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51 Tradwife
martes, 21 de enero de 2025

Regreso al pasado
De EEUU y su 'Mujeres desesperadas' a los tiktok de Roro: el 'tradwife' explota en España.
Con más de 2,5 millones de seguidores, la creadora de contenido Roro, ha abierto el debate sobre el movimiento 'tradwife', mujeres que quieren vivir como en los años 50 y 60.

En la calle de Wisteria Lane, en Fairview, EEUU, vivió durante ocho temporadas el ya icónico personaje de la serie Mujeres Desesperadas, Bree Van de Kamp. La señora Van de Kamp se nos presentó en 2006, cuando la ABC estrenó la serie, como un icono de la perfecta ama de casa: con una cocina siempre impecable, un jardín perfectamente cuidado y unos valores republicanos férreos, Bree logró personificar en el ideario colectivo, de forma magistral, los pilares ideológicos del movimiento tradwife.

Esta forma de vida, compartida en 2024 por las redes sociales, promueve la idea de que las mujeres encuentran la felicidad adoptando los roles de los años 50 y 60, ser únicamente madres y esposas —por ese orden—, centrándose en la crianza de los hijos, el cuidado de su marido y en el mantenimiento del hogar.

En España, la creadora de contenido Roro, Rocío López Bueno, ha generado debate sobre si sus videos y estilo de vida responden a un modelo de tradwife, es decir, si mantiene una relación de sumisión, dependencia y servicio a los deseos de su novio, Pablo.

Los videos de Roro siempre responden a una misma estructura: Pablo quiere comer algo, Rocío lo prepara la comida y Pablo se lo come. "Lo que promociona es la felicidad de la sumisión", explica Guillermo Fernández Vázquez, Doctor en Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de ¿Qué hacer con la extrema derecha en Europa?.

Carmen Torres, Doctora en Comunicación Política y profesora en la Universidad Nebrija de Madrid, reconoce que "analizando su perfil se observa que sus videos responden a una estrategia para ganar seguidores y que el algoritmo le premie...

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#feminismo - #america - #woke

52 La camarilla se reúne en Arranku
sábado, 18 de enero de 2025

Que este sábado podía ser uno de esos días de recuerdos infaustos no me cabía ninguna duda antes, durante y, por supuesto, después. Ir a pasar el día a Arrankudiaga con la camarilla siempre es una arriesgada apuesta, que también casi siempre se pierde. Pero bueno, el día se presenta luminoso, aunque gélido.
Raquel tiene el deseo de empezar el día con buen pie y no suspende su clase matinal de yoga, y a mí me viene de perlas para arrancar las actividades hogareñas con calma y buena música. Mi tarea pendiente y fundamental es hacer unas compras en el BM para dejar la nevera medianamente surtida; en concreto hay que comprar verduras variadas para preparar el domingo un arroz de carácter digestivo, por lo que pudiera pasar y que sabíamos que iba a pasar. Compro un poco de todo y regreso a casa con el tiempo justo de ponerme ropa cómoda y abrigada y bajar al encuentro de Raquel en la estación de Abando.
El tren seleccionado para embarcar rumbo al mundo rural es el que sale a las 11:37; como es de imaginar yo llego a la estación casi media hora antes, pero sin problema, al contrario, a mí esas esperas me sirven para relajar la mente y las ansiedades. Raquel aparece también con tiempo de sobra como para echar un pincho y un zurito en el bar de la estación. Y tal.
Llegamos a Arrankudiaga sin contratiempos. La camarilla está toda afanada en la cocina preparando el papeo. Hay de todo, y muy rico la verdad. Hay ensaladilla de Mercadona tuneada (muy bien por cierto); hay jamón, croquetas, rabas (malas malas malas), y poca hostia más. Sobre el mediodía desplazamos el festejo al jardín, a la vera del magnolio. Pedro ya tiene la barbacoa en marcha; hay idea de comer cosas a la brasa: morcilla, chistorra, lagarto; finalmente se dejó a un lado los elementos más indigestos, morcilla, chorizo, chistorra, y nos centramos en el lagarto y en unas patatitas asadas y aderezadas con unos mojos canarios bastante aceptables.
Y mucho vino. Raquel aportó una botella maxi de un tinto ...

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#camarilla - #arrankudiaga - #barbacoa - #batzoki - #iberlanda - #iturribide - #petacos - #futbolin - #fieston

53 En ello estamos
miércoles, 08 de enero de 2025

Veamos, no es sencillo, todos los días me pasa, o en todas las ocasiones. El caso es que me pasa casi siempre que los recuerdos recientes se esconden en una neblina espesa, opaca, impenetrable. He de concentrar mi mente para acceder al cajón secreto del día a día, en el que todo es un gran revoltijo de imágenes confusas, lugares comunes e itinerarios gastados por pisadas de goma y aceras recién regadas con naranja nuclear; «lo de siempre».
Me he sentido más ligero, como levemente elevado sobre mis fúngicos pinreles, y me ha parecido una gran idea caminar sin rumbo y dejar que sea el azar el que me lleve a un destino inevitable por cotidiano. Pocos puntos en la columna de "asuntos pendientes"; uno que es recomendable tachar: pasar por un punto de recogida de Celeritas a entregar el Hub USB que compré hace unos días por Amazon y que resultó ser una compra errónea (el conector de entrada al hub no era el adecuado para conectar al portátil), y hacer la devolución.
He paseado en una mañana levemente cálida, casi en modo "manga corta", por los aledaños de Garamendi, donde está el punto de recogida más cerca de casa, el de la tienda de chucherías; pero no abren hasta las diez y son las nueve y cuarto. «¿Qué hago?». Una gran pregunta; difícil resolución. Parece que dejar correr el reloj mientras redesayuno en un bar, el de Maite por ejemplo, podría ser una buena opción; pero no me apetece lo más mínimo, y doy la vuelta, consulto en el móvil otros puntos de recogida y veo que uno me queda cerca, el de «Viajes Halcón», que está en una lonja pegada al Piérolas; perfecta opción.
Tras hacer efectiva la devolución detengo unos segundos el pensamiento y la mirada soñadora para tomar una dirección que me lleve a alguna parte. Hay diversas posibilidades, algunas de componente meramente ocioso y otras con cierto matiz de utilidad; esto último es lo que me convence. Me dirijo por el Carmelo, por Iturriaga y por Cocherito de Bilbao, hacia mi destino en la general de Galdácan...

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#devolucion - #mercadona - #lavanderia - #serie - #disclaimer - #viento - #teffi

54 Guggenheim revisitado y comida de Datos para Raquel
miércoles, 18 de diciembre de 2024

Un día con el matiz diferenciador que propone la ausencia de la nena a la hora de comer y a las posteriores. Implica ello que no tengo que ocupar mi pensamiento en la organización del momento «comida»; auto alimentarme nunca ha sido un quebradero de cabeza para mí -le he dado un par de vueltas, buscando esas preparaciones que me agradan y que me sientan bien, y no he tardado mucho en dar con la tecla: unas setas y unos champiñones acompañando a una pasta integral es una combinación que no empacha y que es muy gustosa a mi paladar-, sencillamente busco aunar lo saludable, lo digestivo y lo sabroso; fácil.
Dado que el día se anuncia en las apepés «soleado y agradable » -mi confianza al respecto de esas predicciones es prácticamente nula-, me arriesgo y hago planes de paseo ribereño e incluyo visita al Guggenheim; en mi memoria flota una información bastante difusa e inconexa al respecto de las exposiciones actuales, pero tengo la esperanza de poder disfrutar, tanto de lo ya visto como de lo por ver.
Antes de salir a la intemperie del mundo he bajado al LIDL a comprar algunas cosas que comienzan a escasear en nuestra despensa; bolsas de 50L para la gestión del arenero del chaval; productos del mundo de la limpieza del hogar -pastillas 3 en 1 para el lavavajillas, limpiador en spray reforzado con lejía-; huevos de gallinas en libertad -qué mierda de ironía-; muchas latas de sardinillas en aceite de oliva y bajas en sal -me encantan, qué se le va a hacer-; dos botellas de vino de burdeos -curiosamente a unos precios muy asequibles- y una especie de litrona especial Navidad de la marca Dawn -pensando en vestirla de regalo para la Tata Esther-; ¿algo más que no recuerdo?, por supuesto que es posible... ¡¡¡setas y champiñones!!! para la comida de hoy -jeje-.
Aparco el carrito junto a la mesa de la cocina y lo primero lo primero es atender la curiosidad de Indi: una latita -uno de los olvidos- de paté de buey que le mola muchísimo. Se relame y se la trisca en un par...

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#zubiarte - #mediamarkt - #guggenheim - #hilmaatklint - #decathlon - #plazanueva - #raquel - #comida - #datos - #serie - #unhijotuyo

55 65
miércoles, 11 de diciembre de 2024

Las sensaciones son contrapuestas, incluso confusas. Me hago mayor, lo cual parece, a primera vista, que sea un mal menor o mayor, dependiendo de cómo sea el enfoque. Pero es un alivio seguir madurando, no cabe duda.
Este año cumplo los 65, una cifra que no es baladí ya que en la organización social que me ha tocado en gracia superar este hito implica pasar a engordar las filas de los humanos que pueden dejar la vida laboral y ocupar un puesto en la masa de los que viven de la caridad estatal; esto de la "caridad" es una manera de poner sobre el tapete un tema que genera debate, aunque en mi caso se trate de un debate entre yo y yo, pero debate al fin y al cabo. Y no pienso entrar ahora en profundidad en este asunto, el de envejecer, porque sé que estoy excesivamente condicionado por las ideas fuerzas que la vida ha incrustado en mi pensamiento; sólo decir que no es nada fácil, nada llevadero, ni es nada que uno pueda dejar florecer con la fe ciega en que el tiempo todo lo solucione; en este caso el tiempo sólo soluciona... todo.



Indalecio y Raquel me han despertado con besos y canciones... y regalos... un pijama de manga larga que me sienta como un guante; me ha gustado. Su cariño me hace sentir importante.
En el planigrama de hoy está registrada una reserva para comer en un restaurante de los guays de Bilbao, el Kimtxu, en la calle Henao, en el número 17; la reserva es para las tres y cuarto y Raquel tiene a Claudia en Archanda de curso coaching, y la pobre tiene que andar a la carrera para estar en todos los sitios que la reclaman.
Yo he bajado al centro dando un paseo de los de siempre: ascensores de Solokoetxe, etcétera. Antes de la hora me echo un zurito y un piti en un bar de los de frente al Kimtxu, pero a las tres decido esperar a la nena sentado en la mesa que nos tengan reservada; dicho y hecho.
¿La comida? Un menú degustación de platos "diferentes", a 55€ por cabeza. El papeo lo acompañamos con un caldo gaditano que está a medio c...

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#cumpleaños - #pijama - #restaurante - #kimtxu - #claudia

56 Despejando horizontes
sábado, 23 de noviembre de 2024

Hoy ha tocado pasar un día tranquilos.
Raquel sale a su clase de yoga sabatino, a las nueve y media; yo permanezco en el hogar, en plan tranqui total. A media mañana me llama la nena para decirme que ha quedado con la tía y con Nerea y Juan Luis; así que yo también me animo, faltaría más.
El marianito cae en el Vaquero, los cinco alrededor de una mesa. Después, tras dejarnos Terín, nos vamos hasta el Piérolas a echar un vino; allá se nos une la Tata, y los cinco nos apalancamos luego un rato en la terraza del bar Santutxu. Un rato entretenido, lo cual es buena señal, sí, que me empiecen a caer bien éstos de Barrica/Barrika ya iba siendo hora, quizás sin urgencia pero sí con la fuerza y la intensidad del deseo.
Nos disolvemos y cada uno a sus cosas; nosotros a casa a comer y tal.
Durante la tarde nos ponemos a probar el proyector usando de pantalla los estores de la terraza; el invento resulta ser mejor de lo previsto, ya que se ve de puta madre y uno tiene la sensación de estar en el cine. Aprovechando la coyuntura le hemos dado un giro mobiliar al salón, quitando el banco de junto a los cristales y arrimando el sofá hacia el hueco que ha dejado el banco; el salón queda más espacioso. Hemos disfrutado viendo algo a pantalla grande y cómodamente sentados en nuestras butacas. Y muchos petas.

#nerea - #juanluis - #esther - #terin - #raquel - #proyector

57 Retorno al paraíso
lunes, 11 de noviembre de 2024

Tras demasiados días fuera de mi paraíso, hoy retomo las deliciosas rutinas del hogar. He madrugado para tomar un café de la cafetera roja sentado ante mi PC; la delicia de esos largos y pausados minutos hojeando mi bitácora, los días tal que hoy, las noticias del AS y El Confidencial, todo eso en calma nocturna hasta la luz del amanecer, un auténtico placer. Y cuando ya la hora superaba la de apertura de las tiendas he movido mis ganas hacia las compras y los garbeos con auriculares y música de jazz de Paul McCartney.
Indalecio necesita con urgencia renovar sus sobres y sus cosas, así que la primera parada es en la tienda de mascotas de la calle Carmelo; unos sobres Sheba, una latita de buey y un par de paquetitos de golosinas; más tarde, en el BM, un bolsón de pienso verde. En el BM he llenado el carrito con básicos y la comida del día; pechuga de pollo, carne picada (la comida del día: filetes rusos), coliflor (la comida del día), leche, yogures, embutidos saludables (es un decir) y queso de burgos.
Antes de subir a casa me paso por la frutería a pillar básicos vegetales; por cierto que Eguskiñe está en Ámsterdam desde el sábado, Jose dice que fumando canutos, jajaja. Cebollas, patatas, zanahorias, pepinos, tomate, limones, plátanos, aguacates y melón. A casa que ya apetece darle un poco más al ratón y al teclado.
La comida. Coliflor y filetes rusos (casi medio kilo de carne).
La sobremesa. En la butaca, con gato en el regazo, me invade un sopor gustoso y maravilloso... hasta las cinco, que me incorporo y me desperezo para ponerme dedos a la obra. Raquel marcha a sus cosas de clases; hoy le toca baile jazz, pero su profa les ha mensajeado que no hay clase por problemas técnicos en el local; a Raquel casi que le viene bien, pues así cambia planes y se pasa la tarde de tiendas, que es su actividad favorita, jeje; la quiero.
La cena. Para compartir: pepino, tomate, ambos aliñados con aceite y sal. En cada plato: una tortilla francesa de dos huevos, uno...

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#serie - #silo

58 Reposo en el hogar
domingo, 27 de octubre de 2024

He dedicado parte de la mañana en llevar a cabo una nueva «Operación Trastero». Me he dado un buen tute.
En esta ocasión le ha tocado el turno al mueble de la ropa: lo he vaciado, he apartado los trastos que eran para la basura, he sacado toda la ropa para que Raquel hiciera selección (cosa que ha hecho y que ha dejado a la mitad, qué guay), y he reorganizado las cosas para meter dentro del mueble las sillas de playa, la megatumbona, y algún trasto más.
En las estanterías he hecho sitio en varias baldas para colocar los zapatos de Raquel.
En cuanto a las cosas que he bajado a la basura... Los 2 cuadros de carteles de cine, la columna metálica de la VibroPower, una tele LG viejilla (que estaba bajo el mueble, en lo más hondo), y una bolsa de 50L repleta de ropa de Raquel.
Resumiendo. El trastero ha mejorado y aún le queda por rematar; probablemente sea el cuento de nunca acabar.
Tras una ducha reconfortante he preparado la comida: unas exquisitas patatas con merluza y guisantes.
El resto del día viendo tele y distrayendo la tele telemáticamente.

59 Jornada de reflexión pre camarilla
viernes, 18 de octubre de 2024

Este viernes es víspera de mañana sábado y, como tal singular circunstancia, hay que ufanarse en la preparación de substancias materiales e inmateriales; subordinar el día a día a las angustias económicas y pasar una noche confusa y angustiosa... así es mi ansiedad vital de toda la vida, claro, qué se le va a hacer.
En el BM hago acopio de cervezas y Monopoles, además de otros elementos menos interesantes.
De regreso al hogar me relajo un rato antes de poner manos a la obra con el cocineo de mediodía. Hoy toca comer coliflor de primer plato y merluza rebozada de plato fuerte; todo ello queda perfecto y damos cuenta de ello con premura e intensidad deliberada. Después Raquel se acuesta un rato antes de no salir al yoga y yo me apalanco en la butaca con Indi en el regazo.
Estos son los viernes que preceden a un fiestón con la camarilla; en esta ocasión el lugar elegido para el pedo es en nuestro palomar del alma. Los detalles en otra entrada contemporánea a los hechos.

60 El cristalero otoñal
martes, 01 de octubre de 2024

El cristalero otoñal ha cambiado el cristal deteriorado de la ventana del dormitorio, a coste cero (seguro del hogar).
Un día insulso de porros y líquidos.
Un pasarlo sin esfuerzo a base de colocón y PC.
Ha refrescado: manga larga.
Estoy frenando el engorde de los últimos meses; algo positivo tenía que llevar la carga del líquido y los purés.

#cristal - #cristalero - #ventana - #dormitorio

© Zalberto | enero - 2026