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331 Moradillo de Roa
domingo, 15 de octubre de 2023

El vino ha estado asociado a muchos territorios, y en los primeros años de la historia la producción del vino se hacía en bodegas subterráneas. Una de las zonas que cuenta con un mayor número de este tipo de instalaciones es la Ribera del Duero, tierra de mucha tradición vitivinícola, y que se cree que existen más de 5.000 bodegas de estas características. Peñafiel, Roa o Quintanilla de Onésimo son de los municipios que cuentan con un mayor número de "museos del vino", pero hay un pequeño pueblo de la provincia de Burgos, que sorprende por su espectacularidad y belleza, además de por contar con casi el mismo número de habitantes que de bodegas subterráneas.

Cavadas a pico y pala con la función de almacenar y conservar el vino, estas bodegas subterráneas han guardado la riqueza de muchas familias desde hace siglos y, a la vez, han dado lugar a una original arquitectura popular, lo que ha provocado que a esta localidad se la considere como la "Aldea del Hobbit" de España.

Este pueblo no es otro que Moradillo de Roa, una localidad que, con 193 habitantes, cuenta con un total de 157 bodegas excavadas en un cerro dando lugar a una imagen novelesca de J. R. R. Tolkien, que conlleva también una hermosa historia ya que fueron precisamente las bodegas las que salvaron a este pequeño pueblo del olvido. Está situado en un altozano de amplias vistas a un abierto horizonte donde dominan los campos cerealistas y las plantaciones de viñedo.

Como todos los pueblos de la línea fronteriza del Duero de allá del siglo X, se pobló con entidad en el siglo XI tardío formando parte de la línea límite de avanzadilla del valle del Riaza, correspondiendo con la línea de atalayas y defensas de Roa, Hoyales, Haza, Adrada de Haza (“Torreón de los Moros”) y Fuentenebro (Torreón de Peñaflor). A la par se sembraron los lugares aledaños con las numerosas ermitas coetáneas que simbolizaban la implantación definitiva de los reinos cristianos de la llamada Reconquista.

Allá p...

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#meta - #burgos - #paravisitar - #bodega

332 Recuperando rutinas
viernes, 13 de octubre de 2023

Me gusta estar en casa, en Santutxu, en El Palomar.
Esta pasada noche he gozado repantigado en nuestra cama, viendo la tele, mecido por el airecillo del ventilador. El Indi está en plan dramático, desde que comenzamos a recoger los bártulos en el pueblo, pasando por el pisotón en la cocina, el mareo tremendo del viaje, y el retorno al pequeño mundo de nuestro ático, su estado de ánimo se ha vuelto tristón, melancólico, nos rehúye discretamente y se hace la víctima desprotegida; y nosotros venga a hacerle mimos, a darle sus comiditas favoritas, todas sus cosas; pero nada, a última hora de la tarde he conseguido que se apalanque junto a mí en la butaca y parece que se va serenando, aunque me fio poco.

El día lo he llenado de las cosas cotidianas, excepto la visita al ambulatorio de Sani para la cita con mi médico (en esta visita estaba Libe, una residente que comparte consulta con Leticia). Al salir del ambulatorio he subido a casa de Sani a ver cómo de bien ha quedado el cambio de patas del escritorio de los tres cajoncitos; y tengo que reconocer que está de cine. Ahora sólo falta construir una silla de rollo japonés como Tachón desea, y yo me lo apunto. A primera hora compras básicas en BM y frutería. De regreso de la visita médica (ver enlace) me he dedicado a coladas de sábanas y ropas, a preparar comida, vainas y pechugas de pollo rebozadas, y a descansar en mi butaca.

A Raquel a media tarde le ha picado el gusanillo y se ha largado a dar un voltio por el centro; ah, ya lo olvidaba: este mediodía ha visitado a Terín y ha terminado de cañas con Nerea y Esther; de esas cañas ha salido una quedada en Barrica/Barrika el sábado 21.

El tiempo es otoñal y cálido. Durante la tarde ha estado lloviendo suavemente y se ha levantado un aire en condiciones.

#medico

333 Martes en reposo y vino tinto
martes, 10 de octubre de 2023

Este martes ha sido en líneas generales una réplica del pasado lunes, si exceptuamos las dos botellas de tintorro que nos triscamos al mediodía, antes de dar cuenta de una crema de calabacín con picatostes de coliflor y unas pechugas albardadas; todo ello apalancados cómodamente en la terraza.
Un día despejado de otoño, caliente al sol, fresco a la sombra. Un día muy en cama, muy pendiente de Canaán, de los sufrimientos de las guerras de los humanos. Raquel ha salido a darse un voltio en su bici y casi llega al túnel de la Engaña; se la nota cada vez más confiada y con ganas de ir a más, y dice que ya controla bastante bien el asunto del cambio de marchas; la adoro.
Poco más voy a contar. De mis cosas puedo decir que el ojo izquierdo continúa malito, supurando esas sustancias que supuran los ojos cuando están pochitos, que mi aductor derecho no ha dado señales de vida (o muete), quizás porque he permanecido largo tiempo tumbado en la cama y no le he dado opción a recalentarse y comenzar a generar dolor, que mi clavícula izquierda ya apenas me molesta, y que, en definitiva, mi estado general es bastante lamentable pero bajo control, o eso creo.

#202310santelices - #gaza - #canaan - #ingle

334 Soncillo, bacalao y la Rebe
viernes, 06 de octubre de 2023

Viernes. Raquel está muy metida en sus asuntos de coordinadora, todos los temas están muy candentes y se entrega sin cortapisas a sus multis y a sus mails; mientras yo...
Disfruto de una mañana de viernes de las buenas, de las que se disfrutan de verdad.
Tras el cafelito y las tostadas con guacamole del Mercadona, me instalo en la cocina del pueblo y me dispongo a preparar unas elaboraciones culinarias de ésas que absorben mucho tiempo y un poco menos de esfuerzo: salsa de tomate y pimientos asados. Con ambas elaboraciones vamos a cubrir los menús del día: bacalao desalado sobre tomate y acompañado de pimientos asados. Un par de horas entre una cosa y otra. La salsa de tomate requiere pochar lentamente bien de cebolla finamente picada; y al cabo de ese mucho rato añadir una lata pequeña de tomate triturado y las especias y condimentos al gusto, en este caso se espolvoreó pimienta negra, azúcar moreno, orégano seco, pimentón dulce y un par de cayenas bien picadas. La cebolla casi la hora pochando.
Al tiempo que se hace la cebolla voy calentando el horno a 200º. He untado en aceite tres hermosos pimientos rojos y los he colocado primorosamente sobre una bandeja desechable de aluminio, y al horno. Durante veinte minutos por un lado, y durante unos diez por el otro; me parecía tiempo suficiente ya que iban cogiendo aquí y allá el color de lo quemadillo, pero más tarde, al ponerme con la tarea del pele y comprobar que no salían las pieles con la debida facilidad, me percaté de que hubiera sido más sensato respetar los veinte minutos por cada cara, incluso algo más; de todos modos los pimientos estaban ricos ricos.
A todo esto, durante esas horas de cocineo mañanero el Indalecio ha dado mil vueltas de aquí allá, saliendo, entrando, subiendo a la ventana del dormitorio, a la ventana de la cocina, al tejadillo del portal, pidiendo algo de picar, pidiendo mimos y atenciones, con esa carita de felicidad que se le pone cuando está feliz y contento; creo que el chava...

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#202310santelices - #soncillo - #bacalao - #rebeca

335 Pipeta en Santelices
miércoles, 04 de octubre de 2023

Primer día en estas minivacaciones santelicianas.
El chaval está ansioso por salir a la campa, y yo por subir a Paño. Raquel no tiene otro remedio y otro plan que conectarse a su portátil y ocuparse de sus cosas de coordinaciones telefónicas.

Pues eso, que en cuanto se ha desvanecido la oscuridad nocturna yo me he disfrazado de montañero y me he lanzado a los senderos. El día ha arrancado nebuloso y húmedo, con una temperatura suave y agradable, un sirimiri casi imperceptible y unas densas formaciones de nubes y nieblas bajas que ocultaban las laderas de la Cruz y las estribaciones de Dulla.

Al poco de comenzar a ascender por el sendero de la panadería ha tenido que echar mano de mi paraquitas enano, ya que el sirimiri estaba haciendo sus efectos y no era plan empezar la caminata empapado; además se apreciaba claramente que el día iba a estar despejado en un breve lapso de tiempo.

Todo era tan agradable... hasta que dejó de serlo: pasada la fuente empezaron a molestarme las quemazones en la ingle, y según continuaba caminando iban in crescendo y in quemando mucho. Hice un de tripas corazón y rematé la subida, crucé la valla y me interné en el bosquecillo maravilloso de acceso a Paño. La quemazón y el dolor iban a más, y, aunque me resistía a parar y dar la vuelta pues mi deseo era llegar al menos hasta la zona despejada bajo Dulla y de hecho llegué, bajo la carrasquita en la que una vez encontré níscalos (vi tres resecos) tuve que detenerme y dar media vuelta.

Se me hizo eterno el regreso, cada paso levemente forzado me producía una intensa quemazón en la ingle y un dolor en algunos momentos muy insoportable. Para poder caminar, muy despacio eso sí, opté por agarrarme con fuerte presión la zona inguinal y así camuflar y atenuar el dolor. En resumen, que fue un regreso inolvidable... Sin tomar respiro, me pongo ropa no de monte y en el coche pongo rumbo al Mercadona de Medina, a comprar suministros. La ingle me permite conducir y camin...

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#pipeta - #indalecio - #ingle - #mercadona - #radú - #raquel - #bicicleta

336 Raquel, Indalecio y yo nos vamos a Santelices
martes, 03 de octubre de 2023

Sí, a pasar un par de semanas, más o menos; más menos que más.
Toda la mañana de preparativos.
A primera hora he salido a llevar trastos al coche: mesita roja redonda que vamos a habilitar como mesilla de noche en el cuarto pequeño del pueblo; lámpara redonda tipo plafón que estaba en el despachito hasta que colocamos el ventilador de techo; la cuevita y la camita de Indalecio; la merlucera, en fin. Antes de subir a casa para continuar con los preparativos, he pasado por donde los veterinarios de Indi a comprar una pipeta anti garrapatas, pulgas, parásitos y demás fauna salvaje diminuta que pueda prosperar en el esponjoso pelaje del chaval; la gracia me ha costado 36 eurazos, madre mía; me han comentado que no es necesario repetir la pipetación hasta pasados los tres meses (ya he puesto una alarma por este site).
Y a casa a seguir con el trajín. Maletas, limpieza, etc; también preparar comida para cuando regrese Raquel, que ha ido a estar en presencia en la central (otro desacierto, ya que no estaba ninguno de sus chicos, ohhh). He preparado una ensalada y unas pechugas a la plancha. Cuando ha llegado, serían las tres, se ha metido en su cuarto en su habitual modalidad de chica malhumorada cuando está trabajando, se ha cerrado y me ha tratado como sólo me trata a mí en este planeta: malamente. En fin.
Hemos comido, hemos bajado los trastos al coche, hemos acoplado a Indalecio en el asiento de atrás en su transportín de coche, y hemos arrancado camino de Santelices.
¿Indalecio? El Indalecio todo el viajecito quejándose con esas voces lastimeras que saca cuando viaja. Qué tío más pesao. A la altura del Cabrio ha vomitado; parada, limpieza y a continuar. Poco antes de llegar a Espinosa... ¡¡¡ha cagado unos estupendos mocorditos de los suyos!!!; parada, limpieza y a seguir viaje.
Llegada a Santelices sobre las seis o así. El chaval estaba hecho unos zorros: con la cara llena de babas, con el pelaje mojado por aquí y por allá; pero él a lo suyo: que le p...

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#202310santelices - #pipeta - #raquel - #susana - #dentista - #endodoncia

337 Picasso escultor y Pizzería Trozo
domingo, 01 de octubre de 2023

Un domingo prácticamente perfecto. Hay planes y hay planes, pero lo cierto es que para nosotros lo dificultoso es lograr una conjunción armoniosa entre nuestros respectivos afanes y disfrutes; y en este día luminoso el encaje de un paseo entre las obras escultóricas de Picasso y un comer pizza en una pizzería al uso, ha resultado en verdad sencillo; sí, y con mucha armonía.
Caminando por las calles del Ensanche bilbaino, por la calle Henao, por Heros, por Alameda Recalde, por Barraincua, para llegar al museo sin prisa, con el objetivo enfocado en uno una pizzería de la calle Barraincua que Raquel había echado el ojo en la Red, pero que no nos llenó, nos pareció un local angosto, oscuro y caluroso, que no, vamos.
Antes de entrar a ver la expo de Picasso nos refrigeramos con una caña gorda y un pincho en la terraza de la cafetería del Guggen, la que me gusta. Un leve contratiempo, más psicológico que real: había olvidado el carnet de Amigo del Museo de Raquel en casa; una bobada total, en el mostrador del despacho de entradas nos proporcionan una mostrando sencillamente nuestros datos; y entramos.
Directos a la planta 2ª, donde exponen las obras escultóricas del chaval malagueño: una gozada total. La exposición está muy bien montada, muy cómoda de ver. Raquel localiza en la web del museo los audios para seguir las explicaciones como si lleváramos una audioguía; igual o mejor.
Lo guay de ser socios es que uno no siente la presión de apurar la visita como si hubiera abonado la entrada, ya que sabes que puedes volver cualquier otro día y sin más.
Salimos al sol, cruzamos la ría por el puente Calatrava y nos vamos hacia la Plaza del Gas, donde Raquel había localizado otra pizzería que tenía buena pinta. Lo cierto es que dándole vueltas al sitio, he recordado que en una ocasión comimos en esa plaza, en el Kokken, un restaurante de rollete moderno, y que justo el local de al lado era una pizzería que tenía mucho movimiento... jajaja, la que resultó ser. Pizzer...

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#guggenheim - #picasso - #pizzeria - #quintana

338 Sábado en Bilbao
sábado, 30 de septiembre de 2023

Un resumen.
Plan? Subir a Artxanda y bajar por pasarelas. Antes? Un pincho rico de tortilla en donde Karim.
Caminata por escaleras de Vía Vieja de Lezama hasta subir a Rotonda de acceso a Artxanda. Desde ahí recorremos la vía verde hasta bajar a Sani.
Una caña y un pincho de tortilla en el Mesón de Luis, en la plaza de arriba de la Jaula.
Nos maqueamos y salimos a tomar el aire con Terín. La tía está asimilando poco a poco que lo suyo tiene más que ver con lo depresivo que con lo cardíaco; aún así se resiste a tomar drogas para mejorar su estado de ánimo. Terín está sufriendo lo suyo por mor de toda su biografía, como nos ocurre tarde o temprano a cada uno de nosotros.
Dejamos a la tía en su portal y nos acercamos al Piérolas a tomar un pote y a comer un pincho de bacalao; de paso compramos una botella de Piérolas.
Antes de salir a caminar Raquel ha dejado a medio hacer unas carrilleras, para que llegado el momento de comer sólo sea necesario añadir unas patatas.
Un día caluroso; hemos alcanzado los 33º. Después de comer el cuerpo pedía descanso y relax; y es lo que se hizo.
Raquel en el cuarto, tirada en la cama; yo en la butaca con el chaval, tirado también.
Preparo una cena ligera, a base de rúcula, cebolla, aguacate, huevo cocido y queso de Burgos. En la cama seguimos viendo la serie hindú «Los falsificadores»; muy entretenida, con esos gestos oscilantes de cabeza para afirmar... ¿será una manera hindú de asentir?.

#artxanda - #pasarelas - #ibarrikolanda - #pierolas

339 Sobreviviendo a mis picores y abductores
miércoles, 27 de septiembre de 2023

Un día complicado.
Mis picores de origen desconocido no menguan y el intenso ardor inguinal tampoco se desvanece. Todo sigue jodiendo a un nivel que no mengua; yo espero y en ocasiones desespero.
Esta mañana he hecho una única y rápida salida a comprar vegetales en mi frutería favorita; no tengo la confianza suficiente como para aventurarme a actividades más elaboradas, como dar un paseo por ejemplo, jeje.
Con la compras ya hechas me he puesto manos a la obra con el cocineo: crema de calabacín y patata, y coliflor vaporizada, esto para acompañar a unas pechugas rebozadas.
A mitad de preparación me ha asaltado el intenso ardor de la ingle y no sé cómo he podido continuar hasta rematar la faena; lo he pasado fatal. Hasta los cojones.
Para recuperar un poco las buenas sensaciones me he acostado en la cama a descansar y me ha servido. Cuando Raquel ha vuelto de la central -hoy ha estado en presencia- ya eran casi las tres y yo tenía todo dispuesto, y hemos comido en condiciones. Seguido... a la cama de nuevo. Este tema no parece tener fin; en fin.
Indalecio me está dando bastante por culo, el pobre.

Nota famulio.-
Rebeca y Txetxu han aterrizado en Santelices; hoy están allá cinco humanos y cuatro canes... malamente van a caber todos jejeje.

#pulga - #ingle - #raquel - #presencia

340 Paseo e India Town
sábado, 23 de septiembre de 2023

Comida hindú en el India Town:
- Pakora, fritura de dfrentes verduras rebozadas en harina de garbanzo.
- Chicken Tandoori, muslo de pollo adobado con tandoori masala y especias.
- Veg Biryani, arroz basmati aromático con verduras de temporada y especias.
El pollo no nos ha gustado nada; el arroz y la fritura bastante bien.
Antes de sentarnos a comer hemos dado una vuelta por el Decathlon a fisgar. Me he comprado un pantalón fresco y cómodo.
Y del restaurante a casa por la vía rápida del metro; por cierto que nos hemos encontrado en el metro con F.F.F. y su mujer.
Para cenar he preparado las vainas en la vaporera; han sido necesarios 40 minutos de vapor. Las vainas las he acompañado de las albóndigas de Terín que sobraron de hace un par de días, o tres; muy sabrosa cena, sin duda.
Mis granos no menguan, son una pesadilla.

#restaurante - #hindú - #indiatown

© Zalberto | enero - 2026