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951 Retorno al cuerpo
sábado, 26 de octubre de 2024

En ello estamos, de nuevo.
Hemos aprovechado el corcho mental para meterle mano a nuestros problemas en las conexiones del wifi de casa.
Raquel pidió ayuda a Fernando que nos contestó con un mail completísimo, repleto de información, en el que se ponía claramente de manifiesto que nuestras conexiones estaban sufriendo los efectos de algún problema de tipo desconocido. Así que optamos por tomar cartas en el asunto y entrar al router a probar suerte.
Tras revisar las configuraciones del router, entrando a saco en el 192.168.1.1 (CTHdy4NC), hemos observado que había un elemento de origen desconocido que no era ningún chisme de los nuestros y que era el tercer elemento de más consumo de datos de la red. Nos hemos venido arriba y hemos bloqueado esa MAC en la zona de Seguridad de la Configuración. De momento parece que los problemas han desaparecido.
De paso he desmontado el extensor de red que habíamos colocado detrás de la tele del dormitorio, ya que desde que cambiamos el router vimos que no era necesario y que quizás lo único que hacía era incordiar y consumir recursos innecesariamente.
Con la satisfacción en el cuerpo nos hemos auto regalado salir a comer por ahí; Raquel ha elegido restaurante italiano, y tras consultas familiares nos hemos dirigido a primera hora hasta la zona de la Iglesia de San Vicente, a una pizzería auténtica junto al bar «A Vôtre Santé». La pizzería se llama «Demaio». Y se come de cine; Raquel una pizza napolitana a base de tomate y mozzarella, yo unos espaguetis carbonara exquisitos. Para repetir.

#router - #wifi - #fernando - #bilbao - #restaurante - #italiano - #demaio

953 Viernes chuflero
viernes, 25 de octubre de 2024

Pues... lo de casi siempre. Que si un vinito blanco, que si dos, que si tres, y ya se sabe: fiestón fiestón.
Lo cierto es que lo pasamos de cine, montando el sarao en parejita, fieles a nuestro estilo.
Pero antes de liarla no hay que olvidar que me acerqué a Sani, con la mochila cargando taladro y tacos y tirafondos, a colocar un soporte para la guitarra acústica, tal y como me había pedido el peque.
En un periquete dejé la guitarra colgada en la pared y tras una charla con mi chiquitín regresé al barrio a hacer compras de lo que tú sabes y montar lo que tú también sabes...

#sani - #guitarra - #tachon - #alberto - #fieston

954 Almodóvar: variaciones sobre la muerte
jueves, 24 de octubre de 2024

Es cierto que Almodóvar ya no pisa la calle, pero ¿quién la pisa? La calle, no el yo, es la odiosa. Lo que hay que hacer es lo que hace Almodóvar: quedarse en el búnker (una mansión en su caso, un cuartucho en el mío) forrado de colchones culturales hasta que todo esto pase. Es decir, la vida.

Cuando se está fuera de su curso, quedan solo dos diálogos posibles: con la cultura y con el tiempo; o sea, respecto a esto último, con la existencia despojada. Hay una estilización existencial, una simplificación. Queda lo que se ha hecho a lo largo de los siglos para pasar la vida y queda el fin de la vida.

El fin físico, porque hay un fin anterior. Me ha sorprendido que en La habitación de al lado, la nueva película de Pedro Almodóvar (que es de la que estoy escribiendo), se diga una frase que leí en El sexo y el espanto, de Pascal Quignard (no sé si se le ha ocurrido a su vez a Almodóvar, si viene en la novela de la que ha hecho el guion, Cuál es tu tormento, de Sigrid Nunez, o si Almodóvar está citando implícitamente a Quignard): «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino el sexo».

Hasta que se dice esa frase, yo estaba esperando algún encuentro sexual en la película. A modo de despedida corporal de los placeres. Pero no, el ámbito ya es tanático. Las preciosas casas de la película, el precioso hospital, todos con vistas, son ya sarcófagos (coloridos). De sexo solo se habla fuera, en el igualmente precioso jardín: pero es un sexo pasado, como de paraíso pasado. (Se me ocurre otra frase, a propósito de lo que dije al principio: «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino la calle».)

Fuera (además del excurso de la guerra y el del incendio) se habla también de apocalipsis climático, como de muerte global futura. Es la muy comentada secuencia de la turra de Turturro, en la terraza del restaurante campestre, con río. Pero si es una prédica del director, como se ha criticado, este se la toma con ironía, porque Julianne Moore le reprende. Tal v...

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#meta - #cine - #almodovar

955 Unos comen filetes rusos y otros sushi y curri
jueves, 24 de octubre de 2024

Un día con varias caras; quizás mejor decir que ha sido un día que se ha movido en escenarios un poco dispares.
A primera hora hemos tenido sesión de piernas con Maite; a tope con el cuerpo. Seguido me calzo zapatillas deportivas, bermudas recortadas y me lanzo a la calle a caminar por la orilla de siempre hasta llegar a Sani, en donde hago el regreso en metro. Me he bajado en el BM para comprar cosas que comer; cosas como carne picada y muslos de pollo, cosas como aceite y cerveza, cosas como tortillas de maíz y queso fresco. Y a casa a ocuparme de las cosas de casa.
Para comer he preparado una coliflor y unos filetes rusos; todo muy rico.
Y tras un breve apalanque televisivo y telemático, Raquel y yo nos hemos puesto en modo detectivesco a investigar las posibles causas de los problemas que tenemos últimamente en el wifi de casa. Su colega Fernando le ha hecho una análisis muy exhaustivo y se observan muchos problemas extraños; quizás lo más notorio es que uno de los dispositivos que está conectado, y que consume mucho tráfico, no aparece identificado y no sabemos qué es, pues el resto de los dispositivos están perfectamente localizados e identificados. Barajamos la posibilidad de estar siendo chuleados por algún vecino, más que nada porque no se nos ocurre ninguna otra opción.
La medida que vamos a tomar en las próximas horas es la lógica: inhabilitar esa conexión y ver qué pasa.
Toda esta historia comenzó a dar guerra cuando compramos la tele de nuestro dormitorio y hacía desconexiones de la wifi dada dos por tres.
En fin, seguiremos informando.

Nota viajeros.-
Patxi en el Taj Mahal
La Tocino y la Marian siguen en Japón
Jon comiendo con su hijo Aiur en Piqueras

#caminata - #wifi - #fernando - #tajmahal

956 El mar ancestral
miércoles, 23 de octubre de 2024

El mar ancestral se complementa con la otra gran pasión de Pérez-Reverte. «Yo estudié griego y latín en el colegio, crecí traduciendo a Jenofonte, Homero, Cicerón, César… La Odisea y la Eneida fueron mis libros de cabecera desde niño, mezclados con Julio Verne, los tebeos… Y luego, cuando salí al mundo, esas lecturas me ayudaron a comprender. En mi primera guerra de verdad, en el Chipre de 1974, iba por la calle y veía cómo los turcos atacaban porque, decían, los griegos se estaban tirando a sus mujeres: ahí estaban Troya, Andrómaca… Si no hubiera tenido esas lecturas previas, a lo mejor me habría arrastrado la vida y habría terminado borracho en un burdel o metiéndome cocaína».

#meta - #reverte - #paraleer

957 Elíptica y la muela de Raquel
miércoles, 23 de octubre de 2024

Elíptica desde hacía meses: 40 minutos y casi 7 kilómetros.
Un paseo a continuación hasta Deusto.
Una comida a base de pepino, tomate y bonito sobre cebolla caramelizada.
Una tarde descansando como un marajá.
Raquel ha visitado a Susana, por su muela dolorida. La pobre está en un brete, pues cabe la posibilidad de que haya que extraer. De momento sale de la consulta con su receta de antibióticos.

#eliptica - #raquel - #susana - #dentista

958 Nueva web para generar entrada nueva: buscador_n.asp
1 comentario miércoles, 23 de octubre de 2024

Después de unos tanteos la nueva versión de web se va completando, esta vez con el archivo necesario para crear entradas nuevas.
También he aprovechado para retocar la estética de buscador_u.asp, tocando aquí y allá, como suelo hacer.
Quedan cosas por hacer:
♦ falta por integrar en las urls la que pudiera existir en el campo «anexo»
♦ quizás añadir enlace a buscdor_n.asp junto a «editar»

#buscador_n - #buscador_u

960 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinas
miércoles, 23 de octubre de 2024

Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza).
Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto.
Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,...

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#coupland - #paraleer

© Zalberto | enero - 2026