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303 Hipengiofobia: el arte de pasar el «marrón»
lunes, 03 de octubre de 2016

Según la RAE, el origen del termino marrón procede de marro, «un regate o ladeo para burlar al perseguidor» que permite pasar la patata caliente al pringado de turno.
A todos nos gusta pasar la bola, y sólo cuando tocamos fondo y la responsabilidad de cuidar a la abuela ha quedado en manos del gato nos preguntamos cómo hemos podido alcanzar tal nivel de bajeza.
Pasar el marrón es un arte y su versión eufemística, delegar, puede ser una fuente de éxito si lo hacemos en la persona cualificada para la tarea. Sin embargo, un estudio de la Universidad Northeastern de Boston muestra que la mayoría de veces que confiamos tareas a otros lo hacemos para quitarnos la responsabilidad, siendo capaces de dársela al primer desconocido que pase con tal de desvincularnos de las consecuencias.
El informe muestra que pasamos más la bola cuando las decisiones afectan a terceros que cuando nosotros somos los perjudicados. El experimento preguntó a 1.000 personas qué harían si tuvieran que elegir una habitación de hotel para su jefe, y demostró que nuestra confianza es ciega, porque no sabemos a quién se la otorgamos. En vez de asumir el riesgo y fiarnos de nuestro criterio, los participantes delegaron en un extraño con el objetivo de echar balones fuera ante posibles represalias.
El estudio, dirigido por la profesora Mary Steffel, es una oda a la cobardía humana. Preferimos esquivar la culpa de un error antes que recoger las felicitaciones por un acierto. En otro experimento, los estudiantes se ponían por parejas y tenían que elegir entre dos actividades aburridas: subrayar las T de un texto o hacer cálculos matemáticos. Sólo el 7% delegaba la decisión cuando tenía que decidir qué haría él, frente al 26% que no se mojaba cuando les permitían elegir por su compañero.
«Cuando la persona evita responsabilidades, en un primer momento se siente bien porque siente que ha pasado el marrón a otro, pero al cabo de un tiempo se siente mal porque sabe que él no se considera capaz de...

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#psicologia

304 Polícrates, el tirano de la isla de Samos
jueves, 10 de septiembre de 2015

POLÍCRATES DE SAMOS, 540-522 a.C. De tiranos, piratas y agoreros.

La tradición histórica del antiguo Mediterráneo nos permite, muchas veces, introducirnos en la vida de algunos curiosos personajes cuyos avatares, signados por una mezcla de hechos reales y trágicos vaticinios, nos revelan la complejidad de las relaciones político-culturales entre los pueblos de aquella región del mundo, las acciones humanas y sus consecuencias. No escapa a esta realidad la interesante vida de Polícrates, el tirano de la isla de Samos, cuyas vicisitudes invitamos a leer.

Ascenso al poder, y perfil de un tirano.
La caída del rey Lidio Creso (547 a.C.), tras su derrota en manos del rey persa Ciro el Grande (y posterior muerte), tuvo cierto impacto en la situación política del mundo griego. Al menos así parece ocurrir en la parte oriental de este, sobre todo luego del sometimiento de los “Yauna” (Jonios), por parte del general persa Harpagus. Las ciudades griegas de aquella zona, vivían momentos de zozobra en lo político y social.
La isla de Samos no estuvo ajena a este momento de agitación que vivía el Mediterráneo Oriental. En el 540 a.C. una revuelta liderada por los hermanos Polícrates, Pantagnosto y Silosonte (hijos de Eases) ejecuta un golpe de estado e instaura una especie de tiranía encabezada por los tres hermanos en partes iguales. Esta estructura de poder duro poco. Polícrates primero dio muerte a Pantagnosto, y desterró luego a Silosonte, asumiendo de esta manera la totalidad del poder, e instaurando una tiranía.
Desconocemos los entramados de situaciones o eventos que condujeron las acciones de Polícrates. Tal vez, como señala Aristóteles, el tirano surge del pueblo “contra los notables” y sus abusos[1]. Y termina por trasgredir este mandato popular para ungirse en el poder absoluto y despótico. Como sea, algún tipo de apoyo popular debió tener Polícrates. Y sus enemigos, que los tuvo y muchos, muy probablemente surgieron de entre la antigua aristocraci...

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#historia - #grecia

305 Amago de ictus de Feli
martes, 08 de septiembre de 2015

8 de Septiembre de 2015
Hoy le han dado el alta a Feli.
Tras muchas pruebas, parece ser que sufrió alguna pequeña trombosis cerebral.
Le recetan ADIRO y pá casa.

#feli - #ictus

306 La hamburguesa perfecta
viernes, 28 de agosto de 2015

Pero... ¿Cuál es la receta perfecta? En palabras de Michel, hay que tener en cuenta diferentes factores. El primero es el tamaño total de la hamburguesa, el cual no debe superar los 7 centímetros de alto y 5 centímetros de ancho (a lo que se le suman 2 centímetros más del pan). Partiendo de esta base, la «burger» idónea se basa en nueve capas:

  1. Pan de hamburguesa rociado con aceite de semillas de sésamo. Es vital que esté caliente en el momento de ser servido, pues este factor estimula el sabor de la hamburguesa en la boca. Además, mantiene el pan «seco» hasta el último bocado.

  2. Una ligera capa de salsa Chipotle (típica en México).

  3. Lechuga Iceberg seca, crujiente y pepinillo en rodajas.

  4. Una única rodaja de un centímetro de tomate. A pesar de que no nombra un tipo concreto, aconseja uno que desprenda un buen aroma.

  5. Dos lonchas de jamón serrano pasado por la plancha y tres aros de cebolla. Esta es la segunda capa «crujiente» de la receta.

  6. Dos lonchas de queso Camembert. Es importante añadirlas a la carne para que adquiera ese sabor salado y se funda.

  7. La hamburguesa. Debe ser de un centímetro de alto, de carne Wagyu y estar sazonada con sal, pimienta e incluir cebolla finamente picada.

  8. Un poco de Ketchup.

  9. Pan inferior salpicado con salsa de soja.

#bocadillo - #hamburguesa

308 Mikel firma en el Puerto
lunes, 03 de septiembre de 2012

Tal que este día Mikel echó su firma para comenzar a trabajar, hasta hoy, en la nueva terminal del Puerto de Barcelona.
Qué feliz me sentí ese día.

#mikel - #mikel - #puerto

309 Es lo que hay
martes, 25 de mayo de 2004

ya te lo dije:
soplaba un viento que casi me arrojaba al agua; pero me producía un gran placer caminar echado hacia adelante, sintiendo el golpe del aire en la cara, escuchando la música atronadora de hendrix en los cascos, y observar el mundo moviéndose a mi alrededor a una velocidad de vértigo, como si una mano descomunal agitara la realidad dentro de un gran frasco de cristal y en su interior los ingredientes de la vida se mezclaran hasta formar una sopa espesa en la que los personajes sobrevivíamos de milagro... oh, vaya suerte

sin embargo...

sin embargo la mente, ese miembro prodigioso que relaciona las sensaciones, las emociones, los recuerdos, los sueños y los pensamientos conscientes, sin embargo, mi mente, obsesionada ella, la pobre, con la frugal idea de la felicidad y con la idea del amor, obsesionada con la idea del tiempo que pasa y que nunca vuelve, sin embargo, ella, mi mente, una y otra vez se autoextraía de «la realidad» para viajar hasta aquel montón de lugares luminosos: ciertos lugares bendecidos por el recuerdo...

para evocar espacios vacíos
para soñar sutiles silencios
para percibir tiernos sonidos
...

pero, al fin, la tranquilidad domina la situación y reina la calma:
la certeza del reencuentro prevalece

¿qué te parece?
hasta este árbol se accede si subes desde la plaza de unamuno por las escaleras de mallona (y si bajas, jum) y cuando estás a punto de llegar arriba del todo cruzas el puente de piedra que te encuentras a la izquierda (jo, qué lío); de las ramas del árbol en cuestión cuelgan mogollón de pares de zapatos, botas, zapatillas, calzados que la gente ata por los cordones y lanza como si fueran boleadoras gauchas hasta conseguir que se enreden en alguna rama; ¿por? ¿para? ahí está lo bueno: porquesí y paranada, o porquéno y paraqué; desde luego puedes tener por seguro que en cuanto tenga ocasión yo me acerco por allí con algún calzado del tipo trofeo y lo coloco junto al resto... guau

#flissbis - #prosa

310 C de L
domingo, 23 de mayo de 2004

esta mañana mi buzón rebosaba papeles que incitaban a la confirmación de la voluntad de pertenencia a la clase de la que nos deportaron nuestros felices progenitores
me dije:
lo voy a hacer, me voy a apuntar a la colección de libros de autoayuda, lo voy a hacer

incluso creo que lo hice, aunque la memoria está ahora ofuscada

pero claro, siempre suceden actos anómalos y la correspondencia tiende a la confusión; quizás no
estoy intrigada: ¿autoayuda? ¿autoayuda? yo lo intuía
sin duda, qué raro, las chicas no pasan un detalle...

#flissbis - #zalberto - #prosa

© Zalberto | enero - 2026