 Llueve, sopla el viento; y vuelta a la lluvia y a las ráfagas de aire invernal. Llueve, pero hoy Raquel cumple años aunque las condiciones meteorológicas quieran sabotear los festejos. Y hoy es su primer día del resto de su vida ociosa, o como quiera que ella lo sienta. Su móvil vibra una y otra vez. Mensajes del ámbito laboral le llegan desde muchos rincones de España; Galicia con Luigi, Valencia con los de Valencia; Cádiz con Marijose; Madrid con Teresa y los de Madrid. Mensajes de familia y amigos. Hoy es el día de Raquel, qué duda cabe. Yo he madrugado a más no poder. Indi me ha despertado a eso de las cuatro. En mi cabeza se sufrían las consecuencias de no haber previsto el "momento" regalito para la nena antes de levantarse, cuando Indi y yo nos postramos ante ella y la comemos a besos. Así que, empujado por la necesidad emocional, me he levantado con un objetivo en mente: imprimir un bonito «Vale Regalo» en el que se anuncie una minivacación en Cascante, con todos los aditamentos pertinentes. Preparo café y me pongo a ello. He pensado aprovechar mi último dibujo "picassiano" para incorporarle una zona en la que escribir los detalles del «Vale Regalo». Dicho y hecho -hay pruebas en el top de la entrada-. Cuando he tenido todo listo he cogido al gato y hemos presentado en el dormitorio. Éxito total, la nena es lo más bonito del mundo entero. Ahí da comienzo una jornada diferente. El tiempo ha anulado el plan de pasar la mañana paseando por Las Arenas y Algorta; pero Raquel ha propuesto ir a IKEA a mirar una lámpara a la que echó el ojo hace nada, una para sustituir al arbolito blanco navideño que reposa desde hace ya demasiado tiempo en la esquina derecha del mueble blanco del recibidor. De paso que estemos allá, en Megapark, yo quiero pasar por el Leroy Merlin a buscar inspiración para construir una barra de dominadas. Ése es el plan; y de allá ir a Las Arenas a comer en un italiano, uno que está en la zona peatonal donde hace casi cuare... leer más |