2. Lava, pela y corta la patata en láminas finas; lava y corta el calabacín en rodajas; lava y corta los pimientos a tiras, pica los ajos bien finos y reserva.
3. Coloca las patatas en el recipiente que vayas a utilizar y espolvorea con sal. Añade el calabacín, la cebolla, los pimientos y los ajos. Salpimenta, añade el aceite, la guindilla, y el agua. tapa el recipiente y programa el microondas a màxima potencia durante 3 minutos.
4. Retira el recipiente del microondas, coloca el pollo encima de las hortalizas, rocía con un poco de aceite, vuelve a tapar y programa el microondas a 800 W durante 12 minutos.
5. Deja reposar un par de minutos, y si está hecho al punto que deseas sirve, sino, cocina un par de minutos más.
Res ipsa loquitur. Traducible por «la cosa habla por sí misma», es una regla de Evidence o Derecho de prueba aplicable a los casos de responsabilidad civil extracontractual, y por la cual se determina la culpa fundándose en que los hechos pueden hablar por sí mismos.
Los champiñones cocinados en el microondas son una receta sencilla y baja en calorías que puedes utilizar como guarnición de huevos, carnes o verduras. Para hacerlos más jugosos te proponemos un aliño con ajo, perejil y limón. El resultado es tan delicioso que vas a incorporar esta receta en tus menús de la semana.
Ingredientes
400 gramos de champiñones
3 dientes de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Perejil al gusto
El zumo de medio limón
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Elaboración
Corta el pie de los champiñones, y limpia. Los puedes colocar en un colador, sumergir en agua y luego cepillar para quitarles los restos de tierra. Escurre y reserva.
Lamina los dientes de ajo y pica el perejil.
En un bol, mezcla el ajo, el perejil, el zumo de limón, un poco de sal, la pimienta y el aceite de oliva.
Corta los champiñones en laminas.
Coloca los champiñones en una fuente apta para microondas y rocíalos con un poco del aliño que has preparado.
Tapa con un plato puesto al revés y cocina en el microondas a máxima potencia 6 minutos. (Si te gustan más hechos añade dos minutos más).
Antes de servir, añade el resto del aliño y rectifica de sal y pimienta.
Poner a hervir el caldo con la cebolleta, la zanahoria y el puerro picados, dos dientes de ajo, la pimienta, el laurel, la mitad del oloroso y la sal.
Cuando hierva fuerte, incorporar las pechugas, tapar y retirar del fuego. Dejar una hora tapado.
Mientras, poner un chorro generoso de aceite de oliva en una sartén a fuego medio y añadir dos dientes de ajo cortados en láminas.
Cuando estén ligeramente dorados, incorporar los pimientos, salar y bajar el fuego al mínimo. Dejar que se confiten unos 30 minutos.
Añadir la otra mitad del oloroso y subir un poco el fuego. Cuando se reduzca y deje de oler a alcohol, estarán listos.
Retirar la pechuga del caldo. Con él se puede hacer una sopa colándolo y añadiéndole un poco de pollo extra desmenuzado.
Filetear la pechuga, servirla sobre los pimientos y rematar con el jugo que ha quedado en la sartén. Se puede comer caliente o a temperatura ambiente. También se puede desmenuzar la pechuga con los pimientos añadiendo un poquito de caldo y aceite de oliva, y tomarlo en bocadillo.
Derretir la mantequilla en una sartén con abundantes hojas de salvia.
Cuando esté fundida, salar los filetes, saltearlos y retirarlos cuando se hayan dorado por ambos lados.
Desglasar la sartén con el vino dulce y el zumo de limón raspándola con una cuchara de madera. Moverlo un poco para que se emulsionen los jugos del pollo, el limón, el vino y la mantequilla.
Servir el pollo en un plato o fuente y verter la salsa por encima. Terminar con pimienta recién molida.
Pela la calabaza. Reserva una parte para hacer los chips y corta el resto a trozos. Ponla en una cazuela con agua, sal y las semillas de comino, y cuece 10 minutos tapada. Tritura y reserva.
Corta a láminas muy finas los trozos de calabaza reservados con ayuda de una mandolina. Sécalas con papel de cocina y fríelas en abundante aceite que no esté muy caliente, ya que se quemarían. Retíralas y resérvalas sobre papel de cocina; sálalas.
Pela y corta los plátanos en daditos. Saltéalos en una sartén a fuego medio con una nuez de mantequilla, sal y pimienta, hasta que estén cocidos.
Corta el solomillo a trozos no muy gruesos, salpimiéntalos y dóralos en la sartén a fuego fuerte con un poco de aceite de oliva, procurando dejarlos al punto para que no pierdan nada de su sabor.
Sirve el solomillo acompañado del puré de calabaza, los dados de plátano y los chips de calabaza.
Yo vengo de esos lares donde la mar no existe, donde las amapolas juegan con los trigales, y en verano las aguas de amarillo se visten, y liebres son los peces entre los matorrales.
Yo soy de aquellos lares donde la luna brilla detrás de escarpados montes siempre al atardecer, los paisanos disfrutan de las cosas sencillas y en sus altares guardan mil cosas que ofrecer.
Yo soy, como hago público un simple castellano que en la mas tierna infancia tuvo que ir a la mar. Y aunque duro y tedioso ¡fue un largo caminar! aún sigue a su terruño asido de la mano.
Mi yunta, arado y aperos siguen en aquel lar, y si aún quedara duda yo allí tengo mi silla, bendigo mis pesares y espero regresar yo soy yo y mis andares, yo vengo de Castilla.