feria de artesanía cañas en radú comida popular, pero nosotros no, nosotros carne que ha preparado esther siesta música en Valterria con los Ou Mamma música de rabel reconciliación con Joaquín
Un día para ir rematando las reformas en Santelices. La resaca impide grandes gestas en las ñapas, en todo caso permite un surtido básico de tareas caseras, como preparar unos macarrones con bonito para disolver los efluvios nocturnos. Al mediodía Raquel remata sus temas del currelo y nos subimos al coche para ir a IKEA a devolver un montón de cosas y comprar los estores que necesitamos para el salón, dos. La devolución supone una cifra redonda: 100 euros. Es Raquel la que se encarga de todo, pues yo aún voy arrastrándome por la vida por mor del gemelo izquierdo; pero poco a poco mejora la cosa. Raquel en su salsa y a su aire; lo merece, es una nena maravillosa. De regreso al pueblo hacemos una parada en la gasolinera de Bercedo con la intención de comer algún pincho, aunque sea de los potrosos que preparan allí; pero no hubo suerte, la barra estaba desierta, únicamente un sandwich de chaka lucía solitario en un plato medio mugroso. Me lo comí con gran esfuerzo... Una vez en el pueblo nos apalancamos y esperamos tranquilamente a que apareciera Rebeca, que como todos los años no se pierde la verbena de las fiestas de Pedrosa. Llegó sobre las nueve y pico. Vino con la cena: unos sandwiches del EME; bien. Y allá se fue la chavala de verbena, tan feliz y contenta. Nosotros? A nuestro ritmo habitual, un poco de serie en la cama y a sobar.
Esta noche estamos de fiestas en Pedrosa y ha caído un buen chaparrón. Hemos amanecido con el ambiente postlluvia típico y con algunos charcos aquí y allá. El ambiente es fresco y se agradece un huevo. Mi pierna aún duele, pero está mejor, creo. Pequeños bricolajes pendientes resueltos este jueves: - pintar pared tras secreter - colocar cachirulo en la lámpara del salón - colocar lámpara en el hall - pintar cacho pared entre puertas de la terraza
Nota festiva.- Orquesta Olympus a tope de caña, jajajaja. La nena y el nene en modo pedete dejándose ver por las primeras filas entre un público mayormente adolescente. Cómo somos!!! Me lo pasé de puta madre, la verdad.
A primera hora, tras la clase de Maite, me ducho y me voy a Medina a comprar cosas. En el Chino Power he comprado una escalera para el pueblo. En Mercadona he hecho acopio de bebidas y materiales diversos. Un paseo de buena mañana en el cocherito, escuchando mi musiquita, etc, es un puto placer. A repetir.
Un día muy productivo desde sus arranques y muy lúdico en su fin de fiesta. Hemos pintado la pared del salón de Santelices con el color Rojo carácter. Modelo RGB de #823c2f, rojo inglés.
ROJO INGLÉS
Hemos dado dos manos y ha quedado perfecto, incluso... perfecto. El mueble reciclado en blanco lo hemos colocado en su lugar definitivo, con su lámpara de tulipa clásica a su lado; ha quedado una esquina muy vestida y elegante. Así que se puede decir que vamos bien. Al mediodía hemos intentado comer en el pueblo, pero carecíamos de efectivo y el cajero del pueblo estaba averiado. No nos ha quedado otra que freir unas patatas, unas tajadas de lomo y abrir una botella de tinto navarro Mercadona. Una comida rápida y sabrosa. Y sin pausa hemos dado la segunda mano; la primera mano la he dado antes de comer. Y a partir de ese momento... vinos, birras, petas y muchas fantasías decorativas y mucho pedete. Muy divertido.
Un día casero y casero. Hago compras en el BM: mejillones, pechugas, lomo Teruel, etc. El plan es comer mejillones con tomate. El tomate lo he preparado a mi estilo; perfecto. Los mejillones se han ido directamente a la basura; ohhh. Y el resto del día? Barbadillo, cervezas ORO y petas de calidad. La nena ha pillado una pajarraca y se ha acostado tempranamente; ohhh.
Sábado, toca preparar el equipaje para emprender cambio de morada de vacaciones: pasando de Benicassim a Los Cortijuelos en Órgiva. El día se anuncia en los medios como muy tremendo, acalorado y asfixiante; así que la idea es madrugar, hacer las maletas, cargar el coche y salir pitando, antes de que el sol ponga el asfalto de las carreteras a punto de caramelo pegajoso. Es lo que hacemos. A las 8:40 arrancamos el Lodgy y emprendemos viaje. La ruta nos lleva por las afueras de Valencia, por las afueras de Murcia, por las de Lorca y por la Hoya de Baza, para finalmente tomar la circunvalación nueva de Granada, la A-44, y hacer el recorrido clásico hasta llegar a Órgiva. Hacemos una parada para comer en un bar de carretera ubicado entre Baza y Guadix. Nos atiende una muchacha muy dispuesta y eficaz. Nos comemos un salmorejo que más parecía un gazpacho, muy rico, y un secreto a la brasa cojonudo. Y por 10 euros el menú, ya te digo. Llegamos a los Cortijuelos a eso de las cuatro y media. Saludamos a Paqui, que estaba en casa vigilando la siesta de César; José Antonio estaba limpiando la acequia. Y aterrizamos en Los Cortijuelos con unas ganas tremendas de descansar y disfrutar, por fin, de las vacaciones. Y nada, tras vaciar el coche y organizar lo mínimo los trastos, nos damos nuestro primer chapuzón de la temporada orgiveña: el agua deliciosa y el silencio y la paz... memorables. Un día intenso, vivido sin contratiempos ni inconvenientes. Mi deseo es que el resto de días en La Alpujarra transcurran en calma y moderada fiesta; lo de moderada creo que va a ser difícil, jajaja.
Se presenta un domingo movidito, el famulio al completo, incluido Tachón, están invitados a comer en casa; las chuletas que compramos el viernes en La Oka.
Ya se sabe lo que implica que vengan tantas y tan ilustres personas a pasar un rato largo en casa: Limpieza general. Dicho y hecho. Aspiradora, fregona, suelos, cristales, muebles de la cocina, el baño; de todo. Un paliza interesante.
Nos hemos merecido una recompensa alimenticia. Raquel propone rabas en el Batzoki, y a mí me parece una gran idea. Así que salimos y echamos un rato en la terraza del Batzoki de Santutxu, comiendo rabas y bebiendo cerveza.
De nuevo en casa nos ponemos a preparar el inminente festín. He cocido una docena de espárragos blancos, y unos huevos para montar unos pinchos con langostino, aceituna negra y mahonesa MUSA. En la terraza he montado una mesa con el tablero y los caballetes que guardamos en el trastero y he desplegado siete de las sillas plegables que reposan apiladas en el arcón de nuestra cama.
A eso de las dos y algo comienza a llegar el personal. Primero llegan Jorge y Esther, que siempre traen movidas. Este domingo la novedad es que traen el hornillo y la plancha de hierro que compraron para terminar de hacer las chuletas en la misma mesa, como en un restaurante que se precie. Poco después llegan Txetxu y Rebeca; y pisándoles los talones llega mi tesorete Alberto.
Pues ya estamos todos. Antes de comenzar con la carne, nos sentamos todos alrededor de la mesa redonda y damos cuenta de los espárragos y los pinchos de huevo y langostino; con gran éxito de público y crítica. Y seguidito a la terraza.
El día es bochornoso, pero no luce el sol sino un leve resol que el toldo logra atemperar; aún así sacamos un ventilador para mitigar algo el sofoco. Y nada, chuletas a la plancha; tres chuletas y unos perolos de patatas fritas, y pimientos verdes fritos. Barbadillos, Reservas de Rioja. De postre Txetxu nos ha obsequiado con su a...
Pues nada, que nos hemos liado. Que si abrimos una botellita de tinto, que si otra, que si unas cañas, que si ponemos musiquita, que si nos liamos a bailoteos, que si tal y que si cual. Total, una fiesta interesante que afortunadamente terminó sin cosas raras, tan amigos los dos. La verdad es que cuando Raquel y yo nos ponemos... nos ponemos. Mejor no incidir en el tema. A última hora mensaje a Maite: «Nos ha surgido un imprevisto, no podemos hacer la clase de mañana, ya hablamos, besos» Y también hubo mensajes desesperados a Virgilio; normal también. Menos mal que nos contestó que estaba en Asturias... mucho mejor. Ya habrá tiempo de decirle que se olvide, que sólo fue un arrebato alcohólico. Y ya.
Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...