 Hoy es hoy y «esto» no, «esto» es ayer, por lo que no me exijo coherencia ni precisión; y recordar a todos que los hechos pierden su categoría "real" en el preciso instante de pasar al archivo del pasado... Sí, el archivo que todo lo contiene, todo subsumido en una solución de los tres o cuatro elementos fundamentales y colocado al azar en compartimentos intercambiables y donde nadie se ocupa del registro y, de existir tal cargo, el de archivador diplomado, de existir no quepa duda a nadie que el proceso de selección ha sido presidido por algún psicópata de los muchos que están afiliados a un selecto club, al mío, al club de la humanidad extinta. Ayer, miércoles en reserva de mendis, montes, muelas, lomas y naturalezas inhóspitas, las actividades inscritas en el rango físico las dejamos en segundo plano, como esas aplicaciones misteriosas que se usan poco pero siempre están activas, atentas a cualquier oportunidad interesante; ayer las actividades que se hicieron predominantes tuvieron como eje central la concentración, la improvisación y la determinación. Sí, me dieron las siete de la tarde, cuando ya el sol había abandonado nuestra vega ribereña y sus destellos iluminaban las nubes del Oeste con unas tonalidades amarillentas hipnóticas -alguna instantánea tiré, con resultados mediocres, y más tarde eliminé-, cuando levanté la vista de la pantalla de cristal y relajé ambas manos mi perspicacia dio por finalizada la magna obra que en estilo «Detallismo Singular» llevaba construyendo desde un acumulado de horas cercano a la media centena. El esfuerzo había merecido la pena; pero... El «pero» era que un detalle central de la obra deshacía como azucarillo en leche caliente la sensación de triunfo y transformaba el placer en satisfacción fútil, y todo por un momento en los inicios titubeantes, cuando al personaje central le coloqué en la mano izquierda algo que quería ser
2 ¿Por qué los jóvenes no votan a la ultraizquierda? sábado, 24 de enero de 2026  Durante años se ha repetido un cliché cómodo: «Los jóvenes son de izquierdas, cuanto más radical mejor; luego, con la hipoteca y los niños, se vuelven moderados». Era una narrativa funcional para una cierta izquierda: bastaba con esperar a que la siguiente generación pasara por la universidad, se indignara un poco y votara disciplinadamente a quien prometiera revolución en prime time.
Ese ciclo se ha roto. Las urnas lo dicen sin necesidad de entrar en porcentajes finos: la ultraizquierda pierde voto joven, pierde capacidad de arrastre, pierde credibilidad. Y, como ocurre siempre que una Iglesia pierde fieles, la tentación es culpar al feligrés: «Son hedonistas, individualistas, víctimas del algoritmo, fascistas en zapatillas, adoctrinados por un franquismo sociológico que se esconde en todas las esquinas». Es más incómodo aceptar la pregunta real: ¿Y si el problema no fueran ellos, sino el relato que se les ofrece? ¿Y si el problema fuese que tenemos la izquierda progresista más conservadora y nostálgica de la historia?
La generación posdigital —la que ha crecido con un móvil en la mano y una crisis a la vuelta de cada esquina— vive en una realidad mucho más dura y compleja de lo que sugerían los viejos panfletos revolucionarios. Saben que el alquiler se come la nómina, que el empleo es frágil, que la promesa de ascenso social se ha estrechado. Pero también saben algo incómodo para la ultraizquierda: que nadie les va a regalar una vida. Que su supervivencia pasa por combinar estudios con trabajos precarios, por aprender a programar mientras hacen de riders, por inventarse oficios que no existen todavía.
Saben que el problema no es discernir si hay 50 o 2.000 tipos de género, ni un «heteropatriarcado» en forma de eslogan, ni la existencia de una especie de «liga de las sombras» fascista que les manipula, ni esta especie de proyecto charocrático que les quieren vender. No. Su realidad es mucho más pegada al terreno. Y, para pánico y terror de la iz... leer más | #juventud - #izquierda - #socialismo - #progresismo - #woke
3 El filósofo Harmut Rosa y la teoría de la aceleraciónmartes, 23 de septiembre de 2025  Viernes, 11:00 de la mañana, Instituto Goethe. Es una agradable mañana de septiembre en una de las zonas más señoriales de Madrid, pero Hartmut Rosa se siente como el ejemplo vivo de la teoría de la aceleración que le lanzó a la fama hace 20 años. Mientras se sienta con El Confidencial, recuerda que apenas lleva un día en Madrid, pero ya ha dado dos charlas, ha tenido una cena, se dispone a dar su primera entrevista y por la tarde estará pinchando heavy metal. A las siete de la mañana del día siguiente saldrá camino a Barcelona. Entre medias, habrá conocido a decenas de personas cuyos nombres no recordará.
El del catedrático de Sociología en la Universidad de Jena y director del Centro Max Weber se ha convertido en uno de los nombres más citados en las facultades de filosofía durante los últimos años, como recordó su compinche de pinchada, Ernesto Castro. Quizá desde la publicación de Tardomodernidad en crisis o Remedio a la aceleración, publicados por NED Ediciones, o antes, con Alienación y aceleración (Katz) o Lo indisponible (Herder). Es el último gran representante de la teoría crítica contemporánea, el heredero de Max Weber y Theodor Adorno.
La teoría de la aceleración podría sintetizarse como esa paradoja tan contemporánea por la que cuanto más tiempo podemos ahorrar gracias a la tecnología, más estresados, acelerados y quemados nos sentimos. La metáfora por excelencia es la de un hámster en su rueda. Cuanto más rápido corre, más difícil le resulta bajar porque terminaría aplastado por la rueda. Y Rosa, ¿nunca ha deseado parar y bajarse de todo? “Podría, claro, si hubiese dicho que no a esta entrevista no me hubiese muerto y podría haber seguido con mi trabajo académico”, sonríe. “Pero no sería lo correcto en este contexto”.
A menudo, prosigue, le han reprochado incurrir en lo que critica. Pero la aceleración no es una elección personal sino una característica del tardocapitalismo, y él no es un defensor de lo slow. “Hay una conciencia ... leer más | #filosofia - #aleman - #adorno - #maxweber
4 La sociedad del cansancio - Notasmartes, 08 de julio de 2025  «La sociedad del cansancio» puede considerarse una de las obras más emblemáticas de Byung-Chul Han. En ella, con una visión casi profética, se presentan los grandes temas que el filósofo surcoreano desarrollaría luego durante más de una década, alcanzando celebridad mundial. En conmemoración de toda esa trayectoria filosófica, y por su rotunda actualidad, volvemos a presentar ahora esta obra en una nueva traducción. Byung-Chul Han detecta que en las últimas décadas se ha producido en nuestras sociedades occidentales avanzadas un cambio de paradigma y que la anterior sociedad disciplinaria --basada en imperativos y prohibiciones externos-- ha pasado a ser una sociedad del rendimiento, en la que los individuos se afanan por explotarse a sí mismos. Si antiguamente el quebrantamiento de la norma acarreaba el castigo, ahora el incumplimiento del anhelo provoca frustración. Cifrar la plenitud personal y el sentido de la vida en la incesante autoexigencia de rendir cada vez más conlleva como resultados culturales la nivelación de todas las diferencias, el infierno de lo igual y la pura positividad. Como consecuencias psicológicas acarrea cansancio, aburrimiento e indiferencia y como secuelas psiquiátricas ocasiona diversos síndromes: de hiperactividad, impaciencia, desatención y agotamiento. De este modo, el precio vital exige la renuncia al ánimo festivo, a la pura celebración de la vida.
- Tambien la extrañeza se reduce a una fórmula de consumo. Lo extraño se sustituye por lo exótico y el turista lo recorre. El turista o el consumidor ya no es más un sujeto inmunológico.
- Investigar a fondo la figura del turista.
- Debemos diferenciar entre el rechazo inmunológico y el no inmunológico. Este último va dirigido a la sobreabundancia de lo idéntico: al exceso de positividad.
- A la sociedad disciplinaria todavía le rige el no. Su ne...
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5 entrevista con michael woodmartes, 20 de mayo de 2025 El historiador que explica qué podemos esperar del ultranacionalismo chino
Sus documentales sobre la Historia de China han servido para explicar en Occidente el pasado de la civilización que dominó el mundo durante siglos. Una herramienta muy útil para abordar el futuro Michael Wood es seguramente el historiador que más ha contribuido a divulgar la historia de China en Occidente. No tanto a través de sus ensayos como de sus más de cien documentales, muchos de ellos disponibles en plataformas como Netflix. Deslumbrado por el Lejano Oriente desde que era casi un niño, ha inventado un género narrativo que enlaza el presente con el pasado y convierte la historia en un espectáculo lleno de vida y muy entretenido. La traducción al español de su Historia de China (Ático de los libros, 2023) sale a la venta esta semana. El autor nos recibe en un hotel situado cerca de Plaza de España, a pocos pasos de algunos de los mejores restaurantes chinos de Madrid.
P. Se suele decir que China no es un país, ni siquiera una nación, sino una civilización. ¿Estás de acuerdo?
R. Desde luego es más que una nación. De alguna manera, esa idea está ya en Confucio. Me refiero a la idea de que la cultura china no muere con la desaparición de un país o de un Imperio. Es un concepto que recuperan luego los filósofos clásicos, que sueñan con unir toda la civilización china bajo un mismo gobernante. Hablan de acabar con las guerras y caer bajo la protección de un líder fuerte y virtuoso. Al final la idea se convirtió en realidad, aunque lo lograse alguien proveniente de fuera, Gengis Kan. A partir de ese momento ya se instaura la idea de China como un estado unitario en el que se imponen las ideas confucianas y la tiranía burocrática. Esa es la base de la organización política china, que perviven hoy: virtud confuciana y tiranía burocrática. Ambas fuerzas se reequilibran a lo largo de la historia, pero siempre están presentes.
P. Hoy en día, sigue sien...leer más | #politica - #china - #entrevista
6 Por qué los memes chinos hechos con IA están humillando a los EEUU como nada antessábado, 19 de abril de 2025 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fafa%2F996%2F1ac%2Fafa9961acfef661ce80d4f82f32867c7.jpg) | Aunque hay europeos y algunos americanos, los chinos están destruyendo la imagen de los Estados Unidos, el movimiento MAGA y su líder Donald Trump como ninguna otra crítica hasta ahora Puede que Donald Trump haya pausado los aranceles que hicieron desplomar los mercados de valores mundiales —y que aún amenazan con causar una recesión global— pero su “idea” original sigue en pie: él cree que puede reactivar el motor manufacturero estadounidense penalizando las importaciones de China, México, Canadá, Vietnam, la Unión Europea y los pingüinos.
Su “lógica” es que los aranceles harán que productos como iPhones y Air Jordans —fabricados e importados de esos lugares remotos— sean demasiado caros para que los consumidores estadounidenses los compren. Si las empresas quieren seguir vendiendo sus productos, se verán obligadas a construir nuevas fábricas en Estados Unidos, afirma Trump. Estas fábricas emplearán a millones de estadounidenses 100% de pura cepa, dice, lo que conducirá al país a una nueva era de prosperidad en la que todos estén contentos ganando sus salarios fabricando teléfonos inteligentes y calzado deportivo.
Suena bien hasta que uno se pone a pensarlo. Mientras la administración pregona las locas e inconsistentes medidas de Trump —que ya probó en su primer mandato en ciertos sectores con un fracaso rotundo— como un camino hacia el renacimiento económico, la realidad es que muchos estadounidenses se preparan para un futuro de precios más altos e incertidumbre económica. El 99% de los economistas te dirá en detalle por qué esta es una muy mala idea para todos. La explicación es compleja, lo que significa que, en el pasado, el argumento se habría limitado a artículos de opinión de expertos y entrevistas televisivas con analistas políticos. Esta vez, las cosas son un poco diferentes:
La gente común está usando IA generativa para crear imágenes y vídeos para exponer el caso de la manera más poderosa y fácil de entender. «Estos est...leer más | #eeuu - #trump - #china
7 Malí: radiografía de un fracasomartes, 22 de agosto de 2023 El apoyo que dio Francia tras la descolonización, sosteniendo regímenes por prebendas, es ahora ofrecido por los rusos.
Con anterioridad a la llegada y consolidación de la telefonía móvil, en los contingentes militares españoles en misiones en el exterior se conectaba con casa desde dispensarios de comunicaciones habilitados al efecto en las bases. Una especie de decálogo recogía las claves para el enlace. Un gran cartel presidía el espacio de los recintos prefabricados. El primer punto señalaba: «Nunca llames desde el enojo o la tristeza. Solo conseguirás contagiarles tu melancolía».
Tal premisa debería ser aplicada del mismo modo con África. Quienes divulgamos sobre este continente, deberíamos estar imbuidos del color esperanza que tinta el corazón de la mayoría de sus gentes. Colores alegres y vistosos, como los de los pañuelos con que se cubren sus mujeres. Por el contrario, es el escepticismo lo que ronda mi pensamiento. Cualquier medida o iniciativa para con África, se trueca en fracaso las más de las veces. El empeño de mucha gente comprometida en distintos ámbitos y sectores, hermoso en no pocas ocasiones, y la generosa financiación que solía acompañar los proyectos, reconocida incluso por los receptores, se quedan las más de las veces en iniciativas inconclusas. En fracasos que rasgan la ilusión de quienes los acometieron, y sobre todo, de quienes esperaron y soñaron el bálsamo reconfortante, que luego no fue tal.
Franco contraste el de la dura realidad africana, y el modo amable y resignado con el que la aceptan sus gentes, todas humildes. Es muy difícil no dejarse arrastrar de la desesperanza que invade gran parte de las reflexiones de los occidentales. Es imposible eludir la sensación de considerable fracaso, de la casi única vertiente de acción militar con la que Occidente pretende hacer frente a la amenaza terrorista en la región. Es difícil no apreciar la progresiva y persistente desestabilización saheliana, pese al enorme esfuer... leer más | #meta - #africa - #tuareg - #wagner - #francia - #colonizacion - #descolonizacion
8 «Por qué no soy feliz»: los nueve enemigos de la felicidadjueves, 10 de febrero de 2022  Es inquietante la siguiente cita: «Con la felicidad pasa lo mismo que con las gafas: las buscas y las buscas y resulta que las llevas puestas». ¿No te ha ocurrido con las gafas, el teléfono móvil o las llaves? Al parecer, la comparativa encaja a la perfección con la búsqueda de la felicidad, un estado que, como ya dijimos, parece más bien una carrera de fondo de a ver quién llega primero.
Sin embargo, es posible que vivas etapas en las que, efectivamente, no estés feliz. ¿Por qué? Los motivos pueden ser innumerables, pero existen una serie de «impedimentos» internos que te obstaculizan y la psicóloga Silvia Álava los ha llamado «los enemigos de la felicidad». En concreto son nueve, aunque nuestra mente tiene mucho que ver en todos ellos...
1. La genética de la felicidad. «Hay que entender que esa genética de la felicidad se refiere a que todos tenemos un potente potencial de mejora. Muchas personas piensan que por las circunstancias no pueden serlo, pero eso solo pesa un 10%», dice Silvia Álava, que anima a esforzarnos por sentirnos mejor. Tenemos estrategias de regulación para poderme encontrar mejor y aceptar que nuestros enemigos de la felicidad somos nosotros mismos», insiste.
«Hay que entender que esa genética de la felicidad se refiere a que todos tenemos un potente potencial de mejora» Silvia Álava , psicóloga 2. Los pensamientos barrera. Nos aconsejan que tengamos cuidado de los demás, pero la psicóloga también alerta de la importancia de tener cuidado con uno mismo... «Hay una serie de pensamientos barrera con los que nos dejamos llevar pensando que todo nos va a salir mal», dice.
3. Las ideas irracionales. Hemos dado por hecho que todos los pensamientos que tenemos son verdaderos cuando son hipótesis. «La realidad pasa por delante de nosotros y la vamos interpretando, y en ella metemos ideas irracionales que no son ciertas pero igualmente nos las creemos», dice la experta en psicología. Además, dentro de las ideas irraciona... leer más | #psicologia - #felicidad
9 La camarilla en los Juzgadoslunes, 07 de febrero de 2022 Un día lleno de emociones y efluvios diversos. Tras las habituales actividades matinales, Maite, compras, etc, Raquel se prepara a conciencia, tanto mental como vestimental, para acompañar a la camarilla a los juzgados, a responder a la citación generada a partir de la denuncia del ilustre poeta. Todo un repertorio de nervios, cautelas y cabreos. Y hete aquí que los acontecimientos se desarrollan de un modo bastante inesperado, y no por previsible sino por... inesperado. El caso es que la persona que les atendió se mostró accesible y permitió que Raquel participara en la movida. El caso es que esa persona, una funcionaria, conocía perfectamente a Jesús, es más, le tiene muy fichado, jajaja. Pues parece ser que se hizo un nombre en las dependencias judiciales, un mito diría yo. Jajaja. Vamos que la lio parda; en su línea. Dio voces, maldijo a diestro y siniestro, compareció varios días seguidos pidiendo a gritos justicia, y finalmente fue instado ,y acompañado, por el personal de seguridad a abandonar el palacio de justicia. Un numerito grandioso; y lo calladito que se lo tenía el muy pirata (menudo cabrón). Lo cierto es que la tan temida citación se transformó en una feliz liberación de temores e incertidumbres. Todo el asunto de las denuncias queda cerrado. La funcionaria comentó que si aparecía por allá de nuevo, le intentaría explicar la situación, le explicaría que la denuncia se ha archivado, y que como siguiera dando la tabarra con el tema denuncial se vería obligada a pedirle que abandonara otra vez el juzgado. El resto de la mañana, el mediodía y la tarde, los dedicaron las muchachas a una de las actividades en las que ellas son auténticos jedis, unas maestras cumlaude, unas medallas de oro. Estoy hablando del noble arte del plimplar. Efectivamente, plimplaron por parejas, Raquel e Ima, Raquel y Esther, Raquel en todos los saraos. Jajaja. A media tarde estaba yo tan pichi en casita, viendo El Libro de Boba Feat, cuando recibo llamada de R... leer más | #joshua - #camarilla - #juzgados - #jarritas - #bobafeat
10 Tú dale a un mono un tecladosábado, 06 de febrero de 2021 Compartido por Bernat
TÚ DALE A UN MONO UN TECLADO / OPINIÓN Cómo educar a una generación de tontos Por Alberto Torres Blandina Valencia-Plaza
4/02/2021 - Ayer me llegó un mensaje del padre de un alumno mientras yo estaba en clase pasando lista. ¿Qué puede hacer mi hijo voluntariamente para subir nota?, me preguntaba. Su hijo, de quince años, estaba por casualidad delante de mí en ese momento sacando el material de clase. Se me ocurrió que tal vez el niño era mudo pero recordé que no, que varias veces le había mandado callar. ¿Tal vez es muy tímido? No, no era tímido. Su relación conmigo era buena, incluso teníamos cierta confianza. ¿Es entonces que su padre piensa que es un incapaz? ¿Que es tan tonto que no sabe preguntarme él? Porque a mí nunca me pareció tonto... Hay una gran cantidad de padres convencidos de que sus hijos son realmente idiotas. Porque esto no es un caso aislado: ¿Qué debe hacer mi hija para recuperar el examen? ¿Qué libro de lectura debe comprarse? ¿No le traumatizará una charla sobre transexualidad? Voy a decir una cosa que tal vez sorprenda a muchos: No, los niños y los adolescentes no son idiotas. Siento que os tengáis que enterar por mí pero no lo son. Aunque a lo mejor, con el tiempo, entre todos conseguimos hacerlos idiotas, eso no lo descarto... Dice el psicólogo social Jonathan Haidt en La transformación de la mente moderna que el número de niños alérgicos a los cacahuetes se triplicó en quince años desde finales de los 90. ¿La razón? Los padres, para proteger a sus hijos de esta alergia, comenzaron a comprar solo aquellos productos sin trazas de cacahuete. La industria alimentaria, adaptándose a este impulso, eliminó toda traza de cacahuete. Los medios de comunicación, atentos a este nuevo miedo, alertaron a la población del peligro del cacahuete aumentando la alerta de las madres. Quince años después los niños con alergia eran tres veces más. ¿Por qué? Pues por el mismo efecto de las vacuna... leer más | #educacion - #facebook
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