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91 Francisco Veiga (Madrid, 1958)
miércoles, 28 de diciembre de 2022

Porque yo, como historiador, te puedo decir cómo hemos llegado hasta aquí, pero como dice Nassim Nicholas Taleb, intentar predecir el futuro mirando al pasado es un poco como conducir mirando el retrovisor.

Francisco Veiga (Madrid, 1958) es uno de los principales especialistas de nuestro país en Europa del Este —no en vano domina varios de los idiomas de la región, a la que lleva décadas viajando con regularidad—, de la que se ocupa en varios libros, como el ya clásico La trampa balcánica (1995) o La fábrica de las fronteras (2011), sobre las guerras que desmembraron Yugoslavia. Este historiador y profesor se ha ocupado de temas tan variopintos como la Guerra Fría (La paz simulada, una obra de 1997 de la que es coautor) y su posguerra (El desequilibrio como orden, 2008), el fascismo rumano (La Guardia de Hierro. Rumanía 1919-1941, 1987) o la nueva ultraderecha occidental (Patriotas indignados, 2019), y ha dirigido diversas obras colectivas sobre la Primera Guerra Mundial, la geopolítica de Eurasia e incluso la historia de Yemen.

Las opiniones de este catedrático en Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona, siempre propias y fundamentadas en sus experiencias e investigaciones, son a menudo heterodoxas. Y, en un país donde los intelectuales son rápidamente enclaustrados en las izquierdas y derechas, sus libros se resisten a las etiquetas. Ahora acaba de publicar Ucrania 22 en Alianza Editorial, un análisis de emergencia sobre el contexto, las causas, el periodo histórico y las razones que han conducido hasta la invasión rusa de Ucrania, no solo desde el punto de vista del historiador, sino también, a diferencia de sus obras anteriores, del testigo que asiste en tiempo real —a veces desde el despacho, a veces sobre el terreno— a un choque largamente anunciado.

#meta - #historia - #politica - #guerra - #rusia - #ucrania - #paraleer

92 Colón
miércoles, 09 de noviembre de 2022

¿POR QUÉ LOS CARABELES DE COLÓN LLEVARON LA CRUZ TEMPLARIA?

En los últimos años se ha cuestionado la naturaleza del descubrimiento de América en 1492. Esta hipótesis, publicada en el diario La Nación, afirma que Colón conocía la ruta para llegar a ese nuevo mundo porque ya había estado allí en 1485.
La hipótesis se basa en un mapa conservado en el Museo Topkapi de Estambul, la Capitulación de Santa Fé y una inscripción en la tumba del Papa Inocencio III, en la Basílica de San Pedro, en Roma. El mapa es del almirante de la flota turca Piri Reis, quien en 1513 dibujó una cartografía del mundo que incluía América y la Antártida.
Pero lo que interesa no es el diseño, sino las notas marginales, en las que Piris Reis afirma que para realizar su mapa consultó uno realizado por el propio Colón en 1485 y un libro perteneciente a Colón, que data de la época de Alejandro Magno ( 360 aC). Estos documentos se obtuvieron de un prisionero que había sido marinero de Colón en esa expedición. El preso habría dicho a Piris Reis lo siguiente: ..."Los habitantes de esta isla, viendo que ningún daño les sucedía de nuestro barco, por lo tanto, pescaron y nos los trajeron con sus canoas.
No poco se regocijaron los españoles y les regalaron baratijas, pues Colón había leído en su libro que aquella gente era muy aficionada a las baratijas". Por otra parte, la lápida de Inocencio III tiene una inscripción que dice que, bajo su pontificado, "los gloria del descubrimiento del nuevo mundo". Colón habría tomado contacto con un continente desconocido a través de uno o varios viajes promovidos por Inocencio III, y financiados por su pariente Lorenzo de' Medici, llamado El Magnífico. Inocencio III murió en julio 1492 y Colón zarpó del puerto de Palos el 3 de agosto (curiosamente, el mismo día que se cumplía el plazo para la expulsión de los judíos de España).
Cuando Colón llegó a América, el pontificado lo asumió un Borgia, el Papa Alejandro VI; se dice que, con s...

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#historia - #colon - #templarios

93 De La Leyenda Negra
sábado, 15 de octubre de 2022

Texto sacado de El Correo de España

Debido a que los españoles tienen interiorizada y asumida la leyenda negra, nadie creería, por ejemplo, que John Smith, el de Pocahontas, estaba basado en Juan Ortiz (un marino español cautivo por nativos americanos en Florida) , Robinson Crusoe es Pedro Serrano (un capitán español que en 1526 sobrevivió a un naufragio en un banco de arena del Mar Caribe), Mr Livingston supongo... no supongas, lo que descubrió estaba ya descubierto y documentado dos siglos antes por el misionero español Pedro Páez.
Darwin copió a Felix de Azara, que llevaba ya tiempo gritando lo de la evolución de las especies y la selección natural; de hecho Darwin lo mencionó en su libro, pero lo borró en la versión final.
James Cook encontró a los Hawahianos cocinando con cacerolas y chapurreando palabras españolas.
Hawai fue descubierta por el malagueño Ruy López de Villalobos a mediados del XVI, y la Antártida por Gabriel de Castilla en 1601. Pero la medallita se la puso Cook que robó los mapas españoles en Manila en 1768 y siguió el rumbo de estos para salír en los libros de historia.
El salvaje oeste no era salvaje, era español con pueblos y caminos españoles. Hasta el jefe indio Jerónimo hablaba español y estaba bautizado.
En Nueva Zelanda y Australia había descendientes españoles cuando Tasman puso el primer pié en la isla.
Nos hemos criado con películas donde los piratas robaban tesoros de los barcos españoles, pero la realidad es que sólo un 3 por ciento de los galeones que llegaban de América fueron robados por piratas, y el mayor botín del mar lo consiguió Luis de Córdova y Córdova, que apresó 55 barcos británicos de una sola tacada cargados de oro.
Blas de Lezo doblegó a una flota británica en 1741 de 180 barcos.
Antes, en 1589, los ingleses perdieron otra de más de 140 galeones al intentar atacar La Coruña. Pero sólo hemos oído hablar de la Armada Invencible y Trafalgar.
Alaska era española y Taiwan también. leer más

#españa - #leyendanegra - #imperio

94 Elogio de la ociosidad, por Bertrand Russell
jueves, 13 de octubre de 2022

I

Como la mayoría de mi generación, me crié con el dicho “Satanás encuentra algún mal que las manos ociosas puedan hacer”. Como fui un niño sumamente virtuoso, creí todo lo que me dijeron y adquirí una conciencia que me ha mantenido trabajando duro hasta el momento presente. Pero aunque mi conciencia ha controlado mis acciones, mis opiniones han sufrido una revolución. Creo que se trabaja demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es virtuoso causa un daño inmenso y que lo que se debe predicar en los países industriales modernos es muy diferente de lo que siempre se ha predicado. Todo el mundo conoce la historia del viajero en Nápoles que vio a doce mendigos tumbados al sol (era antes de los días de Mussolini) y ofreció una lira al más perezoso de ellos. Once de ellos se levantaron de un salto para reclamarla, así que se la dio al duodécimo. Este viajero estaba en lo cierto. Pero en los países que no disfrutan del sol mediterráneo la ociosidad es más difícil, y se necesitará una gran propaganda pública para inaugurarla. Espero que después de leer las siguientes páginas, los dirigentes de la YMCA inicien una campaña para inducir a los jóvenes de bien a no hacer nada. Si es así, no habré vivido en vano.

Antes de presentar mis propios argumentos en favor de la pereza, debo deshacerme de uno que no puedo aceptar. Siempre que una persona que ya tiene lo suficiente para vivir se propone dedicarse a algún trabajo cotidiano, como la enseñanza escolar o la mecanografía, se le dice que esa conducta quita el pan de la boca de los demás y, por lo tanto, es perversa. Si este argumento fuera válido, sólo sería necesario que todos fuéramos ociosos para que todos tuviéramos la boca llena de pan. Lo que olvidan quienes dicen esas cosas es que un hombre suele gastar lo que gana, y al gastarlo da empleo. Mientras un hombre gasta sus ingresos, pone tanto pan en la boca de los demás al gastarlo como el que les quita a los demás al ganarlo. El verdadero villano...

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#filosofia - #filosofo - #bertrandrussell - #pereza - #ociosidad - #aburrimiento

95 El ingenioso pufo del Bitcoin
martes, 30 de agosto de 2022

Falso dinero virtual, sí, decíamos ahí arriba. Y es que, al menos en su pretendida condición de dinero, el bitcoin resulta ser tan virtual como falso, tan falso como las monedas de chocolate. ¿Cómo entender, pues, fenómenos colectivos tan definitivamente disparatados como el de la extendida creencia , y entre personas cultas además, a propósito de la imaginaria condición de dinero que iría asociada al bitcoin? Puestos a señalar un culpable de esos bulos vírales, yo señalaría a la propia ortodoxia económica que se transmite en las universidades. Al cabo, es en los manuales de Economía donde se propala el razonamiento teleológico de que el fundamento del dinero reside en la confianza. Un euro, según esos libros académicos, es dinero y vale un euro solo porque yo creo que todo el mundo cree que un euro vale un euro. Pero resulta que no, que un euro no vale un euro porque yo crea que vale un euro. Un euro, a diferencia de un bulbo de tulipán, una monedita de chocolate o uno de esos bitcoins que se inventó el tal Nakamoto, es dinero, al margen de lo que yo crea o deje de creer al respecto, porque cierta institución jurídica y con poder coercitivo sobre mí, una llamada Estado, me ordena cada año que pague los impuestos solo con euros, no con bulbos de tulipán, con chocolatinas o bitcoins. Por eso y solo por eso, el euro es dinero, a diferencia del bitcoin, que no resulta ser nada más que humo. Es tan simple como que la naturaleza ontológica del dinero no se asienta en la confianza, sino en el monopolio legítimo de la fuerza que ejerce el Leviatán.

#bitcoin - #economia

96 Ferdinand Verbiest
domingo, 08 de mayo de 2022

El astrónomo que diseñó el primer vehículo a vapor de la historia en 1672, como un regalo para el emperador de China.

El 9 de octubre de 1623 nacía en la localidad de Pittem (actual Bélgica) Ferdinand Verbiest. De sus primeros años apenas se sabe que estudió en Brujas, Cortrique y Lovaina, humanidades, filosofía y matemáticas. El 2 de septiembre de 1641 ingresó en la Compañía de Jesús, que lo envió a Sevilla para estudiar teología. En la ciudad hispana fue ordenado sacerdote en 1655 a la edad de 32 años. En Roma completó su formación estudiando astronomía.

Lo que Ferdinand quería era ser misionero en Centroamérica, pero la Compañía tenía otros planes para él. El protestantismo estaba mermando las filas de católicos en Europa y la Iglesia puso sus miras en el Lejano Oriente para seguir sumando. Así que el 4 de abril de 1657 se embarcó desde Lisboa con destino China acompañado por otros 35 misioneros y el virrey portugués de las Indias.

Cuando el barco llegó a Macao el 17 de julio de 1658 solo diez de los pasajeros, incluido Ferdinand, seguían con vida. Desde esa fecha hasta 1660 se encargó de la misión de Shaanxi. En ese año fue nombrado ayudante del padre Johann Adam Schall von Bell, que era director del Observatorio Astronómico de Pekín. Sin embargo al año siguiente la situación política derivó en una persecución de los jesuitas, que fueron obligados a exiliarse en Canton, donde falleció von Bell.


Retrato de Ferdinand Verbiest | foto dominio público en Wikimedia Commons
En 1669 el emperador Kangxi, que tenía 15 años, fue informado de que se habían encontrado graves errores en el calendario para 1670, elaborado por el astrónomo chino Yang Guangxian (uno de los principales oponentes de los jesuitas). Así que convocó una prueba pública para comparar los méritos de la astronomía china y la europea, en la que debían enfrentarse Yang y Verbiest.

La prueba consistía en predecir tres cosas: la longitud de la sombra proyectada por un...

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#meta - #historia - #china - #invento - #vapor

97 ¿El paso por Bering? Inviable
miércoles, 06 de abril de 2022

La teoría establecida sobre la ruta por la que los pueblos de la Edad del Hielo alcanzaron el continente americano ha sido refutada por los científicos. Un estudio genético sin precedentes concluye que su supuesta ruta de entrada por un corredor entre Siberia y Alaska era “biológicamente inviable" para los primeros pobladores.

#prehistoria - #america

98 Sí, la historia ha terminado
domingo, 20 de marzo de 2022

Los críticos son gente con halitosis en el cerebro. La frase pertenece a un conocido músico brasileño, pero seguro que le pasará muchas veces por la cabeza a Francis Fukuyama. Autor de uno de los libros más influyentes de la post-Guerra Fría, el académico norteamericano se convierte en piñata de uso común siempre que brota violencia de larga escala en algún lugar del planeta.

La razón es simple: en un artículo publicado en 1989 en la revista The National Interest, tres años más tarde convertido en libro titulado El fin de la historia y el último hombre, Fukuyama sentenció el término de la historia. Es cierto que los veredictos grandilocuentes suelen llevar a melancolías punzantes, y no sin razón, aunque en este caso el candidato a oráculo merece benevolencia.

Su argumento se basa en la premisa de que la confrontación ideológica en el mundo, y por ende la historia, se saldó con la victoria de la democracia liberal sobre el comunismo soviético. La caída del muro de Berlín, además de romper la escala de Richter de la geopolítica mundial, representó un punto final en todos los debates sobre la forma de gobierno humano. La democracia liberal se había impuesto por méritos propios y el comunismo, el último sistema en retarla, colapsó como los demás sin la más mínima condición de apelo.

Luego vino el 11S y el yihadismo global, el ascenso de China, la gélida primavera árabe y, ahora, la invasión rusa de Ucrania. Colgado de una cuerda en medio del patio y pintado con colores resplandecientes, Fukuyama hace lo que puede para desviarse de los palos.

En este mismo periódico, Joseba Louzao alertó con mucho acierto de la importancia de escritos posteriores donde el autor matiza su tesis y señala las amenazas que siguen presentándose al sistema liberal. Sin embargo, sobre el fin de la historia, Fukuyama podría ser perfectamente el Harper Lee de las ciencias políticas. Un libro le basta.

El fin de la historia y el último hombre no vaticina la desapa...

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#fukuyama - #historia

99 Muere Fernando Marías
lunes, 07 de febrero de 2022

Ha muerto Fernando Marías, un hombre profundamente culto, generoso, capaz de reinventarse una y otra vez en todos los planos humanos y culturales y, probablemente, el bilbaíno más alegre, universal, desprendido y creativo que hayamos podido conocer. El escritor nacido hace 63 años fue autor de (al menos) dos novelas memorables, imprescindibles para quien quiera aprender de la lectura y no solo entretenerse. Una fue La luz prodigiosa (1992), sorprendente ficción en torno a un Lorca que habría sobrevivido a los captores y que lucha por abrirse paso en territorio hostil. Hoy se han hecho comunes esas ráfagas de reinterpretación de la vida de autores como el grandioso Hamnet, de la mano de Maggie O’Farrell (Libros del Asteroide) o el recién publicado Melvill, de Rodrigo Fresán (Literatura Random House). Pero aquella novelita de Marías fue todo un anticipo, y bellísimo, de esa libertad de reinvención que supo captar en el drama nacional que encarnó el poeta granadino y que sigue agitando nuestro problema con la memoria.

Y esa capacidad para la reinvención es la que marcó su vida desde los abismos del alcohol hasta su curación total y que reflejó en su segunda (al menos) novela memorable, El mundo se acaba todos los días (2005), un desnudo integral, una inmersión honesta, escandalosa, en las pulsiones suicidas de la adicción capaces de arrastrar a quien más quieres y en los frágiles asideros en que puede sustentarse la salvación.

Hubo salvación para Marías, pues dejó atrás el alcohol, aunque nunca la conciencia de lo quebradiza que es la voluntad, pues fue un militante constante del agua y hasta la cerveza 0,0 era anatema para él. Además, ganó premios como el Primavera con Todo el amor y casi toda la muerte, el Nadal con El niño de los coroneles o el Biblioteca Breve con La isla del padre.

Le conocí en la última Semana Negra de Gijón que fletó un tren propio, una antigualla que fue serpenteando desde Madrid hasta el norte con lentitud, sin un triste bo...

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#literatura - #muerte

100 Aleksandr Duguin
Fundamentos de Geopolítica
domingo, 06 de febrero de 2022

Fundamentos de geopolítica: el futuro geopolítico de Rusia es un libro geopolítico escrito por Aleksandr Duguin. El libro ha tenido una gran influencia dentro del ejército ruso, la policía y las élites de la política exterior​ y se ha utilizado como un libro de texto en la Academia del Estado Mayor del ejército ruso.​ Su publicación en 1997 fue bien recibida en Rusia y poderosas figuras políticas rusas se interesaron posteriormente en Duguin,​ un nacionalista ruso​ que ha desarrollado una estrecha relación con la Academia del Estado Mayor de Rusia.​

Klokotov declaró que en el futuro el libro "serviría como una poderosa base ideológica para preparar un nuevo comando militar".​ Dugin ha afirmado que el libro ha sido adoptado como un libro de texto en muchas instituciones educativas rusas.​ El expresidente de la Duma Estatal de Rusia, Gennadiy Seleznyov, para quien Dugin fue asesor en geopolítica,​ "instó a que la doctrina geopolítica de Dugin se convirtiera en una parte obligatoria del currículo escolar".

En el libro, Duguin pide que la influencia de Estados Unidos y el atlantismo desaparezca en Eurasia y que Rusia reconstruya su influencia a través de anexiones y alianzas.​

El libro declara que "la batalla por el dominio mundial de los [étnicos] rusos" no ha terminado y Rusia sigue siendo "el escenario de una nueva revolución anti-burguesa y antiamericana". El Imperio Euroasiático se construirá "sobre el principio fundamental del enemigo común: el rechazo del atlantismo, el control estratégico de Estados Unidos y la negativa a permitir que los valores liberales nos dominen".​

Las operaciones militares juegan un papel relativamente pequeño. El libro de texto cree en un sofisticado programa de subversión, desestabilización y desinformación liderado por los servicios especiales rusos. Las operaciones deben ser asistidas por una utilización dura del gas, el petróleo y los recursos natu...

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#rusia - #nacionalismo

© Zalberto | marzo - 2026