1 Viajando al Este por Navidad
martes, 24 de diciembre de 2024

Tras una larga y agitada noche, malos sueños y pensamientos agridulces, tras un mundo irreal de pasiones mundanas y recuerdos irreales, tras casi rozar ese momento en el que paso de la indiferencia al rencor y al odio, tras poco más de tres horas de agitadas peripecias, mis ojos se han convertido en platos de cerámica futurista para ver en la tenue luz que alumbra las masas cubistas de Miribilla cómo florece la planta informe de una vigilia nunca bienvenida. Que, vamos, a eso de las tres y media me he rendido y me he levantado a continuar con el padecer en el salón, café en ristre y congoja en el corazón.
Raquel no tiene la culpa de nada; soy yo y los mis fantasmas de otros días, algunos lejanos y algunos no tanto. El peso de las responsabilidades, la necesidad de control total, la pericia adquirida a fuerza de prueba y error, todo ello bien revuelto y jugando en mi contra me han llevado al punto en el que pienso que ya ha llegado el momento de comportarme como un hombre sensato, uno entregado a sus congéneres; quizás ese día aún está muy lejano.
En fin.
Así es cómo hemos empezado el día señalado como "viaje al Este".
Primera etapa: dejar a Indalecio en las buenas manos rubias de Esther. Se ha resistido a entrar en su caja de teletransporte, pero ha entrado. Una vez en Prim... los pesares se han disuelto tal que azucarillo en café caliente.
Segunda etapa: pincho y caldo donde Karim. Sin novedad.
Tercera: recoger a Tachón en Sani. Tampoco novedad.

El viaje.
Tachón conduce; conduce a su manera; Raquel medio calla, apenas protesta.
Tachón hace paradas cada pocos kilómetros; el destino parece alejarse; jeje.
Hemos hecho reserva en una restaurante en un pueblo cercano a Lérida, en Soses. El restaurante se llama «El Trull». Nos apuntamos al menú del día y, bueno, pues no está mal, aunque el servicio ha sido muy lento, en fin. Raquel y yo hemos empezado con una coliflor con besamel gratinada, muy decente; Alberto ha optado por la ensalada, ...

leer más

#2024puigdalber - #tachon - #restaurante - #el_trull - #soses

2 Domingo en casa
domingo, 22 de diciembre de 2024

Todo el día en casa.
Raquel cocina dorada a la Air Fryer, con patatas panadera y cebolla. Muy bien le ha quedado, es verdad.
He dedicado el día a limpiar cosas pendientes en mi web y a hacer el zángano telemático. Pero muy bien, sin queja. Raquel lo lleva con más esfuerzo, no está tan acostumbrada a la vagancia como yo (jeje).
He empaquetado los regalos para llevar a Puigdàlber.



Tras recibir la última hora del encuentro en Can Ferrán, en la que Francisco nos ha comentado que no llegarán hasta eso de las cinco de la tarde, hemos cambiado la planificación de nuestro viaje: podemos salir sin tanto madrugón y pararemos a comer por el camino.
Reserva en Restaurante Lo Trull, en Soses, Lérida, a las 3 o antes.

#regalos

3 Poblado íbero els Vilars de Arbeca
jueves, 18 de abril de 2024

La fortaleza de los Vilars de Arbeca (775 a. C.-325 a. C.) está situada en una zona de llanura, a 4 km de la localidad de Arbeca en la comarca de Las Garrigas, en la provincia de Lérida en Cataluña (España). Fue construida hace 2800 años por una tribu de ilergetes que pertenecía al grupo cultural de los campos de urnas, llamado así por la costumbre de incinerar y enterrar en vasos cerámicos las cenizas de sus muertos, es única en el mundo íbero catalán.

Se ubica en una zona inundable del río Corb y fue construida durante la Primera Edad del Hierro manteniéndose habitada ininterrumpidamente durante cuatrocientos años. De forma ovalada se estructura alrededor de una cisterna de agua que ocupa el centro de una plaza junto a la cual se van levantando las viviendas de forma rectangular. Todo el conjunto está rodeado de una muralla torreada de cinco metros de ancho y otros cinco de alto con 12 torres semicirculares y un foso inundable de 15 metros de anchura y 4 de profundidad en el que se abren dos puertas de acceso de pequeñas dimensiones. Rodeando el complejo había una barrera de piedras clavadas en el suelo, sistema defensivo denominado chevaux-de-frise, que impedían el paso a pie o a caballo. Estas características defensivas la hacían casi inexpugnable.1​

Con capacidad para albergar unas 100 personas fue habitada desde el siglo viii a. C. hasta el año 325 a. C. siendo abandonada de forma abrupta. Doscientos años después, en contacto con otras culturas mediterráneas, los habitantes de Els Vilars vivieron el proceso de iberización, convirtiéndose en el pueblo llamado por los escritores antiguos como los ilergetes. La fortificación fue edificada en el llano, despreciando los cerros de más fácil defensa, sobre el barranco de Aixaragall, controlando el agua y las tierras aluviales.

#meta - #historia - #ibero - #cataluña - #lerida - #yacimiento - #oppidum - #paravisitar

4 Los mexicas no iban en taparrabos
miércoles, 10 de enero de 2024

Los mexicas no iban en taparrabos: qué encontramos al llegar al continente perdido
En muchos aspectos estaban más desarrollados que nosotros. En otros, les faltaba un gramo para el kilo.

En esta vida, una de las cosas más importante es saber si lo que estás viendo es cierto. Si es así, no es que andes bien de la vista – que puede ser -, sino que lo que has visto, es una forma de realidad común que convence por su autenticidad indiscutible, aunque cada uno lo interprete de “aquella manera”. Lo demás, son espejismos. Algo así pudo suceder cuando los españoles llegamos a América. No es cierto que los autóctonos anduviesen en taparrabos, aunque si ligeritos de ropa; en muchos aspectos, estaban más desarrollados que nosotros. En otros, les faltaba un gramo para el kilo. Sin ir más lejos, la capital del imperio Mexica (mal llamado Azteca), Tenochtitlan, albergaba en una urbe llana - que no vertical -, más de 300.000 habitantes. Esta ciudad lacustre edificada estratégicamente sobre el lago Texcoco tenía calzadas de dimensiones inalcanzables en la Europa del momento. Los baños públicos configuraban un mosaico sanitario - pues ese era su propósito, prevenir enfermedades favoreciendo la higiene -, y el alcantarillado eran de un drenaje que rozaba la perfección.

Aunque bien es cierto que hay historiadores que sostienen que tanto Sevilla como Córdoba (en su momento de máximo esplendor) pudieron sostener a más de 100.000 y 500.000 habitantes respectivamente, hay que tener en cuenta que al ser una época precensal, dichas aproximaciones se hacían por estimación, lo cual tiene una base científica cuestionable. En adición a lo expresado, esta Venecia centroamericana garantizaba a su población la educación gratuita y obligatoria, lo cual permitía que todo el mundo tuviera un oficio o profesión incluidas las mujeres, aunque con ciertos sesgos que a día de hoy podrían ser considerados inapropiados por su carácter estereotipado. Otro de los temas que dejaron perplejos a ...

leer más

#america - #mexico - #azteca - #prehispanico

5 Berwick: Un inglés en la historia de España del siglo XVIII
miércoles, 23 de agosto de 2023

James Fitz-James Stuart, duque de Berwick, de Fitz-James y de Liria y Jérica (Moulins, Francia; 21 de agosto de 1670-Philippsburg, Wurtemberg; 12 de junio de 1734) fue un militar anglo-francés, hijo ilegítimo del rey Jacobo II de Inglaterra e Irlanda y VII de Escocia y de Arabella Churchill, hermana del duque de Marlborough. En Inglaterra fue I duque de Berwick, barón de Bosworth y conde de Tinmouth, en Francia I duque de Fitz-James, y en España I duque de Liria y Jérica y caballero de la Orden del Toisón de Oro.

Orígenes y familia
James Fitz-James nació en Moulins, Francia. Era hijo ilegítimo del futuro rey Jacobo II de Inglaterra e Irlanda y VII de Escocia, entonces duque de York, y de Arabella Churchill, hermana del duque de Marlborough. Su padre era católico y puso especial hincapié en que su hijo recibiera una educación católica en Francia. En 1684 regresó a Inglaterra durante un breve periodo y posteriormente volvió a Francia para cursar estudios en el colegio jesuita de La Flèche.1​

En 1685 su padre accede al trono británico. Fitz-James, que se encontraba en París, se decidió por la carrera militar. Entró al servicio de Carlos V, duque de Lorena, y en 1686 participó en el asedio y asalto a Buda (Hungría), que estaba ocupada por los otomanos.1​

En el invierno de 1686 Fitz-James regresó a Inglaterra. Recibió el título de duque de Berwick de manos de su padre en 1687, así como los de par de Inglaterra, barón de Bosworth y conde de Tinmouth.2​ Después volvió a Hungría y combatió en la batalla de Mohács.

Retornó posteriormente a Inglaterra y fue nombrado gobernador de Portsmouth. El rey Jacobo nombró a Fitz-James caballero de la Liga, pero debido a la invasión de Guillermo de Orange en 1688, la imposición efectiva del título nunca tuvo lugar. En 1688 Jacobo fue derrocado, convirtiéndose en el último monarca católico de Gran Bretaña, y Fitz-James se exilió con él a Francia.1​

En 1689 Fitz-James tomó parte...

leer más

#meta - #historia - #españa - #inglaterra - #XVIII

© Zalberto | enero - 2026