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81 Cervecería Ibarra Amorebietasábado, 13 de abril de 2019 Hace unos días participé en un concurso radiofónico de la cadena SER en el que resulté agraciado con un bono para comer cuatro personas en esta sidrería. Tampoco es que fuera la suerte del siglo, ya que estamos hablando de una cervecera a las afueras de Amorebieta, sin más. Bien. Llegamos y nos recibe el jefe de sala, por llamarle de algún modo. Hace unas risas a cuenta de que veníamos por lo del sorteo y nos deja en mitad de la sala esperando a que nos asignara mesa; digo "nos deja en mitad de la sala" porque allí nos quedamos aprox diez minutos, como cuatro pasmarotes, esperando que alguien nos dijera dónde sentarnos; pero fue inútil, tuvimos que, finalmente, buscar al "jefe de sala" para que simplemente nos dijera: "sentaros por ahí, donde os venga bien", en ese plan. Os suelto todo este rollo para que os hagáis una idea de la calidad del servicio, que fue durante toda la comida en esta línea. Por cierto, la comida bien, aceptable. Eso sí, el plato fuerte, el chuletón, estaba bien, pero servido en un plato, la temperatura de la carne rápidamente fue a menos y la carne... vamos que lo habitual es servir el chuletón en algún elemento que mantenga el calor etc En fin, que no os recomiendo este sirio, excepto que os toque un bono radiofónico, como a a mí. Un saludo | #reseña - #amorebieta
82 Wilhelm «Willi» Münzenberglunes, 05 de febrero de 2018  Wilhelm «Willi» Münzenberg (14 de agosto de 1889, Erfurt - junio de 1940, Saint-Marcellin, Isère, Francia) fue un activista comunista alemán, primer presidente de la Internacional Comunista de la Juventud en 1919-1920 e iniciador de la Ayuda Internacional de los Trabajadores en 1921. Fue un gran propagandista para el Partido Comunista de Alemania (KPD) durante la República de Weimar, pero luego se desencantaría con el comunismo debido a la Gran Purga de Stalin en la década de 1930, aunque seguiría apoyando a organizaciones comunistas en Europa occidental.
Primeros años Willi Münzenberg nació el 14 de agosto en 1889 en Erfurt, Turingia, hijo de un tabernero. Creció en la pobreza. En su juventud se involucró en los sindicatos y en el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). Tras la división del SPD en 1914 en una mayoría moderada (partido conocido como el SPD Mayoritario, MSPD) y la minoría radical (conocido como SPD Indenpendiente, USPD) sobre el asunto de la Primera Guerra Mundial, Münzenberg se puso del lado de la facción independiente.
Durante la Primera Guerra Mundial, Münzenberg visitó a menudo a Vladímir Lenin en su casa de Zúrich, Suiza. En 1918, Münzenberg fue uno de los miembros fundadores del Partido Comunista de Alemania.
Münzenberg también fue presidente de la Internacional Comunista de la Juventud, siendo el delegado de la misma en el 2.º Congreso Mundial de la Internacional Comunista.
Carrera política En 1924, Münzenberg fue elegido para el Reichstag, y sirvió como miembro hasta la prohibición del Partido Comunista de Alemania en 1933. Münzenberg fue uno de los pocos líderes del Partido con orígenes en la clase obrera, un hecho que suponía un inmenso orgullo para Münzenberg.
Durante el periodo de Weimar, Münzenberg ganó la reputación de propagandista brillante. Su primer éxito fue su campaña para recaudar dinero y alimentos para la hambruna rusa de 1921. En 1924 lanzó Arbeiter-Illustrierte-Zeitung, que se... leer más | #URSS - #comunismo - #alemania - #nazismo
83 Hipengiofobia: el arte de pasar el «marrón»lunes, 03 de octubre de 2016 Según la RAE, el origen del termino marrón procede de marro, «un regate o ladeo para burlar al perseguidor» que permite pasar la patata caliente al pringado de turno. A todos nos gusta pasar la bola, y sólo cuando tocamos fondo y la responsabilidad de cuidar a la abuela ha quedado en manos del gato nos preguntamos cómo hemos podido alcanzar tal nivel de bajeza. Pasar el marrón es un arte y su versión eufemística, delegar, puede ser una fuente de éxito si lo hacemos en la persona cualificada para la tarea. Sin embargo, un estudio de la Universidad Northeastern de Boston muestra que la mayoría de veces que confiamos tareas a otros lo hacemos para quitarnos la responsabilidad, siendo capaces de dársela al primer desconocido que pase con tal de desvincularnos de las consecuencias. El informe muestra que pasamos más la bola cuando las decisiones afectan a terceros que cuando nosotros somos los perjudicados. El experimento preguntó a 1.000 personas qué harían si tuvieran que elegir una habitación de hotel para su jefe, y demostró que nuestra confianza es ciega, porque no sabemos a quién se la otorgamos. En vez de asumir el riesgo y fiarnos de nuestro criterio, los participantes delegaron en un extraño con el objetivo de echar balones fuera ante posibles represalias. El estudio, dirigido por la profesora Mary Steffel, es una oda a la cobardía humana. Preferimos esquivar la culpa de un error antes que recoger las felicitaciones por un acierto. En otro experimento, los estudiantes se ponían por parejas y tenían que elegir entre dos actividades aburridas: subrayar las T de un texto o hacer cálculos matemáticos. Sólo el 7% delegaba la decisión cuando tenía que decidir qué haría él, frente al 26% que no se mojaba cuando les permitían elegir por su compañero. «Cuando la persona evita responsabilidades, en un primer momento se siente bien porque siente que ha pasado el marrón a otro, pero al cabo de un tiempo se siente mal porque sabe que él no se considera capaz de... leer más | #psicologia
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