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71 Hoy como con Tachón
jueves, 07 de septiembre de 2023

Día caluroso; el tiempo no afloja, las temperaturas son altas y la humedad empápalo todo.
Tras la clase con Maite, en la terraza para aprovechar el fresco de la mañana, hago mi salida diaria a comprar cositas variadas en el BM; y de regreso a casa me paro en donde Karim a disfrutar de un rato de paz frente a un pincho de tortilla y un zurito tostado. Geniales momentos insignificantes.
Este jueves nos trae, como un jueves que se precie, un acontecimiento realmente singular: a Terín le implantan un marcapasos en la ingle -curioso lugar, pero con su lógica gramatical: marca pasos, en el elemento motriz; es broma-. Raquel ha estado en el hospital unas cuantas horas acompañando a su prima Nerea, durante lo que ha durado todo el proceso pre y post operatorio. La intervención se cree que ha sido un éxito; estupendo.
Y mientras en Basurto se desarrollaba una situación levemente dramática, en El Palomar he recibido a mi pequeño Tachón, para alimentarle y escuchar su relato nipón, jeje. Albóndigas del Corte Inglés, arroz basmati al ajo y pisto del rico. Su viaje tiene pinta de que ha sido guay; apenas alguna anécdota de ronquidos marca "Sergi" y dificultades para descansar marca "Urtxi"; como me ha explicado Alberto. pequeñeces sin importancia.
El peque está contento, las cosas salen bien. El tema de la avería de su coche, los frenos, el capó que no se abre, todo eso se ha resuelto por la módica cantidad de 50€, una miseria. Se ha reincorporado al trabajo en la academia y yo le noto relajado, bueno, todo lo relajado de lo que es capaz de mostrarse el enano, ya se sabe. Le quiero.
Rubén e Irati también han comenzado hoy las clases. Mikel y Marta me han pasado fotos y me comentan que han regresado contentos, con nuevas aulas, nuevos compañeros y nuevos educadores. Que todo esto fluya me relaja no sabéis cuánto.
Un jueves en modo "jueves".

#marcapasos - #terin - #tachon - #alberto - #ruben - #irati - #foto

73 Siempre es un nuevo comienzo
lunes, 28 de agosto de 2023

Este fin de semana pasado que vivimos en Salamanca da paso a un nuevo tiempo, un empezar en Bilbao un capítulo aún por escribir. Escasean las metas, los objetivos; y pienso que esto supone un avance hacia la luz tenue de la paz interior, o algo. Lo de la «paz interior» es uno de esos conceptos que está instalado en la parte más onírica de la mente desde algún tiempo muy lejano, y que, sin duda, carece de la más mínima legitimidad intelectual. No sería mala cosa hacer una limpieza en el pensamiento -y en la memoria- y poner bajo el foco de la realidad todo tipo de premisas y de axiomas que están ahí nadie sabe porqué, al menos yo no.
El tiempo ha dado un giro radical. Después de unas semanas de calor insoportable, el regreso del frescor y de la lluvia me pilla desprevenido, aunque también agradecido. Que llueva es una bendición; de eso no hay duda tampoco, también.
Este lunes ha jarreado a ratos. A primera hora he colgado una lavadora, bien protegida con el plástico azul del Marta. Chaparrones a intervalos.
Unas compras rápidas en el BM y la frutería y a casa a pasar las horas ante el PC, conectado a la gran red virtual, leyendo, escribiendo, y, sobre todo, poniendo al día esta bitácora... Estaba pendiente de cumplimentar todo lo vivido y todo lo sentido durante los cuatro días que pasamos en Salamanca (un trabajito arduo: seleccionar fotos, subirlas, colocarlas, escribir texto, recuperar menús, sitios, etc).
La comida ha consistido en lentejas con chorizo y morcilla; el sobrante de lentejas lo he hecho puré y se ha convertido en la cena; es decir, hoy lentejas a tutiplén.
Y poco más. Terín ha pasado el día en Urgencias; creemos que la noche también -falta información al respecto-. Tachón sigue en Japón. Jorge está desde hace unos días en el pueblo. Esther nos informa que quiere pasar unas semanas en el pueblo en Setiembre con ¿?; por mí encantado, me apetece estar en casa de tranquis, insistiendo en la lectura y la escritura.

#terin - #tachon - #japon

74 Sábado con las fuerzas justas
sábado, 26 de agosto de 2023

Las temperaturas vuelven a su ser normal. Esta mañana cuando hemos salido a caminar y a continuar con las visitas salmantinas, la calle respiraba frescor, apetecía iniciar el recorrido previsto para hoy.
Así que tras los huevos cocidos y los cafés con leche hemos encaminado nuestros pasos hacia el río Tormes, para conocer el renombrado puente romano; y no nos ha decepcionado nada. Un puente espléndido, rotundo, romano.
Unas fotos al uso y recorremos el puente en sentido ciudad vieja de nuevo, para hacer la siguiente visita: La Casa de Lis.
La Casa de Lis.
Me ha sorprendido gratamente. Yo tenía la idea preconcebida de que lo interesante del lugar era el aspecto arquitectónico, ya que al ser una referencia del Art Decó, pues me esperaba encontrar lo habitual, lo propio de un edificio tipo Gaudí, modernista o en esa línea. Y sí, el ediicio tiene esas características, el mobiliario también, pero lo impactante han sido las exposiciones que pueblan sus habitaciones, sus salas, sus rincones: una maravilla. Inolvidable. De hecho me pongo como tarea pendiente indagar sobre todos esos artistas que realizaban esas maravillas en marfil, bronce, cristal, etc. Una pasada. Pendiente pues.
Regreso al centro monumental. Repostaje a base de dos mediobocatas de jamón y chorizo; dabuti. Y visita al Convento de San esteban: otra maravilla. Un claustro de los que te dejan boquiabierto. Una sacristía como no he visto otra, inmensa y apabullante. ¿La Iglesia? Es difícil describirla con palabras, ¿impresionante?, ¿grandiosa?, y todos los adjetivos admirativos que a uno se le ocurran. Otra pasada.
Y ya vale de visitas culturales por hoy, y por el finde, y por el viaje.
Hemos hecho un amago de comer en un bar de tapas de diseño, Winlovers, pero ha sido un poco decepcionante; un par de mini hamburguesas, un par de copas de vino y una decisión: nos vamos a comer al apartamento cualquier cosa sencilla, con su botella de vino, eso sí. Un pase por el Carrefour de frente al apar...

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#2023salamanca - #puenteromano - #casadelis

75 El famulio celebra el cumple de Rebeca en Bakio
sábado, 19 de agosto de 2023

Prepárense todos, que hoy toca jugar al juego «¿Adónde nos llevará a comer Rebeca?», uno de sus juegos favoritos.
De entrada, nos ha convocado a todos en La Oka a las 12:30. La hora es un poco sospechosa; pronto como para ir a comer en un radio cercano; más propicia para tener que desplazarnos a los alrededores de Bilbao.
Pues nada, echamos un rato en La Oka y nos ponemos en marcha. En la Plaza Elíptica Rebeca echa el freno, se gira hacia un bus y se dispone a subir: creo que vamos en dirección Munguía, jeje.
Un clásico paseo en autobús. El famulio haciendo risas y comentarios ocurrentes. El tiempo fantástico: soleado, pero no excesivamente caluroso.
Llegamos a Munguía. El bus atraviesa el pueblo y continúa su viaje. ¿Dónde iremos?. Ya empezaba a resultar evidente el destino; todo apuntaba a Bakio.
Efectivamente, en Bakio nos apeamos. Luce solazo y buscar la sombra es una prioridad. Por suerte el restaurante elegido se encuentra a pocos metros de la parada del bus: Fuego Argentino, un asador al estilo de la Pampa, muy chulo.
Creo que con echar un vistazo a las fotos es suficiente para hacerse una idea del lugar. Por añadir algo más, decir que hay que andar con ojo a la hora de elegir los vinos, si te descuidas te la pueden clavar, jeje.
Después de comer nos dimos un paseíllo hasta la orilla del mar; unas cañas y al autobús de regreso. Por cierto que en el bus hicimos muchas risas a cuenta de la cantidad de chavalería que subió en las paradas de Munguía; gentes que iban a Bilbao, al chupinazo y tal. El bus iba a reventar.
Inciso. La chorradilla para el recuerdo: fui a darle un besito en la mano a Raquel, que iba detrás de mí sentada, y casi se lo doy a una muchacha que iba de pie en el pasillo, jajaja jajaja.
Y ya en Bilbao, mucha gente por la calle, mucho de todo. Tomamos otra caña y nos despedimos en la estación de Abando, cada cual a su destino. Nosotros tres, la Tata, Raquel y yo, al barrio, en donde aún nos tomamos unas cervezas...

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#famulio - #bakio - #cumpleaños - #rebeca - #esther - #restaurante - #argentino - #foto

76 Jueves cervecero
jueves, 17 de agosto de 2023

El día comenzaba con absoluto control y con actividades diversas previamente organizadas.
A primera hora habíamos quedado Tachón y yo en Sani para ir juntos en su coche a un taller en Alameda Recalde, entre la plaza de Arrikibar y Licenciado Poza; su asunto de los frenos y el capot que no se abre. El jefe del taller nos cogió el coche, pero ya nos avisó de que el viernes se iba de vacaciones hasta el 4 de setiembre, justo el mismo día que el peque regresa de su viaje a Japón. Así que el coche se queda a descansar en el taller hasta setiembre, y luego y tras el diagnóstico se verá qué se hace. Tema aparcado.
Después de la cuestión «taller» cada uno nos fuimos a nuestras cosas: él a Sani a noséqué y yo al barrio dando un voltio y tirando fotos.
En El Arenal me entretuve un rato tirando fotos a las choznas, todas en las últimas fases previas a su puesta en marcha; unas daban los últimos toques de pintura y decoración; casi todas llenaban sus neveras de líquidos festivos. Un ir y venir de camionetas y furgonas variadas creaba una atmósfera de actividad frenética, incitaba a coger el ritmo y apuntarse al venga-venga. Como había pactado con Raquel preparar unos filetes rusos y un pisto con los tomates de JuanLuis, no opté por hacer el último tramo hasta el barrio en el vehículo de San Fernando, sino que en la estación de San Nicolás cogí el metro para bajarme en el fosforito de Zabalbide y comprar la carne etc en el BM.
Antes de subir a casa, con las compras en una bolsita de material reciclable, me senté donde Karim a comer un pincho de tortilla recién hecha y un zurito tostado. Para Raquel le pillé un pincho, que la muchacha si le preguntas si lo quiere te dice que no, pero si se lo llevas sin más... se lo come encantada.
En casa. Preparación de pisto y carne picada. Cervecitas para el previo. Y botellita de tinto. Y comer en la terraza. Y un millón de latas de birra, música y pedete total con cabreo de origen y motivación desconocido. Mal, para qué negarl...

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#taller - #coche - #averia - #fieston

78 Museo de Bellas Artes y +
domingo, 06 de agosto de 2023

El sábado, justo al acostarnos, Raquel propuso ir el domingo a dar una vuelta hasta el Museo de Bellas Artes, que hace la tira que no vamos; además hemos leído que es gratuito. A mí me parece un planazo. Para redondearlo sugiere que comamos en casa un arroz de ésos que a ella le gusta preparar, con unos restos de lomo adobado y de pechuga de pollo y con unas verduritas y champiñones; me relamo.

Así que cuando aún no ha amanecido ya tenemos a Indi maullando a diana subido sobre nuestras tripas, con ese tonito suave y engañador que tan bien domina. Me levanto: no son ni las seis y media, pero me da igual, así disfruto de ese rato de paz y silencio tomando un té y echando un vistazo a mis hábitos telemáticos. Al rato se levanta Raquel, y la noto contenta: hay plan y a ella que haya plan le relaja y le evita quebraderos e inseguridades -le vendría al pelo apuntarse a la metafísica de la pereza jajaja-. La nena desayuna y prepara el sofrito para el arroz del mediodía, para adelantar el cocineo; y se maquea a su ritmo: suave y constante.

En la calle. Hace bastante fresco, más de lo esperado, y se agradece -yo lo agradezco-. Antes de comenzar la caminata se impone un pincho en el Extremeño; y tan a gusto me como una pulga de bonito y Raquel un pincho de tortilla, ella un con leche, yo un cortado. Y a caminar.

Bajamos por Iturribide. Atravesamos el Casco Viejo y cruzamos la ría por el puente del Arenal. Ha comenzado a caer un sirimiri y por momentos nos empapa más de lo deseado. Nos encaminamos hacia la Gran Vía para cobijarnos del agüilla bajo los enormes tilos.

Raquel dirige la expedición: las líneas rectas nos funcionan en su mente. Recorremos la Gran Vía hasta casi la plaza del Sagrado Corazón, y para llegar al Museo los dos estamos de acuerdo en que nos apetece atravesar el parque de los patos, que está cada día más bonito y recoleto.

Museo. Todas las salas están organizadas de la misma manera: combinan maestros clásicos con maestros m...

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#museo - #museobellasartes - #basaras - #marzana - #fieston

79 Robert Maudsley
domingo, 30 de julio de 2023

EL ASESINO MÁS TEMIBLE DEL MUNDO: LLEVA 40 AÑOS ENCERRADO EN UNA JAULA BAJO TIERRA
El personaje de Hannibal Lecter, de la película “El Silencio de los Inocentes”, existe en la vida real. Se llama Robert Maudsley, un inglés que cometió atroces crímenes
Todo aquel que vio “El silencio de los inocentes” y recuerda al personaje principal, Hannibal Lecter, puede empezar a temblar.
Es que ese personaje existe en la vida real. Se llama Robert Maudsley y en él se inspiraron para crear ese asesino despiadado en la pantalla grande.
Es tanta su peligrosidad que las autoridades inglesas crearon una celda especial para él: una jaula de cristal, similar a la de Hannibal Lecter en la película. Tiene apenas 5,5 metros de largo y 4,5 medio de ancho. Con enormes ventanas a pruebas de balas donde es vigilado 23 horas al día por guardias armados.
La hora restante sale a un patio para hacer ejercicio, acompañado por 6 guardias armados y sin otro preso en el lugar.
¿Cómo es esta prisión acorazada? Solo hay una mesa y una silla fabricadas de cartón comprimido y el inodoro y un lavabo fijados herméticamente al suelo.
La cama de Maudsley es de hormigón y la puerta está hecha de acero sólido. La jaula está rodeada de gruesos paneles acrílicos transparentes y solo tiene una pequeña abertura por donde los guardias le pasan la comida.
Infancia trágica, drogas y prostitución
¿Qué hizo este feroz criminal para ser el asesino más custodiado del planeta?
Maudsley nació en Toxteth, un pueblo cercano a Liverpool en junio de 1953. Sus padres lo abandonaron al nacer y terminó en un orfanato católico de Merseyside junto a tres de sus 11 hermanos. Pero a los 8 años sus padres, para cobrar los seguros de mantenimiento de sus hijos, los llevaron a su casa. Un infierno.
Madre adicta a la cocaína y padre alcohólico. Que fue su mayor tormento. El hombre abusaba del niño y lo sometía a brutales palizas. Al punto de terminar encerrándolo en una habitación.
Ya grande declararí...

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#meta - #biografía - #asesino

80 Mañanita Guggenheim
miércoles, 19 de julio de 2023

10:00. Un vigilante de seguridad abre las puertas del museo ante mis narices. Miro la hora: las diez en punto. Jajaja, me lo merezco, la puntualidad es uno de mis puntos fuertes, me define en mi relación con el tiempo y las buenas maneras.
Ante el control de la entrada se agolpan turistas que enarbolan sus entradas impresas; yo me escabullo -me cuelo, en cristiano- con disimulo, camuflado tras mis auriculares bluetooth, mostrando, enarbolando con indiferencia mi carnet de Amigo del Museo.
Ya estoy dentro. Sin titubear me dirijo a mi ascensor favorito, el enorme ascensor. Objetivo? Planta tercera, y desde allí ir descendiendo para disfrutar de las vistas interiores desde las alturas.
Al salir del ascensor me doy de morros con una instalación curiosa. Un contenedor de dos por tres al que se accede recorriendo un pasillo delimitado por cintas para hacer filas, jeje. «Qué será esto?», me pregunto, y le pregunto por ello a una señorita que está uniformada museísticamente. «Es una instalación de Yayoi Kusama, para acceder tienes que leer este código QR y acceder a una web en la que coger cita». Todo eso. Lo gracioso del asunto es que soy el primero que pasa por allí, así que ni cola ni espera ni nada. Y entro, y lo gozo. Dejo video.


Sigo mi visita. En la tercera hay unas salas dedicadas a Oskar Kokoschka; para mí un desconocido, una sutil sensación sonora del tipo «éste me suena». Me deja bastante impresionado... Kokoschka, un individuo bastante relevante del siglo XX, un artista y un tipo muy involucrado con los tiempos que le tocaron vivir en esos países de Europa tan proclives a las matanzas; Checoslovaquia, Alemania, Inglaterra, y tal. Su biografía fijo que es fascinante; asunto pendiente (añadiré enlaces).
Salgo de la exposición de Oskar pensando que sería difí...

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#guggenheim - #kokoschka - #yayoikusama - #yiadom-boakye

© Zalberto | febrero - 2026