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121 Montañeando por Nabárnizmiércoles, 17 de enero de 2024  Después de muchos miércoles en ausencia de montañas, este día 17 hemos retomado las caminatas. La quedada en el 5 Estrellas has supuesto un entrañable reencuentro: Jon, Arantza, MiJavi (que no se unió al grupo, pues tenia organizado viaje al pueblo a continuar con sus reformas, en concreto iba a montar un ventilador de techo...), Lasai y el menda lerenda. La ruta prevista se iniciaba en Nabarniz, para hacer de nuevo la cima del Illuntzar. Tras aparcar en las afueras del pueblo, nos aprestamos a comenzar la marcha; pero en ese punto... dos chuchos apestosos nos acosan miserablemente, a Lasai más bien. Uno de los perracos, un bulldog enorme y baboso era totalmente incontrolable, y su dueño pasaba del tema con la clásica frase de "tranquilos, que no hace nada". En fin, un ratito de grandes nervios. pobre Lasai, le pasa cada cosa. La ruta transcurre sin incidentes. Yo disfrutando como un crío. En la cima el viento es intenso, pero agradable. Bocatas ellos, yo con infección en la muela que me tenía que extraer Susana al día siguiente no me planteo comer nada que suponga mordiscos. Y a eso de la una y poco ya estamos de vuelta en el coche. Nos vamos a comer al Atxoste, en el cruce de Ereño. Me pido sopa de pescado y merluza a la plancha; todo muy rico y muy fácil de comer y masticar y sorber y eso. De regreso pasamos primero por Barakaldo a dejar a Lasai y Arantza; de ahí a Santutxu a apear al Menda Lerenda. Un día genial, para repetir. | #nabarniz - #restaurante - #atxoste
122 Paseando por Bilbao con D.Calabacín y Da.Coliflormartes, 16 de enero de 2024  Otro día entregado al puré y a los alimentos endebles. Lo que sea por evitar a mi cerebro los estímulos dolorosos y para que el registro de la memoria no se sature de elementos oscuros. Hoy la cosa va de puré de calabacín con picatostes de coliflor hervida; y hay que ver qué rico me ha quedado, para chuparse los dedos, pero con mucho tacto, que la sensibilidad siempre es bienvenida. Antes de los momentos alquímicos, antes de ese rato de delantales y tabletas vaporizadas, antes he recorrido sin rumbo predefinido ciertas calles de Bilbao que susurraban mi nombre y a las que he inmortalizado en un buen puñado de unos y ceros -dejaré testimonio-. El único repostaje muscular lo he ejecutado en la planta 1 del Decathlon, a donde he acudido atraído por la vana esperanza de encontrar unas botas de monte molonas; un también vano intento. Pero sin más, o qué?. Lo de las botas tiene que ver con que mañana me reincorporo a las actividades miercoleras con los Mendizaleak. Hay plan y he levantado el dedo. Jon ha hecho su propuesta: volver a las cumbres que rodean Nabárniz, al Illunzar en concreto. Y no te jode que justo un día antes me llegó correo de academia.edu con un PDF que trata de los trabajos arqueológicos en esa cumbre -poblamiento de la Edad de Hierro o anterior, y campamento romano-. Estas casualidades le dan la chispa a la vida; no explican nada, pero tienen su aquel, hacen que la magia parezca posible, durante un breve destello, y ronde alrededor de nuestras mentes y de nuestra fantasía moribunda. Je.
| #magia - #decathlon - #nabarniz - #illunzar
123 Artajona: Dólmenes del Portillo de Enériz y Mina de Farangoteadomingo, 14 de enero de 2024 A casi 4 kilómetros de Artajona, sobre una pequeña cumbre donde existió un poblado durante la Edad de Bronce, se encuentran los dólmenes «Portillo de Enériz» y «Mina de Farangotea», una de las muestras más importantes de la cultura megalítica en Navarra, que nos brinda la oportunidad de viajar a la Prehistoria.
Ambos son sepulcros construidos con grandes piedras que certifican que Artajona ha sido lugar de asentamiento desde hace miles de años. Bien señalizados, podrá acceder a ellos a través de un camino que parte de la trasera del cementerio de Artajona, aunque también se puede llegar en coche hasta el del «Portillo de Enériz» que dista unos 800 metros del dolmen «Mina de Farangotea».
Los dólmenes de Artajona constituyen un singular ejemplo de la cultura megalítica en Navarra ya que, si bien son numerosos en la zona montañosa donde se caracterizan por su pequeño tamaño, estos dólmenes son los más meridionales de Navarra. Se encuentran sobre una pequeña cumbre en la que en la Edad de Bronce existió un poblado, y sus grandes proporciones, presentan bastantes similitudes con los encontrados en La Rioja, Araba/Álava y Norte de la Meseta. Se trata de dos dólmenes del tipo «corredor» integrados por piedras de grandes dimensiones (megalitos) que fueron encontrados y excavados en los años 50. Tienen una losa de separación y doble cámara, y están situados sobre túmulos de 20 metros de diámetro por 2,5 metros de altura.
En concreto, «El Portillo de Enériz» es un megalito en el que se pueden distinguir dos partes: la cámara mortuoria, lugar donde enterraban a los muertos, que consta de 9 grandes losas colocadas en posición vertical; y el corredor, que se compone de 6 losas más pequeñas. El dolmen de la «Mina de Farangortea» tiene la misma estructura pero es de menores dimensiones, y en la parte posterior la losa del centro está perforada para permitir el acceso.
Ninguno de los dos tenía cubierta y solían taparlos con ramas y tierra. En torno a e... leer más | #meta - #prehistoria - #navarra - #artajona - #yacimiento - #dolmen - #paravisitar
124 Yamnayas dispersiónsábado, 13 de enero de 2024  | "(...) los misteriosos yamnaya, por ejemplo, llevaron sus lenguas hacia Europa, unas lenguas que fueron el germen de las ramas itálica, germánica y celta del árbol indoeuropeo.(...)": "Las lenguas indoeuropeas se expandieron por Eurasia en oleadas y desde orígenes diferentes Un análisis etimológico de las palabras y el ADN antiguo reescriben el viaje que iniciaron hace 8.000 años los idiomas que hoy habla la mitad de la población mundial"
"Estudios recientes corroboran que el origen genético y lingüístico indoeuropeo procede de los yamnayas, un pueblo guerrero que partió de las estepas del Sur de Rusia y Ucrania en la edad del cobre y se expandió por Europa y Asia. De ellos venimos.(...) Esta idea sobre el origen estepario de los europeos ya la había barajado, en las décadas de los cincuenta y sesenta, la prehistoriadora lituana Marija Gimbutas. Otros estudiosos, sin embargo, habían situado el epicentro de los indoeuropeos en Anatolia, con los primeros grupos neolíticos (alrededor del 6500 a. C.) que se habrían expandido por Europa con la difusión de la ganadería y la agricultura. Las últimas investigaciones dan la razón a Gimbutas: las raíces indoeuropeas vienen de las estepas de Rusia y Ucrania.(...)"
"Las diferentes ramas indoeuropeas incluyen subfamilias como la itálica, la céltica, la germánica, la helénica, la albanesa, la báltica, la eslava y la indoiraniana (que con el sánscrito llega hasta India y Sri Lanka).(...)"
"Todo el mundo está de acuerdo en que el celta se separó de la antigua lengua materna indoeuropea a medida que se extendía hacia el oeste", dijo Patrick Sims-Williams, profesor emérito de estudios celtas en la Universidad de Aberystwyth. "Pero han estado discutiendo durante años sobre cuándo y dónde tuvo lugar esa ramificación". Durante la mayor parte del siglo XX, la teoría estándar, "celta del este", sostuvo que el idioma comenzó alrededor de Austria y el sur de Alemania en algún momento alrededor del 750 a. C. y fu... leer más | #historia - #prehistoria - #neolitico - #yamnayas - #marnegro
125 Tipologías de emplazamientos de castros prerromanos en la provincia de Burgossábado, 13 de enero de 2024 Más allá de la clasificación establecida por las fuentes romanas y sus parcas (y a veces contradictorias) explicaciones acerca de los territorios que cada uno ocupaba, lo cierto es los estudios arqueológicos no han conseguido establecer diferenciación entre las tipologías de castros cántabros, autrigones y turmogos. Tan sólo la existencia de evidencias o indicios de asedio o ataque romano permiten determinar el carácter cántabro de un determinado oppidum.
Ante esta tozuda evidencia, algunos, con la mente puesta en los imponentes castros de Peña Amaya, Monte Bernorio o el cerro de la Maza, han llegado a insinuar que aquello que diferenciaba a los castros cántabros era que se situaban en lugares dominantes de un amplio territorio, cosa que no sucedería en el caso de comunidades vecinas. Lo cierto es que no hemos encontrado excesivo fundamento para esta afirmación. Antes al contrario, lo que parece más lógico afirmar es que los castros, tanto cántabros como pertenecientes a otros pueblos, se ubicaban en cada caso en el emplazamiento que permitiera un mejor control del entorno; en función de la orografía particular de cada área.
Varios autores han identificado estas tipologías. Arribas Magro lo ha hecho para las Merindades de Burgos, distinguiendo en primer lugar los emplazamientos en una mesa o relieve tabular perfectamente aislado, de desarrollo horizontal. Son los castros de Cornejo, Manzanedo-Argés o Cidad de Ebro. Un segundo tipo es aquel que ocupa superficies basculadas pero sobre amplios escarpes calizos, a veces muy inclinados como son los de San Pantaleón, Brizuela, Momediano o Quintanalacuesta. Finalmente, otro grupo sería aquel en el que el poblado se asienta en una pequeña vaguada o collado entre dos roquedos. Son los casos de los castros de Frías y de Valdenoceda. Ruiz-Vélez menciona otros castros “en espigón calizo” en la zona: Ahedo de Butrón, Arroyo de San Zadornil y Montejo de Bricia.
Por su parte, se pueden identificar castros en al... leer más | #meta - #historia - #burgos - #cantabros - #castro - #oppidum - #paravisitar
126 El asedio al Monte Vindiosábado, 06 de enero de 2024 El asedio al Monte Vindio de las Guerras Cántabras fue en Peña Prieta, según los arqueólogos.
Durante las guerras cántabras, en el año 25 antes de Cristo, tras la derrota de las tribus cántabras a manos del ejército romano, los cántabros supervivientes buscaron refugio en el Monte Vindio, un lugar tan inaccesible por lo elevado que hasta los propios vencidos creían que antes subirían allí las olas del océano que las armas romanas, y donde, asediados por el hambre, los cántabros perecieron uno a uno hasta el último de inanición y frío.
La épica del mítico episodio del asedio al Monte Vindio, un lugar cuya situación no está clara, cobra ahora plena fuerza gracias a las prospecciones arqueológicas desarrolladas por un equipo de arqueólogos, liderado por Eduardo Peralta Labrador (Dialnet), en los yacimientos de Castro Negro y Robadorio, situados al pie de Peña Prieta, en Vega de Liébana, que sitúan «muy posiblemente» esa batalla campal en los dos campamentos romanos localizados y estudiados por los expertos. No obstante, el director del proyecto precisó que para confirmar esta «atractiva hipótesis» será necesario ampliar los trabajos de búsqueda de nuevos campamentos romanos a las laderas de Peña Prieta correspondientes a León y Palencia.
La intervención arqueológica, que han desarrollado 14 arqueólogos y ha sido financiada por sus participantes, se desarrolló entre finales de agosto y finales de octubre del año pasado y sus primeras conclusiones fueron presentadas este martes por el consejero de Cultura, Ramón Ruiz; el alcalde de Vega de Liébana, Gregorio Alonso; el director del equipo, Eduardo Peralta, y uno de sus miembros, el arqueólogo José Ángel Hierro (Blog Proyecto Mauranus).
Entre los hallazgos más importantes destacaron una moneda acuñada hacia el año 28 antes de Cristo en Calagurris (Calahorra) antes de la gran campaña de Augusto y sus generales contra cántabros y astures, y piezas de enganche del pilum romano similares a las enco... leer más | #meta - #historia - #cantabros - #roma - #yacimiento - #oppidum - #monte - #paravisitar - #liebana
127 Landsábado, 23 de diciembre de 2023 De Juanjo Gabiña (23 de diciembre de 2020) “El conspirador del futuro”
¿Qué palabra utilizó la lengua vasca, como una palabra nativa propia y antes de la llegada de las invasiones indoeuropeas, para referirse al conjunto del territorio de lo que representa hoy el continente europeo? “¿Sobre qué podríamos construir nuestro futuro, si no conservamos un legado vivo de nuestro pasado?”
Jonathan Gabinah en su libro: “El conspirador del futuro” Aunque en principio, en el idioma vasco podría parecer que no existe una palabra nativa para referirse a la masa continental europea, el hecho de que hubiera regiones europeas donde existen suficientes topónimos relacionados con ríos, montañas y ciudades y cuyo significado se entiende a través del idioma vasco, me hizo pensar que era muy probable que existiera una palabra nativa propia como denominación preindoeuropea de lo que representaba Europa. Obviamente, algunos milenios antes de que nos llegara la denominación fenicia de Europa, a través de los griegos, tal como se conoce al Continente en la actualidad.
Naturalmente, esto sucede allá donde el sustrato preindo-europeo se ha conservado gracias a la toponimia. Esta constatación me llevó a pensar que, antes de la llegada de las invasiones indoeuropeas, tenía que existir una palabra nativa propia, expresada en lengua vasca, para referirse al conjunto del territorio de lo que representa hoy el continente europeo. ¡Eureka!, al final di con ella. Es una palabra que la tenemos siempre delante de nosotros y, sin embargo, no caemos en ello hasta que no tenemos en cuenta que, dado que existen cientos de palabras en la toponimia europea que contienen raíces de origen vasco, lo más lógico sería que la palabra utilizada fuera muy sencilla pero, a su vez, primordial para la vida en los tiempos del neolítico.
Pero vayamos por partes, porque el descubrimiento que hice no fue casual y, por ello sugiero que, en primer lugar, analicemos el sustrato pre-indoeur... leer más | #historia - #iberoeuskerico - #euskera - #paraleer
128 El fuerte más antiguo conocido del mundo: Amnyaviernes, 15 de diciembre de 2023  El promontorio fuerte más antiguo conocido del mundo: Amnya y la aceleración de la diversidad de cazadores-recolectores en Siberia hace 8.000 años.
Los paisajes boreales subárticos de la taiga siberiana pueden parecer remotos, pero es aquí, hace 8.000 años, donde los cazadores-recolectores construyeron asentamientos fortificados, muchos siglos antes de que aparecieran recintos comparables en Europa (Figura 1). La construcción de fortificaciones por parte de grupos recolectores se ha observado esporádicamente en otras partes del mundo en varias regiones (principalmente costeras) desde la prehistoria tardía en adelante, pero la aparición muy temprana de este fenómeno en el interior de Siberia occidental no tiene paralelo. Este fenómeno, en gran medida desconocido para los investigadores internacionales, puede contribuir a la reevaluación crítica de las narrativas de vías lineales hacia el cambio social cada vez más exploradas en debates tanto científicos como populares (por ejemplo, Dan-Cohen Referencia Dan-Cohen2020; Graeber & Wengrow Referencia Graeber y Wengrow2021).
Los asentamientos de casas de pozo con recintos que consisten en bancos, zanjas y/o empalizadas aparecen en promontorios y otros picos topográficos a lo largo de la llanura de Siberia Occidental desde finales del séptimo milenio cal antes de Cristo en adelante (BorzunovReferencia Borzunov2020; Dubovtseva et al. Referencia Dubovtseva, Kosinskaya, Piezonka y Chairkina2020; Schreiber et al. Referencia Schreiber, Piezonka, Chairkina, Dubovtseva, Kosinskaya, Ibsen, Ilves, Maixner, Messal y Schneeweiß2022; ver material complementario en línea (OSM)). Estos complejos asentamientos son parte de un conjunto más amplio de innovaciones y transformaciones socioeconómicas y tecnológicas en Siberia occidental y, por lo tanto, demarcan una fase de cambio social acelerado que sólo se comprende parcialmente. Aquí presentamos nuevos resultados del sitio clave de Amnya, parte de nuestro programa sistemático ... leer más | #meta - #prehistoria - #historia - #siberia - #asiacentral
129 Modo de colgar un cajón bajo la mesasábado, 02 de diciembre de 2023 #truco - #cajon
130 Miguel de Antona Miguel de Antona: un soriano en la Corte del rey Prudente.
La categoría social del pequeño hombre se notaba en los regalos que recibía por parte de personajes influyentes, casi siempre indumentaria cara y lujosa que luego le adaptaban los sastres reales.
En medio de la campiña soriana, al pie de Calatañazor, en la minúscula aldea de Monasterio, nació algún día a principios del s. XVI el curioso personaje Miguel de Antona. Aunque vio la luz allí, él siempre se sintió natural de Quintana Redonda donde estuvo censado como vecino toda su vida. Imaginemos un hombre pequeño y poco agraciado, regordete y algo patizambo, en fin, arquetipo de bufón de Corte, pero que, a pesar de su escaso tamaño, tuvo las miras bien altas, y su humilde procedencia rural, no fue óbice para llegar a codearse con aristócratas de la España del rey en cuyos dominios no se ponía el sol.
Imaginemos a un Felipe II en uno de esos viajes cruzando España, de regreso de Flandes en 1551, con el séquito real cansado y programada una parada y fonda en Quintana Redonda. Era el momento justo en el lugar preciso, y Antona no lo dejó pasar. Hablando con unos y con otros, mostrando elocuencia oral, gestos graciosos y ocurrencias irónicas, cayó sin duda en gracia al propio monarca, que no dudó en incorporarlo a su comitiva como criado de “placer”, engrosando así el equipo de personas para el ocio y el divertimento real. Pero no quedaría ahí Antona como un “loco” más (que así los llamaban), sino que el soriano medraría como nadie en la Corte del rey prudente.
Casi una década más tarde, el último día de enero de 1560, tuvieron lugar los festejos oficiales de la boda del segundo Felipe con su tercera esposa, la jovencísima Isabel de Valois, en el Palacio del Infantado de Guadalajara (la boda por poderes ya había sucedido el año anterior en París con el duque de Alba como representante). En los actos públicos de ese casamiento real, Antona sacó ya a relucir su hábil lengua cuando fue pregu... leer más | #historia - #españa - #austrias - #felipeII - #soria
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