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861 Una cuestión de estado de ánimo
miércoles, 01 de febrero de 2023

{escuchando a Steve Winwood en directo tocando «Walking in the wind»}
Sí, ésa es una cuestión. Hay otras cuestiones también muy relevantes, incluso más, pero como ahora mismo no sé a qué cuestiones me estoy refiriendo, pues esto entonces tampoco es relevante, o sí, no sé.
Hay asuntos y/o cuestiones que con gran facilidad enturbian mi estado de ánimo habitual, el desenfado, el despreocupado, el sinmás; son los asuntos de la supervivencia en todos sus matices, los materiales y los corporales; a los asuntos espirituales hace ya tiempo que aprendí a no tener en cuenta, que no sé si es una ventaja o no, yo qué sé.
Ayer viví una mañana en la que alguna de sus horas estuvieron coloreadas en gris niebla o en negro claro; las perspectivas económicas inminentes llaman a arrebato general, el dinero de nuevo fluye hacia las arcas de los banqueros y las noticias se nos dirigen en tono lastimero y con severas advertencias; y predomina la sensación de no haber sido más hormiga y menos cigarra; ya se sabe. (En base a eso ahora no escatimo los punto y coma).
Hoy ya me he recuperado; sí, he enfocado la energía a solucionar temas pendientes, y actuar de esa manera siempre produce resultados positivos, mejora el ánimo, que es de lo que se trata.
Desde primera hora me he puesto manos a la obra. He madrugado para ocuparme de Indalecio y desayunar cafelito leyendo noticas y mis cosas de esta web.
Seguido me he sentado ante el PC, he respirado hondo y he emprendido la ardua labor de recuperar e pasar a pdf los recibos de la Seguridad Social del Convenio Especial del año 2022 para enviar a RRHH; además he localizado los documentos que avalan mi pase a estado de pensionista, la jubilación y eso; y he enviado todo eso por correo a los de T-Gestiona, como todos los años, pero esta vez con la esperanza de que sea la última y que surjan problemas nuevos.
Cuando he liquidado el asunto importante me he adecentado y he salido al mundo a cumplir el ritual de la mañana. En la reto...

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#jubilacion - #retoucherie - #veterinario

862 Orden y limpieza en el empotrao
martes, 31 de enero de 2023

Hoy, por fin, me he decidido a meterme con el caos de ropas y chismes de mi armario. Me daba mucha pereza, lo reconozco, y lo iba posponiendo; pero había que hacerlo y hoy se ha hecho. No he terminado todo el asunto, pero he dejado en el pasillo 7 bolsas azules de 30L repletas de ropa para reciclar; todo un éxito. Seguiré mañana.
A primera hora, tras la clase de Maite, he bajado al Casco Viejo, a Tezenis, a comprar una sudadera como la que compré la semana pasada, con un detalle de otro color; me he pertrechado de sudaderas nuevas para la temporada primaveral que se avecina. Después he parado en la frutería a comprar coles de bruselas y guisantes y patatas para la comida de hoy: carrilleras de cerdo guisadas; se está encargando Raquel.
[cont.]
A media tarde bajo a recoger paquete donde las impresoras, un chaleco azul que no me ha gustado nada, de hecho ya he solicitado a Amazon la devolución. He aprovechado la bajada para dejar en el contenedor de reciclaje las bolsas de ropa.
A las seis hemos acudido a la cita con Carmenchu, Karmentxu, la amiga inmobiliaria de Nerea. El piso le ha parecido vendible: buena orientación, buen aislamiento, y con posibilidades de mejoras. Quedamos a la espera de que nos presente una valoración y seguiremos con el tema. En principio las chicas están por la labor de vender ya. Karmentxu nos ha comentado que si les damos la venta en exclusiva ellos se llevan el 2,5%; de, por ejemplo, 200.000€ serían 5.000€; bueno.
Después hemos ido a la tienda de TodoMascotas a buscar un rascador para el chaval, para llevar al pueblo; le hemos comprado uno por 8€, suficiente.
De seguido hemos quedado en el Piérolas con Esther, a beber cervezas y comentar los acontecimientos y pareceres; tres alhambras; la espuela en el Topaleku.
Y a casa a cenar tortilla francesa y aguacate.
Esto en resumen.

#tezenis - #ordenylimpieza

863 Argamasilla de Calatrava
lunes, 30 de enero de 2023

El yacimiento arqueológico de la Sala de los Moros se sitúa en la zona oriental del término municipal de Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real), sobre la cresta del cerro del Turruchel, en las estribaciones septentrionales de la Sierra de Calatrava que dominan el valle del río Tirteafuera.

La cresta de esta elevación presenta planta más o menos triangular, con su base dispuesta al sur, generando una plataforma en la que se localiza un conjunto de restos constituido por la construcción principal, restos de un recinto perimetral y, en sus inmediaciones, un aljibe excavado en la roca y covachas naturales con posibles ocupaciones históricas.

El monumento actualmente conservado se encuentra delimitado por un recinto murario continuo, próximo a los 189 mts. de largo, que crea un espacio “protegido” de 1.917 mts2. La fábrica se encuentra ausente de mortero, por lo que se trabaron los mampuestos en seco, utilizándose ripio y esquirlas para calzar los grandes bloques que fueron fijados sobre la roca base del cerro, y sin fosa de fundación.

El interior del recinto se encuentra ampliamente ocupado por cientos de grandes bloques de cuarcita desprendidos de la muralla, así como de las fachadas monumentalizadas del edificio que se sitúa en la cima de la cresta del cerro.

En el vértice más elevado de la cima rocosa se encuentra un gran edificio exento, de planta rectangular que tiene un área de 147 mts2. En su interior aparece una cámara con planta en forma de T, de unos 11 x 5 mts., con un corredor N-S y una cámara que ocupan un espacio total de 13 mts2. La cámara y corredor en su conjunto están construidos con grandes bloques de cuarcita perfectamente escuadrados y dispuestos en seco, sin barro, mortero o argamasa en la fábrica ni en el revestimiento de los alzados y cubiertas. El corredor fue cubierto con al menos 12 grandes ortostatos desbastados a modo de dintel y dispuestos en orientación E-W.

En la ladera oriental del cerro, extramuros del ...

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#meta - #ciudadreal - #paravisitar - #yacimiento - #iberico

864 ¿Qué es el rucking?
domingo, 29 de enero de 2023

Como puedes imaginar, el entrenamiento de los marines de EEUU, y otros cuerpos militares en todo el mundo, requiere una gran preparación física, y cada país tiene sus técnicas. Sin embargo, prácticamente todos tienen un ejercicio en común: caminatas con una mochila muy pesada, una práctica de la que hay registros que se remontan al 700 a.e.c.

En el caso de los marines, el peso de su mochila, raciones, armamento y el resto del equipo está entre los 20 y los 30 kilos. Por supuesto, se espera de estos soldados que sean capaces de marchar durante horas, a lo largo de muchos kilómetros, llevando este peso a la espalda sin rechistar, y que incluso sean capaces de correr, saltar y nadar con esa carga a cuestas. Por eso el rucking forma parte esencial de su entrenamiento, y de ahí viene su nombre, (por rucksack, mochila en inglés).

Se ha hablado mucho de los beneficios de caminar para cualquier persona a cualquier edad. Caminar mejora la capacidad cardiovascular, la coordinación y la resistencia de las articulaciones, algo esencial en las personas mayores. Además, es un ejercicio aeróbico que quema grasa (siempre que se evite comer carbohidratos mientras se hace, claro), y aumenta la salud mental y el bienestar, reduciendo los niveles de estrés.

Sin embargo, caminar se queda corto para mantener y hacer crecer los músculos, un componente esencial si queremos vivir sanos más tiempo. En un estudio con personas mayores, comparando a quienes caminaban con quienes además de caminar hacían ejercicios de fuerza, se comprobó que las medidas de masa muscular, fuerza y agilidad eran mucho mejores en este último grupo. Por otro lado, aunque también tiene beneficios, correr es uno de los deportes más lesivos entre los aficionados, y acaba con las rodillas, caderas y espalda de muchas personas.

Las cosas cambian cuando caminamos y nos echamos peso a la espalda.

En realidad, comparados con otros primates, como los chimpancés, los seres humanos somos unos...

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#caminar - #mochila

865 Esta lluvia no me mojará jamás
sábado, 28 de enero de 2023

Bueno, pues esto es una pura verdad; en cualquier caso la verdad no puede ser impura, creo; en realidad no me apetece pensar en ello, es un esfuerzo sin recompensa, una delicada reflexión que no conduce a ningún lugar, no eleva ni sumerge, no traslada ni retrotrae, un pensar sin finalidad; o eso creo; no es mi fuerte; además... ¿la verdad? la verdad me supera por todos lados, no está a mi alcance; cierto, cierto que suelo decir que para manejarse uno bien con un instrumento musical no hay otra que dedicar al empeño un porrón de horas y mucha concentración; imagínese alguien lo propio para escalar un par de peldaños en el universo del pensamiento abstracto, en el océano de las ideas difusas; filosofía de la buena, para que se me entienda.

En Bilbao hoy no ha dado tregua la llovizna, incluso la lluvia. Raquel y yo nos hemos pertrechado bajo un par de paraguas plegables de tres al cuarto, de los que solemos comprar en el Tyger de rigor, de los que no apena perder o romper o regalar o tirar. Un calzado impermeable es fundamental, imprescindible; los de Bilbao, los de Bilbao Bilbao tenemos nuestro repertorio completo de material antiaguas. Y voy a contar que la salida mañanera no ha sido nada azarosa, no, había objetivos tangibles; por ejemplo ir a Decathlon a mirar pantalón grueso y abrigado y estiloso y negro para que Raquel no sufriera los rigores de la climatología adversa cuando viajáramos a la España Continental en el más atribulado de los meses; febrero, de febrero estoy hablando; por ejemplo ir a comprar un pollo asado en el Rally de Egaña, ése que tiene ganada fama de ser el más tostado, fresco, jugoso y crujiente de todos los pollos que se asan a este lado del Nervión, y más allá; por ejemplo visitar la planta de mascotas del Corte Inglés a fisgar los materiales allá expuestos. Ah, el muchacho de Amazon ha tenido suerte esta mañana al picar en nuestro videoportero; no estábamos en casa, pero sí estábamos al otro lado de la calle observándole picar; jeje; ...

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#tezenis - #corteingles - #rally - #polloasado

866 Lo más normal
viernes, 27 de enero de 2023

Sí, lo más normal, lo que sucede habitualmente, habitualidad habitual, es que las tardes fluyan como exhaustas por mi textarea en blanco, casi en blanco, cubierta quizás por las palabras de la mañana y del mediodía, por las cosas relevantes que acontecen a la luz del sol, o a la sombra de los momentos más cargados de energía, o como se quiera explicar. Creo que no siempre es así, es más un argumento matemático, probabilístico, estadístico, logarítmico, que tiene que ver más con el azar que dispone e impone que con las realidades de los hechos y las fuerzas en acción. Creo.
Esta mañana he viajado en metro hasta el intercambiador de San Nicolás para subir al convoy que viaja en dirección a Lezama o a Matiko, pero que siempre hace un receso en la estación de Uribarri, mi destino. He descendido con paso seguro del vagón y tras otear las dos opciones de salida he optado por la que decía "San Valentín de Berriochoa". Desde luego, y más para un intelectual de mierda como yo, eso me ha dado juego, me he puesto a pensar... «San Valentín de Berriochoa, qué obsesión tienen los nacionalistas vascos con los santos y las vírgenes, pero cero patatero con los dioses y menos aún con los semidioses; no hacemos carrera». Hace tiempo que dejé de decepcionarme con los convecinos que se arrastran sonámbulos tras la sombra cenicienta de la enseña de Sabino; una fatalidad, una desgracia que nos acompaña a todos los vascos de nuestra época, una pesada carga que nos embrutece y nos empequeñece; una eme.
Llovía, no demasiado, no incómodos chaparrones sino fugaces goteras celestiales, humedades y ráfagas delicadas, frescores de Bilbao, de los de toda la vida. Daba bastante lo mismo en mi caso: paraguas de metro de diámetro, chamarra forrada en azul y suavidad y calzado goretex; todo lo imprescindible para no temer "al tiempo".
Esta mañana sí tenía contenido, sí. Esta mañana, a las doce, cita en la sucursal de Trauco de la BBK, la que ya existía en su lugar mucho antes de que surgiera ...

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#bbk - #maialen - #trauco - #chicago

867 Un miércoles movidito y enigmátrico
miércoles, 25 de enero de 2023

Creo que un miércoles tan completito merece un buen resumen, pero resumen al fin y al cabo.
A primera hora me siento bastante pletórico, al menos lo suficiente como para sentirme muy predispuesto a salir a caminar con el objetivo de buscar un Jack&Jones en el que hacer realidad mi sueño de comprar un buen chambergo para abrigarme bien durante el inminente invierno castellano manchego que nos espera al cabo de breves semanas.
El día es frío y húmedo. Las primeras horas son más propicias para moverse sin necesidad de paraguas: las que me apropio para descender al Casco Viejo por las escaleras en obras de Solokoetxe. El Casco lo cruzo sin miramientos y me dirijo con decisión hacia Zubiarte por sobre los adoquines del Campo Volantín. Hago un cambio de margen mediante el Puente del Padre Arrupe y por los bien cuidados jardines del entorno del rascacielos de Iberdrola me presento ante el pretencioso edificio comercial.
El espacio de Jack&Jones en Zubiarte se encuentra ubicado a escasos cinco metros de la entrada principal del complejo. Allá penetro con decisión. Calzo cascos y músicas de The Association me envuelven y me adornan con ese aura misteriosa que me hace ser y/o parecer más grande y profundo; como a mí me gusta. Enredo unos segundos en las prendas de abrigo. Al poco una voz femenina me interpela, «¿puedo ayudarle en algo?». «Pues mira sí», le respondo. Y a partir de ese momento me pongo en las manos y en los ojos de la muchacha dependienta; amabilidad y aspiración de ventas.
El caso es que días antes vi en las publicidades de Instagram un chambergo negro muy chulo, de Jack&Jones; ahí el origen de todo esto. Y el caso, también, es que en la tienda tienen el susodicho anorak negro, acolchado y suave. Me pruebo varios más, pero el reclamo en negro sigue siendo el favorito de todas las apuestas; finalmente lo compro. 69,95€, un precio aceptable.
Como hombre previsor que soy sin duda, me presento ante el modo comercial portando en la espalda mi mochila ...

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#pension - #zubiarte - #chambergo - #jack&jones - #chamarra - #zara - #terin - #esther - #pedete - #misterio

868 Actividades marcianas
martes, 24 de enero de 2023

Hoy el despertar ha adelantado su horario habitual. Serían las 5 y poco cuando me he cansado de darle al coco en la cama y me he levantado con sensación de gran empuje; supongo que tiene bastante que ver con mi actual estado anímico el hecho de haber dejado aparcado el tabaco y también el tener más controlado el consumo de alcohol.
Como todas las mañanas, tras dar de comer al chaval, me he sentado tranquilamente ante mi PC a consultar el mundo, mientras he ido dando cuenta con deleite de una gran taza de café con leche; y un par de visitas al doctor Roca, ya se sabe, y con gran éxito también.
Esta mañana Raquel está muy reconcentada en sus labores telefónicas, ya que tiene que preparar un PowerPoint para hacer una presentación a unos becarios en lo que resumirles con claridad su actividad y la de su gente; lo típico que a Raquel se le da bien. Al de un par de horas ya tiene aquello bien encaminado y se la nota más relajada y bastante satisfecha, ufana.
Motivado por la amanecida me he puesto en marcha. Lijado de uñas, ducha, afeitado y aplicación de pomada en las delicadas uñas de mis pies.
EL primer destino ha sido el estanco: Raquel me ha pedido con muchos mimos que le comprara tabaco; en fin. Se lo he subido y me he vuelto a bajar a la calle, esta vez a la frutería a comprar muchas mandarinas, unos plátanos, champiñones y dos docenas de huevos (jeje); y he subido las compras a casa, las he colocado en sus lugares habituales y he preparado el carrito para llevar las sábanas recién lavadas y aún mojadas a la lavandería de la calle Santutxu, que probamos hace unas semanas y que nos sugirió la idea de llevar allá las coladas que requirieran un secado adecuado en temporadas de mucha humedad ambiente, como es el caso. Y a la lavandería que me he ido con mi carrito, el móvil y mis cascos; hoy he descubierto por casualidad un álbum de George Harrison, el "WonderWall Music", que he leído que encantó a su hijo, y que me ha parecido (y me sigue pareciendo) una de...

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#lavanderia - #LIDL

869 Finde enero-23 Santelices / El sábado
sábado, 21 de enero de 2023

Amanece el caos en Santelices House. Los humanos, la perra y el minino inician la danza del nervio tremendo.
Hay plan.
El plan es montañear a la Cruz, pero a poco de iniciar el camino se decide buscar una alternativa diferente: caminar por la vía verde hasta llegar a la altura de Quintanabaldo, y regresar por el mismo camino.
Y, bueno, todo ha ido bien, incluso la mala hostia de una que yo me sé ha quedado soterrada por el buen ambiente y los rayos del sol. Hay que decir que nunca deja de sorprenderme la gran capacidad para el pataleo de Esther, ese comportamiento de chavala infantiloide y maleducada le queda como anillo al dedo, lo domina. Yo si consigo controlarme opto por hacer como si nada y doy palique a mi gusto, sin detenerme a preguntarme si mi conversación y mi tono le molestan, a la Tata claro; en esta ocasión de entretuve con mis movidas habituales: fotos, videos y sacar a colación temas variados, hala.
De regreso al pueblo Esther se queda en casa dando forma al guiso de alubias y el resto nos vamos dando un paseo hasta donde Ascen para hacer el aperitivo; al rato aparece Esther, en coche, y se apunta al vermut. Y a casa a comer.
Esther ha preparado su alubiada con un gran despliegue de cazuelas y cacharros variados: la cocina parece estar en la zona del frente de Bajmut, por lo menos. ¿Las alubias? Muy ricas.
A partir de ese momento los gases intestinales y el resto del panorama toman el control de la escena y hacen valer su presencia; pero sin más, es lo suyo.
Y a vaguear en la cama hasta el día siguiente.

#express - #202301findesantelices - #viaverde - #quintanabaldo - #alubiada

870 Finde enero-23 Santelices / El viernes
viernes, 20 de enero de 2023

Lo digo: hay plan. A media mañana la nena, el Indalecio y el menda partirán hacia Santelices, a posar nuestros pies sobre la blanca nieve y el barro tostado.
Antes de partir me he comprometido a comprar unas cadenas como las que compré ayer, para Jorge y Esther. Así que... a Deusto de nuevo.
En el FeuVert compro las cadenas y de camino entro al Chino a cambiar el arnés del chaval, el que compré ayer, que le iba muy prieto al pobre chaval.
El regreso lo hice caminando. Al cruzar el puente de Deusto me entretengo un buen rato en el H&M de Zubiarte; no logro hacer compra alguna por mor de la tarjeta común (pensé que existía algún extraño problemilla telemático, pero más tarde descubrí que simplemente teníamos el saldo comprometido por unas compras previas en Amazon; sin más). Para acelerar las cosas cojo el metro en Abando y a casa a hacer los preparativos: maletas, cagaleku, transportín, etc.
A eso de las doce y media o así iniciamos maniobras de desplazamiento. ¿El viaje?
Indalecio se pasa el viaje maullando lastimero; pero bueno, sin más, sin vómitos ni nada por el estilo.
En el pueblo nos recibe Esther con una comida improvisada: empanadillas, acelgas con patatas, huevos fritos y embutido y queso. Hacemos un breve receso en modo siesta, que yo aprovecho para cagar unas cuatro veces: de puta madre. Y más tarde salimos a pisar la nieve por el camino de San Martín de Porres, pero sin avanzar demasiado, la perra no da para mucho y llevarla en brazos nos es tarea que a nadie le mole.
Regresamos al pueblo: bares. Piscina, cervezas 1906. Radú, cervezas y pizzas.
Es bastante tarde y bastante tocados cuando nos acostamos. Yo paso una noche decente; el carrusel de jiñadas tiene mucho que ver... ufff.

#express - #202301findesantelices - #feuvert - #arnes - #radu - #pizza

© Zalberto | febrero - 2026