2 remolachas medianas 1/2 apionabo mediano 100 gr. de queso manchego curado 1 limón Cebollino picado Hojas de espinacas baby o berros (opcional) Aceite de oliva virgen extra Sal y pimienta negra Preparación
1. Pelar la remolacha y cortarla en láminas lo más finas posibles con una mandonlina o un pelador. Ponerlas en un bol con el zumo de medio limón y un chorro de aceite de oliva, y removerlas para que se embadurnen bien. Hacer lo mismo con el apionabo. Dejar macerando un mínimo de media hora (o hasta un día entero).
2. Disponer en una fuente grande o en platos individuales una capa de apionabo (puede sobrar). Salar ligeramente. Poner encima una capa de remolacha (también puede sobrar). Salar. Añadir un chorrito de aceite por encima, y terminar con el queso rallado y, si se quiere, el cebollino, por encima. También se puede decorar con hojas de espinacas baby o berros.
1 kg de lomo de cerdo ibérico (o solomillo) 250 g de aceitunas negras de buena calidad 150 g de pimientos del piquillo (opcional) 1 cebolla roja 1 diente de ajo 3 ramitas de tomillo fresco o 1 cucharadita rasa de seco 2 cucharaditas de pimentón picante Vinagre de Jerez Aceite de oliva Azúcar Sal
Preparación
1. Si le vamos a poner pimientos, rehogarlos en una cazuela con un chorro de aceite a fuego lento con una pizca de sal y de azúcar unos 20 minutos. Dejar enfriar.
2. Cortar la cebolla en juliana no demasiado fina, y ponerla en un bol con un chorro generoso de vinagre, sal y la suficiente agua como para cubrirla. Dejar reposar una media hora (así perdera fuerza y será más digestiva).
3. Precalentar el horno a 200 grados.
4. Embadurnar la carne con un poco de aceite y marcarla en una sartén muy caliente, lo justo para que se dore. Pasarla a una fuente o bandeja al horno, añadirle el tomillo y asarla entre 20 y 30 minutos dependiendo del grosor (puede ser más, pero es mejor ir mirando para no pasarse). Reservar los jugos y dejar enfriar tapada con papel de aluminio.
5. Mientras, deshuesar las aceitunas. Mezclarlas con la cebolla bien escurrida, el ajo cortado en láminas grandes, 6 cucharadas de aceite, 2 de vinagre, el pimentón, sal y los jugos de la carne.
6. Filetear la carne. Extenderla en un tupper o fuente y mezclarla con el aliño, añadiendo de nuevo los jugos que haya podido soltar en el reposo. Incorporar los pimientos picados finos si se usan. Añadir un poco más de aceite si se ve un poco seco, corregir de pimentón, vinagre y sal (debe quedar alegre), tapar con plástico y dejar reposando un par de horas mínimo (de un día para otro, guardada en la nevera, está mejor). Servir a temperatura ambiente, retirando los trozos de ajo para que a nadie le dé un soponcio si se come uno.
Si partes de garbanzos secos, cuécelos y reserva el agua de cocción para usarlo en vez del caldo.
Ingredientes Para 4 personas
600 g de garbanzos cocidos
200 g de zanahoria
200 g de calabacín
1 cebolla
1 diente de ajo
2 tomates enteros de lata
750 ml de caldo de pollo o de verduras
1 cucharadita rasa de pimentón dulce
1 cucharadita rasa de pimentón picante (opcional)
Perejil picado
3 cucharaditas de bicarbonato sódico
Aceite de oliva
Sal
Preparación
Escurrir bien los garbanzos y mezclarlos con el bicarbonato. Calentarlos en una sartén a fuego medio o en el microondas unos 2 o 3 minutos, hasta que estén bien calientes. Pasarlos a un bol grande y llenarlo de agua. Remover para que las pieles se desprendan. Repetir el proceso 3 o 4 veces hasta eliminar todas las pieles. Escurrir.
Juntarlos con el caldo y dejarlos hirviendo a fuego suave mientras damos los pasos siguientes, para que vaya reduciendo y concentrándose el sabor.
Picar la cebolla y la zanahoria. Rehogarlas a fuego medio con un poco de aceite en una sartén unos 10 minutos.
Añadir el ajo picado, el tomate, el pimentón y sal, y rehogar otros 10 minutos o hasta que el tomate se deshaga y pierda todo el agua.
Sacar un cucharón de garbanzos y triturarlo junto al sofrito para espesar el caldo. Incorporarlo todo a los garbanzos y dar un último hervor corto de un par de minutos.
Rematar con el calabacín picado fino y salteado en una sartén a fuego vivo con un poco de aceite de oliva, y el perejil picado.
1 kg de espárragos blancos gruesos de Navarra (aprox. 3 piezas por persona)
2 huevos
Aceite de oliva
Sal
Preparación
Pelar los espárragos desde la base de la yema hasta el final del tallo con un pelador hasta retirar una capa de piel.
Eliminar la parte final del tallo, dos o tres centímetros, solo la parte más dura.
Cortar los espárragos en trozos de unos 3 centímetros.
Preparar una cazuela con 1 litro de agua y sal, y llevar a ebullición. La cantidad de agua debe ser limitada, justo la que hace falta para servir la sopa.
Añadir los espárragos cortados cuando el agua hierva, incorporar dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y dejarlos cocer en un hervor suave alrededor de 15 o 20 minutos o hasta que estén en el punto de cocción que más te guste.
Añadir algo de agua si se ha evaporado demasiado hasta completar el litro inicial. Probar y rectificar de sal.
Antes de servir y con la sopa caliente, subir el fuego un momento, cascar los huevos y añadirlos enteros sin batir removiendo con un tenedor. Los huevos deben hacerse muy ligeramente.
Para preparar la masa de las empanadillas: mezcla el agua con el aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Agrega la harina poco a poco y trabaja bien, a mano o con el robot, hasta que quede una masa más o menos homogénea que no se pegue en las manos. Si es necesario, añade algo más de harina.
Envuelve la masa con papel film transparente y deja reposar durante 1 hora.
Lava bien las espinacas frescas para eliminar los posibles restos de tierra y cuécelas al vapor. Cuece los huevos; pélalos y córtalos en daditos.
Pon una sartén al fuego con la cebolla cortada en juliana fina y unas cucharadas de aceite de oliva. Rehoga 4 minutos y añade las espinacas. Sala y cocina hasta que se evapore el agua de las espinacas. Retira del fuego y añade los huevos cocidos picados.
Extiende la masa de las empanadillas con un rodillo para que quede bien fina. Luego, corta círculos con ayuda de un cortapastas o un aro de emplatar.
Coloca en una de las mitades de la masa la mezcla de espinacas. Moja los bordes con un poco de agua y dobla la masa. Presiona un poco los bordes para que queden bien cerrados.
Pinta la superficie de las empanadillas con huevo batido. Introdúcelas en el horno precalentado a 180 Cº hasta que se doren.
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En el Tanatorio de Mª Auxiliadora en Barakaldo Todo el CSD de todos los tiempos Después poteo por Baraka bajo la lluvia. Muchas risas y tal. Terminamos con Javi y Arantza comiendo tapas de pulpo y mejillones y así, hasta las doce y media. Y para casa.
80 gramos de taquitos de jamón o chorizo (al gusto).
Medio pimiento verde (al gusto).
Media cebolla (al gusto).
Aceite de oliva.
Elaboración
Corta las patatas en láminas de unos dos dedos de ancho. Cuanto más finas, mejor. Fríelas, colócalas sobre un papel absorbente y añade un poco de sal.
Pon el horno a precalentar a 200 grados.
Bate los huevos hasta que espumen.
Corta el pimiento, la cebolla, el jamón, el chorizo o las judías verdes en dados pequeños. Si vas a añadir alguno de estos ingredientes, debes pensar que puedes añadirlos al gusto, ya que no tendrás que darle la vuelta a la tortilla. Eso sí, procura equilibrar los sabores. Añade estos ingredientes a los huevos batidos y a las patatas.
Escoge un molde para horno con la capacidad necesaria para esta mezcla. Unta la base con aceite de oliva para que la tortilla no se pegue.
Mete la tortilla en el horno durante unos 15 minutos. Has de controlar el punto de cocción para que quede jugosa.
Desmolda sobre un plato con papel absorbente y sirve inmediatamente.
Para acompañar, nada mejor que preparar una mahonesa casera. También combina a la perfección con una ensalada.
Truco final
Si vas a presentar esta tortilla en una ocasión especial, usa moldes de repostería para obtener resultados distintos. Sorprenderás a todo el mundo.
Cuece el arroz en el caldo de pollo hirviendo durante 15 minutos. Mientras, corta el jamón de York en cuadraditos.
Lava el brócoli y rállalo.
Saltea los daditos de jamón en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra hasta que empiecen a tomar color.
Cuando falten 5 minutos para terminar la cocción del arroz, añade el brócoli rallado, sala ligeramente y da un par de vueltas. Si se queda sin caldo, añade un poco más.
Mientras, en una sartén antiadherente, prepara una tortilla con los huevos.
Incorpora la tortilla cortada en trocitos al arroz junto con el jamón, la mantequilla y un par de cucharadas de queso cheddar o Parmesano rallado. Rectifica de sal y sirve enseguida.
Caminata hasta el Mercadona de Bolueta a comprar básicos y cosas de comer para la celebración del cumpleaños de Jesús y Raquel: cosas de aseo, pulpo, langostinos, gulas, café y poco más. El regalo estrella para Jesús son unos zapatos que le ha elegido Raquel, muy majos por cierto. En mitad de la comida aparece Terín con sus cosas, bien. Y de allí a casa a hacer el zángano y a escribir todo esto.