Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...
La palabra sánscrita preta deriva de pra-ita, literalmente [alguien que se ha ido]. Originalmente se refería a los espíritus de los muertos. Más tarde en la época puránica y budista, el término quedó confinado a un tipo de espíritu malvado e infeliz.
Los seis reinos del samsara (sánscrito: gati; tibetano: 'gro tuba; chino: qu; japonés: shu) también llamados seis reinos de existencia o seis reinos del renacimiento, según la cosmovisión budista, son las formas de existencia o destinos que conforman el ciclo de la existencia (samsara), en las cuales renacen los seres sintientes en tanto no se hayan liberado y alcanzado la iluminación (nirvana).
Los seis reinos de existencia son:
Reino de los Deva, el reino de los dioses, dotados de felicidad y orgullo. Asociado al color blanco.
Reino de los Asura, el reino de los "semidioses" o "demonios" que son caracterizados por su ansias de poder. Asociado al color verde.
Reino humanos, también conocido como Reino Manuṣya, está basado en el deseo y apego, pasión y duda. Asociado al color amarillo.
Reino animal, o Tiryag-yoni, determinados por la estupidez, y el dejarse llevar por los instintos naturales. Asociado al color azul.
Reino de los Pretas, o reino de los espíritus hambrientos, estado de ser posesivo, avaricia, y envidia. Asociado al color rojo.
Reino de los Narakas (o reino de los nirayas), equivalente al infierno, el reino del sufrimiento, ira y maldad pura. Asociado al color gris.
Cosas de la vida, inma se ha hecho mayor, ha cumplido 52 o 52. A más gente le pasa, incluso a más gente. Este mediodía he subido con 6 ORO de Luxe y una bolsa grande de patatas Los Leones a su casa, de la mano de ambas, ambas son Raquel e iNma. Han sido unas horas de cerveza y parloteos sin fin. La felicidad toma inesperados cauces. Y tras tantos devaneos... se ha llegado a algún fin? Me temo que sí, o no, así son las cosas de la vida. Y mientras tanto hay personas que hacen por matarse en territorios yamnaya, o cómo se diga, vamos, ésos que dejaron sus genes por acá. Seguiremos.
Curtido en mil batallas y desengaños, Albert O. Hirschman, judío converso de origen alemán, brigadista en España en el verano del 36, publicó en 1970 Salida, voz y lealtad (Exit, Voice and Loyalty). El libro ilumina la crisis del Partido Popular (PP), pues promete dar respuesta al «declive de empresas, organizaciones y estados».
Los miembros de cualquier grupo humano que sean conscientes de su deterioro pueden o bien irse o bien luchar para cambiar su destino: votar con los pies o expresar su descontento. Ambas opciones están moderadas por la «lealtad», pero se trata de una lealtad institucional, la que se debe al grupo o, si se quiere, a «la causa». Cuanto mayor sea el coste incurrido para formar parte del grupo, más influye la lealtad. Además, a mayor lealtad, mayor es el coste psicológico de salir; y más tiempo tarda en aparecer la desafección. Sin embargo, ésta explota muy rápido cuando el declive se intensifica, como ocurrió en Ciudadanos y Podemos, y como puede ocurrir en el PP si se confirmase su caída en intención de voto.
Para Hirschman, el clima ideal para el éxito y la supervivencia de todo grupo es aquel en el que se dan dos condiciones. Por un lado, si cuando los individuos están insatisfechos, muestran cierto grado de lealtad pero no una lealtad absoluta. Además, por otro lado, si la salida es posible pero no fácil, de modo que, en vez de irse, luchen por llevar el grupo al buen camino.
Erramos doblemente: elegimos malos líderes y les damos demasiado poder
Este argumento es aplicable a nuestros partidos, pues tenemos leyes que son poco eficaces a la hora de proteger la discusión dentro de los partidos; y que, sobre todo, consagran un sistema de listas cerradas que concentra el poder en manos de unas direcciones presidencialistas. Más aún cuando se considera que, como muestran las encuestas, los propios votantes prefieren, de hecho, líderes mediocres, lo que genera una autoselección negativa. Erramos doblemente: elegimos malos...
Lo reconozco: he pasado una noche medio bien, durmiendo a ratos y despierto entre esos ratos. Un levantar a medio pelo con medio ganas; pero la lucha contra el hábito de fumar me ha otorgado un leve impulso que me sirve para sortear esos momentos, sí, me sirve para ponerme en marcha y encarar las actividades con suficientes ganas. Me he encargado de las tareas de la casa, me he cortado el pelo, me he duchado y me he afeitado. Y cuando me ha llamado Raquel para que bajara al jarritas ha echar un pincho, he bajado raudo y feliz, empujado por esa energía que me da el sentir cómo mis pulmones se limpian al paso del tiempo... Raquel venía de su consulta en el ambulatorio con la enfermera, para iniciar su tratamiento antitabaco; dice que empezará el 1 de Marzo, veremos... He bajado, no he comido, sólo un caldo rico rico. Y como he llevado conmigo el carro de la compra, pues de la misma me he acercado al BM a las cosas del cada día. Lista: muslos deshuesados para preparar arroz, dos hamburguesas, vainas, tomates, zanahorias, cebollas, jamón dulce, y algo más. Tras dejar la compra me he largado con viento fresco, y con dos excusas o motivos: uno, comprar en Hogar&Sonido una goma nueva para la olla a presión (9.90€) , y dos, bajar hasta el Mercadona de Bolueta a comprar kefires líquidos, buenísimos. Ese era el plan, plan que he llevado a cabo. En el Mercadona he encontrado borraja limpia y empaquetada; dos paquetes. Y seis botellitas de kéfir. Y ahora empieza lo insólito del día. Al regresar a casa, he atravesado Santutxu de tal manera que he aparecido en la calle Carmelo, y a la altura del ascensor del metro veo con gran sorpresa a Jesús haciendo cola para entrar a una administración de loterías ¡! En un primer momento me he quedado un poco paralizado, «qué hago? espero a que salga para ver dónde va?». He dudado, pero las dudas se han disipado rápidamente. Jesús ha reaparecido en la acera al cabo de pocos segundos (veloz y decidido), ha cruzado la ...
Ha sido éste un día tan intenso, tan repleto de sucedidos y emociones, que cuesta empezar. Lo mejor es proceder de modo secuencial, siguiendo con mimo la línea temporal de los acontecimientos. Madrugada. Jesús ataviado con pijama y bata de cuadros aporreando timbres y puertas, molestando a Aintzane y a Ima. Terminando en la cama arropado por Ima. Mi teléfono registra 2 llamadas bloqueadas sobre las 4.05. A primera hora de la mañana registra 4 llamadas a las 10.15 y 10:16. A continuación vuelve a tocar frenéticamente el timbre del portero automático y al poco aporreando la puerta con furia. Raquel le abre y Jesús avanza por el pasillo farfullando incongruencias con la indisimulada intención de colarse en casa; yo no puedo consentirlo y me planto ante él y le digo «tú aquí no entras, fuera». El poeta se gira y sale al rellano murmurando bobadas del tipo «me estoy muriendo, queréis que deje de vivir, clavarme un puñal, acabar de una vez bla bla bla». Le echamos al ascensor. Sin pausa posible salimos a la calle con la idea de caminar por el parque y el puente de la Salve etc, improvisando. Casualmente vemos al moribundo que entraba en su portal con el periódico bajo el brazo; no muy muerto sin duda. El garbeo? lo mejor del día. Regresamos por Ledesma, Raquel quería comprar unas palmeras de chocolate para postre y una carolina para Terín, que habíamos quedado con ella a las 13:30 para felicitar el cumple. Y sí, con Terín en el ErrondaBerri charlamos y charlamos de Jesús etc. Agotador. Ima nos llama y le dice que les esperemos diez minutos, que quieren acercarse a darle a Raquel su regalo de cumpleaños. Los diez minutos se convierten en treinta y yo me harto «vamos a casa, que se pasen por allí». Nos les encontramos en la calle, nos dan la caja de trufas de Arrese y nos vamos a casa. Y empieza lo bueno. Tenemos bien organizada la comida: pencas de la OKA, presa ibérica con patatas al horno y palmera de chocolate de Arrese. Apetitoso todo. Per...
Mañana por Algorta, Getxo, Batzoki, etc Metro en Ibarbengoa. Comida en casa con Esther, Jorge, Raquel y yo. Ensaladilla, anchoas, jamón, pencas rellenas, presa a la plancha con patatas al horno. Y cuando íbamos a empezar con la presa... Jesús llama: me estoy muriendo. Raquel sale disparada y regresa con él. Allá en la foto se le ve, con pinta de arrepentido y tal. Nos trae la pasta que tenía ahorrada para irse a Málaga: 2300€. Y bueno, se dedica a hacer como que está arrepentidísimo de todo. Le cae un chaparrón tras otro, y los encaja de puta madre, porque lo que en realidad busca es el ser readmitido en la familia. Raquel le pone un café y le da un pastel, y se queda más feliz que la hostia. Pero al poco le decimos que ya, que se vaya a su casa y que descanse y que se dedique a sus cosas, a lo que sea. Pero el día no termina ahí. Poco antes de la medianoche nos toca el timbre del videoportero balbuciendo incoherencias, pero no le abrimos, se la lía a Aintzane, se la lía a Ima y es Ima la que le lleva a casa y le hace acostarse...
Es inquietante la siguiente cita: «Con la felicidad pasa lo mismo que con las gafas: las buscas y las buscas y resulta que las llevas puestas». ¿No te ha ocurrido con las gafas, el teléfono móvil o las llaves? Al parecer, la comparativa encaja a la perfección con la búsqueda de la felicidad, un estado que, como ya dijimos, parece más bien una carrera de fondo de a ver quién llega primero.
Sin embargo, es posible que vivas etapas en las que, efectivamente, no estés feliz. ¿Por qué? Los motivos pueden ser innumerables, pero existen una serie de «impedimentos» internos que te obstaculizan y la psicóloga Silvia Álava los ha llamado «los enemigos de la felicidad». En concreto son nueve, aunque nuestra mente tiene mucho que ver en todos ellos...
1. La genética de la felicidad. «Hay que entender que esa genética de la felicidad se refiere a que todos tenemos un potente potencial de mejora. Muchas personas piensan que por las circunstancias no pueden serlo, pero eso solo pesa un 10%», dice Silvia Álava, que anima a esforzarnos por sentirnos mejor. Tenemos estrategias de regulación para poderme encontrar mejor y aceptar que nuestros enemigos de la felicidad somos nosotros mismos», insiste.
«Hay que entender que esa genética de la felicidad se refiere a que todos tenemos un potente potencial de mejora» Silvia Álava , psicóloga 2. Los pensamientos barrera. Nos aconsejan que tengamos cuidado de los demás, pero la psicóloga también alerta de la importancia de tener cuidado con uno mismo... «Hay una serie de pensamientos barrera con los que nos dejamos llevar pensando que todo nos va a salir mal», dice.
3. Las ideas irracionales. Hemos dado por hecho que todos los pensamientos que tenemos son verdaderos cuando son hipótesis. «La realidad pasa por delante de nosotros y la vamos interpretando, y en ella metemos ideas irracionales que no son ciertas pero igualmente nos las creemos», dice la experta en psicología. Además, dentro de las ideas irraciona...
Cinco y media de la tarde. Raquel está bloqueada, las andanzas de su padre la tienen paralizada. Novedades? Una inesperada: sabemos que ha cambiado las cerraduras de casa. Una vecina se lo ha contado a Ima, le ha dicho que Jesús le comentaba al cerrajero que pensaba irse a Málaga a pasar un mes de asueto y felicidad. Ostras, que se vaya de una vez!!! Es normal que estas novedades hagan un efecto poderoso en Raquel, pues ella siempre está deseando dar una oportunidad a su padre, apoyándose en deseos imposibles, deseos como que se tranquilice y vuelva al sendero de la cordura. Mucho me temo que aún nos quedan muchos sapos que tragar. Muchas gracias por todo Jesús.
Nota Jesús.- Raquel me ha enseñado fotos en Facebook de la quedada del pasado martes en la Asociación de Poetas Malditos del Casco Viejo: allá estaba el poeta errante, como si tal cosa; pero algo me dice, quizás mi intuición, que no agrada demasiado al personal, que sencillamente le soportan porque la buena educación es lo que tiene. Tiempo al tiempo.
Nota vespertina.- Cinco y media de la tarde. Convenzo a Raquel para salir a dar una vuelta por el centro, la excusa es ir al Corte Inglés a mirar tendederos enrollables para la terraza... A las seis y algo ya estamos dando los primeros pasos por las calles de Santutxu. Decidimos bajar al centro por Iturribide Kalea. El Casco Viejo está animado. Improvisando entramos a la Plaza Nueva y nos comemos media de jamón y un par de crianzas por 10€, en el minibar de la esquina que pone jamón y tal. De allá vamos al Ensanche cruzando el puente del Arenal. Y entramos al Decathlon aprovechando que nos pillaba cerca. Y bueno, ahí ya Raquel se despejó un poco más y se concentró en mirar ropitas y tal. Incluso tuvo suerte y dio con un cortavientos muy chulo de color verde caqui por 69€. No se decidía y yo decidí por ella: al bolso con la chamarrita. El anochecer terminaba y ya era hora de iniciar el regreso a casa. De camino pasamos junto a la t...