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141 id 1462 flissbis.com 20041225sábado, 25 de diciembre de 2004 Diario de un naúfrago a la deriva
«Tienes que romper la barrera del Blues» 1 6 de diciembre La realidad es obsesiva, tiende a repetir tres o cuatro esquemas generales y se aferra a sus consecuencias con un tipo de respuesta imperativa que hace que el sujeto se confunda inevitablemente con el objeto. Y no hay manera, no logra el Sol batir las murallas del otoño, ni despejar las sombras de tristeza que pululan por el escenario de mi abatimiento. Me esfuerzo por dotarme de buenos argumentos para tirar hacia adelante, pero no resulta fácil. En todo caso, cuando peor pintan las sensaciones busco refugio en la idea universal de que tras la tempestad llega la calma, de que no hay nada mejor para elevarse que haber caído hasta tocar fondo; aunque en mi caso cuesta determinar el lugar exacto en el que reposan todas las penurias, el sitio en el que las monedas de los deseos tapizan el húmedo agujero negro de los sueños fracasados. «Bien, de acuerdo, creo que estoy a punto de tocar fondo... menudo consuelo !!!». Música para endulzar la soledad... Explosions in the Sky [Magic Hours] * * * Me subo a mi maltrecho ford y conduzco como un autómata: me desplazo silenciosamente, sin rumbo, y el azar me lleva hasta los viejos lugares de siempre. El aire es frío, la humedad anega los sentidos, los pensamientos pertencen al subconjunto de las sensaciones imprecisas: una mezcolanza de melancolía y vacío, un cóctel de imágenes del pasado y de somnolencias imperfectas. - «Ponme un crianza y un paquete de patatas». Afuera el frío ha desalojado a todos los que como yo necesitan observar el mundo a través de cristales traslúcidos. - «Son dos con veinte». He decidido que hoy tragaré cuatro o cinco copas de vino, con la obtusa pretensión de predisponer mejor el tiempo pa...leer más | #flissbis.com - #literatura
142 Castro de La Muela de Dullasábado, 27 de marzo de 2021  | Identificado como castro prerromano por Guerra (1973). La presencia de restos de un derrumbe de muralla al pie del cantil de la entrada de la Puerta de Quintanilla y de escasos fragmentos de cerámica a mano de la Edad del Hierro en el interior del páramo, además de las estructuras tumuliformes y molinos circulares encontrados en las mismas apuntarían en este sentido. Sin embargo, la ocupación de la Edad del Hierro II no parece haber sido intensa ni comparable a la de los grandes oppida de los cántabros meridionales atacados en su mayoría por el ejército romano durante las Guerras Cántabras (La Ulaña, Bernorio, Ornedo-Sta. Marina, La Loma o Las Rabas). La escasez de materiales cerámicos y de otro tipo sugiere que Peña Dulla no tuvo una intensa ocupación prerromana como correspondería a un asentamiento tipo oppidum, sino que se trataría de una fortaleza natural que por sus excepcionales condiciones defensivas fue ocupada y fortificada por los cántabros durante el mismo Bellum Cantabricum para hacer frente al ejército romano. Otras estructuras arqueológicas existentes en la mesa de estructuras tumuliformes más próximas a la entrada, como un alineamiento rectilíneo tipo agger pudieran estar relacionados con una ocupación posterior del lugar por una guarnición romana.
Hacia el 20 o el 19 aC, el ejército romano montó un dispositivo de asedio en toda regla a este enclave. El cerco presumiblemente tuvo que discurrir aprovechando el borde de los cantiles de ambos cañones situados frente al páramo cercado, lo que supone una circunvalación de unos 6’8 km. siguiendo los cañones del Canal del Dulla y del Canal de Campo de la Corza para aislar al enemigo, y a ese dispositivo habría que añadir al menos otros cuatro kilómetros de circunvalación que cerrasen por el oeste los llanos situados al pie de los cantiles de El Paño, ya en Valdeporres. Todo este dispositivo estaba controlado desde dos campamentos romanos situados en los extremos norte y sur de la mesa de Dul... leer más | #dulla - #pueblo - #castro - #oppidum - #lamuela
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