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161 Irati y Rubén
miércoles, 06 de abril de 2022

Irati y Rubén. Palabras para recordar un miércoles de abril.
Hace frío. Los andamios todavía ondean fuera, donde las ventanas muestran el polvo de las viejas calimas y el desastre que avanza hacia nuestras adormecidas entrañas. Las posibilidades sí existen; pero a quién le importa esto, mejor dejarlo ir. Cierto, conocer el buen camino no es la solución que buscamos. Cierto, el conocimiento no es la salvación. O quizás sea que la salvación es una idea insensata, un fin para el que no son necesarios los medios que nos promocionan los maestros del fin del mundo. Que se derrumbe el edificio que tan torpemente hemos construido puede que no sea sino el principio de algo que no sabemos concebir.
La reacción ante el peligro varía en función de la distancia; es una de las leyes que Newton dejó en esbozo, quizás porque no daba con las variables y las constantes. En estos tiempos que me está tocando vivir es fácil percibir que la teoría está ahí, palpitando con fuerza, como queriendo romper el huevo de la ignorancia. No saber no es garantía de nada; maravilloso argumento que sirve para una cosa y para la contraria.
Yo confieso que estas noches de vigilia, cuando me sumerjo bajo las sábanas y busco argumentos dulces que me inspiren un buen dormir, cuando dejo libertad a mis pensamientos para encender mundos que no conocen la moral ni los infinitos caminos que van desde el bien hasta el mal, estas noches me dejo llevar a un escenario azotado por la guerra, la verdadera, la que mata y la que te deja seco, la que te mata de hambre y de sed, la guerra que te retuerce el cuello y termina con toda tu provisión de lágrimas, la que anula las palabras y olvida y paraliza.
En ese escenario, me pregunto, cuál pudiera ser mi papel, cómo me movería, hacia dónde. A bote pronto, mi voz interior, la que no calla nunca, me dice «huye, sobrevive»; recuerdo haber estado en una tesitura muy remotamente lejana un día de febrero, acurrucado sobre una litera junto a un tipo de Guadalajara,...

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#guerra

162 John Mearsheimer
domingo, 03 de abril de 2022

Rusia, la OTAN y el club de los realistas

John J. Mearsheimer es profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago, y un conocido teórico de relaciones internacionales. En cierto sentido, es considerado como miembro de la escuela neorealista en relaciones internacionales.

Nacimiento: 14 de diciembre de 1947 (edad 74 años), Nueva York, Nueva York, Estados Unidos


No pasa por su época de mayor popularidad, pero el club de los realistas sigue haciéndose oír en entrevistas y artículos. Su tesis principal es que Estados Unidos, al frente de la OTAN, se dejó llevar por la borrachera de victoria de los años 90 y acabó plantándose en el umbral de Rusia, que solo había bajado la guardia provisionalmente. El peligro estaba claro: algún día Moscú se pondría en pie y recuperaría su espacio, si era necesario, mediante la fuerza. Europa sufriría, y los realistas podrían señalar con el dedo la arrogancia de Washington y espetar: ¡os lo advertimos!

Y la verdad es que lo hicieron. La hemeroteca es terca, y Youtube aún más. Esto decía el politólogo John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, en 2015: «Occidente está encandilando a Ucrania con sus cantos de sirena y el resultado final es que Ucrania va a quedar destrozada. Lo que estamos haciendo, de hecho, es animando a ese resultado». Mearsheimer se refería a las seductoras ofertas que Washington susurraba al oído de Kyiv: sobre todo, la promesa de entrar en la Alianza, precedida por acuerdos de colaboración y por envíos de armas e instructores.

Desde el otro lado del espectro político, Noam Chomsky, también en 2015, hacía la misma profecía: «La idea de que Ucrania pueda unirse a una alianza militar occidental sería bastante inaceptable para cualquier líder ruso», declaró. Este proyecto «no protege a Ucrania, sino que amenaza a Ucrania con una gran guerra».

Lo interesante del club de los realistas es que incluye a fríos halcones de la derecha, como Henry Kissinger o...

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#politica - #OTAN - #EEUU - #rusia - #ucrania - #guerra

163 Sí, la historia ha terminado
domingo, 20 de marzo de 2022

Los críticos son gente con halitosis en el cerebro. La frase pertenece a un conocido músico brasileño, pero seguro que le pasará muchas veces por la cabeza a Francis Fukuyama. Autor de uno de los libros más influyentes de la post-Guerra Fría, el académico norteamericano se convierte en piñata de uso común siempre que brota violencia de larga escala en algún lugar del planeta.

La razón es simple: en un artículo publicado en 1989 en la revista The National Interest, tres años más tarde convertido en libro titulado El fin de la historia y el último hombre, Fukuyama sentenció el término de la historia. Es cierto que los veredictos grandilocuentes suelen llevar a melancolías punzantes, y no sin razón, aunque en este caso el candidato a oráculo merece benevolencia.

Su argumento se basa en la premisa de que la confrontación ideológica en el mundo, y por ende la historia, se saldó con la victoria de la democracia liberal sobre el comunismo soviético. La caída del muro de Berlín, además de romper la escala de Richter de la geopolítica mundial, representó un punto final en todos los debates sobre la forma de gobierno humano. La democracia liberal se había impuesto por méritos propios y el comunismo, el último sistema en retarla, colapsó como los demás sin la más mínima condición de apelo.

Luego vino el 11S y el yihadismo global, el ascenso de China, la gélida primavera árabe y, ahora, la invasión rusa de Ucrania. Colgado de una cuerda en medio del patio y pintado con colores resplandecientes, Fukuyama hace lo que puede para desviarse de los palos.

En este mismo periódico, Joseba Louzao alertó con mucho acierto de la importancia de escritos posteriores donde el autor matiza su tesis y señala las amenazas que siguen presentándose al sistema liberal. Sin embargo, sobre el fin de la historia, Fukuyama podría ser perfectamente el Harper Lee de las ciencias políticas. Un libro le basta.

El fin de la historia y el último hombre no vaticina la desapa...

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#fukuyama - #historia

164 Neil Young no es forever young
domingo, 30 de enero de 2022

El pulso de estos día entre Neil Young y Spotify a cuenta de la supuesta publicidad antivacunas que alberga la plataforma -en realidad, las grabaciones de Joe Rogan, una de las mayores estrellas mediáticas surgidas del universo podcaster, si no la mayor- permite algunas reflexiones; no necesariamente sobre el covid, aunque también. Mientras escribo estas líneas se ha unido a la controversia Joni Mitchell, lo que no modifica la sustancia de mis argumentos.

Por un lado, y lo hemos expresado varias veces en esta misma casa, el covid pone fin al ciclo histórico de los baby boomers. Pone fin ideológico y cultural, constata el fin político y marca incluso la extinción física de no pocos de ellos y de sus referentes. Ya no son muertes prematuras, hermosos cadáveres: es el paso natural del tiempo más la enfermedad. La centralidad de lo sanitario y asistencial, como antes la de las pensiones o la propiedad de la vivienda, subraya además el hecho de que los protagonistas de la primera cultura juvenil auténticamente global, y auténticamente decisiva en términos económicos y políticos, se ha convertido hoy en la mayor causa de desequilibrios generacionales, casi siempre en detrimento de los más jóvenes. La distancia entre las preferencias de mayores y jóvenes en cuanto a gestión del riesgo social, redistribución (pensiones vs. trabajo) y valores es una fuente permanente de fricciones en las sociedades desarrolladas.

Como es obvio, la manifestaciones culturales responden a este cambio de estructura, por expresarlo en términos de marxismo vulgar: hace acaso 20 años que el rock-pop blanco no es la música popular culturalmente dominante o generatriz -por más que se siga manifestando y por más que, gracias a las long tails e internet, todos hallemos un acomodo más o menos amplio para nuestros gustos y hobbies particulares. Hoy en día uno puede encontrar sin dificultad comunidades donde practicar el tiro con armas de fuego históricas o incluso donde vestirse a la manera ...

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#babyboomers - #neilyoung - #musica

165 Finde en Cascante. Día 1
viernes, 28 de enero de 2022

Es viernes. El cielo está limpio, sin nubes, el sol luce espléndido. Hace frío, mucho frío.
Es mediodía cuando metemos nuestras maletas en el coche y partimos felices hacia Cascante, dejando atrás todos los malos rollos familiares y todos los cansancios y todos los obstáculos que la vida pone en el camino hacia las buenas vibraciones, o algo así.
En el área de servicio de Logroño de la AP-68 paramos a tomar una CocaCola y a comer de tapadillo unos bocatas de tortilla de chorizo de los míos.
Son las cuatro más o menos cuando llegamos a Cascante. Nos recibe Maica en su casa Pinilla, sonriente y acogedora como es ella. El apartamento está tal cual lo recordaba, y el precio, 55 euros la noche, mucho mejor de lo que lo recordaba.
Cogemos los trastos y vamos caminando al Termolúdico de Cascante. Voy preparado con un par de candaditos chinos, para el cierre de la taquilla, y de 38 euros (19 por cabeza) para la entrada.
Un relax intenso, un masajeo muscular siempre bienvenido y una especie de ensoñación producto del escenario visual... ese Moncayo seminevado asomando al fondo del horizonte, ese mar de olivos, esa luz mortecina del día que se apaga y que anuncia la noche. Una maravilla el Termolúdico.
Y después del SPA? Pues... Mesón Ibarra y sus menús de verduras. Ouhhh jejeje. Cogollos, cebolletas en tempura, pencas rellenas rebozadas, menestra, y de todo qué rico madre mía!!!
Y a descansar, mañana nos esperan momentos aventureros por las Bardenas Reales de Navarra.

#cascante202201 - #casapinilla - #maica - #termoludico - #mesonibarra

166 Jueves apacible
jueves, 27 de enero de 2022

Virgilio está en Cádiz con ¿? jajaja
Visita infructuosa al Decathlon.
Luce el Sol y hace un frío de cojones.
En BM compro mejillones de roca: Raquel y su arroz con mejillones: 6/10.
Tarde de butaca y PC.
Noche de vainas y serie en alcoba caliente: The Sinner - T4.

Mañana viernes desplazamos nuestros cuerpos a Cascante:
Termolúdico
Casa Pinilla
Mesón Ibarra
Bardenas en Sigüei
Etc

#decathlon - #bm - #serie - #thesinner - #mesonibarra - #segway

167 Funeral madre Pedro
miércoles, 26 de enero de 2022

Frío, mucho frío, pero insuficiente para enfriar los caldeados ánimos familiares.
Quedo con Raquel al regresar del monte. Me comenta que la Ima y Pedro están pedos, a base de chupitos, etc. El análisis se ajusta a la realidad: allí están, a las puertas de la iglesia del Carmelo, con una borrachera interesante... en fin.
Conozco a Rober, la pareja currela de Pedro: un botarate de tomo y lomo. Tampoco debería sorprenderme.
Total que Raquel, Esther y yo nos damos el bote y antes de subir a casa echamos un zurito en el Piérolas para ponernos al día con las andanzas de Jesús, el poeta errante; maldito también. En realidad no hay novedades, él sigue a lo suyo con las amenazas de denuncias, con la colocación de notas alusivas en los portales y con la correspondencia habitual, ora a máquina, ora a mano. Estupendo todo.

#funeral - #pedro - #joshua - #cartas

168 Lunes de reinvenciones
lunes, 24 de enero de 2022

Tras la clase de Maite, bajo al BM a los recados (además de pasarme por el Jarritas a por un pincho y un vaso de caldo para la nena). Preparo cuatro cosas y salgo a caminar, con la idea de hacer mi clásico recorrido por la orilla derecha de la ría desde casa de Raquel hasta casa de Tachón. En esta ocasión opto por acortar tramo acercándome a Deusto en el metro, como muchas veces.
El día es frío pero soleado. Al de pocos metros me despojo de los polares y me quedo en camiseta de manga larga, y ya hasta el regreso a casa.
En Sani subo a echar una meadilla y a recoger la correspondencia. Por cierto, tengo carta de Osakidetza en la que me anima a hacer prueba de heces para detección temprana de cáncer de colon; incluye test de pruebas. Lo haré.
Hago parada en BM de Ibarrekolanda a comprar té (2) para Raquel, una morcilla y borraja!.
Regreso tan pichi por la ría hasta que cojo el metro en el Arenal; pelín cansado y pelín prudente por si las moscas lesionan mis piernas o algo.
De regreso a casa Raquel prepara lentejas (con morcilla).
Y después de comer cojo aire y llamo a Raquel Marcos Tobía, la que vendió el piso de Zabalbide 50 a los padres de Raquel, la de la polémica por el trastero.
La conservación intento llevarla por el camino de la adulación y la empatía, porque tengo la impresión de que con esa mujer es lo único útil si el objetivo es que colabore con nosotros para empurar al viejo.
Me dice que el trastero lo vendió hace 5 o 6 años a un farmacéutico que trabaja en Santutxu, pero ni recordaba el nombre ni datos que nos ayudaran a identificarle.
En cualquier caso menos da una piedra. Habrá que recorrer las farmacias de la zona. Ima, tras ponerle al corriente de todo esto, se ofrece a hacer las tareas de información farmacéutica; es su especialidad: el comadreo.
Y mientras tanto, a nosotros, dado que hemos hecho propósito de no tabaco y poco alcohol, nos parece gran idea salir a caminar: Iturribide, Arenal, Campo Volantín, escaleras del...

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#joshua - #trastero - #notitas - #cartas

169 Trancazo o Covid?
miércoles, 19 de enero de 2022

Desde el día de ayer no me encuentro bien. Mocos líquidos, estornudos a tutiplén, escalofríos, y, en general, sensaciones variadas de resfriado fuerte.
Ante la duda me he autoexcluido de la salida montañera, qué lástima.
He comprado en la farmacia un test de antígenos, de los que se extrae la muestra con un hisopo rascando con interés en las fosas nasales. Me da negativo, pero no es fiable; habrá que repetir en unos días.
Raquel también se ha hecho el test, y también le ha dado negativo.

#covid - #test_antigenos

170 Calcotada en Can Cortés
sábado, 08 de enero de 2022

Amanecer frío y luminoso, así es en Barcelona.
Desayunamos en el hotel. Un bufet sencillo: en mi caso café y huevos revueltos, en el de Raquel unos huevos cocidos y café con cosas dulces para mojar.
Nos adecentamos y salimos en dirección casa de Mikel.
Precioso día barcelonés para disfrutar en familia de una suculenta calçotada.
Antes de partir en dirección a los calçots jugamos una rato con los chicos y los cohetes a propulsión pedal jajaja.
La quedada es en casa de Mikel. Nosotros vamos con Chescu y Charo. Mikel con Marta y los nenes. Francesc con Angels y sus hijos Francesc y Judith. Marc y Victor no comparecen.
El restaurante está en las laderas de los montes que rodean Barcelona, cerca de la torre de Collserola y con el Tibidabo a la vista. Es un negocio potente, muchos comedores y mucho personal.
Nos instalamos junto a las ventanas disfrutando de unas vistas espectaculares.
Y comienza el ágape.
Pan con ajo y tomate.
Calçots con salsa romescu.
Alcachofas.
Chuletón de Girona, Raquel.
Carne a la brasa, yo (pufff, elegí mal).
Todo genial.
Buena compañía, buena comida, buenos caldos.
Y a media tarde regresamos a casa. La comunión se disuelve y nosotros nos marchamos al hotel, no sin antes tomar una caña en la zona del mercado de Collblanc.
Estupendo día.

#2022_01barcelona - #cancortes - #familia - #calçotada

© Zalberto | enero - 2026