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21 Los 55 de Raqueljueves, 13 de febrero de 2025 .jpg) La celebración se conmemora en el Kate Zaharra, una vez más. Durante la mañana he salido a caminar hasta el Guggenheim, donde, a pesar de no haber exposición nueva y no entretenerme nada en sus salas, al salir he comprado unos abalorios a Raquel; un collar de colores y unos pendientes a juego (59€ y 29€ respectivamente). El regreso lo he hecho en el tranvía, ya que se ha puesto a llover con ciertas ganas. Me he bajado en la Ribera para pasar a recoger las carrilleras que dejé encargadas el jueves; dos paquetones de más de un kilo. Cargado de alimentos y collares he subido a Santutxu por los ascensores de Solokoetxe; en el Maite me he echado un zurito con cigarrito; a casa. Sobre la una y pico Raquel ha dado por terminada su jornada de teletrabajo y ambos dos hemos salido a esperar al taxi 727, un eléctrico Hyundai. Kate Zaharra. Está lloviznando con ganas. En primer término bajamos a la bodega a comer jamón con un Dinastía Vivanco Reserva. Y en unos minutos ya subimos a instalarnos en una mesa junto al toldo protector, bajo un aparato de calor acondicionado, o como se diga. El menú es sencillo: Raquel comienza con unas alcachofas y sigue con merluza en salsa verde con dos almejas; yo cardo relleno de bogavante y lubina a la bilbaína; de postre un hojaldre relleno de crema. La cuenta ha subido a poco más de 160€. Muy de puta madre todo. Junto a nuestra mesa comía una pareja de guiris del este que pedían salsa para echar al solomillo, los muy inútiles, jajaja. Bajamos al barrio en un Tesla y a descansar en casa. Un día perfecto, con la mujer perfecta. Quizás he dejado de contar detalles y momentos, sutilezas cotidianas y sutiles angustias nocturnas. Mi diálogo interior no está en su mejor momento, eso es cierto, pero también es cierto que nunca ha sido un jajajá ni tan siquiera un jijijí, quizás un jojojó o un jujujú. Las noches y los duermevelas se siguen esmerando en dar con la tecla de la tranquilidad y tengo la impresión de que siempre va a s... leer más | #raquel - #cumpleaños - #guggenheim - #abalorios - #restaurante - #katezaharra - #serie - #launchhammermuerteenLusacia
22 Comida en Bascook Paseo mañanero por la Ribera hasta Primark para no comprar nada. Regreso por los ascensores Solokoetxe. Comemos en Bascook - maki - arroz con pato - huevos ECO - merluza - los postres brownie y torrija (ful ambos) Pero la comida muy bien y el sitio también. Bebemos El Tinto de la Vieja o algo así. Regresamos en metro previo pase por Zara Home a ver una camita para Indi que no nos ha convencido. El resto de la tarde en plan apalanque. Cenamos una sopa con un caldo que ha preparado Raquel con las carcasas que yo limpié por la mañana, antes de salir a caminar. | #restaurante - #bascook - #primark - #andamiosOUT
23 Viajando al Este por Navidadmartes, 24 de diciembre de 2024  Tras una larga y agitada noche, malos sueños y pensamientos agridulces, tras un mundo irreal de pasiones mundanas y recuerdos irreales, tras casi rozar ese momento en el que paso de la indiferencia al rencor y al odio, tras poco más de tres horas de agitadas peripecias, mis ojos se han convertido en platos de cerámica futurista para ver en la tenue luz que alumbra las masas cubistas de Miribilla cómo florece la planta informe de una vigilia nunca bienvenida. Que, vamos, a eso de las tres y media me he rendido y me he levantado a continuar con el padecer en el salón, café en ristre y congoja en el corazón. Raquel no tiene la culpa de nada; soy yo y los mis fantasmas de otros días, algunos lejanos y algunos no tanto. El peso de las responsabilidades, la necesidad de control total, la pericia adquirida a fuerza de prueba y error, todo ello bien revuelto y jugando en mi contra me han llevado al punto en el que pienso que ya ha llegado el momento de comportarme como un hombre sensato, uno entregado a sus congéneres; quizás ese día aún está muy lejano. En fin. Así es cómo hemos empezado el día señalado como "viaje al Este". Primera etapa: dejar a Indalecio en las buenas manos rubias de Esther. Se ha resistido a entrar en su caja de teletransporte, pero ha entrado. Una vez en Prim... los pesares se han disuelto tal que azucarillo en café caliente. Segunda etapa: pincho y caldo donde Karim. Sin novedad. Tercera: recoger a Tachón en Sani. Tampoco novedad.
El viaje. Tachón conduce; conduce a su manera; Raquel medio calla, apenas protesta. Tachón hace paradas cada pocos kilómetros; el destino parece alejarse; jeje. Hemos hecho reserva en una restaurante en un pueblo cercano a Lérida, en Soses. El restaurante se llama «El Trull». Nos apuntamos al menú del día y, bueno, pues no está mal, aunque el servicio ha sido muy lento, en fin. Raquel y yo hemos empezado con una coliflor con besamel gratinada, muy decente; Alberto ha optado por la ensalada, ... leer más | #2024puigdalber - #tachon - #restaurante - #el_trull - #soses
24 65miércoles, 11 de diciembre de 2024 Las sensaciones son contrapuestas, incluso confusas. Me hago mayor, lo cual parece, a primera vista, que sea un mal menor o mayor, dependiendo de cómo sea el enfoque. Pero es un alivio seguir madurando, no cabe duda. Este año cumplo los 65, una cifra que no es baladí ya que en la organización social que me ha tocado en gracia superar este hito implica pasar a engordar las filas de los humanos que pueden dejar la vida laboral y ocupar un puesto en la masa de los que viven de la caridad estatal; esto de la "caridad" es una manera de poner sobre el tapete un tema que genera debate, aunque en mi caso se trate de un debate entre yo y yo, pero debate al fin y al cabo. Y no pienso entrar ahora en profundidad en este asunto, el de envejecer, porque sé que estoy excesivamente condicionado por las ideas fuerzas que la vida ha incrustado en mi pensamiento; sólo decir que no es nada fácil, nada llevadero, ni es nada que uno pueda dejar florecer con la fe ciega en que el tiempo todo lo solucione; en este caso el tiempo sólo soluciona... todo.
Indalecio y Raquel me han despertado con besos y canciones... y regalos... un pijama de manga larga que me sienta como un guante; me ha gustado. Su cariño me hace sentir importante. En el planigrama de hoy está registrada una reserva para comer en un restaurante de los guays de Bilbao, el Kimtxu, en la calle Henao, en el número 17; la reserva es para las tres y cuarto y Raquel tiene a Claudia en Archanda de curso coaching, y la pobre tiene que andar a la carrera para estar en todos los sitios que la reclaman. Yo he bajado al centro dando un paseo de los de siempre: ascensores de Solokoetxe, etcétera. Antes de la hora me echo un zurito y un piti en un bar de los de frente al Kimtxu, pero a las tres decido esperar a la nena sentado en la mesa que nos tengan reservada; dicho y hecho. ¿La comida? Un menú degustación de platos "diferentes", a 55€ por cabeza. El papeo lo acompañamos con un caldo gaditano que está a medio c...leer más | #cumpleaños - #pijama - #restaurante - #kimtxu - #claudia
25 Sesión de cine en El Palomar Cuando Raquel sugiere como quien no quiere la cosa «¿hoy podíamos abrir ese Barbadillo que tenemos enfriando en la nevera?», no se trata de una pregunta, no, se trata de una premonición que a ella le ha asaltado sin conocerse los motivos, pero que predicen con pasmosa eficacia un viernes movidito y subidito de tono, de todos los tonos. Es lo que hay, por lo que sea. El cielo está limpio de nubes y la temperatura en la terraza es muy agradable; así que no hay mejor plan para esta mañana que salir a caminar y llegarme al Mercadona de Bolueta a comprar las chorradas clásicas; la clave es dar una vuelta. He salido bien provisto de opciones de portabilidad: mi macutito naranjito y dentro de él mi bolsa azul del Decathlon, plegable y grandecita. El recorrido ha sido el más habitual, por la calle Carmelo, por Iturriaga, descendiendo a la par que el ascensor funicular que une la zona del Polideportivo y el Instituto Luis Briñas, por la acera sombreada que llega hasta el semáforo de la nacional, y dentro por la puerta automática del piso bajo (este Mercadona tiene dos plantas). Lo dicho: un poco de todo. Carcasas de pollo para hacer caldo, queso, requesón, café Intenso, latas de mejillones, latas de sardinillas, guacamole, pasta de dientes, tomates secos, tomate doble concentrado, Grissinis, cuajadas, y más cosas que no me vienen ahora a la cabeza, se las guarda mi mente, por lo que sea. El camino de regreso me lo facilita muchísimo un convoy de tren metro, que pasando por Bolueta me deposita en Zabalbide, en la boca del Karmelo. En casa; se masca la movida, jajaja. Previo todo es preciso adelantar los cocinados para que no me pille el toro, o la vaca, o lo que sea. Me pongo a ello. Con calabaza, patatas, cebollas, coliflor y brócoli (estas crucíferas han aportado poca cantidad, pero mucho sabor. Cocer todo, triturar y reservar. Durante las primeras horas del día han estado descongelando reposadamente un par de filetes de merluza, la cola. Ya cerca de las... leer más | #mercadona - #fieston - #proyector - #perejil
26 Patatas con merluzamartes, 26 de noviembre de 2024 Me paro un instante y pienso, «¿qué hice ayer?». Tengo una cierta dificultad para la memoria reciente, quizás por no poder revivir hechos significativos en un día puramente laborable y cotidiano. Supongo que salí a las compras, para comer por ejemplo; no sin antes hacer clase de piernas con Maite. La clase... bien. Un poco de pereza y prudencia; la prudencia tiene que ver con la urgencia; la urgencia de dejar en el pasado reciente las lesiones inoportunas que tanto me retuercen las posibilidades habituales. Incluso me he atrevido con la erección espinar/l. Y sin más, finalizar la clase y salir al mundo. Un paseito tranquilo hasta el BM a pillar pescado para comer hoy; merluza. He comprado una merluza enterita; espinas y cabeza para hacer caldo; lomos para cocinar entre las patatas; y las colitas a congelar para albardar en otra ocasión. De regreso a casa me ocupo de hacer el zángano; y lo hago con esmero y dedicación. La comida la preparo en modo jubileta. Preparo un caldito de pescado con cuatro verduras. Preparo refrito de cebolla y añado patatas. Cuando el guiso está perfecto, coloco la merluza con delicadeza y lo dejo todo cocinando durante unos pocos minutos, para que el pescado no se pase, que no es la idea. Después de comer me apalanco; Raquel se pone guapa lentamente y a eso de las cinco sale a su clase de yoga; yo me fumo un join; y al rato otro. Cuando regresa a casa Raquel le espero con una tortilla francesa con tiritas de jamón y unos trozos de queso de burgos; todo muy saludable. La nena se acuesta y yo me quedo viendo al Barça en su partido de Champions, contra el Brest francés, al que vence por 3 a 0. Por cierto que el City de Guardiola ha empatado en casa a 3 con el Feyenoord; un desastre el Guardiola, y me alegro, por engreído. Y otro join antes de sumirme en los efluvios del sueño. | #petas - #merluza
27 Conociendo Huelva Citysábado, 02 de noviembre de 2024  El plan del sábado es turistear por las calles de Huelva, fundamentalmente por el casco peatonal, para ir cogiendo el aire al ritmo humano y urbano de la ciudad. La primera salida nos lleva a visitar el mercado del Carmen, que está situado a tiro de piedra del ático; que es visible desde las barandas de la terrazona. El mercado está muy bien, destacando la abundancia de puestos de pescado y mariscos; gambas, camarones, cigalas, pargos, atunes, merluzas y pescadillas, de todo en abundancia. Mas como el plan de alimentación para este día es comer a mesa puesta, limitamos la compra a un par de botellas de vinos blancos de la comarca, o así. Dejamos las compras en casa y salimos a caminar, mientras damos tiempo a que una colada finalice en la lavadora y se pueda dejar al sol. Las calles peatonales están muy animadas y coloridas, repletas de comercios de todo tipo. Es asombrosa la diferente sensación que nos produjeron estas calles la noche de nuestra llegada, tan vacías y sin gracia; esta mañana se las nota vibrantes y acogedoras. Antes de lanzarnos a caminar sin rumbo hemos echado un vistazo exterior a un par de restaurantes cercanos al ático y que están muy bien catalogados en las webs; uno es el Rocataliata, otro el Azabache. Son poco más de las once y ambos están cerrados, pero también ambos ofrecen un aspecto correcto. Finalmente reservamos mesa en el primero, ya que en el Azabache lo tenían todo reservado. Colada al sol, compras básicas en los armarios... a caminar pues. Por la calle Rico y Rascón accedemos a la Plaza de las Monjas, uno de los centros neurálgicos de la ciudad. La zona mola bastante, o mucho incluso. Por Avenida Martín Pinzón llegamos hasta la Plaza del Punto y vemos la fachada de la casa de Colón, que no visitamos pensando en hacerlo más adelante. Desandamos sobre nuestros pasos y nos vamos a conocer la Catedral; que no está mal, pero tampoco como para echar cohetes. En una terraza echamos un par de cañas y una tapa de brava... leer más | #2024tartessos - #restaurante - #rocataliata - #muelladeriotinto
28 Vacaciones en arranque salmantinomartes, 29 de octubre de 2024 .jpg) Inicio vacacional.- Poco después de las nueve y media ya estamos circulando intensamente nerviosos por la AP-68. Antes de salir he preparado un par de suculentos sándwiches (tortilla francesa, jamón york, lechuga, tomate y mayonesa) para alimentarnos durante el viaje a Salamanca. Una primera parada en un área, cerca de Pancorbo, para tomar un café con leche; y una segunda parada en el aparcamiento de un hotel potroso para comer el almuerzo itinerante. El tiempo es fresco, se agradece que no sea extremo en ninguno de los sentidos. Llegamos a Salamanca a eso de las dos y poco. Aparcamos en el Parking Campillo y arrastrando el equipaje nos instalamos en el apartamento 3B de los Vega Gaiarooms. No es el mismo de la vez anterior (estuvimos en el 2C, uno de los que hacen esquina y tal), pero está muy bien, poco equipado pero bien. Lo de "poco equipado" lo digo porque apenas hay vajilla, la iluminación es muy justa y todo está muy a los mínimos, pero, repito, bien. Y a comer al Vida & Comida. Habíamos hecho una reserva para las tres y media, pero nos presentamos antes de las tres; aún así nos acomodan en una mesa estupenda, nos sirven un par de cañas y hojeamos, nunca mejor dicho, la carta periódica, jeje. Optamos por la opción de tres platos, dos verdes y uno rojo. Raquel: ravioli relleno de txangurro, puerros a la brasa y carrilleras super ricas; de postre una cosa rica con espuma de algo. Yo: ravioli también, velo de gamba, merluza en tempura y de postre ensalada de frutas. Regamos todo ello con un Reserva de los Arribes y rematamos con una copita de Moscatel. 100€. Con la tripa llena y el corazón ardiente nos damos un voltio por las maravillosas calles de la Salamanca de areniscas y blasones; joder qué cursi, jajaja. Y en fin, en el Carrefour de frente al apartamento compramos unos básicos para cenar y desayunar. Huevos, café en cápsulas Tassimo, leche, grisinis, aceite y una litrona. Con esos elementos y con un pepino y un tomate que traj... leer más | #2024tartessos - #2024salamanca - #apartamentos - #gaiarooms - #restaurante - #vida&comida - #2024DANA
29 Reposo en el hogardomingo, 27 de octubre de 2024 He dedicado parte de la mañana en llevar a cabo una nueva «Operación Trastero». Me he dado un buen tute. En esta ocasión le ha tocado el turno al mueble de la ropa: lo he vaciado, he apartado los trastos que eran para la basura, he sacado toda la ropa para que Raquel hiciera selección (cosa que ha hecho y que ha dejado a la mitad, qué guay), y he reorganizado las cosas para meter dentro del mueble las sillas de playa, la megatumbona, y algún trasto más. En las estanterías he hecho sitio en varias baldas para colocar los zapatos de Raquel. En cuanto a las cosas que he bajado a la basura... Los 2 cuadros de carteles de cine, la columna metálica de la VibroPower, una tele LG viejilla (que estaba bajo el mueble, en lo más hondo), y una bolsa de 50L repleta de ropa de Raquel. Resumiendo. El trastero ha mejorado y aún le queda por rematar; probablemente sea el cuento de nunca acabar. Tras una ducha reconfortante he preparado la comida: unas exquisitas patatas con merluza y guisantes. El resto del día viendo tele y distrayendo la tele telemáticamente. |
30 Lunes casero en casalunes, 21 de octubre de 2024  La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff). En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto. Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal». Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos. | #dibujo - #pintura - #zalberto
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