió un eje ideológico (es decir, la cobertura moral o cultural de una base económica) que abarcaba la competencia entre dos modelos contrapuestos (capitalismo y comunismo —me vale «socialismo real», por supuesto, e incluso elevo la apuesta: eso fue lo que dio de sí el «socialismo realmente posible»).
Eso ha terminado, seguro. De nuevo, se puede discutir dónde estamos. Pero ya no «dónde no estamos». Entonces, cojo el testig... leer más | #meta - #duguin - #putin - #rusia - #eurasianismo
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