El asunto central del día ha sido la jugada maestra que le ha hecho a Esther su fontanero del seguro: "dame pasta para materiales, gracias" y "dame más pasta para más materiales, gracias de nuevo"; más de 1500€ de vellón, menudo atraco, menudo timo, menuda estafa. Lo que comenzó siendo una llamada al seguro del hogar de la BBK para solucionar un leve problema con una fuguita de alguna manguera de la cocina recién instalada (por cierto, una fuga que nadie sabe de qué se está hablando... "una fuga, sí, por aquí, por allá, ni puta idea"), poco a poco se fue convirtiendo en una intervención de mucha más enjundia; una intervención en la cocina y otra más gorda en el baño. En la cocina se planteó sustituir la llave general, el controlador de flujo y presión y algún manguito, etc. En el baño la cosa derivó una algo mucho más gordo. Pero sigamos un poco mejor la línea temporal. A eso del mediodía, cuando yo ya tenía organizada la comida del día, arroz con pollo y tal, suena el móvil de Raquel, la Tata lloriquea y balbucea: ha llegado a la conclusión de que las maniobras de su fontanero están enmascarando una estafa en toda regla. Se están dando las situaciones habituales en ese tipo de timos: no se logra contactar con él, cuando se contacta siempre hay una excusa de alto nivel, del tipo "he estado ingresado en el hospital dos semanas" o del tipo "no te he podido llamar porque me han robado el móvil" o en ese plan. El caso es que en una de sus visitas exploratorias en las que le fue aconsejando a Esther los trabajitos que eran absolutamente prioritarios e incluso urgentes, la Tata, que es una buenaza, le dio carta blanca en el baño. Pero no se debe olvidar un dato fundamental: en el baño no había, ni hay, ninguna avería que requiera la intervención de un hojalatero de urgencia; simplemente el baño está viejo y es feo. El caso, repito, es que el tipo, para empezar a andar, le desmontó el bidé y se lo llevó; luego se supo que al bajar a la calle ese día ... leer más |