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171 Tú dale a un mono un tecladosábado, 06 de febrero de 2021 Compartido por Bernat
TÚ DALE A UN MONO UN TECLADO / OPINIÓN Cómo educar a una generación de tontos Por Alberto Torres Blandina Valencia-Plaza
4/02/2021 - Ayer me llegó un mensaje del padre de un alumno mientras yo estaba en clase pasando lista. ¿Qué puede hacer mi hijo voluntariamente para subir nota?, me preguntaba. Su hijo, de quince años, estaba por casualidad delante de mí en ese momento sacando el material de clase. Se me ocurrió que tal vez el niño era mudo pero recordé que no, que varias veces le había mandado callar. ¿Tal vez es muy tímido? No, no era tímido. Su relación conmigo era buena, incluso teníamos cierta confianza. ¿Es entonces que su padre piensa que es un incapaz? ¿Que es tan tonto que no sabe preguntarme él? Porque a mí nunca me pareció tonto... Hay una gran cantidad de padres convencidos de que sus hijos son realmente idiotas. Porque esto no es un caso aislado: ¿Qué debe hacer mi hija para recuperar el examen? ¿Qué libro de lectura debe comprarse? ¿No le traumatizará una charla sobre transexualidad? Voy a decir una cosa que tal vez sorprenda a muchos: No, los niños y los adolescentes no son idiotas. Siento que os tengáis que enterar por mí pero no lo son. Aunque a lo mejor, con el tiempo, entre todos conseguimos hacerlos idiotas, eso no lo descarto... Dice el psicólogo social Jonathan Haidt en La transformación de la mente moderna que el número de niños alérgicos a los cacahuetes se triplicó en quince años desde finales de los 90. ¿La razón? Los padres, para proteger a sus hijos de esta alergia, comenzaron a comprar solo aquellos productos sin trazas de cacahuete. La industria alimentaria, adaptándose a este impulso, eliminó toda traza de cacahuete. Los medios de comunicación, atentos a este nuevo miedo, alertaron a la población del peligro del cacahuete aumentando la alerta de las madres. Quince años después los niños con alergia eran tres veces más. ¿Por qué? Pues por el mismo efecto de las vacuna... leer más | #educacion - #facebook
172 Ross Douthatdomingo, 24 de enero de 2021 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F9b8%2F0d8%2Fcf1%2F9b80d8cf1054b0ef9a30795a6d87dc08.jpg) Sin sexo ni ambición: por qué según Ross Douthat "la decadencia puede durar mucho tiempo"
El periodista estadounidense defiende en 'La sociedad decadente' que el estancamiento de Occidente amenaza con extenderse a todo el planeta.
El cuerpo sin vida de Geoffrey Weglraz apareció en un coche aparcado en el East Village de Nueva York en el verano de 2018. Llevaba allí una semana pero nadie le había echado de menos. Nacido en los 50 en una familia numerosa, fue un niño feliz obsesionado con la carrera espacial, se casó y tuvo un hijo. En torno al cambio del milenio, ya divorciado, se quedó sin su trabajo de programador informático. Algo más ocurrió después. En 2013 le dieron el pedido equivocado en un McDonalds, regresó enfadado a reclamar y acabó por arrojar su hamburguesa a una empleada que resultó estar embarazada. La historia viralizó y su nombre quedó asociado en Google a aquella infamia. Intentó cambiar de identidad, trató de buscar trabajo hasta que, desesperado, compró veneno por internet. Y así la primera entrada asociada a su nombre en el buscador fue al fin sustituida por la de su suicidio.
Una historia deprimente que para el periodista estadounidense Ross Douthat ilustra el arco generacional de los 'baby boomers', la generación que protagonizó en su juventud y primera madurez la época de mayor progreso y bienestar de la historia de Occidente y que observa hoy cómo el polvo de la decadencia se extiende por todo el planeta y enferma de silicosis el porvenir. En 'La sociedad decadente' (Ariel), traducido ahora al español por Beatriz Ruiz Jara, Douthat afirma que hemos entrado en barrena, víctimas de nuestro propio éxito; y dibuja una sociedad estancada económicamente, incapaz de innovar más allá de los intangibles reinos virtuales, poblada por viejos numerosos que no arriesgan y jovenes escasos y célibes absortos en el porno, el Fortnite y la enésima cinta de Marvel o 'Star Wars', una pesadilla rosa &... leer más | #occidente - #entrevista - #decadencia
173 Las elecciones más importantes para España no tendrán lugar en Españamartes, 12 de enero de 2021  Las imágenes del Capitolio nos han dejado noqueados. El Brexit empieza a mostrar sus dientes. Mientras tanto, en España, nos preparamos para las elecciones en Cataluña. Pero el acontecimiento político con implicaciones más importantes para el futuro de España seguramente no será ninguno de los anteriores. Los días 15 y 16 de enero, la CDU, el partido demócrata cristiano de Alemania, elegirá un nuevo líder. Dadas las encuestas, el ganador de esta elección, más un tapado que no concurre (y al que nos referiremos luego), tendría muchas papeletas para convertirse en canciller de Alemania tras las elecciones federales de septiembre, y con ello convertirse en el político más poderoso de Europa.
Para España, el (o la) canciller ha sido siempre un político clave. Ahora, con la recuperación económica y la defensa del Estado de derecho, ambos en manos de Europa frente a un Gobierno español que juega al populismo, el canciller alemán ya no será un actor secundario, sino el actor principal. España se enfrenta probablemente a tres años seguidos con déficits por encima del 10% (2020, 2021, 2022). El 'momento Zapatero', el giro radical en política económica que se produjo en mayo de 2010 tras la comprobación de la insostenibilidad de la economía española, parece inevitable. La gestión de ese giro dependerá, fundamentalmente, del liderazgo que exista en la república federal en ese momento.
Tres candidatos participan en estas elecciones internas, en las que votan 1.001 delegados del partido en representación de agrupaciones locales, regionales y estatales. Vistos de lejos, los candidatos son similares: tres hombres católicos de mediana edad procedentes de Renania del Norte-Westfalia, el estado más poblado de Alemania. Sin embargo, en términos de la dirección en que quieren llevar el partido, y el país, no podrían ser más diferentes. Uno es preferido por los votantes de la CDU, otro por los alemanes en general, y un tercero, por las élites del partido.
E... leer más | #alemania - #elecciones
174 Día 37 en Santelicesmartes, 28 de julio de 2020 Con desgana acumulada me incorporo de la cama dispuesto a salir a caminar con Raquel, como tantas mañanas; pero sin ánimo real. Por fortuna mi pierna derecha ha respondido bien, incluso muy bien, incluso en el retorno al valle he vuelto a rematar la faena corriendo, corriendo sin dolores nuevos... Ah, y he estrenado las Salomon Trail nuevas: muy cómodas, muy deportivas, muy en mi talla. Al menos algo sale redondo. Comida? Salimos a las dos en dirección Fontibre, hemos reservado mesa a las tres en el restaurante Fuentebro, junto al nacimiento del Ebro. Pedimos un primero para compartir, unos langostinos rebozados al curry, y cada uno un segundo, Raquel entrecot y yo lomo de bacalao en tomate y pimientos, y un postre también para compartir, un milhojas a la naranja; lo regamos todo con un tinto de Liébana, de viñedos de montaña, muy rico. Luego paseamos junto al estanque del nacimiento del río, muy curioso, muy montado para las visitas, con sus patos y en ese plan. De allí vamos a Argüeso, a visitar el poblado cántabro y el castillo de San Vicente; la visita al poblado se frustra un tanto por la persistente llovizna y por la realidad de parque temático que nos echa para atrás; el castillo es otra cosa, es una realidad histórica, y la visita nos mola. Regresamos a casa a eso de las ocho. Un día duro; el futuro se presenta amenazador y poco halagüeño... | #2020santelices - #argüeso - #fontibre - #restaurante - #fuentebro - #salomon - #tranquing
175 Día 36 en Santeliceslunes, 27 de julio de 2020 Regreso al futuro que fue. Día de recuperación de ánimos y voluntades. Mucho calor y pocas ganas de arrancar. Para correr no estaba desde luego, casi ni para caminar. A última hora caminamos hasta Valterria, pero estaba cerrado. Un par de cañas en Los Llanos y en el Serio y a casa a cenar vainas. Mañana será otro día, es. | #2020santelices - #valterria
176 Columna de opinión en la VANGUARDIAlunes, 27 de julio de 2020 San Agustín sabía lo que era el tiempo, pero no sabía explicarlo si alguien se lo preguntaba. El tiempo pasa este año de extrañas maneras. Y su paso pesa. Atrás quedan 99 días de estado de alarma y 37 de lo que se ha convenido en llamar nueva normalidad. Hemos pasado de estar tutelados en confinamiento a recuperar espacios de libertad y ser corresponsabilizados: de tu conducta depende el destino de todos, como decía Alejandro Magno. De estar doblegando la curva de la Covid-19, a ver cómo proliferan los rebrotes y vuelven las fases. De planear qué haríamos al recuperar la libertad, a cancelar vacaciones o a acercar el destino a nuestro domicilio mientras el temor a pasarlas confinados como la Semana Santa pasada revolotea como un mantra por nuestra mente. Porque el virus ni se ha ido ni desaparecerá de la noche a la mañana. La gripe asiática y la de Hong Kong, las pandemias precedentes que más se asemejan a la actual, estuvieron dos años con nosotros: entre 1957 y 1959 y 1968 y 1970, respectivamente. Pero su eco mediático fue escaso pese a causar cuatro millones de muertes cada una.
Vamos a convivir mucho tiempo con el nuevo virus, y bueno es que lo asumamos. John Lennon decía que la vida es el tiempo que pasamos haciendo planes. Y, entre plan y plan, olvidamos vivir el presente, el tiempo que permite que exista el pasado y, al dejar de serlo, nos sitúa en el futuro. Un futuro que algunos científicos quieren prevenir, entre ellos quienes en el 2018 bautizaron a la hoy Covid-19 como Enfermedad-X. La veían venir. Y ven venir otras dos: la Enfermedad Y y la Enfermedad Z. Peter Daskak, uno de esos científicos, lidera el Proyecto Viroma Global, que tiene como objetivo crear un atlas de los virus que habitan en la Tierra para el 2028. Estima que hay 1,68 millones de virus escondidos en animales salvajes por descubrir, de los que entre 631.000 y 827.000 son potencialmente peligrosos para el ser humano porque podrían dar lugar a nuevas pandemias. Intentarán evitarlas p... leer más | #einstein - #covid
177 Castro de Brizueladomingo, 19 de abril de 2020  | Nos adentramos hoy en el territorio que, tanto Pomponio Melo en primera instancia como Plinio el Viejo posteriormente, atribuyeron a la tribu cántabra de los autrigones. Estamos en uno castro que, aun dando a entender su gran tamaño (ocupa unas 10 hectáreas, uno de los más grandes de Burgos) la más que posible importancia del mismo, apenas has sido estudiado. Tanto Ramón Bohigas, quien documento a finales del siglo XX cerámica a mano (decorada), como Eduardo Peralta Labrador en su obra "Los Cántabros antes de Roma" (2003) citan este maravilloso enclave que además atesora una enorme belleza paisajística.
Todo ello unido a que el castro de Brizuela posee dos épocas de ocupación principalmente documentadas: La Edad del Hierro y La Edad Media, sin tener la certeza material (al menos publicada) de ocupaciones intermedias. Existe una hipótesis respecto al bajo o nulo nivel de destrucción de las estructuras que han llegado a nuestros días, lo que puede llevar a pensar que en época romana y visigoda pudiese tener ocupación y continuidad. Hablando de "destrucción" como asedio por incendio o confrontación bélica por ejemplo, evidentemente las estructuras están derrumbadas por el paso de los siglos. Además, se hace referencia al hallazgo fortuito de monedas romanas a los pies del cerro, en tierras de labranza. O incluso a una de las puertas de acceso que aun hoy se conserva en el cierre Oeste. Todo ello nos hace pensar en su posible ocupación en época romana, pero no existe la certeza material. Ya en el año 1011 se hace referencia a "Villa Castro", y por ejemplo en el Becerro de las Behetrías (documento del año 1352) se sitúa a Brizuela en la Merindad de Aguilar de Campoo perteneciendo a la Merindad de Castilla Vieja. En el interior del castro se han encontrado cerámicas de esta última época, lo que constata presencia humana en el medievo.
En definitiva, todo nos lleva a pensar que el castro de Brizuela oculta aún más secretos de los que realmente sabemos. Incluso... leer más | #castro - #merindades
178 Películas futuros distópicosmartes, 14 de abril de 2020 #confinamiento - #cienciaficcion - #distopia - #paraver
179 Junto al muro del tiempolunes, 27 de enero de 2020  Junto al muro del tiempo (1959)
No consigo encontrar este libro de Jünger.
[copy y paste de un crítico] »»
El libro que me ha ocupado más últimamente es «An der Zeitmauer» de Jünger. Para decirlo en seguida: es un libro sumamente inteligente y bueno que he leído con el placer con el que se ven confirmados sentimientos e ideas propios por un hombre más competente. Con lo que no quiero decir, desde luego, que yo hubiese tenido también las ideas principales y fundamentales de Jünger. El libro es un análisis sobre el malestar de la humanidad actual, especialmente la occidental. Quiero indicar primero en qué medida compartía las ideas de Jünger sobre la situación actual de la humanidad antes de la lectura de su libro. Para él, como para mí, la hora del mundo se explica como final de una era, la del hierro según la mitología antigua, que en este punto coincide casi con la india. Vivimos en el otoño tardío de un eón, en un mundo a punto de desaparecer, que se disuelve, que para muchos se ha convertido en un infierno, que para casi todos es desapacible y cuyas amenazas aumentan constantemente. No importa que el plazo hasta que concluya este proceso dure aún siglos, décadas o años, que la catástrofe final se produzca como suicidio de la humanidad en una guerra atómica, como naufragio de la moral y la política, como aplastamiento del ser humano por su máquinas: nos hallamos de camino hacia ese momento en el que según las ideas hindúes el dios Shiva destruye el mundo en una danza para hacer sitio para una nueva creación. Vemos consumirse la historia universal, es decir la historia de nuestra era, en formas estatales hipertróficas, en batallas de material absurdas, en el exterminio de innumerables especies animales y vegetales, en el marchitamiento de lo que es bello y reconfortante en las ciudades y los países, en el hedor de las fábricas, en la enfermedad de las aguas y en la no menor enfermedad y desecación de las lenguas, de los valores, las pa... leer más | #literatura - #junger - #hesse - #paraleer
180 Las hormigas del Paraná que invaden el planeta en silenciodomingo, 25 de noviembre de 2018 El ser humano no es el único dueño del mundo. Somos la especie animal que reina sobre la cuarta parte de la superficie, esa que está cubierta por tierra firme. Y sin embargo, bajo nuestros pies, son las hormigas quienes podrían decir que el planeta les pertenece. Existen hormigueros en prácticamente cada rincón del mapa, incluyendo casi todos los archipiélagos. Los únicos lugares que las hormigas no han hecho suyos son aquellos donde el hielo perenne impide su avance, como Groenlandia y la Antártida, o algunas islas aisladas del Pacífico. Con más de quince mil especies distintas —reconocidas, aunque se cree que hay muchas más— esta familia de insectos puede presumir de contener los organismos pluricelulares más exitosos del planeta Tierra, en dura competencia con nosotros, los humanos. Se desconoce el número total de individuos, que solamente puede ser estimado mediante fórmulas y con toda seguridad está más allá de lo que se puede contar en trillones. Las hormigas son tan antiguas como los dinosaurios. Parientes más cercanos de las avispas y las abejas, no es necesario ser un experto entomólogo para observar a simple vista el notable parecido que guardan unas con otras. La mayor diferencia, eso sí, es que algunos himenópteros, como las abejas, viven bajo amenaza de despoblación mientras que las hormigas no dejan de florecer.
El hecho más fascinante es que las hormigas tienen su propia historia, repleta de naciones, imperios y guerras. Y solamente en los últimos años nos hemos percatado de la asombrosa magnitud de sus hechos históricos. Siempre hemos sabido que son sociales, que necesitan del trabajo solidario para sobrevivir, y que pelean ferozmente contra sus enemigos. Pero hasta el siglo XXI no hemos empezado a entender hasta qué punto son capaces de crear sociedades más extensas que cualquier nación humana contemporánea; de hecho, tanto o más extensas que los mayores imperios que jamás hayan creado los humanos. La historia de las hormigas, esa que ellas no... leer más |
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