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61 Poemas sin tinieblas
* Jesús Vidal Gallaga *
sábado, 23 de octubre de 2021

PROLEGÓMENO (a modo de autoapoyo).

Si me preguntaran qué es poesía, abierta y sinceramente respondería que no lo sé, o, como mucho, y convencido de no alterar acertados aforismos de otros poetas, diría que es imaginación, quedándome, posiblemente, tan fresco. Confesado lo cual, no anida mi ánimo intenciones de definir las licencias de los últimos modernismos, sino la poesía nacida de mi inexperta pluma.
Muchos son los que consideran Obra Magna al poema que consta de seiscientos, ochocientos, mil e incluso más versos o versículos. Todo razonamiento es respetable, pero también discutible. Por significarme de alguna manera, me revelo ante el popular “Ande o no ande, caballo grande” nada más lejos de pretender con ello minimizar la magnificencia a que tal o cual poema es acreedor, antes al contrario. No obstante, permítaseme dudar en cuanto a lo acertado de su amplitud. Sabemos, la mayoría por experiencia, que, transcurridos los doscientos o trescientos primeros versos, va decayendo nuestra avidez de lectura - cuando no susceptibles de provocar fatiga- así llegamos, si no al tedio, sí al aburrimiento, y cuando ya imposibilitados de proseguir nos lo saltamos hasta sus cuatro o cinco últimas líneas, leyendo éstas por la simple curiosidad de saber en qué o cómo termina la supuesta Obra Magna. Lo peor de todo, diría el filósofo, es que apenas damos mérito a su autor.
Consecuente con lo ya escrito –principalidad por la que motivo el presente ensayo-, mis poesías, al menos las de este libro, son, intencionadamente, cortas; intencionadamente dispares unas de otras en rima, metro, cadencia, contenido…, e intencionadamente exentas de ornamento retórico y ajustadas, lo más posible, al orden sintáctico del idioma en que pensamos, hablamos y escribimos. Así, pues, y siendo más conciso, estos poemas nacidos de mi pluma en diversas épocas, los aporto en el presente libro con la intención de que conformen una miscelánea. O lo que es lo mismo: dispares entre sí sus respet...

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#jesus - #vidal - #jesusvidalgallaga - #joshua

62 Retorno al cuerpo
miércoles, 08 de enero de 2020

Allá voy, soportando con firme propósito el persistente malestar en mi rodilla. No importa, caminaré y caminaré.
Esta mañana he ido en metro hasta Deusto, aunque el destino fuera San Ignacio. El compromiso andarín no admite excusas. Desde Deusto hasta casa el recorrido a la vera de la ría me agrada, me distrae. Esta mañana en mis cascos sonaba Michael Franks; me coloca en un estado tranquilo y optimista, como me gusta. Al salir del metro he pasado por el Flying Tiger a echar un vistazo; en el fondo acariciaba la idea de comprar material para el dibujo; han caído en mis garras unos rotuladores gruesos y un cuaderno para bocetear; je.
He subido a casa; me he comprometido con Raquel a echar una mano a Esther en un tema de colocación de lámparas, un tema que parece ser farragoso por algún problema de continuidad eléctrica (parece ser que hay un culpable: Jorge). Y para operar con más garantía de éxito me ha parecido buena idea coger de casa el tester; sin más.
La vuelta ha sido un reflejo de la ida. Al llegar a Santutxu me he pasado por el punto de recogida de Amazon en el negocio de tintas de impresora ¿negocio? a recoger dos cables para la guitarra y el pedal de loops que me regaló Tachón por Reyes; aún no lo he probado (un cierto respeto).
Entre una cosa y otra he cumplido con el objetivo de los 10.000 pasos diarios; ah, y esta mañana he hecho un poquito de abdominales etc, un poquito eh.
Esta tarde he conectado por vez primera mi pedal de loops. Tiene su aquel, pero al menos he conseguido hacerlo sonar y he probado unas cuantas cosillas. Me he cansado a los pocos minutos; mañana más.
Y el resto de la tarde, desde las seis más o menos hasta las ocho lo he pasado leyendo y escribiendo... NADA de TV en todo el día, ni encenderla he hecho !!!
Ahora a esperar a que llegue Raquel para cenar unas vainas a mi estilo.

#looper

63 Rogelio López Cuenca
sábado, 06 de abril de 2019

Rogelio López Cuenca (1959, Nerja) es un artista visual y poeta andaluz que inicia su trayectoria a comienzo de los años 80 como miembro fundador del colectivo Agustín Parejo School1​ en Málaga. Desde entonces ha participado en numerosas exposiciones, tanto colectivas como individuales, y su obra puede encontrarse en museos y colecciones de diversos países.

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Málaga en 1983, es doctor en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha en 2016 con una tesis titulada Yendo leyendo, dando lugar. De la práctica artística de la cartografía como conocimiento situado, dirigida por Juan Pablo Wert Ortega y Francisco Javier Díez de Baldeón García.

64 La imparable infantilización de Occidente
miércoles, 19 de abril de 2017

Desde hace años, sociólogos, antropólogos o psicólogos vienen advirtiendo sobre la infantilización de la sociedad postindustrial. La media de edad aumenta incesantemente, la población envejece, pero los rasgos adolescentes permanecen en una porción significativa de sujetos adultos. La juventud se ha convertido en icono de culto, objeto de incesante alabanza, de veneración. Lo grave no es que la gente intente aparentar juventud física, recurra en exceso a la cirugía estética o a los implantes capilares. Es más preocupante que un creciente porcentaje de adultos se afane en el cultivo consciente de su propia inmadurez. Hoy día no son los jóvenes quienes imitan la conducta de los adultos… sino al revés. La experiencia, el conocimiento que proporciona la edad no es ya virtud sino rémora, un lastre del que desprenderse a toda costa.

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65 yo también puedo ¿?
lunes, 31 de mayo de 2004

¿quién dice que yo no pueda colocar mi corazón en la zona más profunda y oscura de la cámara hiperfrigorífica y definir durante una parte de mi vida un mundo personal ajeno a las emociones más dulces, vivir impulsado por fuerzas mecánicas, construir un futuro a base de materiales sólidos como el granito, fríos como el hielo, pesados como una losa mortuoria, y alcanzar metas cargadas de oro y billetes de curso legal, lograr victorias pírricas en los despachos de aquellos que renunciaron siendo casi niños a sentir y a amar, a entregarlo todo a cambio de nada?

pero

¿quién dice que yo quiera, quién dice que vaya a hacerlo?

es difícil predecir el futuro leyendo en el poso que dejan mis lágrimas sobre el teclado, pero yo lo intento... y nada entiendo, son mensajes indescifrables e inconexos, son pensamientos teñidos del color del caos que surgen desde la parte oculta de mi luna de otoño

así que

mientras la claridad hace por penetrar en mis oscuros rincones para deslumbrar a mi mente acurrucada, yo me debato entre los conceptos dispares, yo deseo adoptar una postura digna, yo quiero... pero no puedo

© Zalberto | marzo - 2026