1 La agonía del Eros - Notas
lunes, 26 de enero de 2026

{Finalizada una primera, quizás última, lectura el 29 de enero de 2026 a las 6:38 PM.}

La sociedad del rendimiento está dominada en su totalidad por el verbo modal poder, en contraposición a la sociedad de la disciplina, que formula prohibiciones y utiliza el verbo deber.

La proclamación neoliberal de la libertad se manifiesta, en realidad, como un imperativo paradójico: sé libre.

El tú puedes incluso ejerce más coacción que el tú debes. La coacción propia es más fatal que la coacción ajena, ya que no es posible ninguna resistencia contra sí mismo.

Estas crisis ponen de manifiesto que el capitalismo, frente a la suposición ampliamente difundida (por ejemplo, por Walter Benjamin), no es ninguna religión, pues toda religión maneja las categorías de deuda (culpa) y desendeudamiento (perdón). El capitalismo es solamente endeudador.

El no poder poder es su verbo modal negativo. La negatividad de la alteridad, a saber, la atopía del otro, que se sustrae a todo poder, es constitutiva para la experiencia erótica: «La esencia del otro es la alteridad. Por ello, hemos buscado esta alteridad en la relación absolutamente original del Eros, una relación que no es posible traducir en términos de poder».

El amor se positiva hoy como sexualidad, que está sometida, a su vez, al dictado del rendimiento.
El sexo es rendimiento. Y la sensualidad es un capital que hay que aumentar.

El amor se positiva hoy para convertirse en una fórmula de disfrute. De ahí que deba engen-drar ante todo sentimientos agradables. No es una acción, ni una narración, ni ningún drama, sino una emoción y una excitación sin consecuencias.

Y así, en Cincuenta sombras de Grey se habla incluso de una «dulce tortura». En este mundo de la positividad solo se admiten cosas que pueden consumirse. Incluso el dolor ha de poder disfrutarse. Allí ya no existe la negatividad que en Hegel se manifiesta como dolor.

La memoria no es un órgano de mera reposición...

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#Byung-Chul_Han - #notas - #electrolibro - #leido

2 La sociedad del cansancio - Notas
martes, 08 de julio de 2025

«La sociedad del cansancio» puede considerarse una de las obras más emblemáticas de Byung-Chul Han. En ella, con una visión casi profética, se presentan los grandes temas que el filósofo surcoreano desarrollaría luego durante más de una década, alcanzando celebridad mundial.
En conmemoración de toda esa trayectoria filosófica, y por su rotunda actualidad, volvemos a presentar ahora esta obra en una nueva traducción. Byung-Chul Han detecta que en las últimas décadas se ha producido en nuestras sociedades occidentales avanzadas un cambio de paradigma y que la anterior sociedad disciplinaria --basada en imperativos y prohibiciones externos-- ha pasado a ser una sociedad del rendimiento, en la que los individuos se afanan por explotarse a sí mismos.
Si antiguamente el quebrantamiento de la norma acarreaba el castigo, ahora el incumplimiento del anhelo provoca frustración. Cifrar la plenitud personal y el sentido de la vida en la incesante autoexigencia de rendir cada vez más conlleva como resultados culturales la nivelación de todas las diferencias, el infierno de lo igual y la pura positividad.
Como consecuencias psicológicas acarrea cansancio, aburrimiento e indiferencia y como secuelas psiquiátricas ocasiona diversos síndromes: de hiperactividad, impaciencia, desatención y agotamiento. De este modo, el precio vital exige la renuncia al ánimo festivo, a la pura celebración de la vida.



  • Tambien la extrañeza se reduce a una fórmula de consumo. Lo extraño se sustituye por lo exótico y el turista lo recorre. El turista o el consumidor ya no es más un sujeto inmunológico.
  • Investigar a fondo la figura del turista.
  • Debemos diferenciar entre el rechazo inmunológico y el no inmunológico. Este último va dirigido a la sobreabundancia de lo idéntico: al exceso de positividad.
  • A la sociedad disciplinaria todavía le rige el no. Su ne...

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3 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinas
miércoles, 23 de octubre de 2024

Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza).
Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto.
Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,...

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#coupland - #paraleer

4 Un martes bastante... normal
martes, 07 de febrero de 2023

Nota salud Raquel.-
Su gran lesión, su problema de reumatismo incipiente, su incapacidad manual siniestra, sus mimos y sus temores...
Su manía de sujetar el móvil con la mano izquierda, apoyando el peso sobre EL MEÑIQUE. jajaja, ay ama, jajaja, la quiero tanto...

No me preguntes porqué pero esta mañana me ha entrado la hiperactividad interior intensa, o algo.
He dado un buen meneo al baño. He limpiado también el arenero del Indi, cambiado su arena, etc.
Después hemos bajado al secadero de sábanas, que ha incluido visita al Piérolas a plimplar y comer. Después al Batzoki y al Santutxu; y a casa.
También he pasado por el piso del jefe a desenchufar la nevera, que se la quiere apropiar la Tata, ya que la suya está en bastante peor estado.
Y a casa a comer. La nena me ha sugerido que bajara a comprar una botellita de tinto, cosa que he hecho. En el Karlo´s Antonio me ha vendido por 6€ un Beronia Crianza.
Comida a base de sofrito con garbanzos y caldo de pollo y resto de la tarde de medio resaca, con mucha butaca, mucha cama y mucho Indalecio mimoso.

#raquel - #nudillo

© Zalberto | febrero - 2026